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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-01-02
Updated:
2026-01-02
Words:
2,707
Chapters:
1/2
Hits:
25

Heaven knows I'm miserable now

Summary:

Estaba buscando amor y encontré a Mike, y Dios sabe que soy miserable ahora.

Or

Artist Will Byers/Musa Mike Wheeler

Notes:

Hola! Este es mi primer historia,
espero que sea del agrado del lector.
Feliz año nuevo! :)

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: ¹

Chapter Text

Leves plegarias exclamadas de forma unísona eran lo único que se escuchaba por el lugar, captando la atención de los visitantes, y así creando una onda de murmullos de fondo.

La causa de todo este bochornoso espectáculo no era ni más, ni menos que una familia de creyentes que arrastraban a un pelinegro quien se encontraba vacío de alma, tarareando una melodía a la par del movimiento de sus pies, los cuales se ensuciaban cada vez más debido a no poder caminar, pues estaba siendo acarreado por sus familiares.

Dicho esto, aquella familia buscaba con desesperación al sacerdote más cercano de la Iglesia, puesto a que necesitaban purificar por medio de la confesión el alma del segundo hijo de la familia. Irónicamente enfocándose en hacer escándalo y prestándole nula atención a este último ser.

Finalmente, entraron a la capilla principal con tanto apuro que olvidaron personarse, lugar donde se encontraba el sacerdote. Entre todos exigieron al hombre que salve el alma perdida del pelinegro, el cual desde hace un tiempo se encontraba "confundido" y se estaba descarrilando del camino hacia Dios.

El sacerdote esperó a que el ambiente se apacigüe para poder dirigirse al joven que se limpiaba con las manos su pantalón lleno de polvo — Bendecido día, hijo. ¿Qué se te ofrece?

Y justo antes de que el cabello azabache lograra contestar, su progenitora le interrumpió lamentándose con ojos llorosos — ¡Por Dios, Padre! Usted no sabe lo horrorizados que estamos. Mi hijo fue cautivado por un demonio, él no está siguiendo el camino de Dios; ¡Él está confundido! — gritó — Es mi culpa por no hablarle de la gravedad de los pecados, por dejarlo vivir en una vida de libertinaje en lugar de obligarlo a rezar el rosario en familia como todos los demás.

La madre del pelinegro, incapaz de seguir gritando incoherencias, comenzó a llorar más fuerte; pues en su ignorancia, pensaba que el alma de su hijo estaba acabado.

— Sígueme, hijo mío — dijo el sacerdote, yendo a su despacho y siendo seguido por un joven resignado.

— Y bien, ¿Qué te trae por aquí, hijo mío? La confesión da fuerzas al hombre para afrontar todas las dificultades — comentó el sacerdote al cerrar la puerta de su despacho.

— No se ofenda, padre. Pero no tengo deseo de confesarme, no le hallo sentido alguno. Es más, vine aquí en contra de mi buena voluntad; fui obligado — respondió el de cabello crespo, neutro.

— Entonces, ¿Se puede saber por qué te trajeron hasta aquí?, ¿Cuál fue la razón del porqué llegaste de esa forma? Podemos empezar desde allí.

El sacerdote no obtuvo respuesta inmediata, más no hubo silencio absoluto ya que se escuchaba la risa rota del pelinegro, quién intentaba dejar de sonreír al recordar la razón por la cuál su familia estaba alborotada.

— Bueno — contestó cansado — Debido a tanta insistencia, padre. Tengo una confesión para contar.

 

_________

 

El intenso aroma a lavanda inundaba todo el jardín, siendo lo único rescatable que había en el lugar por el momento según Mike, quien se encontraba irritado por la interrupción de su pacífica lectura debido al escándalo que provocaban sus familiares.

Cuando menos se lo esperó, recibió un golpe en la mano por una pelota de fútbol conocida, así rompiendo su burbuja de tranquilidad y llevándolo a su límite. 

Afortunadamente, Mike no es una persona con temperamento fácil de calentar, no es agresivo. Acto seguido del golpe, el azabache se levantó del césped recién cortado y se fue del lugar, llevando su libro por debajo del antebrazo.

Sin tener en cuenta la noción del tiempo (y del exterior, en realidad), llegó en silencio a la casa más alejada del pueblo; subiendo por las mallas como si fuera su propia casa. Encontrándose en el jardín con un castaño que transportaba con cuidado un cuadro de tamaño medio, el cual estaba cubierto por una manta de color avellana, tapando la pintura en su totalidad.

