Work Text:
Manuel había ensayado esta conversación por semanas
en la ducha.
en el auto
antes de dormirse, mirando el techo de su habitación mientras lautaro dormía tranquilamente en su habitación.
había tenido mucho miedo, si
miedo de perder lo que tenían, de romper ese frágil hilo que los sostenía desde hacía tanto tiempo.
pero esa anoche finalmente se armó de valor.
no podia seguir guardándose aquello que lo torturaba y le quemaba en lo profundo de su pecho.
lo encontró en la cocina, apoyado contra la mesada, mirando el celular con una sonrisa pequeña, curiosa.
manuel se quedó observándolo unos segundos de más.
pensó en todo lo que no había dicho, en todo lo que había callado creyendo que el tiempo lo iba a acomodar solo.
-Lauti..- se animó a decir, con la voz más baja de lo normal — podemos hablar un segundo?
Lautaro levantó la mirada. asintió
manuel apoyó las manos en la mesa, le temblaba un poco. respiro hondo antes de animarse a hablar.
-Yo… hace un tiempo que vengo pensando cosas— empezó a soltar— cosas que no supe cómo decirte antes.
lautaro se tensó. no mucho pero lo suficiente para que manuel lo notara y ahí con ese mínimo gesto algo se removió dentro de manu.
-Manu.. — lo interrumpió de forma suave— antes que sigas.. yo también tengo algo que decirte.
El mundo se le achicó
lautaro bajo la mirada un segundo, como buscando las palabras correctas
-Estas semanas.. -continuó- Yo estuve medio raro no ? distante.
Manuel trago saliva y asintió en silencio
-Es que… -Lautaro suspiró— Yo estaba muy enamorado de vos
la frase lo atravesó como un golpe directo al corazón.
pero no fue alivio, fue miedo.
-Y al principio pensé que quizá… que en algún momento iba a ser recíproco— siguió lautaro- pero pasaron las semanas y me di cuenta que tal vez estaba ilusionándome solo
Manuel sintió como el corazón le latía en los oídos
—Y una noch.. salí - dijo lautaro— fui a un boliche en Pilar y conocí a una chica, Yuyi. es de allá
levantó la vista buscándolo
-No estoy enamorado- aclaró rápido- pero me cae bien, me hace sentir tranquilo y quiero seguir conociéndola.
el silencio se volvió espeso, pesado y angustiante.
Manuel abrió la boca, la cerró.
todo lo que había ensayado se le trabó en su pecho, se le desarmó dentro.
-Yo…. -intentó decir— yo justo…
No pudo continuar
Lautaro lo miró con una mezcla rara entre culpa y tristeza
-No quiero lastimarte— dijo — pero ahora mísmo no puedo, no puedo así.
Manuel asintió despacio, como si entendiera algo que en realidad no entendía nada. como si su cuerpo reaccionara antes que su corazón.
-Esta bien - murmuró - Gracias por decírmelo
sonrío apenas.
Una sonrisa que no llego a los ojos
Lautaro se acercó un poco, dudando, como si quiera abrazarlo
manuel dio un paso atras sin pensarlo.
-Está todo bien— repitió, aunque no lo estaba— de verdad
esa noche manuel se encerró en su habitación. se sentó en la cama, con la espalda contra el respaldo y recién ahí dejó que el pecho se le rompiera en mil pedazos
no lloró fuerte
lloro en silencio
pensando en la ironía de todo
en qué había esperado tanto por miedo y cuando al fin se animó, ya era demasiado tarde.
porque aveces el amor no se pierde por falta de sentimientos, se pierde por llegar unos minutos después.
en ese momento lo supo, no le dolía que lautaro no lo eligiera.
dolía que él hubiera sido su amor, si tan solo se lo hubiera dicho a tiempo
