Actions

Work Header

Calling you mine - Nagireo

Summary:

Tontos sintiendo algo por el otro, Nagi Seishiro encuentra estos sentimientos más es inexperto, aunque lo entiende todo cuando ya es tarde.
El supone que todo esta bien mientras que uno sea feliz al fin de cuentas, pero entonces, ¿por que siente la necesidad de ser él quien acompañe a su amor?
¿tomó la decision incorrecta?

Notes:

EN:
Hello!!

This is the result of something that occurred to me after listening to an audio recording by Farid Dieck. I love nagireo, so I couldn't pass up the opportunity. I'm not good with English since it's not my native language. This is a one-off, so I apologize if there isn't a continuation. I might be inspired to write something else, but it won't be a series of chapters.
Even so, whoever reads this, I hope you enjoy it, hehe.

Please excuse any spelling mistakes. I thought I checked them all, but maybe one slipped through.
(I also uploaded this to Wattpad, just in case.)

 

ESP:
Holaa !!

Esto es el resultado de algo que se me ocurrió luego de escuchar un audio de Farid Dieck, soy amante del nagireo asi que no podia desperdiciar la oportunidad. No soy buena con el inglés ya que no es mi lengua materna, es una parte única esto así que una disculpa si no hay continuación, probablemente me anime a hacer otros escritos pero no pasaran a ser capitulos.
Aún así quien sea que lea esto espero lo disfrute, heheh

Disculpenme en caso de alguna falta ortográfica, según yo me encargué de todas pero quizás una se me haya escapado
(esto también lo subí a wattpad por si las dudas)

Work Text:

Nagi Seishiro lo ve como una casualidad, mientras que Reo lo ve cómo algo del destino.

"¡Eres mi gran tesoro!"

Fueron las palabras de Reo cuando conoció a Nagi ese día en las escaleras, un accidente que gracias a los grandes reflejos de Nagi no terminó mal, pero que dejó sorprendido a Reo en ese momento.

¡Juguemos fútbol! ¡Nos convertiremos en los mejores del mundo! - Expresó con ánimos por los cielos. - Que fastidio, no quiero. - Fue la respuesta del albino.

Y es que ni el mismo entiende el cómo, ni el por qué terminó aceptando lo que sería su condena, un peso más. Quizás fue porque el de cabellos morados le habría dicho que si aceptaba le daría dinero a cambio, lo curioso es que eso fue lo último a lo que le tomó importancia.
Ese encuentro fue lo que dió brote entre ambos adolescentes, ambos con personalidades muy distintas sin duda.

Siempre veía sonreír a Reo y lo envidiaba un poco, porque Reo tenía todo lo que Nagi no. Igualmente no era algo que lo carcomiera, y pasar tiempo con el otro en algún punto le empezó a resultar agradable y ya no tanto como un riquillo escandaloso que lo arrastraba de un lado a otro.

- Reo... dame de comer..

- ¿Eh?, ¡ni siquiera has tocado la comida, Nagi! - contesta Reo intentando contener una pequeña risa.

Eso parece un fastidio, es más fácil cuando Reo me alimenta.. - respondió haciendo un pequeño puchero, a lo que Reo sonrió en respuesta, acariciando los cabellos blancos del otro.

- Si qué eres todo un caso, adelante Nagi, a ver ..

Tomó una porción considerada del arroz mientras incluía un poco de verduras, alzó el cubierto con cuidado en dirección de la boca de Nagi, quién separó los labios para tomar el bocado de arroz, masticando lentamente.

- Todo es más sencillo cuando Reo es quién hace todo ..

- ¿Eh?, no soy tu sirviente Nagi, pfft, deberías dejar de ser tan perezoso

- Reo es malo.

..

