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🍉🍉🍉 La hipotesis🍉🍉🍉
Los pasillos estaban repletos, la hora del desayuno se convertía en una batalla cada vez que te acercabas a la cafetería.
–¡El examen fue horrible! ¿Cómo espera el Señor Kim que sepa en cuanto tiempo llegará la ambulancia?-- la voz de Chelsea se elevaba sobre los murmullos de los estudiantes – ¡depende del tráfico de la zona!
–No esperaba un examen tan pronto– Mirai miraba el pasillo mientras soltaba un suspiro segura de que reprobaria el examen.
–Además ¿qué fue eso de la pregunta extra? no tiene sentido que tome más agua en diciembre que en febrero. ¡Vamos! ya vi a Suika
Fuera el clima era agradable, el calor del verano mezclado con un aire fresco lo hacía casi encantador. Suika las esperaba sentada bajo la sombra de uno de los árboles de cerezo con sandwiches variados.
–¡Suika nuestra salvadora! ya me moría de hambre.-- Sonrió divertida por la reacción de Chelsea mientras les pasaba sus jugos.
–Gracias.
–No hay de que, cuando salí la cafetería estaba vacía. ¿Cómo creen que nos irá? la verdad esperaba que fuera hasta la próxima semana
–Alto– interrumpió Chelsea – ¿cómo lo esperabas? fue un examen sorpresa, no puedes no sorprenderte.
Suika miró a sus amigas, Chelsea la miraba interrogante y Mirai con curiosidad aunque un poco más concentrada en su comida.
–Papá es maestro, es normal hacer exámenes al inicio del ciclo para saber el nivel de conocimiento de los alumnos.
–por eso terminaste rápido– Mirai se interrumpió a sí misma al bostezar. La chica había estado luchando contra el sueño toda la mañana, sus ojeras estaban marcadas, sus ojos ligeramente rojos y con atención dispersa.
–Si. ¿no dormiste bien?-- Suika preguntaba con preocupación, aunque no negaría que aprovechó la oportunidad para evitar hablar más de su familia.
–No, me quedé viendo algunas entrevistas de los “Five Generals” y cuando me di cuenta ya era demasiado tarde.-- Mirai se animó notablemente cuando mencionó la razón de su desvelo.
–¿has visto las teorías de su universo? Me encanta todo el concepto pos-apocalíptico- ¡Ya quiero ver los nuevos videos, tal vez nos den pistas de la petrificación!
–¡Ya sé! la verdad los chicos son unos genios, he estado evitando escuchar los adelantos– Mirai igualó su entusiasmo.
–Espera. ¿Son Allys? ¡Que degenerado! ¿Por qué no lo sabía?--Si había alguien que no podrían superar en energía era Chelsea, de alguna manera a Suika le recordaba a un Husky.
–Supongo que no se había dado la conversación.- respondió encogiéndose de hombros
Para Suika los primeros días habían sido ajetreados, especialmente por la mudanza y las nuevas rutinas, con todo eso no había tenido tiempo de ponerse al día con teorías de fandom y sus amigas.
–Podemos reunirnos o hacer una videollamada para escuchar el nuevo álbum– propuso Mirai.
–¡Si! Eso sería genial– Suika estaba esperando el nuevo álbum con entusiasmo especialmente porque no había manera de obtener información sobre la historia tras los videos, y los pequeños clips sobre los adelantados no eran suficientes.
Ni siquiera ella que era desde pequeña se consideraba una experta detective.
Chelsea se levantó repentinamente de la mesa golpeándola con ambas manos, sus jugos por un momento estuvieron apunto de caer.
–¡Alto! primero que nada. Necesito hacerles dos preguntas, de su respuesta depende nuestra amistad– A pesar del arrebato de Chelsea ninguna se alarmó, Suika sonrió divertida mientras que Mirai solo guardo silencio esperando la continuación
–Número uno: ¿Quién es su bias?, el mio es Chrome.
De alguna manera para Suika esa información encajo dentro de la personalidad de Chelsea, desde que la conoció la chica no dejaba de presumir que sería una geografa famosa, como si cada vez que lo decía en voz alta lo estuviera decretando para sí misma. Era casi impensable que su bias fuera otro, cuando el mismo idol mostraba su colección de minerales en sus Lives.
Comenzó Mirai. –Mi favorito es Ukyo, recuerdo cuando lo escuché en la competencia de “La Máscara”.
–¡ah! donde salió como él “sin cara”, ame esa temporada– agregó Chelsea dando una palmada sobre la mesa.
Mirai suspiró al recordar –Si, su voz te trasmite el sentimiento de una manera inexplicable, cada que cantaba lloraba de la emoción, desde entonces los sigo –Chelsea asistió
–¿Cuál es el tuyo Suika?
Suika dudo un momento, repaso mentalmente a los cinco integrantes, antes de contestar un poco insegura
– Creo que Gen.
–Tiene sentido que Ukyo sea el bias de Mirai, de alguna manera dan… ya sabes: la misma vibra. Pensé que tu bias sería Senku por todo eso de que parece un científico loco, ahora que lo pienso ¡A veces hasta dan la misma impresión! ¿No es cierto? Di que sí.
–Yo también lo pensé, especialmente cuando te emocionas hablando de los posibles proyectos del laboratorio.
--¡Claro! Recuerdas la cara de desilusión que puso cuando nos dijeron que no podríamos entrar hasta segundo año. ¡Por poco y pensé que había muerto alguien! - recordó Chelsea alejándose del tema, pero Suika sabía que no sería por mucho tiempo.
Un escalofrío le recorrió la columna, aún así mantuvo su sonrisa tranquila mientras miraba a sus amigas, se ajustó los lentes como si hubieran resbalado por su nariz.
–Algunos artículos dicen que puedes adoptar hábitos de los artistas a los que sigues– respondió segura de sí misma, levantando los hombros para quitarle peso a la mentira. Sus amigas no parecieron sospechar y antes de darles más tiempo regresó al tema principal –Dijiste que serían dos preguntas.
–¡Cierto! Ahora la preguntá más importante.--Chelsea fingió tocar la batería, en sus manos tenía un par de baquetas solo visibles para ella, la mesa se convirtió en su instrumento.
– Redoble de tambores: ¿cuál es su ship favorito? .-- Suika la miró desconcertada, Mirai se sonrojo hasta las orejas.
Chelsea continuó, perdiéndose entre todas las posibilidades –Creo que Ryusui y Ukyo tienen algo ¡pero! Puede que también Senku y Gen, o tal vez Chrome y Gen…
–¿Eso no es solo fanservice?- pregunto Mirai, Suika por su lado parecía que le acababan de decir que la gravedad era un invento del gobierno. -- en todo caso creo que Ukyo y Gen se ven bien juntos.
–No tengo ni idea, pero sé en el fondo de mi corazón que tiene algo ¡miralos! les brillan los ojos cuando se miran.-- Replicó Chelsea
A la velocidad del aleteo de un colibrí sacó su celular y en menos de un parpadeo ya estaba mostrando un video.
Suika no tardó en recordar era de un evento realizado en Marzo de ese año por el día blanco. Hace apenas un mes: Los cinco integrantes vestían de un informe que asimilaba al de un piloto de avión cada uno con su color representativo, nunca lo vio completo la nostalgia la recorría de pies a cabeza cada que veía alguno de esos eventos.
–En este juego Chrome era el juez, los demás tenían que cargar a uno de sus compañeros –Atinó a explicar Mirai al percatarse del rostro perdido de su amiga.
–¡Ryusui lo carga como si no pesara nada! ¡yo también quiero que me carguen!
–¡Chelsea!-- reprochó Mirai mientras su sonrojo volvía.
Mientras sus amigas discutían Suika noto algo: Una mirada que duró un segundo más de lo común.
En contra de todas las posibilidades Senku intentó cargar a Gen. Con el otro chico en brazos al estilo nupcial sus ojos se encontraron, una sonrisa tímida pero honesta se dibujó en su rostro, mientras Gen miraba con terror a su compañero y luego al piso. Se sostenía con tanta fuerza que formó arrugas en el traje de Senku.
Tal vez el pobre ya lo predecía porque no pasó ni medio minuto cuando acabaron en el suelo.
Ambos en el suelo reían como si el mundo a su alrededor no existiera ignorando a un escandaloso Ryusui dando vueltas con Ukyo brazos celebrando su victoria.
Eso despertó en Suika una curiosidad fuera de la música y las teorías del mundo post-apocalíptico, tal vez su personaje de detective no había quedado en su infancia.
Este fin de semana Suika intentó de todo para distraerse. El departamento era pequeño, nada comparado con la casa en la creció, pero bueno, comparar el campo con la ciudad y encontrar similitudes era una tarea difícil.
Comenzó repasando algunas de sus clases y haciendo tarea, aunque no le tomó tanto tiempo. Entonces recurrió a su obsesión del momento: las teorías del mundo ficticio que creaban “Five Generals" en sus videoclips, lo que más le fascinaba era lo acertados que eran cuando de ciencia se trataba.
Si, pasó horas tratando de descifrar el código morse que apareció al inicio de una de sus canciones del álbum pasado; llegó a la conclusión de que dependiendo el color de la ropa de los integrantes podría ser el papel que interpretaban, teorizó la razón de la petrificación y de su mundo. Ansiaba el siguiente álbum porque sabía a ciencia cierta que les darían una pista de la razón de la petrificación. Era una promesa.
“tal vez no es una dimensión diferente…” pensó.
Entonces llegó a los vlogs, nunca los había visto. En realidad los evitaba, seguía a los chicos desde su debut pero únicamente se enfocaba en la música y las teorías, incluso las entrevistas las dejaba a medias.
El recuerdo del video que les mostró Chelsea llegó sin previo aviso y con él la curiosidad, más viva que nunca.
Sacó su libreta favorita, esa en la que anotaba todo lo que le causaba duda o intriga, había temas desde la existencia de aliens hasta notas de películas.
