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Vivencias familiares

Summary:

Clark Kent y Lex Luthor son pareja. Para Lex su relación empezó solo como un truco para conseguir información de Superman pero ahora, ya en el segundo año de relación y con un hijo en camino, su objetivo principal se fue disipando; para Clark, las cosas no están nada fáciles intentando que su esposo, el señor quiero saberlo todo, no se entere de su secreto al ver a su pequeño niño casualmente tener todos los poderes de cierto alien que su pareja tanto odia.

//fic de mini historias, como se conocen, su día a día, etc

Notes:

/jeoluuu, volví. este fic será muy fluff será de caps cortitos pero muchos, tengo 7 caps minimo pensados.

No me gusta la idea de llamar a uno de los dos mamá así que Clark es papá y Lex padre para que no se me confundan.

como siempre si hay errores o me falta un tag me avisan que aún no le sé a los tags

Chapter 1: Un día común

Chapter Text

—Clark, el niño está llorando.—dijo Lex adormilado intentando golpear a su esposo que dormía junto a su lado —¡¿Como es que ese niño llora tan fuerte?!¡Clark!—por fin abrió los ojos y se dio cuenta que no estaba ahí.

       Se levantó de la cama y caminó hasta la habitación del bebé, entró tapándose los oídos acercándose a la cuna, tomó al niño en brazos y comenzó a mecerlo intentando calmarlo.

      Escuchó un sonido de algo moviéndose por el apartamento, se preocupó hasta que vio a Clark chocar con la puerta agitado con la ropa apenas puesta y los lentes torcidos. Se acercó y tomó al bebé que aún lloraba, el bebé se calmó al instante de entrar en contacto con los brazos de su papá. Lex lo miró molesto y esperó a que el bebé estuviera dormido para salir de la habitación con Clark.

—¿Dónde estabas?

—Salí un rato al balcón y me quedé dormido. Lamento no haber llegado antes, no volverá a pasar.

—El bebé está raro, jamás lo había escuchado llorar así. —"yo sí" pensó Clark.

—No te preocupes, debió haberse asustado por algo, yo me encargo. Vuelve a dormir, lo vigilaré un rato.

—Bien, —antes de salir por la puerta se detuvo— Escuché ruidos antes de que llegaras, puedes decirle a Conner que deje de usar su super velocidad en la casa, me pone de los nervios que vuelva a romper algo.

—Yo le diré, ve a dormir —Superman respiró aliviado, esperó un momento antes de verificar que su esposo estuviera profundamente dormido para entrar en la habitación de su hijo. 

       Un adolescente de unos 15 años estaba sentado en su habitación jugando a un videojuego completamente concentrado. Clark entró y le quitó los audífonos.

—¡Oye! Estaba por ganar. —Clark apago la pantalla.

—Teníamos un trato, si escuchabas al bebé llorar cuando estuviera afuera debes calmarlo antes que despertara a tu padre. 

—Ni siquiera sabía que no estabas aquí —se escusó.

—Te avisé, kon. Te dije explícitamente: hay una emergencia, debo salir, cuida a tu hermano. Me llevaré ese videojuego.

—¡Pero papá! —dijo quejándose.  

—Era parte del trato, sin quejas, deberías estar durmiendo. 

         El hombre volvió a la cama, abrazó a su esposo, sintió el latido de su corazón ser una canción de cuna y se durmió.

        Horas después despertó por un ruido casi imperceptible pero él sabía muy bien lo que se avecinaba, salió con cuidado de la cama apresurado y fue a ver a su hijo que se removía en la cuna con cara de desagrado a punto de llorar, Clark lo tomó antes de que le diera tiempo de gritar y lo calmó, pasó un tiempo antes de que el bebé se calmara, lo recostó en su cuna y se dirigió a su cama para continuar con su sueño. Está rutina se repitió algunas veces más, pero no le importó, ya era parte de la rutina que seguía desde la llegada del bebé.

       A la mañana siguiente Clark se levantó temprano para preparar el desayuno y cuidar a su bebé.

—Buenos días, kon. ¿Quieres algo para desayunar?— dijo con una gran sonrisa ofreciéndole un plato de panqueques.

—No, voy a salir con unos amigos, comeré con ellos. 

—¿A quien le pediste permiso para faltar a la escuela e ir con tus amigos?

—yo... —ignoró la pregunta cuando vio a su padre salir de su habitación.

—Hola. —dijo emocionado Clark—¿dormiste bien?—le dio un beso en la mejilla.

—Sí, y no puedo quedarme a desayunar tengo una junta ahora y voy atrasado. Nos vemos en la tarde.

—¿Padre, puedo faltar a la escuela para verme con unos amigos?

—Ve con cuidado, dile a Mercy que te lleve —dijo mirando su teléfono sin darle importancia.

—¡Gracias, te quiero, adiós! —sin previo aviso se abalanzó sobre su padre, lo abrazó y salió corriendo con su super velocidad del lugar.

