Actions

Work Header

Tonight

Summary:

Jorge y Claudio son seres distintos que no deben juntarse, pero el amor es más fuerte, como el olor a sangre.

(El resumen más creativo que se me ocurrió)

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

En la noche, el cielo estaba cubierto de una manta de nubes negras y densas, las estrellas no se veían y las luces de las casas cercanas parecían apagadas. Un viento frío soplaba, moviendo los árboles y arbustos, y dando a Claudio un escalofrío que no tenía nada que ver con el clima.

Aún recordaba al hombre que alguna vez pudo ver con claridad. A un hombre alto, con ojos levemente claros y pelo ligeramente ondulado. Su piel aún con color vivo y se podían escuchar latidos en su corazón. Pero claro, el venía de una familia de vampiros, en algún momento debía convertirse.

Los colmillos, la capa victoriana y el impecable peinado, queda reducido a lo siguiente: a la imagen de un hombre cautivado por un enigma al que tratará de someterse con la temblorosa fé de que él, a diferencia del resto, sea inmune a su influjo. El vampiro es, por tanto, un adicto.

A pesar de la apariencia elegante y atractiva que tiene un vampiro, lo que realmente los mueve es su necesidad insaciable de sangre. Su atracción por la sangre es como una droga, y cada vez que se enfrenta a un humano, no puede resistir su seducción y su necesidad de comer.

Todo vampiro tiene esa adicción, y por supuesto, él también.

Jorge tenía una belleza exótica y atractiva, con el pelo oscuro y lustroso, ojos verdes oscuros y pupilas brillantes que podían hipnotizar a cualquier víctima. Su piel era suave y pálida y tenía una voz melodiosa y seductora. Sin embargo, detrás de su belleza estaba su verdadero carácter.

La mirada de Jorge podía transmitir una furia inhumana y su sed de sangre era insaciable. Podía sentir el deseo de beber corriendo por sus venas como un líquido frío y oscuro. Su piel parecía como un velo que cubría su verdadero ser, y su fragancia era una combinación de hierbas y canela.

Como aproximaba la medianoche, Claudio empezó a sentirse inquieto. Sabía que el amor y la pasión de Jorge podían volverse ciegos y peligrosos en cualquier momento.

Claudio se dio cuenta de que su amor por Jorge, un vampiro, le provocaba un sentimiento de preocupación y desazón. Aunque amaba a Jorge, sabía que la seducción de la sangre era poderosa y a menudo embriagadora.

Se preguntaba si se estaba volviendo loco al seguir ahí, esperando en la noche fría y oscura, sin tener ninguna idea de cómo reaccionaría Jorge a sus sentimientos.

De repente, Claudio oyó un sonido sutil en las sombras, su oído siendo más agudo que lo normal. Se volvió y vio a Jorge aparecer de entre los árboles, sus movimientos fluidos y silenciosos. Su presencia era inmensa y amenazante, y Claudio se dio cuenta de que su corazón se estaba acelerando.

Sin decir una palabra, Jorge se acercó lentamente hasta Claudio. Su sonrisa era seductora, y su mirada era como una llama azul en la oscuridad.

Claudio sintió un escalofrío correr por su columna vertebral.

── ¿Me estabas esperando? ── preguntó Jorge, sus palabras como un susurro en la noche.

── Necesito hablar contigo. ── respondió Claudio, su voz apenas audible. ── Necesito saber cómo te sientes.

Jorge arqueó una ceja, y su sonrisa se desvaneció. ── ¿Qué quieres decir con eso? ── preguntó. Su voz tenía un tono extraño, como si algo hubiera cambiado en él.

Claudio respiró profundo, intentando calmar sus nervios. ── Necesito saber si sentimos lo mismo. ── dijo. ── Necesito saber si quieres estar conmigo.

El silencio se prolongó por un instante, y luego Jorge se dio la vuelta y empezó a caminar hacia las sombras. ── No estoy seguro de poder confiar en ti. ── respondió, dispuesto a esconder sus sentimientos.

Claudio no pudo controlar sus emociones. Sin pensar, se acercó a Jorge y le agarró el brazo. ── ¡Jorge, espera! ¡Por favor! ── gritó. ── Solo quiero que sepas cómo me siento.

Jorge se dio la vuelta, y su mirada era una mezcla de rabia y pesar. ── No podemos estar juntos. ── recalcó Jorge. Conocía el peligro de ambos, de Claudio. Eran enemigos por naturaleza, en cualquier momento uno de los dos terminaría herido.

Claudio se quedó helado. ── ¿Por qué? ── preguntó. ── ¿Qué te hace pensar que no podemos?

Jorge se acercó a Claudio, tan cerca que Claudio podía oler su aliento dulce y fragante. ── Yo soy un vampiro, tú eres un hombre lobo. Somos una amenaza mutua.

Claudio no quería aceptar la verdad. ── No puedo dejar de quererte. ── el deseo prohibido que sentía era incontrolable, lo quería, jamás había querido a alguien así en su vida. ── Puedo controlar mi transformación. ¿No podemos intentarlo?

── No es tan simple. ── recordó dolorosamente al hombre lobo. ── La sed que tengo por tu sangre es demasiado poderosa. No puedo prometer que no te atacaría si estuviéramos juntos.

Claudio se quedó callado por un instante, pensando en sus opciones. Después de un momento, por fin habló ── ¿Y si yo me sometiera a ti? ¿Si me dejara morderme una vez cada noche? ¿Quizás eso podría aliviar tu sed?