“Método científico en un ship”
Escribió en una letra cursiva pulcra, como cada uno de los títulos de sus investigaciones anteriores, antes de sumergirse en los vlogs personales de los chicos. Conforme pasaba el tiempo los márgenes se llenaban de pequeños dibujos, desde garabatos de algunas plantas que crecían en el campo hasta personajes de algún personaje de anime con colores pastel.
Ryusui subía sus avances con algún modelo de barco a escala o visitando algún restaurante, nunca decía los nombre pero las fans siempre encontraban el lugar.
La mayoría de los videos de Chrome eran haciendo camping y recolectando diferentes minerales, sus videos estaban llenos de naturaleza.
Ukyo solía hablar dentro del estudio de grabación, componiendo o escribiendo, de vez en cuando practicando arquería o en gimnasio con algún otro miembro.
Quien definitivamente subía más videos era Gen, sin contar que hacía lives casi semanalmente, la mayoría vídeos sobre magia o mentalismo, a veces mostraba algún truco de cartas y después mostraba el detrás de cámara del mismo video. Curiosamente en lugar de aclarar el secreto tras el truco dejaba más preguntas que respuestas.
Y luego estaba Senku: rara vez subía vlogs, la mayoría era haciendo experimentos pequeños en compañía de Gen como “ayudante no remunerado” en sus propias palabras.
Otros eran grabaciones de sus compañeros: “el microondas dejó de funcionar así que nuestro líder lo está arreglando” “Senku-chan desarmo la bocina derecha porque ya no se escuchaba” eran videos increíblemente domésticos, donde la luz asentaba su cabello rubio desordenado y el verde desteñido de sus puntas.
“¿Por qué verde?”
Nota no.1 23/04/xx
Sobre lo observado del Ship Senku y Gen
Según los vídeos vistos (aun me quedan por ver pero creo no hay mucho de ellos en los videos de los demás.)
Senku sube pocos videos, a veces parece que olvida que estaba grabando como cuando estaba preparando de comer albóndigas. Estoy segura de que se le descargó la cámara y por eso solo terminó mostrando los ingredientes y el resultado. Realmente es malo haciendo vlogs. ¿Quien editara los videos? definitivamente él no.
NO encontré ningún video de Senku en los que Gen no participe directa o indirectamente, a veces solo está detrás de cámaras, su voz es fácil de reconocer. El lunes le preguntaré a Chelsea cuales son los ships más populares. Además de Gen, Chrome también tiene apariciones constantes. ¡Vivan los Maknaes!\(°o°)/
De vez en cuando Senku sale en los vlogs del resto de miembros aunque sea solo de fondo, es gracioso desde que se tiño las puntas de verde parece una lechuga andante y llama la atención aunque esté en el fondo jajaja ¿como harán las estilistas para peinarlo?
Nota extra fuera de la investigación: No olvidar comprar despensa para hacer albóndigas.
S-
Ese domingo levantarse de la cama fue toda una osadía, dio vueltas toda la noche, estaba dormida pero su cabeza seguía en vigilia, cayó en el sueño profundo después de escuchar la alarma de Kohaku. Normalmente se despertaria a desayunar con ella y luego a acompañarla a correr pero esa mañana fue una tarea imposible.
Los sueños no le crearon una aventura fantástica ni una pesadilla aterradora, la llevaron a través de su memoria reviviendo un recuerdo de su infancia.
El clima era cálido y la brisa fresca movía las hojas de los árboles, estaba sentada en la terraza de cemento, rodeada de macetas con diversas plantas de su madre, un reloj desarmado en sus manos y a su alrededor sus múltiples piezas, lo estaba terminando de armar cuando escucho la risa tranquila de Ruri y los pasos acelerados de Kohaku.
Escuchó a su madre cantar mientras ordenaba la despensa y a su padre seguirle de manera desentonada mientras cocinaba.Extrañaba eso.
Se apresuró a terminar el reloj quería mostrarles lo que ella podía hacer. Pero cuando puso las pilas las manecillas iban en sentido contrario. Recuerda ese sentimiento, se había esforzado tanto y al final en lugar de reparar el reloj lo había arruinado, las lágrimas se comenzaban a acumular en su ojos…
Hasta que escuchó la puerta, una cabellera rubia ceniza se asomó.
–¿Necesitas ayuda enana?
Meditar sobre los sueños con lagañas en los ojos, el cabello enredado y mirando el vacío era algo que se estaba volviendo común cada mañana.
Los cambios eran comunes, ella sabía, eran pocas las cosas que se mantenían siempre igual, pero eso no lo hacía menos difícil.
Su familia había cambiado con los años. El pueblo era demasiado pequeño, alejado y con habitantes discretos. La privacidad y la tranquilidad era algo esencial para sus padres. y aun así la casa no sobresalía de ninguna de las otras del campo. Nadie quería que el pasado se inmiscuyera en su presente.
El problema principal: todos los que querían seguir estudiando se veían en la obligación de continuar el bachillerato en la ciudad y de ahí la universidad.
Aún recuerda cuando sus hermanos se fueron. Ruri regresó después de terminar la universidad. Su trabajo como traductora le permitía estar en casa, el resto de ellos seguía en la ciudad. Ellas regresaban cada quince días, el dinero no hacía falta pero el tiempo y la energía para hacerlo cada fin de semana eran limitados.
–Suika, ¿en qué piensas? ya se te enfrió el desayuno.-- La mirada desconcertada de su hermana en la puerta de su habitación la sacó de sus pensamientos.
–¿eh? – Kohaku la miraba con el ceño fruncido, como si pudiera leerle la mente, para después negar con la cabeza y continuar su camino a la cocina.
–No deberías desvelarte.
Ajena a su hermana un pensamiento llegó como rayo.
“No me podre seguir considerando detective si no descubro la verdad detrás de las miradas de ese video”
Este fin de semana había encontrado un nuevo reto personal.
“El fin de semana debería de ser más largo” Pensó Suika
El lunes llegó más rápido de lo esperado. Una de las cosas que descubrió cuando se mudo a la ciudad fue que su costumbre de desayunar en casa aunque sea ligero antes de salir a la escuela no era algo que todos hacían.
Tal parece que muchos solo despertaban, se alistaban y se dirigían a clases, para Suika esperar hasta la hora del desayuno era demasiado tiempo y culpó a su peculiar inicio del día de haber crecido en el campo.
El tren ligero era una de esas experiencias que al principio eran emocionantes pero conforme pasan los días se vuelve tedioso. Por suerte su hermana la acompañó gran parte del camino. Kohaku bajaba una parada antes en la universidad. A las siete justo a tiempo. En cambio Suika llegaba media hora antes de que iniciaran las clases.
“Sería más fácil si la leona aprendiera a conducir”
–Buenos días– Saludo Mirai
–Buenos días ¿se les hizo tarde? hoy no te vi en la estación– Lo común era encontrarse con su amiga, acostumbraban a hacerse compañía antes de iniciar las clases.
–La novia de mi hermano nos trajo. – Mirai se sentó junto a Suika, lista para narrar su fin de semana –Se quedó con nosotros, estaba muy emocionada porque estaba escribiendo un artículo sobre una cantante que era popular hace unos años.
–Es periodista ¿verdad?, que emocionante poder trabajar en lo que te gusta ¿a quien investiga?-- la curiosidad siempre era auténtica en Suika.
–¡Si! está en algo así como una competencia, no le entendí muy bien pero quien gane el puesto podrá ir al extrangero a entrevistarla en persona .
Suika la miró con interés, la cuñada de Mirai amaba ser periodista, ella quería conseguir lo mismo, dedicarse a algo que le apasiona al igual que sus padres y hermanos.
Mirai sonrió– Tal vez la conoces, Lilian Weinberg, ya tiene mucho que no saca música nueva pero fue muy popular en su momento.
–oh si, ahora solo compone– Soltó Suika, casual, como cuando dices el clima del día. Mirai la miro, aun procesando la información que acabo de escuchar.
Por primera vez el silencio se volvió incómodo para Suika, se forzó a reír –¡Mi apá! ¡Mi papá la ama!... es un gran fan.
Mirai sonrió divertida, quitando peso a la conversación, pero sin terminar de entender la reacción de su amiga. Antes de que pudiera preguntar algo al respecto Suika se acomodo los lentes sin necesitarlo y cambió la dirección de la conversación.
–Por cierto, quería preguntarles– La voz de Suika se aclaro, el rosa teñía sus mejillas– ¿Cuáles son los ships más populares de “Five Generals”? ¿por qué los emparejan? ¿que los hace populares?-- a pesar de la vergüenza la curiosidad iba primero.
–Bueno…– Mirai la miro pensativa, organizando la respuesta en su cabeza antes de compartirla con voz tranquila– Tal vez Chelsea sepa más, pero desde mi punto de vista muchas veces es planeado, ya sabes ¿cómo actuar?
–¡¿Qué?! ¡Claro que no! Por lo menos el Ryukyo es real– Grito Chelsea apareciendo de la nada. Para sorpresa de las chicas Chelsea no solo había llegado temprano, si no que había sido silenciosa hasta ese momento.-- Me sorprende que digas eso cuando eres la primera en leer fanfics.
–¡Chelsea! –Mirai se sonrojo, mientras trataba inútilmente de defenderse – eso es diferente
–Suika no le creas, estoy segura de que por lo menos una pareja de cada grupo es real. – Sin más las chicas entraron en un debate acalorado, mientras Suika observaba y tomaba nota al respecto.
Nota no.2 25/ 04/ xx
Sobre lo observado del Ship Senku y Gen (SenGen o GenSen)
Estuve platicando con Mirai y Chelsea, el ship más popular es el de Ryusui y Ukyo. Creo que se ven lindos juntos pero no es realmente lo que buscaba. No se a quien se le ocurrio la grandiosa idea de juntar los nombres para nombrar parejas ¡es divertidisimo!
En fin, resulta que Senku no tiene muchos ships.