Las horas en Hakuho le resultaban pesadas y aburridas. - apesar de que no solía hacer nada en clase además de dormir, siendo que aún así solía pasar las materias con una nota aceptable - sin embargo, Reo siempre encontraba la forma de facilitarle todo a Nagi, "Reo, no deberías consentirlo demasiado" decía la gente. "¿Eh?, claro que lo hago, ¡Nagi es mi tesoro!" Su tesoro, Reo lo decía demasiadas veces, a Nagi no le molestaba, le resultaba agradable y por primera vez algo nuevo, el de ojos lilas había sido el primero en ver algo más de lo que todos veían, un vago, dormilón, alguien que solo se la pasa jugando juegos... Se sentía bien teniendo a Reo a su lado.

Nagi recordaba muchas cosas, lo que a otros les resultaba un poco difícil de creer, pero al peliblanco no le interesaba que dijeran los demás.

Recordaba la vez que conoció a Reo -"Ah.. tu eres el hijo de esa familia millonaria.. oye, dame dinero"-

Recordaba los entrenamientos de fútbol que lo dejaban exhausto al punto de desplomarse con pereza en el piso y en los que Reo solo se reía y decía que lo recompensaría dejándolo descansar el resto del día o comprándole algo o simplemente arrastrándolo por el campo mientras pasaban tiempo juntos.

Recordaba las veces en las que Reo siempre lo buscaba para recogerlo e irse juntos a la escuela y Nagi haciendo pucheros por tener que despertarse un poco más temprano para concordar con los horarios de Reo, tomando como compensación el apoyar su cabeza en el hombro del otro para seguir descansando.

- Reo es muy cómodo..

- Pfft, que dices , anda, descansa un rato en lo que llegamos. - Y es así cuando Reo le daba caricias en el cabello.

O las veces que Reo solía ir a casa del albino para ayudarlo a hacer tarea, lo que lo hacía lidiar con un Nagi que se negaba a levantarse de la cama.

- Nagi, levántate, preparé algo para comer

- ¿Uhm?, ¿Reo también cocina? sabes hacer muchas cosas..

- ¿Huh?, ¡claro que sí! uno tiene que ser independiente por si mismo

- Eso suena como un rollo...

- Todo es un fastidio para ti- Jajaja, pero tranquilo, yo me encargaré de que comas bien, así que, levántate ya o la comida se enfriará.

Las veces que Reo lo cargaba cuando se cansaba de caminar, que le daba masajes para relajarse o cuando después de un largo día Nagi arrastraba a Reo hasta caer a la cama de Nagi donde el albino abrazaba a Reo dejándolo sin posibilidad de irse.

- Nagi, sueltame-

- Reo hace mucho ruido, me duele la cabeza..

- Me vas a asfixiar así, hey ..

- Mhm, Reo, tengo sueño quédate quieto..

No entendía porque Reo siempre se ponía así, tampoco le preguntaba, pero cuando alzaba la mirada siempre había un pequeño tono carmín en sus mejillas, se veía lindo pensaba, pero no entendía porque, ¿será que Reo tenía calor?, ¿o estaría enojado? no.. Reo no se molestaba con él.

No se molestaba con él.

Un candado azul.

- ¿Por qué no me escoges?..

- ¿Eh?

- Decidiste irte con otra persona.. me dejaste solo..

- ¿En serio le das vuelta a eso?

- Bueno .. es solo que daba por hecho que tú y yo haríamos equipo, ya sabes.. como siempre - reo sentía un poco de amargo en la boca-

- Perdimos Reo. Ellos tuvieron la victoria, solo quería mejorar, estar con los mejores.. -para volver contigo, porque sentí que me estaba quedando atrás y entonces no podría cumplir el sueño de Reo. – piensa pero no lo dice.

No entiende porque Reo hace un drama, porque no tiene esa expresión sonriente de siempre, ¿no lo entiende acaso? si fuera por él no estaría haciendo nada de esto, pero lo hace, se esfuerza y no lo solo porque gracias a él pudo encontrar algo que de alguna forma le gustara, si no que lo hacía por él, por ellos.

"Porque de quedarme atrás dejaría de ser el tesoro de Reo."

Es una lástima que las palabras no fueran el fuerte de Nagi.

Reo guardó silencio, desviando la mirada hacia un lado.

- Deja de hacer drama Reo..

