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Cariño, déjame cuidarte. (Y amarte).

Summary:

La actitud tan repentinamente reservada de Viper tiene preocupada a Killjoy, quien es su pareja desde hace un año. Han compartido muchas cosas: pensamientos, palabras y más que miradas discretas.

Entonces, buscando que puede hacer para resolver ese enigma, Killjoy recuerda algo valioso que le ayudará para hacer sentir nuevamente esa seguridad a Viper.

O;

Killjoy, una torpe alpha teclea en el buscador lo siguiente: “¿cómo construir un nido?” y toma nota.

Notes:

I like ABO universe. I can't hide it anymore. But in this case KJ would be alpha cause I like see her be like úwù for Viper who have the control but is an omega :9

In Spanish because idk how to write this one in English sooo

Chapter 1: I+D

Chapter Text

[HABITACIÓN DE KILLJOY; 05:45 A.M.]

 

Killjoy inquieta observa la pantalla de su laptop, leyendo una y otra vez el blog que encontró para investigar más sobre el ciclo de los omegas. 

Sentía que los ojos se cerraban por sí sólos mientras con su mano zurda escribía desordenadamente algunos puntos importantes en su libreta. Aunque prefería totalmente la tecnología digital para llevar a cabo algo tan sencillo como hacer anotaciones, la libreta que utiliza es la que lleva consigo a todas partes, donde coloca información aleatoria sobre sus proyectos, las locaciones que visitan o datos sobre sus amigos. 

Y sobre todo, nadie puede leerlo. Todo está en alemán con la caligrafía más desordenada que alguna vez haya tenido.

Esto es de sus pequeños consuelos luego de pasar más de 5 años el 70 por ciento del tiempo hablando en inglés. 

Regresando al inicio, la razón por la cuál está haciendo está investigación es por Sabine, probablemente la mujer omega menos omega que existe en todo el Protocolo VALORANT. Algunos agentes —o la mayoría, incluida ella—, pensaron que era beta. Nunca habló o se expresó sobre su género secundario, tampoco jamás dió indicios de complicaciones hormonales ni nada fuera del estándar de un beta. 

Aparentemente.

Hasta que un jueves cualquiera Fade decidió tomárselo personal y hackear todo el sistema de la base.

De manera masiva todos los archivos confidenciales del protocolo fueron expuestos en cada dispositivo con pantalla, para Killjoy fue un suceso caótico porque mientras intentaba no caer en la angustia colectiva de Neon, Jett y Raze, estaba probando tantas combinaciones se le ocurría para poder ingresar al sistema principal junto con Cypher. Viper al ser la segunda al mando estuvo durante todo el proceso mirando con odio la pantalla gigante, fría y calculadora.

Las cosas se calmaron horas después e incluso Cypher consiguió una coordenada. Brimstone con algunos otros fueron a la búsqueda del hacker, mientras ella agotada se recargaba en la silla mientras que Viper no parecía tener intenciones de marcharse aún.

—Quiero que elimines cualquier rastro de información mía expuesta en este ataque, Killjoy.

Ella recuerda cada palabra, cada gesto e incluso cada sensación de ese día.

—Me tomará un tiempo.

Killjoy le respondió con sinceridad, intrigada de la personalidad terca y ambigua de Viper.

—¿Cuánto tiempo?

—No lo sé. 

Recuerda el ceño fruncido de la mayor mientras se acercaba y se inclinaba para quedar a centímetros de su rostro. Ella como una tonta enamorada de su superior, no evitó que se sonrojara.

—Dime un tiempo exacto, Killjoy.

La centinela tartamudeó.

—...quizás tres horas, de verdad, no lo sé, Viper. 

—Hmm…

Killjoy pudo respirar nuevamente cuando Viper regresó a su posición original, incapaz de contener su curiosidad preguntó:

—¿Es porque menciona tu casta? 

Ese día, ver la espalda de Viper mientras se alejaba sin responder le dolió más de lo que pensaba. 

Cumpliendo con el deseo de Viper comenzó a navegar por el sistema buscando en cada carpeta la ficha de ella, eliminando manualmente para evitar que el sistema colapse después de pasar horas en un estado inestable. Antes de borrar el último archivo se detuvo a leerlo nuevamente, quería comprender a Viper, porque se empeñaba tanto en mantenerse por debajo del agua.