Jorge parecía sorprendido por la oferta. ── ¿Estás seguro de eso? ── preguntó.

── Estoy seguro. ── dijo Claudio. ── ¿Qué tengo que perder, además de mi vida, si ya has decidido que no puedes estar conmigo?

Jorge se quedó callado, evaluando la oferta. Su mirada se volvió más suave, y por un momento, Claudio creyó que se arrepentiría. ── ¿Y tú qué obtienes de esto? Yo solo sacaría tu sangre.

── Obtengo lo único que quiero. ── confesó Claudio. ── Te obtengo a ti.

Jorge pareció sentirse conmovido por la respuesta. Después de un momento, su voz se hizo escuchar. ──De acuerdo. ── el pelinegro no podía estar más feliz, antes de que pudiera hacer algo, Jorge volvió a hablar. ── Pero tienes que prometerme algo. ── agregó Jorge. ── Tienes que prometer que si llegas a estar en peligro, si crees que voy a hacerte daño, te irás.

Claudio asintió lentamente. ── Lo prometo. ── dijo, moviendo su cola inconscientemente.

Jorge asintió y se acercó más a Claudio, su cara tan cerca que Claudio pudo sentir su respiración en su piel. ── Esto va a ser difícil. ── reconoció Jorge. ── Pero creo que podemos hacerlo funcionar.

De repente, Claudio sintió el contacto de los dientes de Jorge en su cuello. El contacto era dulce y seductor, pero también peligroso. Podía sentir la sangre que fluye por sus venas, sabiendo que Jorge estaba a punto de entrar en su piel.

Justo cuando creyó que iba a colapsar de puro dolor, sentía una sensación fría y suave en su cuello. Claudio se relajó y se apoyó en Jorge. La sensación era aterradora y maravillosa al mismo tiempo. Podía sentir la vida de Jorge entrando a su cuerpo con cada sorbo que él tomaba.

Jorge también parecía haberse relajado, y se acomodó para tomar más de la sangre de Claudio.

Poco a poco, el mundo de Claudio comenzó a rodar y sus sentidos se embotaron. Comenzó a sentirse como si hubiera estado sumergido en una pesada neblina. Poco a poco se le fue cerrando los ojos, y su cuerpo se hundió en un sueño profundo.

 

🍂

 

Cuando Claudio volvió a abrir los ojos, encontró a Jorge sentado a su lado. Claudio se sentía mareado, y tardó un momento en darse cuenta de que estaba de vuelta en la realidad.

── ¿Lo hiciste? ── preguntó.

Jorge asintió.

── ¿Estás bien?

Claudio se sentía débil, pero las marcas en su cuello ya habían cicatrizado. ── Me siento mejor que nunca.

── ¿Estás seguro? ── preguntó Jorge, todavía un poco preocupado. No estaba acostumbrado a ver a sus víctimas después de la mordida, bueno, no vivas o conscientes.

Claudio sonrió. ── ¿Cómo puedo no estarlo? Ahora estamos juntos.

Jorge sonrió de vuelta. ── Puede que esto sea una locura, pero estoy dispuesto a intentarlo.

── Así es como comienzan todas las grandes historias de amor, ¿no? ── dijo Claudio, bromeando.

Jorge se rió, se acercó a Claudio y lo besó. Un beso tierno y suave, casi inocente. ── De verdad, gracias por darme una oportunidad. ── admitió el castaño. ── ¿Crees que tendrá éxito?

Claudio se encogió de hombros. ── ¿Quién sabe?

Jorge se sentó al lado de Claudio y miró hacia el cielo oscuro. ── Creo que nosotros dos podemos tener éxito. ── dijo ── Podemos ser diferentes al resto del mundo.

Claudio sonrió y se acurrucó contra Jorge.

── ¿Y cómo sabe mi sangre? ¿Es buena?

── Sí, la sangre de los hombres lobo de por sí es especial, la tuya lo es más.

Poco a poco, Claudio se dio cuenta de que se estaba quedando dormido. Sintió la respiración suave de Jorge en su cuello, y se sintió más cómodo de lo que nunca se había sentido antes. ── Me quedaré contigo. ── dijo Jorge, susurrando.

Claudio se dio cuenta de que estaba sonriendo. ── Estoy contigo. ── Y se durmió.

Jorge contemplaba la figura de Claudio dormido a su lado, y se dio cuenta de que se sentía extrañamente feliz. Claudio era fuerte y poderoso, y su compañía le hacía sentir seguro y protegido.

Pero también sentía un temor. ¿Podrían ellos realmente superar sus diferencias y vivir una vida juntos?

Claudio era un ejemplo perfecto de un hombre lobo. Tenía la apariencia de un hombre fuerte y guapo, con un cuerpo muscular y una piel bronceada.

Pero cuando se transformaba en su forma lobo, se convertía en una fuerza terrorífica y arrolladora, con dientes afilados y garras mortíferas.

Jorge se preguntaba si podría realmente ser la persona, o mejor dicho ser, que Claudio necesitaba.

Mientras contemplaba a Claudio durmiendo, Jorge se dio cuenta de que su historia juntos podría ser una oportunidad única. Era el amor y la compasión de Claudio lo que lo había atraído inicialmente, y sabía que eso era algo que valía la pena luchar.

Notes:

ESTE ES MI PRIMER FIC PUBLICADO AQUÍ, ESPERO QUE LES GUSTE.

Lo publiqué como one-shot en Wattpad, pero ya es medio antiguo (⁠٥⁠↼⁠_⁠↼⁠)