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Juego Del Destino |Rikey|

Summary:

Un joven Mikey Way con la gran ilusión de ser escritor de novelas y gracias a una noche de borrachera lo lográ pero de la manera menos oportuna exponiendo sus sentimientos hacia su mejor amigo Pete Wentz; todo esto a causa de Ray Toro, un joven agente literario que roba la preciada novela de Mikey al quedar enganchado con ella.

¿Será esta extraña situación sea la oportunidad perfecta para dejar entrar el amor en su vida?

Chapter 1: Damn!

Chapter Text

Solo en un mundo carente de sentido no darle ese sentido a tu vida no es tan duro como parece, un lápiz y un pedazo de papel para algunos -yo en este caso- es la respuesta a cómo lidiar con tardes desperdiciadas en nada.
Si los sentimientos fueran monstruos, los mios serian duendes terroristas recorriendo los alrededores de mi espacio personal ya que cuando alguien se acerca, mira mi rostro y cruza unas cuantas palabras conmigo, se aleja de mi.

Mi hermano era mi único compañero pero él si encontró su alma "gemela", alguien que lo ama y que tuvo los pantalones para llevarselo a Nueva York ¿En que me afectó? ¡ja! Créanme que ese chico me quitó a la única familia que tenía. Me debes una, Frank Iero.

Ahora soy otro idiota que estudia y trabaja, vivo en una ratonera que me atrevo a llamar "departamento" sin familia ni perro que me ladre, no es  lujoso pero tiene lo necesario. ¿Qué paso con mis padres? Ni yo lo sé, nunca los conocí y no me molestaría en hacerlo ahora.

"Nunca les tengas rencor, todo cometemos errores".

Sabias palabras Gerard pero esas ni tú te las crees ¿Acaso ellos limpiaron mis lágrimas cada vez que caía? ¿Cada vez que me golpeaban y escupían en la cara? Claro que no ¿Saben? Es irónico que cuando recuerdo todo eso, ría como un esquizofrenico en compañía de mi sombra, pareciera que mi desgraciada me provoca diversión.

¿Que más puedo hacer? Lloro, escribo, hablo solo....¿Hacerme daño? ¿Como esos chicos que se cortan? No gracias, tampoco es la de ahí, sé que aunque duela no debo dejarme tentar.

A todo esto, me llamo Michael Way y en este momento estoy sentado en una de las mesas del campus universitario, escuchando música mientras observo con seriedad todo mi alrededor.

Estos días a estado muy inquieto el ambiente por este lugar, especialmente hablando de uno de los chicos más populares de esta cárcel que conocemos por escuela, mi mejor amigo Peter Wentz esta preparando una gran fiesta y a cada rato me esta fastidiando con que le ayude pero sinceramente no quiero. No me cae mal, al contrario, siempre encuentra la manera de incluirme en su círculo social, otra cosa es que yo no quiera estar en él. Pero volviendo al tema, sé ve que esa fiesta es importante para él.

—Hola...—me saludo una chica rubia, mini falda rosa y blusa sin mangas color blanca— ¿Tú eres Mikey?

—Si—respondí quitándome el audífono —¿que se te ofrece?

—Quería saber si podría hacerme un poema sobre amor. Es para una prima que se casará el domingo y me toco dar el discurso en su boda y...

—Esta bien, te costará 30 dólares ya que es para el domingo y acuérdate que yo tengo vida— respondí y volví a ponerme el audífono haciendo que la chica se retirará de aquí.

Sí chicas, vendo mis poemas ya que en mi trabajo, la paga no me favorece mucho que digamos. Además, se me facilita mucho ese tipo de cosas, no por algo estudio la carrera de literatura.

—¡Chicos! ¡Acérquense!— gritó Pete subiendose a una de las mesas.

Todos hicieron caso al llamado haciendo una bolita de personas y ¡Adiós tranquilidad!

—Bien ya que todos están aquí quería informarles que la fiesta es hoy en la noche, entre eso de las 7 pm—todos soltaron una risita—Recuerden que nada de peleas o escándalos que será una noche muy especial.

—¿Y por que sera tan especial?—le preguntó su novia Ashlee mientras el bajaba de la mesa.

—No te lo diré, es sorpresa—respondió abrazándola por la cintura.

Pete me gustaba desde la secundaría pero nunca se lo dije, pocos saben lo que siento por él.

—Todos deben ir—mencionó y después volteó a verme—En especial tú, Mikey.

—Lo siento pero yo trabajo.

—Pues no vayas a trabajar.

Vaya, este tipo tiene grandes IDEAS.

Todos e incluso su novia se fueron cuando me dirigió la palabra, Pete fue hasta donde estaba sentado y puso su trasero arriba de la mesa.

—Anda por favor, hoy será muy especial y quiero que estés ahí.

—¿Por qué? ¿Por qué es tan especial?— pregunté fastidiado.

—Bueno...—se sonrojó y yo aún esperaba mi respuesta—es que...le pediré matrimonio a Ashlee.

Okay, la bala dió directo en la ilusión de estar juntos.

—Me tengo que ir—dije agarrando mis cosas.

—Espera—me ordenó Pete mientras me tomaba del brazo—¿Vendrás, verdad? Necesito tu compañía.

—Si iré.

Y me largué lo más rápido que pude.

¿Matrimonio? ¡Si apenas tiene 20 años! Y lo peor es que es con esa zorra mal parida ¡Carajo! ¿Por qué me tiene que afectar de esta manera? ¿Por qué siempre lo obedezco?

¡Mierda! Me duele y mucho
No quiero, no ¡Casarse no!