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Los disparos resonaron en sus receptores auditivos, después un grito seguido de una maldición por parte de algún bot, cuerpos en inercia, moviéndose en un ritmo caótico llenaban su campo visual. Megatron observaba todo desde el medio, en algún punto arrastrado por el frenesí de la batalla. Voces de los suyos y de varios autobots peleando a su lado. Esto era algo que no podría considerarse una alianza, pero por alguna razón aquellos estaban ahí. Sin garantías de evitar el fuego amigo, porque en primer lugar no lo eran. En algún lugar en ese mar de violencia, Optimus destacaba, como si aquel hubiese sido su lugar desde el primer momento. Sus ópticos se quedaron pegados a la espalda de Prime, mientras este disparaba a un soldado Quintesson al mismo tiempo que cubría a un bot caído, detrás de él otro más lo levantaba para tratar de sacarlo del lugar. No estaba seguro si al que cubría era amigo o enemigo, en estos momentos esa línea no existía con claridad. Esta era una visión de la cual ya estaba acostumbrado, pese a sus propios reclamos, unirse por un enemigo común, no era tan necio como para negarse cuando podían bien usarlos de balizas en el peor de los casos.
Se había acostumbrado a ver el energon salpicado mezclado con aquella sustancia viscosa que salía de sus rivales en común, esos malditos seres orgánicos que trataban de oprimirlos con su presencia. No pensaba volver a doblegarse frente a nadie más, ya fuese bot o alguna criatura invasora, primero arrancaría la chispa de su pecho con sus propios servos antes que permitirlo. Fuese un falso Prime o un invasor Quintesson, esos eran iguales a su juicio. Por lo tanto, debían desaparecer para preservar su libertad.
El sonido de los propulsores de los seekers retumbaban sobre sus cascos, disparos desde lo que podría considerarse terreno alto, una ventaja única para los suyos, porque, aunque hubiera voladores del lado autobot, su destreza jamás llegaría al nivel de sus soldados. Entonces se fijó, desde un poco más arriba, en un transportador un poco más grande que el de los demás y fue ahí donde identificó un general, ese era definitivamente un objetivo más valioso que todos los soldados a pie que estaban ahí. De pronto el flujo de la batalla cambió, un movimiento claro hacia atrás, aunque los Quintessons todavía conservaran la superioridad numérica, eso no impedía que fueran precavidos, cuando notaban que la batalla no les era favorable, se replegaban casi de inmediato y justo eso parecían empezar a hacer. La secuencia era siempre la misma, los primeros en marcharse eran los generales, los cobardes salvaban primero su patética existencia dejando los suyos a morir, él prefería ser desactivado en combate antes que hacerlo. Aunque tenía una lógica, los generales daban la indicación y los demás los seguían a una distancia cercana, en formaciones perfectamente ensayadas y preparadas. Así que detenerlos era prioritario. Si lograban el éxito, esta sería su tercera victoria seguida, la moral de los decepticons estaría por las nubes. Los autobots habían ayudado en esas tres ocasiones, pero eso era lo de menos.
Megatron no lo pensó dos veces, era su oportunidad y lo siguió, disparándole para tratar de derribarlo. Tal vez lo adecuado hubiese sido decirle a Starscream o a cualquiera de los seekers que hiciera su parte, pero esto era demasiado importante como para cometer un error. No podía confiar en ellos para estas cosas, lo mejor era hacerlo él mismo.