- Dijimos que estaríamos juntos, en el camino para ser ambos los mejores..

- Eso fue lo que tú dijiste. Es tu sueño Reo, pero yo solo- -fue interrumpido-

- Perdón.

Nagi se quedó observándolo, estaba resultandole algo fastidioso lidiar así con Reo, se rascó un poco la nuca, sin dejar de ver a Reo aún cuando el otro ya no lo veía.

- ¿Te sentirías mejor si te escojo ahora?

- ¿Eh?

- Aún perdiendo, ¿te habría hecho sentir satisfecho el seguir juntos aún si no mejorarámos? no tiene sentido, así parece que el que ha olvidado su promesa ha sido tú.

Reo se quedó quieto, Nagi lo observó abrir la boca pero de inmediato volvía a cerrarla.

- Quizás estando separados podamos mejorar. - dijo Nagi.

Ese día no dijo más y el pelimorado solo le deseó "buenas noches" y se fue, Nagi supone que a Reo se le pasará el enojo para el día siguiente.

Pero no es así, Nagi se da cuenta como Reo parece alejarse un poco, lo que causa curiosidad al resto de personas y amigos. Nagi no estaba furioso pero si le había enojado que Reo no pareciera notar los esfuerzos de Nagi por ellos.

Nagi siempre pensó que Reo tenía la capacidad de leer la mente, pues Reo siempre sabía que es lo que Nagi necesitaba incluso antes de que el albino se diera cuenta.
Cuando tenía hambre Reo solía traer a veces un bento para él hecho con ayuda de Ba-ya, asistente y de alguna forma como una clase de abuela para Reo.
Cuando después de los entrenamientos Nagi estaba cansado Reo siempre llegaba con una botella de agua y una toalla para quitarle el sudor, cuando se sentía mal Reo era el primero en saberlo y lo ayudaba a cuidarse. Entonces, ¿Por qué ahora Reo está así?

Cada vez que Nagi intentaba acercarse sutilmente a Reo, este parecía alertarse e irse, "Que molesto..." aún así no se rendía, Reo no lo hacía con él y su poca motivación de siempre, entonces Nagi supuso que no sería correcto no hacer lo mismo.

Reo estaba platicando animadamente con un chico de cabellos rosados, Nagi se dió cuenta, ignorando al inicio la presencia del otro, solo quería hablar con Reo, sabía que si llegaba de repente Reo encontraría de forma de salvarse de él.
Pasó un rato y a la hora de dormir cada quien tenía que irse a sus habitaciones, esa fue su oportunidad, siguió a Reo hasta su habitación y fue ahí cuando lo atrapó, Reo se sorprendió casi soltando un pequeño grito

- ¿Qué haces aquí..?

- Idioma.

- Ah.. ahora no, Nagi, ve a tu habitación, todos están descansando.

- Reo por favor, vuelve.

- ¿Qué?

Nagi había pensado tanto en como hablaría con él que no pensó bien que le diría.
- Quiero que Reo vuelva a abrazarme.. Reo es cruel apartándose así .

- ... ¿No habías dicho que separados todo era mejor?, ¿lo olvidaste?
Suspiró, así era Reo.

- No lo decía de esa forma.. - Reo estaba apunto de seguir y cerrar la puerta. Nagi se interpuso- Quiero estar con Reo, quiero cumplir su sueño, juntos.

Entonces torpemente lo abrazó, sentía el olor a lavanda de Reo, aunque muchas veces olía más a esos perfumes caros y de marca. Reo le había dicho que no era tan amante de usarlos, los usaba más cuando tenía alguna reunión con sus padres o en sí algo del negocio familiar y eso había sido porque.. Nagi también le había dicho que me gustaba su olor natural.

Reo se quedó quieto y en silencio. Entonces el peliblanco sintió como unas manos ajenas sostenían las suyas.

- Está bien.. supongo que también es mi culpa por ser fastidioso con eso.

- Eres una molestia, Reo

- ...