Gen lo emparejan con casi todos, pero por lo que Chelsea dijo siempre hay alguien así en cada grupo (?) no se que tan cierto es eso…
También vi varios videos. ¿Porque no había visto las actividades que prepara el staff? juro por Marie Curie que no me había reido asi en mucho, muchoo tiempo, hasta Kohaku me lanzó una almohada para que me callara, es una grosera.
Gen es una persona increíblemente táctil y ¡muy coqueto! tiene un encanto natural, seguido abraza a Ukyo (parece que está tan acostumbrado que ya ni reacciona) a veces Ryusui le devuelve los comentarios coquetos y Chrome lo mira si algo extraño hubiera picado, creo que hasta le divierte molestarlo.
Senku también parece estar acostumbrado. Realmente esta nota no tendría sentido de no ser porque él evita todo contacto como si le quemara⟵(o_O)
(Siempre he pensado que es un gato negro.)
El 80% del vocabulario de Senku es alguna referencia científica, el otro 20% es ironía mezclada con sarcasmo. Aun no entiendo porque hay fans que dicen estar enamoradas de él, creo que están más ciegas que yo ¡eso ya es mucho decir!
ಠ_ಠ
Parece que Gen es el único capaz de seguirle el ritmo (o intentar) cuando divaga (que no es poco) deberían darle un premio a ese hombre.
¿vi bien o…? ¿A Senku le gusta Gen????
Nota extra fuera de la investigación: La tarea de filosofía es para el siguiente martes.
Si Gen fuera un animal sería… otro gato?
S-
🍉🍉🍉Recolección de data Empirica🍉🍉🍉
Ese viernes de julio cuando Suika fue llamada a dirección pudo sentir como todos sus compañeros de clase la seguían con la mirada hasta que cruzó la puerta del salón. La atención innecesaria la ponía incómoda, especialmente cuando los exámenes habían terminado hace una semana y el ambiente apenas comenzaba a relajarse.
Los pasillos estaban solos, como si se burlaran de su confusión.
“Facilmente esto podría ser un backroom.”
Al abrir la puerta peso un poco más de lo que debería y aunque sabía que no había hecho nada malo, su respiración seguía agitada y su cabeza repasaba una y otra vez todas las posibilidades.
El maestro Kim de física y la maestra Jeong de química la esperaban en la sala de maestros. Sentados tras una mesa con dos tazas,el vapor Suika dedució era una bebida caliente.
–¿Me buscaban?-- El olor a café se volvió evidente al acercarse. Era casi igual al café del extragero que su mamá tomaba por las mañanas, pero no era el mismo.
–¿Suika verdad?- Preguntó la maestra Jeong señalando la silla –Siéntate queremos hablar un poco contigo. El maestro Kim me ha hablado sobre tu buen desempeño en los exámenes, estás arriba del promedio en su materia.
La mujer extendió el último examen evaluado junto con el examen diagnóstico de principio del ciclo escolar como prueba. –Calificaciones excelentes desde el principio.
–Queremos que realices un examen correspondiente a la materia de la maestra Jeong, y en caso de que sea favorable podemos recomendarte al club de ciencias así podrás participar aun estando en primero.
La mirada de Suika pasaba de los exámenes en sus manos al rostro de los maestros, inevitablemente una sonrisa comenzó a formarse.
–¡Si!--Suika salto antes de sentarse y fingir tranquilidad ante los dos adultos– digo claro. ¿Lo puedo hacer ahora?
Al terminar el examen se lo entregó en persona a la maestra, no había tardado mucho, ni siquiera se tuvieron que mover del aula.
La maestra tomó las hojas y leyó en voz alta–¿Ishigami eh? como el astronauta.
–¿Astronauta?- Por un momento sintió que dejó de respirar, agradeció que su voz sonara natural. Ajustó sus lentes y escondió las manos en el suéter del uniforme.
La maestra no lo notó. Ayudó que parecía perdida en sus recuerdos.
– Tal vez no lo sabías, pero antes de que nacieras hubo un astronauta de nombre Ishigami, estuvo en la misma nave que Lilian Weinberg ¡oh! puede que ni la conozcas. Estas nuevas generaciones me hacen sentir vieja sin siquiera intentarlo– Suspiro divertida, Suika solo asintió –Ya puedes regresar a clase, después te llamaremos para darte los resultados.
“Por poco…”
Ver videos sobre las distintas actividades que realizan los chicos es sin duda uno de los nuevos pasatiempos de Suika. Especialmente cuando las emociones se sentian demasiado fuertes.
Los fines de semana que no regresaba a casa de sus padres se pasaban rápido cuando podía estar ocupada en su investigación. En su nuevo refugio.
–Suika de casualidad no has visto mi cepillo- Kohaku interrumpió en la habitación sin previo aviso.
Si, tenía el cepillo, pero si su hermana le preguntaba su mejor excusa es decir que se había teletransportado molecularmente, aun así no se giró a mirarla.
–Por más que te cepilles seguirás siendo una leona– Adiós excusa.
Un golpe seco en la nuca la obligó a girar, encogida por el dolor levemente dramatizado.
–¡oye! ¿Y eso por qué?-- preguntó Suika frotando la nuca.
–Pensé que estabas en una llamada o haciendo tarea no viendo videos. Hasta los malos hábitos se te pegaron–Sentenció con severidad Kohaku.
–Esa no es razón para lanzarme tu zapato.--replicó Suika, sabiendo que el golpe había dolido más de lo que debería.
–Lo es por no devolver las cosas a su lugar, no agarres mi cepillo.-- Cortó Kohaku tomando sus pertenencias para salir de la habitación cerrando la puerta más fuerte de lo necesario.
Por la tarde mientras Suika miraba la televisión en la pequeña sala de estar. Un pequeño lugar que sus padres compraron cuando sus hermanos mayores decidieron irse de casa para estudiar en la ciudad. Ruri había insistido en conseguir un lugar “modesto” y “como el de cualquier otro estudiante” para evitar llamar la atención innecesariamente.
La puerta dejó ver la luz de la habitación de Kohaku cuando se abrió, ella caminó directo al refrigerador, entre toda la variedad de comida y Yogurt que tenía eligió el de siempre: fresas.
–Tu crees que a Senku le guste alguien– le preguntó Suika mientras su mirada seguía enfocada en la televisión.
A solo un par de días de que se estrenará “Perseo” las entrevistas de distintas cadenas televisivas se estaban disparando así como los programas de variedades a los que eran invitados. Justo como el que Suika estaba esperando ver esa tarde.
–¿Hablas del mismo Senku que dice que el romance es solo neuro-noseque en el cerebro?-- Suika asintió con duda, viendo el rostro burlón de su hermana– Nah. Aun no entiendo como hay fans que dicen querer un novio como él. Es solo un idiota.
Kohaku dejó la cocina con un yogurt en mano y se hizo espació en el sillón fingiendo no querer hacerle compañía.
El programa en cuestión consistía en una serie de retos y algunas preguntas que el público y los fans dejaban en redes.
El primer reto era llevar un huevo con una cuchara sostenida en la boca de un lado a otro, en el que inevitablemente Ryusui perdió y como castigo terminaron poniéndole un sombrero ridículo en cambio a Chrome que fue el primero en ganar le dieron ventaja.
Gen ganó una competencia por su flexibilidad al evitar tirar botellas y no hacer ruido, Ukyo avanzó por su puntería tirando dardos, Ryusui demostró que se sabía de memoria todo un diálogo de la serie “Hora de aventura” del personaje del rey helado y Senku avanzó rápidamente cuando se trató memorizar patrones y secuencias para abrir candados.
Todos tenían que estar pendientes para contestar las preguntas de trivia correctamente perder el foco en las respuestas personales significaba perder y usar un accesorio ridículo.
El primero en perder fue Chrome al distraerse cuando una de las botellas de vidrio casi cae de una de las mesas.
–¿Si no fueras el maknae del grupo que serias?
–Geólogo, ¡alto!.
Su rostro al haber sido atrapado fue todo un poema.
Le siguió Ryusui a quien lo tentaron con uno de sus temas favoritos.
–Tu barco favorito es…
–El velero por supuesto ¿has visto esa majestuosidad?
Ukyo perdió al corregir la cantidad de años que estudió música y composición, mientras que Senku se distrajo al darles una mirada de burla a sus compañeros. Gen lo retaba a alcanzarlo en la última parte lo cual lo distrajo justo cuando corrigió al presentador sin siquiera pensarlo dos veces.
–Tienes una hermana
–Tres – En el momento en que Senku procesó lo que había dicho en voz alta, su rostro pasó de burla y competencia a fastidio.
Gen terminó el really sin contestar pregunta alguna o con algún accesorio ridículo.
–Ese idiota–bufó Kohaku, agarrando la caja de cereal que Suika habia traigo en los comerciales. Posiblemente si su madre las viera las regañaria por comerlo asi.
–¿qué crees que pasará si se enteran que es mellizo?-- el solo plantear la idea le provocó un escalofrío, no era buena idea hacer enojar a su hermana mayor–Ruri lo mataría…
–Posiblemente.
Nota no.3 15 /07/ xx
Sobre lo observado del Ship SenGen o GenSen
Hoy Chelsea me mostró un perfil de TikTok llamado “El GenSen no se shippea se apoya” ¡hay demasiados videos! pase toda la noche viendolos. Que Kohaku no vea esto por favor.
En su mayoría son recopilados de los dos y algunas teorías. Pocos en el fandom creen en este ship…
Hechos descubiertos gracias a este canal:
La mayoría cree que Gen tiene un crush o está enamorado de Senku. Los apoyo.
Muchos opinan que se ven bien juntos pero la mínima cantidad piensan que realmente tienen algo. Cabe recalcar que me encuentro en esta última categoría, al gato negro le hace falta un poco de romance en su vida.( ◜‿◝ )♡
El problema o la duda radica sobre los sentimientos de Senku
Algunos fans también lo notaron: miradas más largas, no evita el contacto ¡es notable la complicidad! (Incluso para Senku, tal vez por fin ya se descongelar su corazón) (◡ ω ◡)
Tengo una hipótesis: Me siento en la obligación de saber qué está pasando con Senku. Estoy segura de que le gusta Gen.