[…Casta: Omega…]

Fue interesante el contraste de lo que es Viper y lo que alguna vez fue Sabine. Quería saber más, pero está no era la manera de hacerlo y sin embargo, se quedó en su disco duro hasta el día de hoy almacenado junto a su ficha. Ese día también fue recordar las cenizas de quién alguna vez fue Klara Böhringer. 

Suspira recordando cada palabra escrita en el suyo, el nombre de sus padres aún le revuelve el estómago. Desde la integración de Fade como agente ha intentado conseguir alguna señal sobre el paradero de ambos, pero incluso la iniciadora le explicó que esa información la obtuvo de un extrabajador de Kingdom, el cuál a los días lo reportaron como muerto en las noticias. 

Klara mira nuevamente su libreta, recordando porque sigue despierta. No había pensado que los omegas pueden tener momentos tan estresantes, compadeció mucho a su novia y esperaba poder ser buena compañera alpha para ella. 

Dibuja en una esquina a una pequeña Viper enojada, y mientras coloca corazones a su alrededor ríe recordando lo patética que fue cuando decidió coquetear con ella, en ese momento eran amigas, pero el muro que construyó la controladora durante años fue difícil de derrumbar. Fue hasta después de la misión de exploración de Fade cuando Viper correspondió el coqueteo, incluso con más fuerza que la dejaba toda nerviosa a mitad del pasillo pero no fue hasta el regreso de su misión en Pearl cuando formalmente comenzaron las citas —o intento de ellas—, considerando que Brimstone es un tacaño y controlador porque no le sube el sueldo ni los deja salir de la base.

Para la mala suerte de ambas, el trabajo se puso más tenso sobre el suceso en Pearl, había noches que pensaba y pensaba sí lo que estaban haciendo era realmente lo correcto. Cuyas noches Sabine aparecía para darle compañía con una taza de café, e incluso fue quien inició el contacto físico.

Recuerda que Reyna alguna vez la llamó “patético intento de alpha” cuando la encontró suspirando por Viper en la cocina. Y si, algunos que otros agentes son más atentos al detalle de las castas, siendo ella misma quien destaca por ser una de las cuatro alphas en el protocolo.

Las otras tres son Sage, Deadlock y Fade. Bueno, exceptuando el caso peculiar que es Clove, Clove cambia cada vez que renace y no le interesa nada sobre ese tema.

Algo raro y extraño que le explicó porque sus registros médicos siguen cambiando.

Pero es que cuando se trata de su novia, comienza a suspirar como colegiala enamorada cada vez que hace su rutina de tomar sus manos —está casi segura que Sabine tiene una fijación por sus ellas—, acaricia el dorso con su pulgar y luego inclinarse para besarla. 

Hablando de besos, a su novia le encanta también intensificarse cuando está demasiado estresada y necesita liberarlo. Las mejillas de Killjoy se sonrojan al recordar cómo terminaron siendo novias oficiales. 

Fue en una misión donde la tensión sexual entre ambas llegó a su punto de inflexión y tuvieron su primer encuentro.

Esa noche fue caótica, la infiltración a un laboratorio se había complicado y el tiempo estimado se debía extender para lograr tener éxito. Ver a Sabine tan concentrada en el pequeño rincón utilizando la laptop para explicarle la situación a Brimstone la emocionó en más de un sentido.

Hay algo peculiar en ver a tu crush trabajando arduamente, algo que prende

Avergonzada Killjoy terminó encerrada en el incómodo baño diminuto del apartamento, pensando en qué hacer con el problema en su ingle sin verse obvia ni mucho menos faltarle el respeto a Viper. Para esas fechas los besos se transforman en más, pero tan miedosa por su tutor, Killjoy impidió muchas veces que la situación avanzará a tercera base. Ella es adulta, lo sabe y sabe lo que hace pero tampoco olvida quién es el líder de toda esta facción y que no tiene a dónde ir si un día Brimstone decide echarla del protocolo por caliente.

Killjoy quería morir, luego de pelear consigo misma unos cinco minutos se metió a darse una ducha fría, con la esperanza que el problema se solucionará.

Funcionó, momentáneamente.

Deja la pluma mientras tapando su rostro caliente con ambas manos, es uno de sus momentos más vergonzosos.

