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Primaveras Brumosas

Summary:

Los muertos se pierden en sus tumbas si no hallan el camino a casa. Y el camino muchas veces pueden ser las manos temblorosas que los asesinaron. William Byers regresa en 1964 al pintoresco y primaveral Hawkins para encontrarse con la frialdad de su asesino y... amor de su vida, Michael Wheeler.

Él lo ve, William lo ve. Y lo único que William quiere de Michael, es que no lo deje.

Hace mucho frío, y es primavera, Michael no puede deshacerse de él. Y esa es tan solo una de las razones por las que William está muerto, y Michael vivo.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Prólogo

Chapter Text

Es la primavera de 1964 en Indiana, Estados Unidos. Hawkins es apenas un pueblo escondido entre crisantemos, fresias y girasoles de vibrantes colores y olores dulzones.

Michael Wheeler está ahí, sentado entre los blancos asientos de madera pulida, con el viento raspandole la cara y congelandole las pestañas. Reposa los brazos desabrigados sobre el regazo, y Jane Hopper, actual esposa, recuesta su cabeza de trenzas recatadas sobre su hombro.

El padre de la iglesia habla con la solemnidad de su autoridad, sucumbiendo al ligero dramatismo de una boda.

De una verdadera boda que sucede frente a los ojos de un público callado, elegante y formado principalmente por familias jóvenes y prósperas.

Michael Wheeler tiene veinticinco años cuando Dustin Handerson, amigo cercano de la familia, se casa en puertas del señor. Con las nubes oscurecidas y el viento soplando lo suficiente como para apartar la mirada.

Michael se casó hace un año, y era con diferencia junto a Dustin, los dos últimos en el grupo de amigos en casarse.

Dustin no suena, Michael no recuerda si él aparentemente en su boda. Jane, a su lado, está helada. Y Michael la deja tirar.

Es primavera en Hawkins, pero parece hacer más frío de lo que Michael cree posible. Aún así, el recordatorio de la gelidez del viento extranjero es sin duda una oz que Michael está dispuesto a soportar.

Sus ojos no se permiten cambiar de escenario, mirando a su amigo con un interés metódico.

No mira a Jane, porque bajar la mirada significa mover la cabeza de dónde se suspende fríamente.

Hay aplausos, felicitaciones y rostros hechos de porcelana.

Pero Michael no mueve la cabeza, aún cuando Dustin ha avanzado con la novia en brazos, cuando Jane se ha parado para aplaudir y sonreír amistosamente.

Michael no mueve la mirada del atril.

Porque sabe que si mira de reojo, a la derecha más específicamente, unos ojos congelados le devolverán la mirada.

Michael no puede quedarse petrificado para siempre, y la sombra que lo ha seguido, tampoco puede alejarse. Así que Michael reúne el coraje para moverse, y nuevamente, ver lo que hay ahí.

Ropa blanca, como si estuviera por casarse, piel pálida y muerta. Ojos desgastados y perdidos en un abismo oscuro y frío. Cabello ligeramente mojado, pies brillantes.

Michael Wheeler recuerda a William Byers, como el fantasma de Nueva York que encontró el camino para torturarlo.

Frío, frío y frío.

Quizás es lo que William sintió cuando las manos temblorosas de Michael lo ahogaron en aguas turbulentas y heladas en Nueva York.

Michael no despega la mirada hasta que Jane lo saca de su estupor. Y no gira sobre sus pasos para saber, que él está nuevamente siguiéndolo.

Pidiéndole entrar.

Porque hace mucho frío.