Pero también sé que mi hermano es la persona más inteligente y más estúpida del mundo así que posiblemente ni él sabe de sus propios sentimientos.
S-
El regreso a casa se sintió como una bocanada de aire fresco. Entre más se alejaban del centro de la ciudad las casas también lo hacían unas de otras. El verde de los árboles a las orillas de los caminos enmarcan los diversos sembradíos.
Taiju las había recogido en la estación del tren como de costumbre, hablaba de lo mucho que extrañaba a su prometida y lo bien que le iba en la industria de la moda. Kohaku seguía la plática animadamente, pasaron por las calles principales del pueblo Suika observó por la ventana las calles de piedra por las que camino tantas veces, la escuela en la que estudio y el mercado en el que sus padres suelen comprar la despensa.
Se perdió en sus pensamientos hasta llegar a la entrada de la propiedad. La pesada puerta automática los dejó pasar, demasiada seguridad para una simple casa de campo pero aún así nadie lo cuestionaba.
Bajaron de la camioneta con las manos llenas. Suika se apresuró a la entrada y por mero hábito coloco la contraseña de la puerta. En el pasado la seguridad le había molestado, ahora después de varios meses en la ciudad, lejos de la tranquilidad y discreción del lugar donde creció comprendió porque sus padres eligieron este lugar.
– ¡Mi Suika como has crecido! ¿si están comiendo bien?-- En cuanto su madre escuchó la puerta fue a abrazarla, revisó su rostro con ambas manos en la cara aplastándole los cachetes y desacomodando sus lentes. – Kohaku ¿si estás haciendo tus tareas? ¿no has peleado con nadie verdad?
–Con nadie fuera del entrenamiento.
–Lilian, amor ¿dónde dejamos las maletas la última vez que… ¡llegaron! – Byakuya con el entusiasmo de siempre las abrazo a ambas.-- ¡Las extrañabamos muchísimo!
–Pero si hablamos casi todos los dias.-- Respondió Kohaku en medio del abrazo, Suika solo se dedicó a disfrutarlo. En ese pequeño pueblito en el campo, no importaba quiénes eran sus padres o su hermano, ellos eran una familia más.
La cena fue cómoda y divertida, Byakuya preparó la cena con ayuda de Ruri y Suika, mientras Kohaku ponía la mesa con su madre, se pusieron al día.
Ruri les contó la trama principal del libro que estaba traduciendo, hablaron sobre el próximo viaje de sus padres a Estados Unidos por una entrevista de trabajo y un par de conferencias. Kohaku mencionó que últimamente entrenaba más con un chico albino de artes marciales.
Sin poder esperar un minuto más después de la cena, Suika llamó a Senku.
–¿Cómo has estado enana?-- la voz al otro lado del teléfono sonó tal cual como Suika la recordaba, observó un poco el fondo de la videollamada en cuanto la cámara se estabilizó
–Byakuya me dijo que ya puedes entrar a los laboratorios. Bien hecho.
–Papáá yo le quería decir
–Perdona, no me pude contener– Byakuya se asomo en la pantalla, revolviendole el cabello rubio. Cada fin de semana en casa podía llenar de energía a Suika por todo el mes, pero su prioridad en ese momento era sacarle información a su hermano.
–Escuche el nuevo álbum con mis amigas. ¿A quién se le ocurrió ponerle Perseo al barco? por cierto ¿Quién o qué es el Whyman? ¿cómo causó la petrificación?
–Eh…no te voy a decir– Senku se rascaba el interior de la oreja con el dedo meñique.
–¿Por qué? porfis– insistió, intentando hacer el puchero más grande que podía, aquel con el que antes le daban todos los dulces que querían solo por ser la menor.
–Eso ya no te funciona y lo sabes– Suika suspiro resignada
–Tenía que intentarlo, entonces… ¿ni una?
–Bien–Suspiró con falso fastidió– a Gen se le ocurrió el nombre del barco, por el mito de..– Suika lo interrumpió repentinamente.
–¡Lo sabía! por el mito de Medusa eso es obvio pero tu no tienes ni idea de mitología.
–Claro que sí.
–No interesaba, le decias a Ruri que eso no era ciencia ¿Por qué tienes laca?-- Preguntó, pero la idea de molestar un poco a su hermano llegó con la duda– ¿tan cansada es la vida de Idol como para quererte causar alergias?
Senku cubría con su cuerpo la mayor parte de la pantalla, aún así se podía observar la cama matrimonial ligeramente destendida al fondo cerca de la puerta, en el escritorio desde donde estaba el teléfono se podía observar algunas notas con ecuaciones, nada fuera de lo común, lo único que Suika podía notar fuera de lugar en la habitación de su hermano era algunos cartoncillos con dibujos.
–Tsk deja de husmear, enana. ¿Está Ruri en casa?
–Está trabajando ¿por qué?
–Ve y pásale el celular, quiero hablar con ella
–eeh No voy a llevarle mi celular hasta allá. Llamale tu y ya.
Antes de entrar en una discusión sin sentido la puerta tras Senku se abrió dejando ver a uno de sus compañeros.
–Senku, querido ¿no has visto mis audífonos?, estoy seguro de que –Gen se detuvo al notar la presencia de Suika tras la pantalla– ¡Suika-chan! ¿Cómo has estado? ¡Que grande te ves! por poco y te confundo con Ruri.
Gen no lo noto, demasiado absorto en saludar a Suika y luego buscar sus audífonos entre las cobijas, pero Suika sí lo vio. Ese pequeño gesto en el que Senku movió las hojas de las ecuaciones para tapar los cartoncillos, el pequeño apodo que escucho y, lo más importante: la camisa.
Gen llevaba puesta la camisa que ella le había regalado a su hermano la navidad pasada, la que ella misma bordó con la fórmula E=MC2.
Suika recuperó el aliento –Con qué Gen… eh? ¿por qué traía tu camisa?
Senku soltó una carcajada forzada –Sabes que, tienes razón le marcare a Ruri.
–¡Alto! contesta!- gritó Suika
–Adiós enana. – Sin más Senku corto la llamada.
Suika se pegó a la puerta intentando descifrar la conversación tras la puerta. Lo más claro que pudo distinguir fue la voz de Ruri “ya era hora” “eres demasiado lento” “no todo es una fórmula” “le encantará”
Incluso ella sintió un escalofrío cuando la voz de su hermana se volvió cortante y severa “Mamá está emocionada por su proyecto, pero hay una razón por la que decidió alejarse de las cámaras.”
“No juegues con fuego”
Nota no.4 02 /10/ xx
Hay algo
¡lo sabía! Definitivamente hay algo entre ellos dos. ¡Y parece que mamá y Ruri saben cosas pero no han dicho nada! Por Marie Curie papá se volverá loco cuando se entere.
Desde que tengo memoria, Senku ha sido un antisocial. A papá le preocupa que se quedara solo.
Aunque bueno, ya tiene amigos y trabaja con ellos, pero un novio.
Papá estará muy feliz
S-
🍉🍉🍉Experimento Controlado 🍉🍉🍉
Los finales de octubre fueron todo un caos en internet, especialmente cuando se anunció que “Five Generals” tendría una especial de navidad.
La principal razón del revuelo: Lilian Weinberg.
–¿Crees que cante o solo será parte de la composición? ojala y cante– Mirai suspiro más en sus ensoñaciones que en la mesa del desayuno, desde que su cuñada le presentó canciones Lilian no paraba de escucharlas, ahora esperaba impaciente la entrevista que pronto saldría a luz.
–¡La verdadera pregunta aquí es cómo se logró la colaboración! –exclamó Chelsea– ¿no les parece demasiada coincidencia? ¡Esto es tan depravado! Estoy segura de que cuando fueron a Estados Unidos grabaron allá.
El viaje. Suika recuerda claramente a su madre diciéndole a Ruri que no olvide darle de comer al perro y regar las plantas mientras su padre ordenaba todo en la única maleta que llevaban.
Una mañana le comentó su Ruri con su calma habitual–A mamá le emociona este proyecto. No se que hizo que Senku cambiara de opinión. Aunque si soy honesta no se como ha logrado evitar decir su nombre completo todo este tiempo.
–Una vez me dijo que quiere que todas sigamos nuestro propio camino.-- Ruri la miró por un instante, resoplando burlona –Es un idiota, no necesita poner tanto esfuerzo en protegernos.
ka.. ika…
–¿Suika tu que opinas?
–eh?.. perdon me perdi ¿sobre que?
–¿No dormiste bien?¿Algo te puso nerviosa? Siempre que estas nerviosa haces esa cosa con los lentes ¿verdad Mirai?-- Chelsea se golpeó con la palma en la frente– ¡Ya sé! Nos estás ocultando algo ¡En realidad no somos de la misma edad y eres un vampiro de más de tres mil años! ¿no sería eso degenerado?
Suika miró a Chelsea sin comprender, giró hacia Mirai en busca de respuestas pero en su lugar encontró un rostro igual de confundido antes de soltarse a reír. Las carcajadas se escucharon sobre las pláticas de otros alumnos que desayunaban fuera.
–Solo… pensaba en la trama del libro que está traduciendo mi hermana.--Dijo Suika sosteniéndose el estómago tratando de tranquilizar su respiración.
–¿Kohaku? Tsukasa me dijo que era buena en el inglés pero no sabia que traducía.
–No, mi otra hermana. Somos cuatro.-- Mirai la miró con curiosidad, y Chelsea se limpiaba algunas lágrimas después de tanto reír. Suika respiro, sería raro evitar el tema de su familia para siempre– Los dos mayores con mellizos y luego está Kohaku y al último yo.
–También eres la más pequeña ¿Tú tienes hermanos Chelsea?
–No, soy hija única. ¿Los ves muy seguido? casi no hablas de tu familia, Suika.
–No, mis papás y mi hermana están en el campo, y mi hermano… –Reajusto sus lentes por tercera vez…-- Está en el extrangero, espero que pronto sea navidad para verlo.