- Pero aún así quiero estar contigo, todo sería más complicado si Reo se fuera.. oye Reo, ¿Cuando ganemos la copa del mundo dejaré de ser tu tesoro?

- Claro que no. Siempre lo serás.

Pero dicen que los actos dicen más que las palabras.

Tiempo después Reo dejó el fútbol para convertirse en un empresario y empezar a hacerse cargo de la empresa de sus padres.

En cambio, Nagi siguió adelante, se volvió un jugador reconocido y aunque ambos no se quedaron juntos en Blue Lock, ni para jugar en el mundial, Nagi lo hizo, porque es lo que Reo quería y por lo que el albino había empezado su camino.- o tal vez porque sintió que desperdiciar su supuesto talento entristecería a Reo-

Reo seguía yendo a visitarlo, se sentía como si todos los momentos desde la escuela siguieran ahí, frescos en su memoria.

Para Reo, Nagi era quién siempre lo hacía sonreír y es que nunca le molestó consentirlo como otros dicen, desde pequeño siempre había tenido todo lo que quisiera, gracias al esfuerzo de sus padres. "Consigue todo lo que quieras" era su lema, pero entonces. ¿Por qué sentía que lo tenía todo pero no a él?

Y es que Nagi no se oponía o refutaba ante un abrazo o caricia en el cabello por Reo, muchas veces ni decía nada y eso es lo que Reo no sabía muy bien como tomar, Reo es quién siempre movía primero la piedra, el primer movimiento y no mentiría si dijera que me tiene cariño al albino, pero ¿realmente Nagi sentiría lo mismo?, Reo nunca espera algo a cambio pero por una vez, le gustaría recibir algún indicio de ello.

Todo es tan confuso.

"Cuidar de una flor es darle cariño, atención, sol y agua, pero siempre sabiendo cómo manejarlo para no ahogarla. Es lo mismo que con un ser humano"

Quizás era un defecto de Reo, dar demasiado al punto de asfixiarse, pero es que no era así con nadie más que con su tesoro, quería aprender a mostrar su cariño, su sentir. Aunque muchas veces sentía que era molesto, Nagi no decía nada y si lo hacía era cuando Reo dejaba de acariciar su cabello o algo así, Reo supone que entonces no le molestaba.

Sentirse así lo mataba, pero tampoco lo hablaba. Con el albino no era "Reo Mikage" solo era "Reo" o al menos así se sentía.

Una vez Nagi tuvo que ser quién trajera de regreso a Reo, venían de una fiesta (más bien fiesta a la que Nagi asistió solo porque Reo le dijo que no quería estar solo, era un evento de sus padres así que de cierta forma entendía porque quería que fuera)

El albino entró a su departamento asegurándose de cerrar bien ma puesta detrás de si. Se quitó los zapatos en la entraba y cargó a Reo hasta su habitación para dejarlo sentado en la orilla de la cama.

Nagi lidiaba con un Reo algo tomado, las manos del Mikage estaban alrededor del cuello del albino mientras su rostro tenía una expresión algo somnolienta. Nagi estaba cansado pero aún así ayudo a Reo a quitarse su saco y los zapatos, no sabía bien como tratar la futura resaca que tendría el pelimorado - pues no solía beber- así que simplemente fue a buscar un vaso de agua y un cubo de basura por si las dudas.

Dejaría dormir a Reo en su cama y el se buscaría otro sitio, más no contaba que Reo lo tomara de la camisa para evitar que se fuera.

Nagi...

Se quedó quieto, luego se sentó a un lado.

- Es muy temprano todavía para dormir.. uff

- Reo, son las dos de la madrugada..

- Temprano.

- Duerme.. será un fastidio tener que lidiar contigo de mal humor por la resaca

- ¿Hahh..? De qué hablas .. solo tomé un poco de vino ..

—Un poco... sí... hmp-

Se inmutó al sentir como le pellizcaban las mejillas, tenía sueño y sinceramente ya quería dormir pero no sin que Reo hiciera lo mismo.

Nagi dejó caer su espalda en el colchón soltando un largo suspiro, cerró los ojos un momento, para nuevamente abrirlos pero con algo de sorpresa.