— ¿Nueva pintura? Te apuesto dos lienzos a que seguramente es algo profundo — comentó el pelinegro con gracia.

Sin sorprenderse por la intromisión repentina de Mike, Will solo le regaló una tímida sonrisa antes de seguir cargando el cuadro hacia la sala.

Mike notó que el castaño estaba cansado por su mirada evasiva y notables ojeras, por lo cual se adelantó y abrió la puerta principal para que Will pudiera pasar sin problemas.

Después de encontrar el lugar adecuado para la pintura, Will quitó la manta y la pintura se hizo visible; trataba del reflejo de un hombre, pareciendo que este estaba hecho de piezas de rompecabezas, donde la única pieza faltante justamente era la parte más visible, la de los ojos. Pieza que estaba siendo agarrada firmemente por su mano izquierda.

Mike quedó sorprendido por aquel cuadro, puede que no sea la mejor pintura hecha por su pareja, pero sin duda era un cuadro profundo.

— ¿Cuál es el significado de esto? — preguntó.

Will lo miró directamente a los ojos por primera vez en el día — Tú dime, ¿Qué significado le das al cuadro?

El de cabello crespo volvió su vista hacia la pintura, intentando armar el rompecabezas en su cabeza para poder expresar su opinión — Bueno, personalmente creo que es alguien que se siente incompleto, por eso se va armando pieza por pieza. A medida que se va construyendo, se conoce más a él mismo y va encontrando su libertad — respondió.

Sin más, se quedaron agarrados de la mano mirando al lienzo en un cómodo silencio, hasta que el castaño decidió hablar — Quienes descubren significados ruines en cosas hermosas, están corrompidos sin ser elegantes. Pero quienes encuentran significados bellos en cosas hermosas, son espíritus cultivados, para ellos hay esperanza.

— Entonces, ¿Qué significado le diste a tu cuadro?

Will no respondió verbalmente, pero le sonrió tiernamente para luego acercarse y plantarle un beso breve a su pareja. Segundos después, acercó su mano al cabello del más alto para despeinar su cabello, obteniendo quejidos por parte de este último.

Momentos después se dirigieron al jardín, lugar preferido de Will, puesto que dicho lugar constaba con una gran variedad de flores. Ambos se echaron en el sector de las margaritas y comenzaron a charlar animadamente hasta que el castaño se calló, luciendo pensativo. Mike, por su parte, esperó pacientemente a que su querido amor saliera de su burbuja y le contara sus inquietudes. 

— Cariño — habló el castaño, una vez que salió de su trance — ¿Aceptarías posar para una de mis pinturas?

Sin pensarlo dos veces, el contrario le respondió — Por supuesto, pero ¿Por qué lo preguntas ahora? Ya me has retratado antes en distintas poses ¿Qué tiene de especial esta última?

— Anteriormente las pinturas tenían que expresar cierto sentimiento que se podía transmitir conscientemente. En este caso, quiero retratar tu propio ser, deseo denotar lo que refleja tu mirada — suspiró cansado y continuó — Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte, vivimos en una época donde se trata al arte como una autobiografía del artista. Personalmente, pienso que no hay nada que el arte no pueda retratar. Es por eso que pido un nuevo cuadro tuyo, donde no se reflejarán mis sentimientos hacia ti, sino tu verdadero esplendor.

El joven de cabello negruno sonrió avergonzado — Aceptaré siempre y cuando no rechaces mi única petición. 

— ¿Cuál? — preguntó el más bajo, interesado.

— Quiero que te tomes tu tiempo para retratar mi interior.

Con un beso compartido, ambos sellaron aquel trato en silencio, sin preocuparse por el futuro que los acechaba y enfocándose solo en la mirada acogedora del otro. 

 

______________

 

Al cabo de un tiempo desde el acuerdo, ambos se volvieron a reunir en la casa solitaria del castaño a causa del descontento que tenían los habitantes del pueblo hacia Will, razón principal por la cuál Mike lo visitaba a escondidas.

Sin más preámbulos el mayor inició dibujando la base. Frente a él se encontraba Mike sentando en un sillón color índigo, sin nada extravagante a su alrededor, pues el pelinegro no sentía la necesidad de aquello. Al contrario, quería que todo fuera lo más simple posible, ya que solo bastaba su mirada hacia su amor para poder expresar todo, y con una ligera sonrisa y su corazón latente era capaz de expresar su amor más que mil palabras.