–Lo dices como si fuera un espía, un asesino o un idol –Bromeo Chelsea– ¡Oye porque me pegas!--Mirai tenía su codo encajado en las costillas de su amiga por su imprudencia.
–Lo que Chelsea quiere decir, es que está bien extrañar a tu familia. Si un día quieres hablarlo nosotras te escucharemos.
Exámenes, proyectos, experimentos en el club y la compañía energética de Chelsea y la tranquilidad de Mirai, las vacaciones de diciembre llegaron más pronto de lo que Suika esperaba.
No tuvo que llenar una mochila demasiado grande, solo se llevó lo que creyó necesitar, después de todo en casa tenían más de lo necesario.
La emoción recorría a Suika. Aprovecharía la cena de navidad para hacer un “pequeño experimento controlado” y poder confirmar por fin la relación romántica de su hermano y su compañero.
Por que si, Senku llevaría a los miembros de Five Generals a la cena navideña. Razón: desconocida pero nada que Suika no pudiera descubrir.
Era diciembre. La primera semana que Suika y Kohaku regresaron a casa había pasado tranquila como el viento.
Suika acompañaba a su mamá al pueblo para comenzar a hacer las compras de la semana. Pasaron el camino empedrado como de costumbre, la ventana estaba abierta, Suika disfrutaba del aire frío con el cabello suelto. Lilian bromeó con dejarla manejar de regreso a casa.
–Mamá ¿Cómo crees que sería Senku en una relación?-- preguntó seria
Lilian soltó una carcajada divertida –¿Estamos hablando de tu hermano verdad? primero caería un meteorito antes de que Senku se interese en el romance.
–Decían lo mismo cuando hablo de dedicarse a la música…
–Eso es diferente. Tiene la capacidad de hacer ambos pero siempre ha sido un cabeza dura con los sentimientos. No lo sigas en ese sentido hija. Bien ¿quieres que compremos algunas frutas para hacer jugos?
Una vez que llegaron al mercado del pueblo, compraron con calma, de vez en cuando los ancianos del pueblo se acercaban a saludar y a recalcar lo mucho que Suika había crecido.
Apenas comenzaban a seleccionar las frutas y verduras, lo último escrito en la lista cuando el teléfono de Lilian comenzó a sonar. Con una mirada Suika comprendió su tarea de continuar seleccionando la comida cuando escuchó la voz de su padre al otro lado de la llamada.
–¿Qué hizo que?-- la voz de Lilian le recordó a todas las veces en su infancia en las que una travesura se le había salido de las manos. Ese tono, entre incredulidad y resignación solo podía significar una reprimenda segura.
–Parece que Senku se volvió a meter en problemas– Comentó el viejo Kaseki sonriendo con aires de nostalgia– Aun recuerdo cuando dejó a toda la primaria sin luz por uno de sus experimentos, ni Kohaku le causó tantos problemas a tus padres.
Suika sonrió divertida, el pueblo era tan pequeño que era raro no conocer a alguien. En especial con dos hermanos tan problemáticos.
–Ten, mandarinas para el camino las necesitarás– dijo divertido. Después de agradecer y despedirse regresaron a la camioneta con todas las bolsas que podían cargar.
Lilian se encontraba molesta, y ante la confusión de Suika comenzó a explicar.
–Le marco a tu padre porque “el auto del manager se apagó”--Resoplo cansada– ahí va él con todas sus herramientas para ayudarles y resulta que el “auto” no estaba. Quería que los fueran a recoger pero su “plancito” no funcionó porque iba en la moto. Solo a Senku se le ocurre viajar de “incógnito” en tren.
A veinte minutos se encontraba la parada del tren más cercana al pueblo, mientras más se acercaban menos autos, o vida humana había, y eso de alguna manera tranquilizaba a su madre. La vio apretar un poco más el volante en cuanto una camioneta azul se adentraba al pueblo. Por un momento olvidó que la familia de Zafiro acababa de cambiar la pintura.
La parada del tren siempre estaba vacía, incluso daba la sensación de estar abandonada, de vez en cuando podías encontrar al viejo Kaseki arreglando algo pero esta no era la ocasión.
Su madre bajó con rapidez. Con un solo vistazo observó a Chrome que hablaba energéticamente con Byakuya, de vez en cuando mirando a Senku con reproche. Le preguntaba al hombre sobre sus diversas publicaciones y conferencias. Gen parecía divertido con la escena.
–Menos mal que por aquí no pasa ni un alma, si no… – Suika dejó de prestar atención al regaño de su madre, de cualquier forma no era ella la que había mentido y aunque el material para burlarse sería bueno la escena frente a ella era más interesante.
Su atención se dirigió a los otros dos chicos. Había hablado con ellos un par de veces por videollamadas pero esta sería la primera vez que convivirán tanto tiempo. Escuchó la conversación sin intervenir, con el tiempo había desarrollado la habilidad de pasar desapercibida para obtener información.
Chrome veía la escena como quien le acaban de decir que la tierra es plana, antes de enfrascarse con Byakuya en una conversación de cómo fue que se conocieron en el espacio. Su historia favorita sin duda.
–Supongo que realmente no les dijo.--Soltó Suika cuando lo vio conveniente.
–Me parece que Chrome no prestó atención a las presentaciones el día de la entrevista. Aunque fue algo muy… hermético.
La voz de Senku se escuchó sobre las conversaciones mientras evitaba con maestría que Lilian lo tomara de las orejas, bueno, lo intentaba. – ¡Ya mujer, ya entendí!– Tal vez usar la mochila como escudo pudo haber sido más funcional.
–Senku siempre fue de hacerle más caso a la querida Lilian que a su padre ¿cierto?- Continuó Gen, divertido por la situación.
–Si, papá es más relajado. ¿Te lo dijo?
–Lo intuí.-- La respuesta de Gen fue más que suficiente mientras Suika asimilaba la situación y se percató de las maletas en el suelo, inconsciente las contó. Una azul mediana junto a una gran mochila de montaña a su lado una gran maleta lila.
–¿No faltan maletas?
–Están todas, Senku no trajo, dijo que la mochila era suficiente y que ya tenía ropa aquí.-- Por un momento Suika creyó que Gen le había leído la mente. Era extremadamente bueno para leer entre líneas.
–Pero se van a quedar dos semanas. – Instió Suika.
–Lo mismo le dije, pero no hizo caso; tu hermano es demasiado necio pero pude solucionarlo.-- Gen guiño divertido.
El regreso a casa fue tranquilo, Byakuya regresó solo en la moto, mientras el resto en la camioneta con Lilian. Para sorpresa de Suika, Senku no se despegó de la mochila ni de la maleta y con esfuerzo se encargó de subirla y bajarla de la camioneta así como de meterla a la casa.
El verdadero caos comenzó cuando llegaron a la casa. Tal vez Suika es la única que notaba el elefante en la habitación cuando consideró que pronto llegarán los dos miembros faltantes. Sus padres habían ido directo a la cocina a organizar la despensa y comenzar a preparar la cena.
–¿Cómo van a dormir? Solo hay tres habitaciones libres – Suika se cruzó de brazos. La pregunta era para su hermano demasiado enfrascado en recuperar la respiración a los pies de la escalera después de subir la maleta y la mochila.
–Ah, pero si cabemos.-- Chrome contestó, en su lugar, observando algunas de las decoraciones y fotos colgadas en las paredes.
–Pero solo hay tres habitaciones libres– respondió Suika, Chrome no parecía entender el problema. Se obligó a que su frustración no fuera demasiado obvia– Ustedes son cinco, Senku tiene su habitación pero siguen faltando una.
Chrome la miró por un instante, con la cabeza inclinada cuando de repente comprendió lo que Suika decía. Casi podía ver un pequeño foco encendido sobre su cabeza.
–Ah ya! Pero si Senku y Gen siempre… –Senku repentinamente ágil le dio un sape a su compañero interrumpiendolo en el proceso.
–Ven, te presentaré a mis hermanas.
—¡Oye! ¿Y eso porque?-- Chrome aun con la mano en la cabeza y las cejas fruncidas comenzó a seguir a sus compañeros por la casa.
–¿Están en el jardín?-- Senku ignoró las quejas de su compañero, Suika solo asintió confundida por la situación. Tal parece que no había problema con las habitaciones, y ella quería saber porque, pero la mano de su hermano en la espalda baja de Gen era una pista más al misterio que estaba dispuesta a descubrir. Y a demostrar…
Senku los guió hacia el jardín, la terraza de cemento les daba la bienvenida junto con las múltiples plantas que sus padres cuidaban, desde algunas que daban flores hasta árboles frutales en el fondo.
Ruri estaba sentada en una silla colgante, la pequeña mesa estaba llena de algunas revistas y libros que ayudaban en su trabajo. Su atención estaba entre un cuaderno de anotaciones y la tablet en la que leía. Kohaku cortaba algunas uvas de la parra. Se acercó en cuanto vio por la orilla de los ojos que la puerta se abría.
–La leona es Kohaku–Senku la señaló incluso antes de que terminara de acercarse – y el ratón de biblioteca es Ruri.
–Ja, no te lanzo las uvas porque sería un desperdició de comida.--Replicó Kohaku – Aun no entiendo de donde salen tus fans.
–Entonces tú serías una rata de laboratorio hermanito.-- Ruri se levantó, cortes pero demasiado fría para gusto de Suika– Ruri un gusto conocerlos, no esperaba que vinieran todos.
Gen sonrió con calma–El gusto es nuestro, gracias por aceptar nuestra intromisión, en especial en estas fechas.-- Justo como Suika había intuido, Gen leyó el ambiente y actuó en respuesta, desviando la atención de Ruri con diplomacia.
–¡wow! ¿Estás investigando sobre minerales? que malote.--Chrome que había estado observando con curiosidad la mesita no se pudo contener al comprender el tema en común de aquellos libros.