La hora de descansar llegó, Sabine tuvo la amabilidad de no preguntar nada sobre la repentina ducha, lo cual agradeció mucho pero acostadas en la estrecha cama fue cuando Viper notó lo extraña que estaba actuando —manteniendo la distancia entre sus cuerpos—, ellas han dormido juntas en varias ocasiones en la habitación de la mayor y Killjoy adora dormir abrazada por la controladora. Quizás notó algo más porque Klara se derritió con el repentino ataque de besos en su rostro, incapaz de sostener sus sentimientos por la mujer hermosa delante suyo. Entre abrazos y besos que la dejaron temblando en más de una ocasión, Killjoy terminó abajo tragando saliva mientras el problema volvía a despertar.

Fue incómodo. No va a negarlo. Pero en algún momento Killjoy supuso que el momento llegaría y se dejó llevar. 

Sabine es dulce y cariñosa con la puerta cerrada, pero también tiene esa obsesión por tenerla a la palma de su mano. 

¿Quién es ella para negarle ese deseo? Sólo es una simple mortal que terminó enamorada de una belleza.

Algo más que sucedió fue que su actividad sexual había sido nula desde meses antes de su ingreso al Protocolo VALORANT. Por tanto, su mente comenzó a sabotearla pensando que no podría satisfacer a Sabine, pero la mayor se encargó de apagar su cerebro por completo, sólo sentir y amar.  

Sin embargo, detrás de todo esos recuerdos Klara agradece al cielo que ambas siguen al pie de la letra el uso de los supresores. Los niveles hormonales de ambas se mantuvieron en el estándar de una persona beta, y evitaron una situación mayor.

Pero si debe admitir que ambas fueron irresponsables esa noche.

Cómo sea, lo que Brimstone no sabe, no le hará daño.

Ha pasado un año desde entonces, la dinámica cambió y la normativa en ambas es compartir afecto en la comodidad de sus habitaciones, en casos muy especiales, a Sabine le gusta darle besos antes de partir a una misión. 

—Un recordatorio para volver. 

Recuerda que respondió cuando le preguntó porqué lo hacía.

Killjoy quita las manos de su rostro recargándose contra la silla, han pasado dos días del suceso que provocó su desvelo actual. Viper ha estado actuando más reservada de lo habitual y parece que activamente está evitandola.

Desde aquella noche las manos de Klara son inquietas, le gusta tomar su cintura o dibujar figuras al azar en la espalda de la mayor mientras le plática cómo fue su día en el taller. Sabine normalmente la miraría fijamente escuchando con atención, haciendo una que otra pregunta hasta que la interrumpa con un beso. Su novia es muy hermosa, le gusta mucho el contacto físico y sabe perfectamente que aunque lo niegue en voz alta a Viper también le encanta. 

Es raro estar sola en su habitación cuando podría estar dormida con Sabine abrazándola por la espalda.

Antes, le preguntaría a Brimstone sobre si sabe algo, cualquier cosa, ya que son amigos de años. Actualmente, probablemente si su tutor se entera de todas las libertades que se han tomado a lo largo del año tanto dentro como fuera del protocolo, pegaría un grito al cielo y la castigaría mandándola de misión en misión por un mes. 

Él sigue viéndola como la niña. Así que es complicado quitarle ese sesgo en menos de tres años pero, ¿francamente?, no le interesa.

Regresando al eje central, además de evadir su cariño, hace horas logró observar cómo sus ojos esmeralda no pudieron mentir. Aquellos que normalmente están tan apáticos del mundo, se dilataron de una manera tan rápida y preocupante que Killjoy se quedó sin palabras cuando Viper se excusó de ir a trabajar en algo muy importante.

Killjoy se quedó triste y en shock a mitad del pasillo por unos minutos hasta que Gekko amablemente la trajo de regreso.

Ella se quita sus gafas mientras suspira intentando descansar un poco su vista. Si Sabine se entera que su gradación aumentó por su sobreesfuerzo, la regañara.

—Lo que sea… — Dice colocándose los lentes de nuevo y entrecierra los ojos mientras cambia de pestaña en el navegador. — Tengo que hacerlo.

La centinela se considera una buena compañera, adaptable a la situación y amorosa, una rareza para la naturaleza —según las creencias de Reyna— de un alpha. No está segura de qué vivió o sabe la mexicana, pero definitivamente no entra en ese estereotipo que tiene y a Viper le gusta eso. Claro, puede ser tan terca como su novia y tiene sus momentos donde pelea por el poder de liderazgo, pero la realidad es que le gusta más ser la cuchara pequeña, ser aclamada con halagos susurrados en su oído o ser la víctima de los besos en las mañanas como perderse en la mirada de ella. 

