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La pequeña Hoho

Summary:

Edward tenía muchas metas y preocupaciones durante su viaje en busca por la piedra filosofal para devolverle el cuerpo original a Alphonse. Tantas que no se podría permitir otra distracción o obstáculo.

Sin embargo.... ¿¡Por qué mierda una niña de apariencia muy similar a el los estaba siguiendo y le decía papá!?

O también dicho:

Edward y Alphonse tienen una nueva acompañante después de encontrarla tirada en la tierra y algo de lodo.

Notes:

Bueno, es la primera vez que publicó en AO3 pero no es la primera vez en la que escribo. Originalmente está historia se está publicando por mi en Wattpad pero pensé que no sería tan malo también publicarlo acá.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

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El día era perfecto para estar afuera y disfrutar el sol o para dar una camita, los pájaros cantaban su dulce melodía, las nubes no daban indicios de que sacarán el agua de su interior, la gente del pequeño pueblo estaba de buen humor mientras hacían sus actividades cotidianas.

Era el día perfecto para descansar y despreocuparse.

Sin embargo, a pesar de las condiciones del día, dos figuras tan diferentes entre sí pero con un vínculo inquebrantable, recorrían por el pueblo en busca de algo importante para su misión y para ellos; atrayendo aún que no quisieran algunas miradas curiosas de los aldeanos y un que otro susurro, no, muchos susurros provenientes de la gente del alrededor.

Nunca había visto a dos personas tan peculiares como estos dos.

El más grande y alto del dúo era una gran armadura, no mostraba emoción alguna por su casco pero sin si quisiera proponérselo imponía respeto, curiosidad y cautela entre la gentuza, se podría decir que mediria más o menos algunos 2 metros de altura. En uno de sus hombros tenía un símbolo de una cruz con una serpiente alrededor de esta.

Mientras que el otro, más pequeño y delgado que su acompañante, portaba una mirada molesta y algo seria, con sus manos guardadas en los bolsillos de su chaqueta roja con la misma extraña forma que el de armadura; sus ojos y cabello color amarillo oscilando en el dorado, su cabello se movía levemente en su caminar gracias a la trenza que sujetaba todo el pelo del chico; las botas negras de pelo dorado no dejaban huella alguna, el cuero negro de sus pantalones se movían al son de su caminar mientras que su parte superior estaba cubierta por un suéter parecido al de un pastor de iglesia del mismo color que sus pantalones.

El hombre de armadura y el chiquillo enojón, así empezaron a llamarlos entre susurros de las mujeres y ancianas al dúo, pero en realidad ellos dos eran....

Los hermanos Elric, el hermano mayor, Edward Elric, y el hermano menor, Alphonse Elric.

Pero poco les importaba mucho a los hermanos si las personas de esa aldea los conocían o no, solo les importaba la idea de estar más cerca de su meta, de recuperar sus cuerpos originales lo antes posible.

- ¡Espero que lo que dice ese bastardo sea cierto! Tenemos que encontrar lo más pronto posible la piedra filosofal - Se quejo el más bajo del dúo con fastidio por culpa del bastardo en llamas, sin querer perder tiempo en por pistas falsas o con tareas que no le ayudaban en su objetivo.

- ¡Hermano! No puedes seguir llamándole así al señor Mustang, y más con la ayuda que nos está dando con nuestra búsqueda. Regaño el de armadura con voz de reproche con un eco metálico, dando a entender que no había nadie en su interior.

El Alquimista de Acero resopló molesto ante el pequeño regaño que recibia por su hermano menor, con los brazos cruzados mientras ponía los ojos en blanco con una mueca de molestia y desgano.

-Lo unico que hace es darnos misiones innecesarias y pistas que no llegan a nada aparte de ser unas farzas!- Contra ataco Edward con molestia, aún caminando junto a Alphonse en el sendero un poco abandonado por la falta de personas que caminaban por ahí.

El de armadura iba a replicar si no fuera por un ruido incoherente del silencio tranquilo que se había formado a su alrededor sin importar la mini pelea verbal de los Elric. Ese sonido no era parecido al de un animal u objeto, si no más bien se escuchaba de una persona, como un lloriqueo o sollozó humano que los hermanos sabían bien debido a lo que han pasado

Con las alarmas y los sentidos más agudizados ( solo en lo de sentidos para Edward ), Ed y Al se miraron por unos segundos antes de acordar como por telepatía en decidir a ver quién era el que estaba llorando y si necesitaba ayuda.

Con rapidez pero también con cautela se dirigían a dónde el ruido se hacía cada vez más fuerte a medida que se acercaban, no sabían quien era hasta ya estar muy cerca de la fuente del ruido. Solo basto asomarse entre los arbustos y algunas rocas para poder ver la razón del lloriqueo.

Era una pequeña rubia dorada llorando.

Tirada en el piso, con su cara sin dejarse notar por tenerla entre la tierra algo mojada por sus lágrimas, vestía un simple pero bonito vestido rojo con puntos negros, muy similar a una mariquita, con dos trenzas en cada lado y un apartado en su pelo rubio dorado.

El color de pelo era muy similar al del Alquimista estatal, lo cual notaron los dos pero decidieron ignorarlo para revisar el por qué la pequeña lloraba y estaba tirada al piso.

El primero en hablar fue Ed mientras que junto a Al se acercaban a la niña, sin sobrepasar su espacio personal.