–oh, solo estaba corroborando algunas cosas– respondió Ruri desconcertada– nada interesante
-¿Enserio? ¿Para qué? ¿te puede ayudar? aunque no lo parezca soy un experto de los minerales.-- Chrome sin pensarlo acercó a la pequeña mesa una de las sillas que se encontraban recargadas en la pared para sumergirse cómodamente en la charla con Ruri.
–Sobre un libro… algo propio.-- Comenzó Ruri. El chico escuchaba atentamente mientras ella le explicaba la trama del libro en el que trabajaba cada vez con mayor soltura. De vez en cuando escuchaba los datos curiosos pero entusiasta de Chrome
–Me pregunto cuánto tiempo tardará en darse cuenta de lo que acaba de hacer– soltó Gen al aire pero su mirada se dirigió a Suika.
–¿Darme cuenta de que mentalista?-- preguntó Senku. Mientras tanto Kohaku seguía comiendo uvas como si fueran palomitas ante la escena.
–Nada, nada, querido. Kohaku-chan ¿que es esa flor roja que tiene allá?.-- Aprovechando la oportunidad para hacer una retirada estratégica guió al invitado por el extenso jardín. Suika aún no decidía sí era para darle espacio a su hermana o por mera indiferencia.
Caminaron por el jardín con un Gen asombrado por las plantas, de vez en cuando preguntando por sus nombres y cuidados. Kohaku respondía como podía, no era una experta pero años de ayudar con ellas le daba un poco de experiencia. Aprovecharon el ambiente tranquilo y la puesta de sol para tomar distancia y hablar.
–Entonces… –Suika miraba a todos lados menos a su hermano, con voz aparentemente tranquila – ¿Gen dormirá contigo? ¿Por eso subiste las maletas? –Senku chasqueó la lengua, divertido.
–Qué observador de tu parte enana.
–Tengo mis hipótesis ¿Entonces eso es un si?
Senku sonrió, idéntico a cuando un experimento salió como lo planeo. Una mezcla de diversión y orgullo.
–¿Quieres jugar al detective?
–Ya no soy una niña pequeña– Replicó Suika al recordar su juego favorito de la infancia.
–Pero quieres información – Suika lo miró de reojo fingiendo desinterés
–Creo tener suficientes pruebas. Pero mamá y Kohaku aún no.
– Entonces…– propuso Senku– Si encuentras algo que confirme tu hipótesis ante ellas ganas.
–¿Porque me interesaría?--Insistió Suika cruzada de brazos–¿Qué podría ganar?
–Hacer todas las preguntas imprudentes que quieras, pero si pierdes dejaras de husmear en mi vida personal.-- Declaró Senku
–¿Marco de tiempo?
–Navidad
–¿48 horas? ¿no crees que es poco?
–Has resuelto problemas con menos tiempo, como cuando cambiaste la contraseña del laboratorio de la secundaria.
–¡Hey! Ese sigue siendo un misterio sin resolver – Se quejo Suika– Es preferible que se quede así
–Como digas…– Senku sonrió divertido
–¿Puedo preguntar a los chicos?
–Has investigación de campo sin intervenir.
–Entonces tú tampoco les puedes advertir sobre mi investigación.-- Concluyó Suika, cerrando el trato.
Ambos se miraron, desafiantes. El juego acaba de comenzar.
Ryusui y Ukyo llegaron después en un auto modesto de la empresa justo antes de comenzar la cena. Senku bromeó diciendo que seguramente era obra de Ukyo tratando de no llamar la atención. Byakuya los recibió con su energía interminable, sinceramente su padre era él más sorprendido y orgulloso cuanto se trataba de su hermano socializando con personas más allá de la familia.
En la sala Lilian dirigia la charla con soltura, se movía entre las diversas travesuras que causaron en su infancia, desde Kohaku atorada en algún árbol, algún experimento explosivo de Senku y Suika en él laboratorio de su padre, o la vez que Ruri robó una copia del examen de matemáticas en la secundaria. Los invitados escuchaban con atención sus divertidas anécdotas.
–Debio ser dificil cuidarlos, especialmente a Senku-chan– Señaló Gen con su sonrisa habitual.
–¡Oh no! en donde uno era tranquilo el otro resaltaba. Son genios que esperabas–Lilian se rió con seguridad..-- Ruri convenció a todo su grupo de fingir que uno de los maestros no había dejado un proyecto final, Senku siempre terminaba metido en explosiones– Comenzó a enumerar– Kohaku se subía a los lugares más imposibles y Suika siempre está encontrando patrones.
Suika escuchaba atenta, recogiendo la mesa dispuesta a intervenir en caso de que a su madre se le ocurriera contar alguna historia vergonzosa.
–Ven a ayudarme con los platos–Byakuya llamó su atención desde la cocina, ella entró sin mucho ánimo. No quería alejarse de la conversación a pesar de no estar participando -- ¿Todo bien?
Ella asintió, tratando de leer el ambiente mientras subía las mangas de su suéter.
–Has estado… alerta– Comenzó su padre, buscando las palabras mientras enjabona la loza– ¿Te molesta que estén de visita?
–No, solo me parece raro
–¿O es por qué son idols?-- Continuó indagando, pasándole los platos.
–No, solo es raro ver a Senku en este… ambiente– El agua no estaba tan fría como pensó. En poco tiempo ambos tomaron ritmo mientras limpiaban.
–Bueno, sabemos que nunca fue de los que se les facilitaba convivir pero también no es que nunca fuera a tener amigos.
– ¿Y qué tal pareja?-- Soltó Suika en un tono casual forzado. De sus padres tal vez Byakuya sería el más fácil de convencer. Obtener un poco de ayuda no le vendría mal.
–¿Senku con novia? Lo veo un poco difícil
– ¿Qué tal novio?-- Esperaba que su padre comprendiera a donde buscaba llegar. Pero nuevamente la “fama” y personalidad de Senku no le ayudaba de mucho.
–Bueno– continuó tranquilo, sopesando las nuevas posibilidades mientras se secaba las manos–novia o novio esa persona tendría que ser muy paciente con tu hermano.
Aun así las posibilidades no eran suficientes. No en esta familia.
– Me dio mi abrazo y me dijo “Feliz cumpleaños fósil” –dijo Ruri indignada, desde la sala– entonces le dije “Feliz cumpleaños antigüedad”
–Senku no puedes tratar así a una dama– Escucharon la voz inconfundible de Ryusui
–¿Qué dama Ryusui? ella tiene que aceptar que ya no tiene la misma edad ¡auch! ¿Y ese golpe porque? Espera Ruri ¡Oye!
Byakuya suspira divertido –Justo por eso lo digo. Aunque es un escenario que me gustaría ver creo que tendremos que esperar– su padre le revolvió el pelo y con una mirada tranquila ambos se dirigieron a la sala.
Cuando los álbumes salieron de su lugar en la estantería fue definitivamente el momento más divertido de la noche para Suika.
–Hasta el día de hoy Ruri me ayuda más en mis entrenamientos que Senku, él se cansaba sólo de estar parado en el sol.-- Explicó Kohaku en la que estaba la atención.
En la foto se podía observar Kohaku con un uniforme blanco y una cinta naranja en la cintura en clara posición de combate y a Ruri junto a ella sosteniendo con seguridad una tabla de madera.
Suika tomó esas pequeñas distracciones para observar su entorno. Que su hermano fuera consciente de lo que su mirada buscaba ya era una alteración en los resultados. Tal vez Senku se acaba de convertir no solo en un gato negro, si no en su propio gato Schrödinger.
Lo que solo le dejaba pocas opciones, no podía preguntar directamente pero tal vez podría redirigir los temas y sacar algo de información a sus amigos. No sería suficiente, necesitaba algo tangible, tal vez un hábito tan inconsciente que lo delate, pero sí Lilian y Kohaku no se encontraban atentas no valdría la pena.
Necesitaba algo que no se pudiera negar de ninguna forma, o en el mejor de los casos…
“hacerlo confesar será difícil”
Suika echó un vistazo de reojo a las maletas de los últimos en llegar: dos mochilas y dos maletas. El problema logístico seguía sin resolverse para cuatro personas. Esto era perfecto.
Más tarde la temperatura también era más baja, la mayoría de las luces estaban apagadas. Suika no sabía si era porque el resto de los residentes dormían o al igual que ella fingía hacerlo mientras se perdía en redes sociales.
Intento dormir, las cobijas se enredaban en sus pies, dio la vuelta a la almohada hacia el lado frío, trato de acomodarse de un lado y luego del otro.
Podía escuchar los grillos fuera de la ventana. Inevitablemente su mirada se clavó en el techo, miro las estrellas pegadas: Un regalo de Ruri, para su cumpleaños número seis. Las que formaban constelaciones increíblemente exactas las había pegado Senku, mientras que el resto esparcidas sin ningún patrón aparente eran obra de Kohaku.
Rendida a no poder conciliar el sueño decidió pasear por los pasillos oscuros de la casa. Asaltar el refrigerador o las alacenas en busca de alguna pequeña merienda no sonaba tan mala idea una vez que comenzó a bajar las escaleras como si tuviera visión nocturna.
Entonces lo escuchó, la hoja de una libreta ser dada vuelta y después el ligero rasgueo de las cuerdas de la guitarra. Se detuvo. Suika se agacho y con cuidado termino de bajar las escaleras.
Escondiéndose tras la barandilla de madera pudo observar la sombra de dos personas proyectadas por las luces del árbol de navidad.
Sobre la alfombra Senku tocaba la guitarra observando el cuaderno frente a él. No podía ver su rostro pero casi podía imaginar su rostro concentrado. A su lado Gen tarareaba la melodía de vez en cuando quitándole la pluma a Senku y tachando o agregando algo al cuaderno.
No hablaban, solo se miraban y continuaban donde la melodía se había quedado. No sabe cuánto tiempo estuvo ahí, solo que sus ojos se sintieron demasiado pesados a pesar de querer seguir observando. Su instinto como detective la obligó a subir las escaleras con sigilo, no era buena idea ser descubierta en un momento así, pero irremediablemente un pensamiento se le cruzó por la cabeza.