No quiere perderse esos momentos y está desesperada. 

Antes de llegar a su habitación luego de intentar distraerse con un proyecto en su taller no tenía idea de que podía hacer para que Sabine dejará de evitarla, le dolía mucho pero entiende que hay una explicación detrás de todo. 

Quería darle su espacio y tiempo, pero son tres días y no puede con la preocupación.

La paciencia es una virtud, dijo Sage alguna vez.

Entonces, se le ocurrió la grandísima idea de entrar a la oficina del área médica y buscar información sobre los informes médicos de Viper. Sabe dónde está cada uno de esos documentos desde esa ocasión que fue asistente de la curandera porque Brimstone ideó la grandísima idea de tutor y tutelado para fomentar vínculos de camaradería entre los agentes, ella escogió a Sage porque Jett escogió a Viper.

Teniendo la carpeta Killjoy anotó cada dato como la estatura, peso, comportamiento rutinario, el uso de supresores y lo más importante, su periodo de celo. 

Con lo último descubrió que al contrario de lo que alguna vez imaginó, Sabine no se la pasa para nada bien durante sus celos. Fue fatal leer el sufrimiento que pasa por culpa del uso de los supresores, incluso está pensando en platicar con ella y decirle que deberían buscar otra alternativa, hay muchos omegas en el protocolo y se siente mal al ignorar estos detalles. También mirando las fechas encuentra la relación entre esto y las misiones largas que le asignan. 

Método de contención.

Ahora entiende porque se la pasa de mal humor sola en alguna parte del mundo refunfuñando porque extraña a su novia. 

Su atención vuelve a la libreta, retrocede algunas páginas y se detiene cuando encuentra las fechas de los celos en el último año de Viper. Son mensuales y coordinados con sus misiones aburridamente largas, si sus cálculos son correctos, debería de empezar en dos semanas pero si lo que menciona el blog es también lo correcto.

Probablemente se está adelantando.

Klara no tiene idea de que podría hacer, Sabine la evita y probablemente ni Sage ni Brimstone sepan de la situación.

—Ugh, necesito más información. No puedo ayudarla si no entiendo que puedo hacer.

Deja de lado la libreta, abre una nueva pestaña de su navegador en la laptop y en el buscador coloca:

¿Qué hago si el celo de mi novia Omega se está adelantando? 

Presiona enter.

Killjoy suspira aliviada al ver tantos resultados, no tarda en meterse a un foro interactivo donde muchos usuarios colocan que buscaban mantas, ropa o cosas que tenían sus aromas para donarlas a persona omega. Otros mencionaron que hacían una lista de mandados con todos los ingredientes necesarios para hacer platillos para su pareja omega, también recomendaban tener botellas de agua para facilitar las cosas. La centinela archiva mentalmente los consejos, pero a medida se mete a las páginas se frustra por no ver a nadie con problemas de supresores y celo. 

Cambia la formulación de la pregunta, con la esperanza de encontrar algo pero casi al llegar para dar click a la segunda página de resultados encuentra un título que decía:

 Problema hormonal durante el celo.

Intrigada Killjoy da click, leyendo con atención el testimonio de un chico omega que narra explícitamente como los supresores terminaron dañando sus niveles hormonales, aunque el público y las farmacéuticas lo ven como cosas positivas a la larga termina repercutiendo. Este chico también menciona que suspender el tratamiento de un día para otro es malo, tiene que ser gradual o con dosis más pequeñas, además que su pareja fue muy paciente y considerada con la situación, su alpha le comentó el detalle extraño de las pupilas cuando mantenía el mínimo de contacto físico. 

Fue caótico, dice el chico.

Él también comenta que al principio se sentía muy raro y con ganas de tener a su pareja cerca pero con miedo incomprendido e incluso ilógico de lastimar por error a su pareja, ya que anímicamente como físicamente estaba pasando por un proceso de adaptación extraño.

Klara tenía el corazón angustiado ante el relato, no quiere que Sabine se sienta de esa manera y hará lo posible para demostrarle que puede confiar en ella.

—...entonces, mi pareja construyó un nido. Dónde me sentí cómodo de nuevo. 

Finalizar de leer y Killjoy siente que es iluminada por el universo.

Eso es. Un nido.