Afortunadamente para el pelinegro (y su nula concentración), Will era el tipo de pintor que no se enfocaba en silencio en su cuadro, sino que solía conversar con su pareja para crear un ambiente más agradable.

— Y por eso los murciélagos deberían ser tus animales favoritos — habló Mike.

Soltando una carcajada, Will contestó — Seguramente los que son polinizadores serían los únicos que no me asuste al ver.

— ¿Sabes? — comenzó el más alto — Si te viera todos los días, para siempre, Will, recordaría este momento.

Tomando por sorpresa a su pareja, este último se quedó callado mientras que mentalmente ordenaba sus pensamientos. Luego de un rato respondió — Mike, nunca me he conocido tan bien a mí mismo como me conozco ahora que estoy contigo.

Mike, ahora nervioso por el comentario del castaño, intentó cambiar de tema — ¿Por qué te gusta el arte?

Will dejó los pinceles sobre la mesa e hizo señas con las manos, tratando de explicar lo que su boca no podía — Creo que el arte es para consolar a aquellos que se sienten rotos en vida.

Antes de que el más alto pudiera responderle, Will prosiguió — Las pinturas que hago representan lo que sale de mi interior, del alma, son mis sentimientos; podría decir que son "yo". Por eso creo firmemente que mis cuadros se iluminaron a medida que te iba conociendo, amor. Desde que te conocí estuviste para mí cuando estaba mal, me siento afortunado de tenerte cerca mío, eres la estrella que busco en la noche.

Como resultado obtuvo un abrazo cálido y duradero de su pareja, el cual sentía que ese abrazo era la única respuesta que podría ofrecerle al castaño en ese momento. Asimismo, el más bajo rodeó la cintura de su pareja, aceptando su abrazo, por consiguiente; aceptando su amor.

 

____________

 

Como toda historia trágica, no todas las escapadas del azabache pasaron tan desapercibidas. La familia del joven empezaba a notar su ausencia; al principio creyendo que se trataba de un cortejo con alguna muchacha, y así decidiendo espiar a éste para sorprenderlo en una de sus aventuras juveniles, para al final ellos llevarse totalmente la sorpresa.

Tal como lo siguieron en silencio, se volvieron de la misma manera. Prometiendo en silencio hacer entrar en razón al pelinegro, pues corrían rumores grotescos sobre el ojiverde.

Convenientemente, creyeron que solo se trataba de una amistad entre ambos chicos, pues no concebían la idea de un posible romance entre ellos. Para la mala suerte de la joven pareja, Will había notado la presencia de los familiares chismosos.

Después de asegurarse que las terceras personas se hayan retirado, le contó lo sucedido a Mike.

— Cariño, ¿Crees que ya es buen momento para contarles la verdad? — cuestionó el pelinegro.

— Lo dudo mucho, por todo el pueblo corren rumores sobre mí. Lo más probable es que no te quieran cerca mío.

— Ahora que lo mencionas, ¿Qué rumores? Soy consciente del desagrado que te tienen, pero no sentía correcto indagar del tema por respeto.

Will exhaló profundamente, pues era un tema que había evitado hasta ahora, añadiendo que no se sentía cómodo respecto a eso — Los rumores al final del día siguen siendo solo eso, simples rumores. No le tomes importancia.

— Pero — respondió Mike — Si no es nada confirmado, ¿Por qué no intentamos contarle a mi familia que por lo menos somos amigos? En el peor de los casos me botarían de casa, no lo harían público para ahorrarse tal vergüenza.

La voz del más alto titubeó a lo último, por lo cual Will se alarmó y quiso consolarlo, abrazándolo y buscando palabras suaves para contestarle — Querido, la cosa más corriente se convierte en maravillosa si se esconde.

Contraria a la reacción que esperaba del azabache, este último se separó y frunció el ceño mirándolo indignado — ¿Por qué dices eso? ¡Tú no eres un sucio secreto que desee guardar! — respondió bruscamente.

Will suspiró cansado — No es que quiera que nuestra relación sea secreta. Recuerda que estamos en un pequeño pueblo donde la gente es demasiado intolerante, tanto que crea falsos rumores para alimentar su propia alma vanidosa.