—Conner, ¿¡qué dije de la usar tus poderes en la casa!? —regañó disgustado. —¿Y tú por qué me miras así? 

—¡Lex! Es un niño, necesita ir a la escuela.

—Tú me obligaste a ponerlo en una escuela, no lo necesita, estudiando en casa le iba bien.

—Necesita convivir con gente que no sean científicos que le triplican la edad.

—¿No escuchaste que saldría con sus amigos? No puedo seguir con esta conversación en verdad debo irme, hablamos después. Y saluda al bebé cuando despierte. —besó la mejilla de su esposo antes de salir apresurado.

—Sí...

       El hombre suspiró mientras limpiaba los restos del desayuno, pasó unos momentos hasta que un ruido le hizo caminar hacia el bebé.

—Bien, Jon, hoy estamos tú y yo solos otra vez. ¿Qué haremos hoy? —tomó al bebé y lo alzo en el aire. —¿Quieres salir a volar con papá? ¿Sí? Vamos a dar un paseo.

       Superman preparó todo para pasar todo su día con su bebé, lo cargó en su pecho con portabebés y salieron a dar un paseo. Todo fue como de costumbre, llevó al bebé a la fortaleza de la soledad por un tiempo mientras se encargaba de un trabajo pendiente que le dejaron en la liga cuando una alerta le resonó. Voló a toda velocidad con el bebé hasta el centro de metrópolis donde un gran monstruo se materializó. Clark  hizo hasta lo imposible para que las cámaras no lo captaran con el bebé mientras ayudaba a vencer al monstruo. Llegó un momento en la pelea donde fue imposible seguir luchando con el bebé en brazos por lo que voló hacia la cima de un edificio.

—Bien, Jon. Papá tiene que trabajar así que quédate quieto. Vuelvo enseguida. —Dejó al bebé con cuidado en el tejado mientras retrocedía lentamente sin quitarle el ojo de encima cuando un gran golpe lo derribó, lo único que alcanzó a escuchar era la risa descontrolada de su hijo.

       Al terminar la pelea y las ovaciones del publico Superman se percató de un pequeño bulto flotando alrededor de los edificios, sus ojos de sorprendido fueron captados por todas las cámaras. Salió rápido de la situación intentando atrapar al bebé que flotaba por todas direcciones entretenido con las caras de su papá que lo perseguía, después de unos momentos de juego el bebé somnoliento bajó la velocidad y Superman por fin pudo atraparlo. Dio gracias que el bebé jugó lo suficientemente sobre las nubes como para que nadie pudiera verlo. Lo acurrucó entre sus brazos y lo llevó con cuidado a casa.

      Al llegar al departamento puso al bebé en su cuna y se dispuso a limpiar un poco el desastre que había en el lugar, terminó de hacer la cena y antes de que llegara su esposo se propuso a escribir en su computadora para su trabajo de periodista.

     De pronto un sonido le alertó de la presencia de su esposo entrando fastidiado a la sala de estar.

—Llegaste, veo que estás de mal humor, deja que te prepare algo. —Clark que levantó y fue directo a besarlo, Lex lo aceptó aún con cara de enfado y vio como el periodista buscaba algo para beber—¿Qué pasó? —Preguntó entregándole un vaso.

—Superman —dijo enojado bebiendo un poco de alcohol. —El imbécil destruyó uno de mis...—Se detuvo, supo en ese instante que había cometido un error al decirlo.

—¡¿Volviste a introducir un monstruo a la ciudad?! Alexander Jhosep Luthor me diste tu palabra que no volverías a hacerlo.

—Pero ese imbécil me provocó, derribó unas antenas de mi compañía. —intentó escusarse.

—¿Eran tuyas? ¿No eran las antenas que espiaban a superhéroes?

—Servían para más que eso...

—¿Entonces, mandaste un monstruo a destruir la ciudad porque Superman destruyó las antenas que utilizabas para espiarlo? Lex... debes parar tu obsesión con destruirlo. —"Me causas más trabajo del que crees, aún debo terminar el informe para la liga por esos satélites destruidos" pensó Clark.

—Deja de defenderlo, siempre parece que estas enamorado él por tanto que lo defiendes. 

—Eres demasiado celoso —lo besó en el cuello —Ya soy solo tuyo. —"No puedo enojarme con él si se pone celoso así" 

—Ya basta, Clark... Ah.. Clark....—se dejó llevar y sintió un abrazo por la espalda. Se sintió el llanto de un bebé que los detuvo en seco. —Iré yo, tú termina tu trabajo.

Unos minutos más tarde unos ruidos lo alertaron.

—¡¡CLARK!! —el hombre se movió con super velocidad hasta llegar a la habitación del bebé donde estaba su esposo y su pequeño hijo. —el bebé dijo sus primeras palabras.
—d...da- da...