Tenía la vista de Reo, quién estaba inclinado cerca suyo, lo suficientemente cerca para que sus labios se rozaran sutilmente.
No supo bien que pensar o si tenía que decir algo, cuando entonces el de cabellos morados cerró la brecha de distancia entre ambos y plantó un suave beso en los labios del albino.

Cuando se separó, Reo acarició la mejilla de Nagi, diciendo algo, algo que Nagi no escuchó al estar perdido en sus pensamientos.
Más en el momento en que iba a decir algo solo vió como Reo se acostaba a un lado, cerrando los ojos, lo que parecía decir que se había quedado dormido.

- .. Reo es confuso.

No supo bien porque el otro había hecho eso, eran amigos y aunque la amistad de ambos fuera diferente a comparación de otras nunca se había visto en una situación así.

Pero el solo pensarlo, el pensar en la suavidez de los labios del chico.. sobre los suyos, se sentía raro de pensarlo. Volteó a ver a Reo quién descansaba plácidamente en el colchón, movió los cabellos que cubrían un poco de su rostro y juraría que una pequeña sonrisa se veía en su rostro, ¿quién lo culparía? estaban solos ellos dos y Nagi parecía haber tenido la vista más tierna de su vida.

Su primer beso.

"Tú eres mi único tesoro"
"¡Eres el tesoro que encontré!"
"Es una promesa Nagi, siempre estaremos los dos juntos."
"¡Seremos los mejores!"
"Nagi y yo"

En Hakuho, muchas chicas tenían envidia de Nagi al poder estar junto a Reo todo el día, mientras que ellas deseaban pasar tiempo con el Mikage. Y los chicos que querían ser sus amigos y por ello algunos entraban al club de fútbol solo para pasar tiempo con él.

Nagi se había dado cuenta de lo especial que era para Reo, o más bien lo afortunado que Nagi era, porque Reo siempre tenía una sonrisa en su rostro, pero no siempre era una honesta.

Cuando Reo interactuaba con la gente ofrecía un sonrisa, que se veía más como cortés, únicamente de respeto por la ocasión, pero con Nagi, parecía una genuina, tierna.. A Nagi le gustaba ver a Reo sonreír, le gustaba que lo hiciera de verdad.

Entonces, ¿qué tipo de sonrisa tiene ahora?

El sol cubre a todos con una ola de rayos cálidos, el ambiente se siente fresco y lleno de felicidad. La gente a su alrededor está celebrando, sonríen, ríen y algunos lloran. Siente como si el tiempo pasará lento, porque ahí de pie en el altar, está Reo.

Su Reo.

Vestido en un elegante traje negro que almoldaba bien su figura, su peinado que combina bien y lo hacía relucir, pero sin duda lo que lo hace ver mucho mejor en su sonrisa y las pequeñas y diminutas lágrimas que amenazaban por salir de sus ojos, esos ojos violetas que me encantaba y que no dejaría de mirar jamás.

Él está ahí y Nagi también sonríe por un momento.

Antes de que, sin disimulo alguno, sea él quien su rostro se llene de lágrimas primero, porque sus ojos no dejaban de ver a Reo aún si este no lo veía a él.

Porque Seishiro Nagi estaba entre la multitud de gente, observando como Reo decía que "si" para unir su vida y existencia con otra persona, alguien que no era él, le partía el corazón pero no lo decía.

Porque es una pena que Nagi se haya dado cuenta de lo que sentía por Reo y aún así no haberse atrevido a amarlo.

Me amaba pero lo dejé.

Él quería casarse, formar una familia y vivir una vida tranquila y yo todo menos eso.

Pero la verdad es que nada era suficiente para él, podía darle la luna y como quiera me iba a decir, "No me quieres"

- ¿No soy lo que amas realmente?

- ¿Por qué piensas eso? - le preguntaba-

- Tus ojos. -me decía- lo veo en tus ojos..