La joven pareja, harta de la cruel realidad, donde el hombre no soporta ver al prójimo tener siquiera felicidad momentánea, se levantaron del césped y empezaron a bailar de manera improvisada bajo la luna, el único testigo de su amor verdadero. 

Pues solo bastaba tenerse el uno al otro para sentirse completos, ignorando completamente lo que podría suceder en el futuro.

 

____________

 

La familia del de cabellos crespos, aplicándole la ley de hielo desde que regresó a casa, causó un gran descontento en el joven, se sentía rodeado de extraños. Estos, al día siguiente, sin notificarle a Will acerca de su plan, se dirigieron a la casa más alejada del pueblo; la del joven pintor.

El ojiverde ansioso de verlos parados en su puerta, no pudo ni siquiera invitarlos a pasar para entablar una conversación pacífica, puesto que aquél grupo de personas empezó a degradarlo de todas las maneras posibles.

— No puedo creer que mi hijo sea amigo de alguien tan desdichado como tú. ¡Maldito brujo! Después de todo lo que hiciste ¿Tienes el descaro de engatuzar a mi hijo? — habló agresivamente la madre.

El padre de familia lo miró con asco — Realmente eres asqueroso, no solo provienes de una familia llena de pecadores, sino que también saliste maricón — se burló — No vuelvas a acercarte a mi hijo, enfermo. No quiero que lo contagies — Antes de irse lo empujó bruscamente, provocando que este cayera al piso.

Acto seguido, la familia cristiana se marchó rumbo al hogar para hacer "reflexionar" a su hijo sobre sus acciones. Por otra parte, el castaño se encontraba en medio de un torbelino de emociones.

Al día siguiente, Mike apareció en la puerta del joven pintor, luciendo terriblemente preocupado. Will al ver a su pareja se alarmó, pues este lucia un aspecto terrible, llevaba la mejilla adornada de un reciente hematoma.

El más alto al ser recibido, abrazó rápidamente al ojiverde, invadiéndolo de preguntas. Will no respondió, no tenía cabeza para eso, estaba ocupado revisando el rostro de su pareja.  Agarró la cabeza de Mike entre sus manos y suavemente frotó sus pulgares en las mejillas maltratadas de este.

— ¿Cómo te sientes? — se dignó a hablar el ojiverde, depositando besos por todo el rostro del pelinegro, deseando que por lo menos aquella muestra de afecto pueda calmar el dolor de su pareja.

— Eso no es importante — contestó ya más calmado el azabache — ¿Cómo estás? Ayer vinieron a emboscarte. Dime cariño, ¿Cómo te sientes?

— ¡Claro que es importante! — respondió molesto el más bajo — Mike, mira cómo te dejaron. ¿Qué tanto te duele? Ven, creo tener crema medicinal para tus golpes.

Sin más, en silencio se dirigieron hacia la habitación del pequeño pintor. Se sentían molestos y preocupados por el otro, pero no por eso discutirían en ese momento, no cuando se necesitaban más que nunca.

Will curó el rostro dañado de Mike, mientras que el otro lo reconfortaba diciéndole lo mucho que lo amaba mientras lo tomaba de la cintura para acercarlo más a él.

— Amor, ¿Cómo te dejaron venir hasta aquí? — preguntó de repente.

Mike se quedó callado, mordiendo su labio inferior y mirando al suelo como si de repente el piso fuese lo mejor que haya visto en toda su vida.

Will inmediatamente entendió el porqué su pareja se encontraba reacio a responder. Cruzó los brazos y repitió la misma pregunta — Mike, ¿Cómo llegaste a mi casa?

El pelinegro intentó sonreírle para reconfortarlo, pero su sonrisa terminó siendo una mueca por el dolor en sus mejillas — Bueno, ellos no saben que estoy aquí. Vine tan pronto me enteré de lo sucedido — admitió, no se sentía capaz de mentirle a su pequeño novio.

Preocupado por la impulsividad de su pareja, lo agarró por los hombros y empezó a cuestionarlo — Sabes que no debes actuar de forma tan impulsiva, cariño. Ahora, ¿Cómo volverás a tu casa sin que se enteren de que estuviste aquí?, ¿Qué les dirás?, ¿La verdad? Existe una posibilidad muy alta que no nos apoyen.

— Entonces huyamos juntos.

Notes:

La historia no tiene relación alguna con el canon. Tampoco la cambiaré debido al poco respeto que le tengo al final de la serie. Merecían un mejor final!