“cámaras”
¿Habrá aprendido su hermano a estar siempre alerta de las cámaras? ¿Qué tanto dificulta su misión? ¿hasta dónde está dispuesta a llegar por esa información?
Nota no.4 23/12/ xx
Sobre cómo convencer a los sujetos M (mamá), R (Ruri), K (Kohaku) y P (papá)
Mi primer plan es convencer a M y P de que el problema logístico de las habitaciones. Sí puedo hacer que con eso estén más atentos y así señalar el resto de “inconsistencias de Senku”. Sería un éxito si ellos preguntarán.<( ̄︶ ̄)>
Tal vez si causo algún caos… ¿Qué sería bueno? Las reacciones instintivas pero obvias ayudarían con Kohaku. ¿Y si comienzo por las maletas?
Hablar con R hasta ahora es la única a la que no le he mostrado mis hipótesis. Tal vez ella tenga otra manera de confirmarlo pero tengo que ser cuidadosa en cómo me dirijo o estaría rompiendo las reglas… Bueno… pero eso era en el caso de los chicos. ¡Toma eso Senku! Encontré un espació en blanco.୧(^ 〰 ^)୨
S-
Por la mañana y sin mucha dificultad se levantó temprano de la cama. Aprovechó que sus padres estarían tomando su café matutino antes del desayuno para comenzar a mover sus piezas en el tablero.
Por mero hábito se puso sus lentes. Bajo de dos en dos los escalones y justo antes de entrar a la cocina se preparó como actor antes de poner un pie en el escenario. Fingió un bostezo mientras cruzaba la puerta.
– Buenos días
–Buenos días, parece que alguien se cayó de la cama– Saludo su madre divertida. Tal vez solo ella podía ver a través de su actuación. Se sirvió jugo de naranja y acompañó a sus padres en la barra.
–¿Galletas?-- Le ofreció Byakuya. Esperaba pacientemente que ella comenzara sin saber que era realmente. Realmente no valía la pena intentar mentirles
– ¿Cómo durmieron?-- comenzó Suika
– Bien, ¿qué quieres saber?-- preguntó Lilian.
– ¿Comó se ordenaron en las habitaciones? Por más que cuente no aparece una habitación extra para que cada quien duerma en una.
– No les preguntamos. Ya viven juntos supongo que sabrán cómo organizarse– Respondió Byakuya exponiendo los hechos con calma.
–Anoche vi a Senku y Gen componiendo en la sala y la única puerta abierta era la de Senku.
– ¿A dónde quieres llegar, Suika? – Nuevamente Lilian era la más directa de los dos. La veía como si pudiera leerle la mente. Le causó escalofríos.
–¿Porque son ellos dos los que comparten? Podrían ser cualquiera– Suika respiro, lista para mover su siguiente pieza.-- Creo que tienen algo más. Los vi compartiendo ropa
Si sus conclusiones eran correctas, la solución que Gen insinuó era la ropa compartida.
–¿Y tu no tomas la ropa tus hermanas?-- Contraataco su madre – Viven juntos, es normal que la ropa se revuelva. Tu lo sabes.
Suika no tenía cómo desmeritar ese argumento. Así que en lugar de buscar la duda de Lilian cambió de objetivo.
–Papá ¿tú qué crees? ¿No es raro lo de las habitaciones?-- Byakuya tomaba de su café cuando se detuvo a meditar la pregunta-
–Lo hablamos anoche cariño. Posiblemente apostaron algo. Tu más que nadie sabe como es con los retos.
Y sin más la dejaron sin movimientos.
Tal como Suika lo había intuido Senku se estaba limitando en sus expresiones aunque aún no se decidía si era por vergüenza al estar en casa de la familia o por su experimento.
El resto del día no obtuvo mejores resultados. La atención de Ruri estaba completamente en sus libros o en las pláticas casuales con Chrome. Su emoción era equiparable y era difícil sacarlos de algún debate en el que se metieran.
Antes de la cena, por fin pudo tener un poco de tiempo a solas con su hermana. Toco la puerta de su habitación y esperó el permiso para entrar. Ruri dejó de lado la computadora una vez que la vio entrar. Suspiro cansada.
–Dime que no es lo que creo que es.
–Depende– comenzó Suika sentándose al otro lado de la cama – porque puedes ayudarme un montón en estos momentos. Veras Senku y yo…
–No, no me metan en esto– Interrumpió Ruri– Mamá dijo que estabas haciendo preguntas raras y Kohaku creyó varias veces que estabas en llamada con él y en realidad estabas viendo entrevistas. – Enumero– Tu nunca ves las entrevistas.
–¡Pero! ¡Déjame explicarte!. No puedo preguntarle a los chicos pero..-
–No. –Dijo tajante– No me importa si es solo curiosidad o hay otra razón. ¿Que diferencia hay entre tu y los paparazzis si sigues metiéndote en su vida personal? Por algo nuestros padres decidieron vivir en este lugar.
–Pero es una investigación legitima.-- Reprocho Suika, tratando de controlar su respiración– Hicimos una apuesta, y de eso depende si mi hipótesis se confirma o no. – Confeso.
Ruri la miró con seriedad, casi cansada. Suspiro y se talló los ojos. Suika apretaba los labios esperando que lo último dicho fuera suficiente para convencerla.
–Suika, si es una apuesta o no. No me metan. –Sentenció– Vayamos a cenar.
Sus primeras dos cartas habían fallado, y con solo un día más, tendría que comenzar a pensar en otras alternativas. Aun así, no puedo evitar sentir como el sentimiento de traición se le atoraba en la garganta-
La cena fue tranquila. Observó como Gen y Senku pasaban instintivamente las cosas en la mesa. Pensó en la posibilidad de señalarlo, pero igualmente serían descartado como evidencia. Especialmente porque el resto del grupo parecía estar demasiado acostumbrados.
–Mañana iremos al mercado a comprar lo que se necesita para la cena.-- Le dijo Kohaku en medio de la cena.
–¿Iremos? me suena a manada– Suika sonrió burlona aún sabiendo que era inevitable. Las opciones que le quedaban eran cada vez más pocas.
–Deberías llevarlos. – Continuó su hermana esta vez dirigiéndose a Senku– No hay mucho que ver pero apreciaran la tranquilidad.
Ruri paso su mirada de uno al otro. Un pequeño gesto de desaprobación para Kohaku y algo parecido a “No sé si sea buena idea” para Senku, quien ignoró la advertencia.
Tantos años de ver sus discusiones por “telepatía gemelar” la habían entrenado para comprender el mínimo contexto.
Aún tenía un día más para intentar convencer a Kohaku. Y la salida al mercado sería una excusa perfecta.
La mañana siguiente fue tranquila, y si Senku usaba una camisa de un color que no era común en su guardarropa era algo que parecía únicamente importarle a Suika.
Esperaban pacientes en el comedor. Se negaba a ayudar con la decoración del árbol, sus padres podrían simplemente decir que Ruri no era suficiente ayuda y así perder la salida al pueblo.
–¿por qué crees que Senku subió las maletas? ¿no te parece extraño?-- Suika lanzó el primer anzuelo. Kohaku la miró con la cabeza ligeramente inclinada y el seño fruncido. Si pensaba contestar no lo hizo al ver a Chrome bajar las escaleras, seguido por Ukyo
No valía la pena seguir intentando con la presencia de los nuevos invitados así que decidió esperar.
–Ya son las doce ¿Por qué se tardan tanto?-- se quejó Kohaku, su pie golpeaba ligeramente el piso.
Entonces Suika lo notó. Comparó la hora de su celular y la del reloj que estaba sobre la puerta del comedor. Había una diferencia de 5 minutos.
Sin esperar un minuto más decidió colocar una alarma en su celular. Un escalofrío le recorrió la espalda cuando apareció el mensaje “12 horas para la alarma”. Se mordió la lengua. Por lo menos ahora tenía una carta más bajo la manga.
–¿Porqué tardaron tanto?-- preguntó Chrome una vez que Senku y Gen bajaron la escalera.
–El mentalista no decidía qué ponerse.-- Explicó Senku
–¿Cómo se supone que me vista en el mercado del pueblo? Y si algunas fotos terminan en internet y me veo desalineado?
–Eso no pasará–intervino Senku con una certeza total– ¿Quién va a manejar?
–Tu – respondió Kohaku en automático – por algo los invite. Sin licencia, ¿recuerdas?
Entonces Ryusui cruzó la puerta. Vestido de manera extravagante,con una gorra, lentes oscuros y el cubrebocas tapándole el rostro. Era ridículo pero aún así e irremediablemente se sabía que era él. Los presentes guardaron silencio. Con solo miradas se había llegado a un acuerdo tácito de no intervenir con su excentricidad.
–¡Bien!– Llamó la atención Kohaku– Vámonos antes de perder más tiempo – le lanzó las llaves a Senku quien las atrapó con facilidad fingida. Todos salieron detrás de ella.
El tiempo corría pero eso no evitó que Suika pudiera disfrutar de la función “Idols en el pueblo”. El que pareció disfrutar el camino más que el resto fue Chrome, no dejaba de comentar sobre los distintos árboles y como el aire se sentía ligeramente diferente.
Cuando estacionaron Ryusui bajo con su teatralidad habitual, casi listo para posar en fotos y pedir que le dieran espació. Suika tuvo que contener la risa cuando el artista se dio cuenta que la única razón por la que lo miraban era por la cantidad de cosas que llevaba para parecer “incognito”.
–Joven, si está enfermo tal vez el doctor local lo pueda atender– Le dijo Kokuyo cuando estaban por entrar al mercado.
Senku sonreía con suficiencia cuando explico – Ven a Lilian todos los días. Para ellos no es una sorpresa verlos.
Después de eso lo primero que Ukyo dijo fue –Mi trabajo como líder está suspendido, no causen problemas por favor” y desapareció sin más entre los pasillos.
El caos estaba por comenzar. Si lograba causar alguna situación en la que Senku y Gen reaccionaran de manera instintiva y Kohaku lo presenciara sería fácilmente un punto a su favor.
