Chapter Text
Max abrió la puerta y casi le da un sobresalto al encontrarse a Mike en la puerta, hiperventilando.
— ¡MAX! — gritó éste, y el miedo de Max aumentó.
— ¡CARAJO, QUE JUMP SCARE!
Mike entró, respirando como si hubiera corrido un maratón.
— Tengo algo que decirte, y no te gustará, Max.
Max puso los ojos en blanco. Estaban en la casa de los padres de Lucas, que habían salido por las compras, y esperaban a Mike, pero más tarde. Ella y Lucas estudiaban en la Universidad de Maine, y estaban de regreso para las vacaciones de verano, por unas semanas. Will estaba arriba con Lucas, estaba de igual manera de regreso de NYU, y era una sorpresa para Mike, quien estaba pálido, muy pálido, y había tomado asiento en el sillón. Tenían un año sin ver a Will.
“Y ahora qué”, pensó ella.
— ¡BUENO, DILO YA!
— ¡EN LA MAÑANA ME ENCONTRÉ A WILL Y LUCAS TOMADOS DE LA MANO! — sóltó y enterró su cara en sus manos, agitándola.
Max esbozó una media sonrisa.
— Estaba pensando si decírtelo o no, pero creo que tenías que saber…
— Es que Max y yo tenemos una relación abierta —dijo la voz de Lucas desde las escaleras.
Y Max y Lucas estallaron en risas.
— ¿QUÉ? ¡ESTO NO ES GRACIOSO!
— Están jodiendote, Mike — dijo Will, que bajaba de las escaleras, riendo por lo bajo — Lucas me estaba ayudando…
— ¡WILL! — exclamó Mike, parándose de un salto.
Sus ojos se iluminaron y apagaron casi al instante. Hizo ademán de moverse y luego se quedó quieto.
— ¿Ayudarte, cómo o a qué?
— Lucas está ayudando a Will a poner celoso a ese chico con el que estaba saliendo… —explicó Max— ¿Clayton? ¿Carlisle?
Mike empalideció de nuevo. Había mantenido correspondencia con Will de vez en cuando, y estaba al tanto del nombre de…
— Carlton —dijo Will— Y es una estupidez… es sólo que…
— Tenían unos meses de salir y no ha querido formalizar nada —explicó Lucas y a Mike le dio un ataque de tos. ¿Por qué diablos le daba un ataque de tos, si no estaba tomando ningún liquido— y ha estado muy juntito de otro… ¿cierto? — Will asintió con la cabeza, ruborizado — ¿Estas bien, dude?
— Si, si… —dijo Mike, recuperándose — Pero… no entiendo… ¿Cuánto tiempo tienes de conocerlo? ¿Formalizar? Es una palabra algo fuerte, ¿no?
Mike cerro la boca de golpe. ¿Acababa de pensar en voz alta?
— Bueno… lo conocí en un club de arte… —dijo Will, mirando a la pared— y, ya sabes…
— Se han besuqueado mucho —dijo Max con expresión entretenida — por aquí y por allá… y así no se puede estar sin saber a dónde van las cosas, ¿no? ¡No sé qué hubiera hecho si algo así me hubieran pasado con Lucas!
— Ahorita vengo… creo… que dejé mal amarrada mi bicicleta —dijo Mike atropelladamente, saliendo a toda velocidad de la casa.
— ¿Y a éste que le pasa? — preguntó Lucas, confundido.
Max se asomó a la ventana y vió a Mike caminando sobre un diámetro invisible en el piso, una y otra vez.
— Ya volverá —dijo ella — ¡Que mal, arruinó la sorpresa!
— Si, bueno, pero lo importante es que… —empezó Will, pero la puerta se abrió de nuevo.
— Y… ya volvió —dijo Max.
Mike respiró hondo.
— ¿Por qué no nos sentamos? —sugirió Max.
Todos tomaron asiento en la sala.
— Y bueno, Will, ¿Cómo has estado? hace un año que no te veo… —dijo Mike.