Siempre quería más y todo para esencialmente ser normal, vivir la misma vida que vivieron sus papás.
Carl Jung decía: La normalidad es la meta final del fracasado.

Pero eso no es lo que realmente lo que me importaba ni lo que nos terminó separando.

Viajé, experimenté, fue fascinante, es fascinante.

Muchos se quejaban de lo vago que era pero pocos hablan del beneficio más grande, tener a Reo.

Nunca formé algo con alguien así que mientras amigos cuidan a sus bebés y discuten con sus esposas enojadas yo sigo guardando mi corazón y explorando el mundo.

Soy un futbolista, juego partidos con mucha pasión y soy el jugador favorito de varios.

Así que ese día, ese día en el que llegó a mi casa una invitación, llegué y entonces lo vi, era él.

Qué feliz se veía.

Algo que nunca tuve el valor de admitir es que, tenías razón. No te quería lo suficiente, no me llenaba de seguridad y emoción la idea de una eternidad contigo. (Qué tú estuvieras conmigo..)

Pero si te quise, si te amé todos los días.
Si te tuve en mi corazón todo esté tiempo , si llenaste mis silencios, faltaste en mis aciertos e interrumpiste mis pensamientos, dejando siempre un espacio.

Y quizás nunca fuiste tú, si no yo, él que no supo amarte, él que no supo tenerte, él que no te merecía.

En otra vida quizás.

Reo y su ahora esposa se daban un beso en el altar, dando inicio a un nuevo matrimonio.

Y Nagi los ve, entonces comprende y recuerda que quizás Reo nunca sepa que él fue su primer beso. Porque al día siguiente de eso, debido a la resaca Mikage Reo no recordó nada de la noche anterior y Nagi Seishiro nunca lo mencionó por temor.

Reo siempre estaba con Nagi y Nagi lo agradecía pero, cada día, noche que pasaba siempre llegaba al mismo pensamiento.

Estar con Reo.

Nagi siempre dudó hablar más, pedirle a Reo estar a su lado aún sabiendo que el otro aceptaría.
Pero no es porque no lo quisiera, no es porque no lo amara, si no lo contrario.

Siempre supo de la dinámica de Reo con sus padres, más específico, su padre. Pues Reo siempre le contaba cuando tenía alguna discusión por lo mismo, "llevar a cabo su papel de heredero" eso cuando todavía jugaban fútbol los dos.

Y es que, aún Reo viendo a Nagi como algo más a comparación del resto, esto no hizo que la perspectiva del albino sobre sí mismo cambiara del todo.

Un día escuchó como Reo volvió a discutir con su padre porque este le había dicho que tenía que casarse con una linda chica de estatus similar, lógicamente Reo no quería, no quería nada de eso.

Fue cuando Nagi pensó todo, Nagi no tiene mucho para ofrecerle, no se sentía suficiente para él, solo es un chico más que Reo vió como único, pero realmente cree que hay más gente como él y que Reo solo tuvo la suerte o casualidad de toparse con él.

Fue cuando llegó ese día en el Nagi suprimió todo lo que sentía, no le gustaba ver a Reo llorar y era peor cuando él era quién causaba eso.

- ¿No soy lo que amas realmente?

Nagi guardó silencio, todo era muy cruel, él era cruel, no Reo.

- Eres un egoísta...

Tiene razón, pensó más en lo que sentía y creía mejor que en lo Reo deseaba y sentía.
Reo lo estaba escogiendo encima de todo pero Nagi no.
Tenía la vista mirando al piso, ahora era él quien desviaba la mirada.

- Nagi.. por favor... dime algo..

- ...

Podía escuchar la voz de Reo temblar, le dolía el pecho.

- Solo somos amigos.

Se mintió así mismo y le mintió a Reo. Al final , él resultó ser el mentiroso.

Nunca esperó llorar en la boda de la persona que amaba, no de está forma. Y es que al menos espera que Reo pueda tener toda la felicidad que se merece y que él no le pudo brindar.

Quizás en otra vida, si pude amarte y llamarte mío.

—Nagi Seishiro.

FIN.