Primero pensó en quitar la electricidad pero eso la dejaría alejada de donde ocurre la acción así que lo descarto. Pensó en causar que algún estante o puesto fallara pero si eso causaba daños en la mercancía no valía la pena.
Entonces las vio. Varias cajas de manera apiladas. Suficientes para causar suficiente ruido pero sin lastimar a nadie. Se acercó con cuidado. Movió ligeramente una de las que se encontraban en la base. Solo lo necesario para que el resto comenzará a tambalearse y darle el tiempo para regresar a donde se encontraba.
Un gran estruendo se escuchó. Todas las miradas buscaron el origen de aquel ruido. Kohaku se puso en posición de combate, Senku se tensó ligeramente y dio un pequeño paso al frente y Gen…
Gen había atrapado con gracia las mandarinas que una mujer arrojó alen aire a causa del ruido.
Observo con sorpresa la escena. Su mirada se encontró con la de Senku. Él la miró y luego a la pila de cajas en el suelo. Su mirada fría. No necesito más pruebas para saber que la habían atrapado con las manos en la masa.
– Buenos reflejos–felicito Kohaku– ¿Cómo entrenaste? ¿Les enseñan cosas así para ser Idols?
–Muchas gracias querida– Respondió Gen mientras ayudaba a la mujer a colocar las mandarinas en una bolsa. – Después de todo también soy mago.
Nuevamente su plan había fallado. Suika retuvo la respiración y cerró momentáneamente los ojos. Miro el reloj. Ya eran las 13:30.
Al llegar a la casa justo después de comer nadie se salvó de la preparación para la cena. Byakuya y Lilian dirigian la cocina con una perfección adquirida a lo largo de los años. Siempre moviéndose al compás, como si de un baile se tratara. Tener más manos para ayudar redujo a la mitad las tareas de los hermanos.
Suika miró el reloj y luego a quienes la acompañaban en la mesa mientras picaban distintas frutas para el ponche.
–Senku– La ruptura del silencio llamó la atención, entre ellos la de Kohaku. –¿Desde cuándo usas ropa tan colorida?
Senku la miró con una ceja ligeramente levantada.
Kohaku lo observó con atención, antes de burlarse. –Ja ¿que les pasarón a las camisas de estampado ridículo?
–Tsk ¿En serio algo tan superficial es lo que les llama la atención? – preguntó Senku, picandose la oreja con el dedo meñique
–Oh eso es fácil de responder– Intervino Gen en un tono cantarín, ese que usaba cuando se burlaba ligeramente de algo – Su querido hermano pensó que la ropa que dejó aquí le seguía quedando así que no trajo nada. No le queda de otra que usar ropa prestada. Por suerte siempre empaco más.
La explicación de Gen, más que convencer a Kohaku de su hipótesis terminó haciendo que el resto de la noche las burlas no pararan. Con la preparación de la cena el tiempo comenzó a correr como agua.
Y como última medida desesperada, comenzó a sentir la derrota.
Porque no hay mejor mentira que una que contenga un poco de verdad.
Y si quería convencer a su hermano de que se rendía, tenía que comenzar por sentirlo.
La cena comenzó con tranquilidad, pero la frustración de Suika era obvia. El tiempo se agotaba. Miró al reloj. Un minuto a las 12. Pronto sería 25 de diciembre.
–Bien, tu ganas. Acepto mi derrota.-- dijo levantando ambos brazos como quien está a punto de ser arrestada–Pero también supongo que la razón de todo esto es porque ya tenías planeado decirlo.
La mesa se quedó en silencio. Todos contuvieron el aliento. Atentos.
–Tsk no caeré en eso enana.--Las miradas recayeron en Senku– Todos aquí sabemos que ese reloj está adelantado.
– Espera ¿Está adelantado?-- preguntó Kohaku
–Aún quedan cinco minutos, pero aceptaré tu derrota.
–Esperen– intervino Lilian– Ustedes dos. Volvieron a apostar.
La alarma sonó. Advirtiendo que el tiempo oficialmente había terminado y con él dándole la victoria a Senku.
–Nunca espere ver al querido Senku molestando a la pequeña Suika – intervino Gen ligeramente, comenzando a barajar algunas cartas. Senku lo miró y por un microsegundo pareció tenso. – ¿Qué les parece si hago un truco especial para subir los ánimos?
Nuevamente la atención se desvió de persona. Con tan solo una pregunta Gen relajo el ambiente.
Las cartas en sus manos se movían como si la gravedad no las afectará. La tensión por el final de la apuesta se disipó. Ahora todos estaban concentrados en Gen y Suika.
–Toma una carta y muéstrela a los demás ¡Yo no veré!
Suika atendió la indicación. Observó la carta con cuidado, esperaba ver algo típico: corazones, picas, diamantes, tal vez copas o oros.
El resto miraba por encima de su hombro.
–¿Lista? Ahora regresarla a la baraja. Trataré de adivinar tu carta – Gen dirigía la atención de su público. Suika pensaba en los dibujos. Segura de haberlos visto antes– porque está… Sobre las demás.
La carta, era un dibujo de Gen caminando cerca de un precipicio mirando al cielo. Era obvio que era algo hecho por alguien que no se dedicaba a la ilustración pero aún así era demasiado meticuloso.
Suika negó con la cabeza– Revisa tu bolsillo querida.
Reviso las bolsas de su cárdigan aún confundida. Un cartoncillo se escondía en el fondo y cuando lo sacó solo pudo contener el aliento.
Esa era su carta.
Siete refrescos de cola adornados de diferentes maneras flotando sobre nubes.
–Estas cartas.. son bastante peculiares– logró formular tras la sorpresa, tratando de comprender cómo es que se había movido del masó a su bolsillo. – es un … ¿tarot?
–¡Oh, son únicas! – comenzó Gen con ligereza y una sonrisa orgullosa –Me regaló Senku cuando comenzamos a salir.
Las reacciones fueron inesperadas: Senku que no se esperaba esa traición comenzó a toser fingiendo que se le atoro el agua.
Lilian soltó su taza que por suerte ya no tenía ponche. La sorpresa no le duró mucho cuando escuchó que su esposo se golpeó al caerse de la silla.
Ruri sonreía satisfecha y Kohaku parecía haber visto un fantasma.
Suika miró a su hermano. Ambos aun sorprendidos comenzaron a reírse. La carcajada suelta de Suika pareció sacar al resto de la mesa de su asombro.
–¡Alto! ¡Espera un poco! – Chrome fue el único capaz de hablar entre tanto escándalo– Eso fue este año. Y ustedes comparten habitación desde hace dos ¿Cómo es eso posible?
–Creo que sobre estiman la capacidad de Senku de comunicar sus emociones – Señaló Ukyo con tranquilidad.
–¡Aja! Sabíamos que pasaría pero me lamento no haberme dado cuenta antes– intervino Ryusui – su dinámica no cambió en lo absoluto.
Gen sonreía orgulloso, Senku suspiro resignado.
Epílogo (6 años después)
Mirai caminaba por las calles ajetreadas de Tokio, el pequeño tacón de sus zapatos sonaba con elegancia. El clima era cómodo a pesar de que las nubes grises anunciaban lluvia. Esa tarde salió temprano de casa y con unos minutos de sobra decidió entrar a la pequeña librería que le quedaba de paso.
Un estante con diversos adornos llamativos sobre piratas, islas y mares tormentosos le dio la bienvenida. “En las costa amatista” decía “secuela del best seller “El barco Selenita”.
Lo tomó sin pensarlo mucho. Pocos lo sabían pero la autora tras el seudónimo de “La sacerdotisa” que Mirai la adoraba, últimamente estaba muy ocupada con algunos arreglos de boda.
Al acercarse a la caja, observó distintas revistas de chismes. Sonrió con burla al leer “Senku y Gen Five Generals con rumores de citas”.
“Si supieran” pensó.
Pudo escuchar a un par de adolescentes hablar con otra revista en mano
–¿se va a casar? -- preguntaba la de lentes sorprendida – ¿Los idols se casan?
–¿que? claro que si ¿en que siglo vives?-- le regaño quien supuso era la amiga de la de lentes. Una chica rubia con mechas rosas – La verdadera pregunta es ¿con quien? ¿Quién será nuestra esposa?
–No puedo creer que nuestro Chrome se case primero. ¡Ojalá y sea alguien que lo valore!
Mirai sonrió para sus adentros. No hace mucho la noticia se había hecho oficial y de alguna manera temía por las reacciones de los fans. Pagó el libro, lo guardó con cuidado en su bolsa de mano tratando de no arruinar el pequeño regalo que llevaba consigo y continuó con su camino.
Llegó a la pequeña cafetería con calma. No necesito buscar una mesa, la energética Chelsea la esperaba saludándola con tanto entusiasmo no tardó en ubicarla.
–¡Amiga!-Chelsea la abrazaba con fuerza, Mirai no dudo en corresponder– Ya te extrañaba. ¿Cómo le está yendo a Tsukasa después de las olimpiadas? Suika me dijo que no dejan de entrevistarlos.
–También te extrañaba. Está manejandolo, que tres ganadores al oro esten hablando sobre la injusticia dentro del deporte es… – Mirai se detuvo a reflexionar sus palabras mientras se sentaba en la silla – como mínimo escandaloso. Creo que Kohaku lo lleva mejor.
Nuevamente la puerta se abrió dejando paso a una Suika con el cabello ligeramente despeinado y una bata blanca planchada. Se la quitaba conforme se acercaba a la mesa.
–Hola, lamento la tardanza– Suika no logró terminar su explicación para cuando sus amigas la tienen entre brazos.
–¡Felicidades por tu premio científica loca!-- Expresó con energía Chelsea. Mirai reviso su bolsa y una vez encontrado le extendió la cajita a su amiga.
–Un pequeño regalito– Sonrió con orgullo– Vamos ábrelo
Suika lo abrió, con cuidado. Observó con atención la taza entre sus manos leyendo el grabado “La mejor científica”
–¡Muchas gracias Mirai! Chelsea son las mejores.