- Oye, niña ¿Estás bien?- Pregunto en rubio, incandose para poder ver y hablar bien a la niña, la cual dejo su lloriqueo un poco al notar que ahora tenía compañia.

La pequeña levanto su cara de la tierra, mostrando su rostro manchado de lágrimas, lodo y pequeños rasguños, sus ojos estaban entrecerrado por las lágrimas abundantes que no se le podía ver el color de sus ojos con claridad.

Pero no había que ignorar su expresión de miedo y tristeza total, como si hubiera perdido lo más importante de su vida. Tal vez una muñeca o mascota, pensó Edward.

La gran armadura de Al se inclino, haciendo una gran sombra sobre los dos rubios- ¿Por qué estás en el piso?- Pregunto Al para solo ser respondido por los sollozos de la niña, por lo cual de nuevo pregunto- ¿Te caistes?-

La niña asintió, aún llorando pero no tan intenso como minutos atrás.

-...Pa- papa, quiero a mi papa- Sollozó muy bajo la chiquilla, que ni Edward le pudo escuchar bien a pesar de ser el más cercano a ella.

-¿Qué?- Preguntaron al unisono los dos pre adolescentes, inclinandose un poco más hacia la niña para escucharla mejor.

-¿Dónde está mi papá? Quierooo a mi papá- Lloriqueo más fuerte la niña mientras se levantaba con algo de dificultad de dónde anteriormente estaba tirada como muñeca de trapo.

Viendo cómo la niña volvía a llorar de nuevo, Al y Es se miraron de reojo, intentando decidir que hacer ahora en esta situación.

-¿Y sabes dónde está tu papá, niña?- Pregunto Edward aún en cuclillas y con voz tranquila y relajada a su modo, mientras con lentitud sin saber cómo reaccionaria la niña, le limpiaba la cara con un pañuelo que traía consigo el rubio.

-Tal vez podemos ayudarte a buscar a tu papá- Agrego Alphonse para ayudarle a su hermano en la tarea de tranquilizar a la nena.

La pequeña rubia aún estaba lagrimeando e hipando cuando empezó a hablar, además de abrir sus ojos para poder ver a las personas que le estaban ayudando.

-Es-es que yo me aleje de- Decía la antes de abrir por completo sus ojos, sin embargo se callo de repente al ver al rubio dorado en frente de ella con, sorpresa y alegría, así era la expresión de la pequeña.

Antes de que el alquimista estatal le preguntara a la niña que le pasaba, está con un pequeño gritillo se abalanzó hacia Edward abrazandolo con una fuerza desesperada e infantil, los dos rubios cayeron directo a la tierra debido al inesperado arrebato infantil de la rubia menor.

-¡¿Pero que mie-?!- Iba a maldecir el rubio dorado por la sorpresa si no fuera por lo que la niña gritó con gran alivio y cariño que dejó en shock a los hermanos.

-¡Papá! ¡Me encontrastes!- Grito emocionada y aliviada la niña, pensando que el rubio que abrazaba era su padre real.

-¿¡Papá!?- Preguntaron al unisono los hermanos Elric sin creer lo que decía la niña, la cual empezó a hablar de muchas cosas que no se podían entender por qué hablaba muy rápido y bajito la nena.

Con rapidez y nervios, Alphonse se giro hacia Edward para preguntarle.

-¿¡Cómo que papá, hermano!?- Pregunto exaltado el de armadura sin pensar en su pregunta dos veces.

Saliendo de su sorpresa inicial, Ed giro su cabeza hacia donde estaba Alphonse, mostrando una cara de enojo y fastidio.

-¿¡Por qué si quiera lo preguntas!? Por su puesto que no soy su papá - Grito furioso Edward.

-Pero, hermano, ella lo ha dicho!- Argumento el menor sin pensar.

-¡No he estado con una chica y menos de una manera romántica!- Contra ataco el rubio bajito.

-¿¡Entonces porque se parece tanto a ti!?-

-¡¿Yo que se?! No me importa si está mocosa se parece a mi, ella no es mi HIJA! Y punto!- Termino el alquimista, si la niña no estuviera aferrada a el como un koala a un árbol, el de pelo rubio dorado muy seguramente se hubiera abalanzado contra la armadura para golpearle por su estupidez.

Antes de que el más alto pudiera hablar de nuevo para defender su argumento no tan inteligente, se pudo escuchar como la niña lloraba de nuevo, asustada por los gritos que los hermanos estaban provocando debido a su disputa sin sentido.

-¿Por qué dices algo tan cruel, Papá? Yo soy tu hija y tú, tu eres mi papá- Sollozó la rubiecita para después apretar su agarre que tenía sobre la ropa del rubio, dolida por las palabras que su supuesto padre verdadero le había dicho y hasta negaba que ella era su hija.

Lo único que ahora se escuchaba eran los sollozos de la niña por el rechazo que recibió por la persona que ella confundió por su padre.

Culpables por ser la razón de hacer llorar a la pequeña, Edward y Alphonse intentaron tranquilizar de nuevo a la niña mientras la misma pregunta se formulaba en su cabeza.

¿Quién diablos es esta niña y de dónde proviene?

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Escenarios tan pequeños como la altura de Edward:

*La niña le dice papá a Edward y ser muy parecida a el*

Alphonse que siempre ha estado junto a Edward sin separarse por mucho tiempo:

-¡¿Cómo que tienes una hija?!-

(#)

*La niña viendo a Edward*

¿Papá?

(Nah, la menos ciega del trío es la niña, ¿O tal vez si lo es?)

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