— Oh, todo bien. Me está encantando Bellas Artes… he aprendido mucho —contestó con una radiante sonrisa. Tenía una playera amarilla casi beige— he conocido mucha gente, y New York está precioso…
— ¡Y yo estoy muy bien, gracias dude! —exclamó Lucas, burlón.
— Hey… a ti te vi el verano pasado… hace como doce meses que no veía a Will…
Will soltó una risita.
— ¿Y cómo te va a ti, Mike? — preguntó.
Mike soltó un suspiro. Venía peinado de lado y con una playera azul marina.
— Estoy pensando en aplicar a todas las universidades de Maine de Literatura, haber en cual me aceptan…
— ¿Bromeas? —dijo Will— ¡Se pelearán por ti!
Mike sonrió.
— He escrito un par de cosas, pero… creo que me gustaría hacerlo mejor profesionalmente… darle más estructura, ¿sabes?
— ¡Claro, suena fantástico! ¡Estoy muy feliz por ti! —dijo Will con ojos brillantes.
Lucas y Max miraban a uno y a otro como si de un partido de tenis se tratase.
— Bueno, ¿quieren jugar D&D? —sugirió Mike. Todos se quedaron callados, mirándolo— Por los viejos tiempos…
— Bueno, puede ser una campaña corta…. —dijo Max.
— ¡Si! Creo que sería corta —dijo Mike, animándose.
Los chicos se fueron en bici a su casa, para ir a su sótano y jugar D&D de nuevo. La señora Wheeler saludó efusiva y cariñosamente a Will y acto seguido todos corrieron al sótano y se pusieron a jugar. Por un momento Mike se sintió feliz, también porque sabía que al día siguiente todos verían a Dustin, pero la campaña duró dos horas y después tuvo una sensación de vacío. Jugaban de nuevo, pero honestamente, ya no era lo mismo.
— Bueno, Will —dijo Lucas— ¿Cuál es el plan de mañana?
— ¿El plan, qué plan? —preguntó Mike— ¿Puedo ir?
Will titubeó y le respondió a Lucas:
— Me puedes acompañar a esa sesión del club, y ya sabes, una estupidez como coquetear conmigo o algo así…
— ¿Coquetear? Pero… —interrumpió de nuevo Mike, frunciendo el entrecejo— Lucas, ¿estás bien con eso? ¿Max?
— Oh, estoy más que bien—dijo Max con una amplia sonrisa burlona.
Will miraba confundido la escena. ¿Qué estaba pasando? El creía que Mike no era homofóbico…
— Y ese chico… ¿Qué hace en Hawkins, no lo habías conocido en NYU? —preguntó Mike.
— No lo vas a creer jamás —dijo Max— También viene de Hawkins. Pareciera el destino, ¿no?
Mike tuvo nauseas de pronto.
— Bueno, Will, entonces sólo estaremos en el club, o… —continuó Lucas.
— Después organizarán algo —dijo Will— creo que irán a un bar… ¿me acompañarías?
— YO LO HARÉ.
Todos voltearon hacia Mike, cuyas mejillas de pronto se habían puesto rojas.
— ¿Qué? — preguntó Will, sorprendido y confundido a la vez.
— Yo… yo lo haré, yo… yo te ayudaré…
— Mike… —dijo Will—Es un club… ¿cómo te diré?…. Es un club de lectura, mmm GLB… ¿Sabes lo que GLB significa?
— Claro, no soy tan ignorante...
— ¡NO! Eso no es lo que quise decir, es sólo qué… —volteó a ver a Max en búsqueda de ayuda, pero ella tenía un gesto raro… ¿se estaba aguantando la risa? — ¿Estás seguro? Lucas había dicho que…
— Si —dijo Mike tajantemente— Estoy seguro.
Will sintió sus mejillas arder. Hubo un breve silencio.
— Okay… —dijo Will al fin, despacio— entonces, prácticamente, el plan es el que le dije a Lucas… mañana la reunión es a las 7 p.m.
— Okay —contestó Mike, rígido como una estatua.