El general quintesson se dio cuenta que lo apuntaban y se alejó a prisa tratando de perderlo en el camino, primero en zigzag para después adentrarse en una serie de cúmulo orgánico, las plantas que crecían ahí simulaban bien un bosque espeso, dificultaba la visión, aunque si uno se fijaba bien podría notar todas las irregularidades del terreno, dos placas habían chocado en un capricho de modificación del planeta, haciendo parecer desde arriba un parche verde amorfo. Megatron se subió a lo más alto que pudo en una roca que sobresalía y dando un salto en el aire, apuntó su cañón directo a la cabeza de aquel asqueroso ser, acertando con un disparo limpio, haciéndolo colapsar sin vida de inmediato. El decepticon sintió su ego subir cuando vio su propio éxito, un tiro único y limpio había hecho la labor. Pudo escuchar como los disparos seguían un tanto a la distancia, la batalla continuaba así que debía regresar lo más pronto posible, podrían acabar con esa unidad más fácilmente, sin la cabeza, el cuerpo estaría en problemas. No iban a replegarse enseguida.
Megatron estiró su cuerpo, levantando su cañón en el aire, nadie podía verlo, este nivel de euforia estaba bien, además que la maniobra había resultado especialmente bien, un salto a una buena altura con una caída cómoda o al menos eso pensó, al dar un paso, el suelo tembló, como si justamente se hubiese puesto de acuerdo para que ocurriera en ese instante. Entonces las placas se movieron un poco y sin poder sostenerse de nada, se precipitó al vacío.
El decepticon no supo cuánto tiempo transcurrió desde su caída o que tan profundo había acabado, apenas estaba encendiendo sus ópticos, pudieron ser un par de nanokliks, unos cuantos joors o ciclos enteros. Lo último sonaba lo menos probable, pero de todas maneras intentó reiniciar su reloj interno, el resultado fue que solo habían transcurrido un par de joors. Al menos eso era una ventaja y daba un pretexto de porque aún no había sido encontrado. Afinó sus receptores auditivos, tratando de escuchar mejor, pero no captó los disparos, bien podría ser porque la pelea había terminado o debido a que estaba demasiado profundo. Hizo una evaluación completa de sus sistemas internos, Su procesador no mostraba errores al menos una ventaja, tampoco la parte superior de su armadura, sus brazos tenían un par de engranajes sueltos, pero nada preocupante, la evaluación a su cañón era inconclusa. Lo que quería decir que bien podría servir a menor capacidad o estar completamente inutilizado, por su parte sus ópticos aún no se habían podido calibrar a la escasez de luz, así que solo veía la oscuridad. Desde que obtuvo su engranaje de conversión, esa configuración tomaba más tiempo en ajustarse, antes solía ser de inmediato. Tenía sus teorías al respecto, puede que fuese debido a que ahora sus sistemas tenían aspectos que configurar primero como prioridad, ya no era un cuerpo tan simple y sencillo. Continuó el análisis interno hasta que llegó a sus piernas, el resultado salió casi al mismo tiempo que la calibración de sus ópticos. Su pierna derecha estaba semi destrozada, con razón no la sentía. Pensó que era solo un problema de enlace con su procesador. Trató de moverla y apenas le fue posible, tuvo que contener la mueca de dolor que esa acción le generó. Analizó su situación, si se quedaba ahí, cabía una enorme posibilidad que tardasen ciclos en encontrarlo, pero si se movía, podía prolongar ese tiempo, estaría lejos del punto en el que cayó. Por otra parte, si estaba demasiado abajo, el hecho de que tratara de salir podía ayudarles.
Movió su casco hacia los lados, esto era como un túnel alto, si tan solo pudiese ponerse de pie, aún tendría algo de margen, aunque fuese poco. Enseguida observó hacia arriba, unas cuantas rocas habían formado el techo, pero podía ver un espacio donde si quitaba algunas piedras tal vez podría trepar. Pero no sabía que había arriba, si no encontraba otro espacio como este y terminaba agotado, con un movimiento de la tierra terminaría aplastado. Las opciones eran diversas, pero el resultado no era el esperado. Optó por quedarse quieto, tal vez si dejaba que su procesador se ajustara un poco más, podría ver otras opciones, mientras analizó el ser rescatado, Starscream no iba a ir por él, al menos no pronto, primero iba a presumir que tomaba de nuevo el liderazgo o argumentar que había huido. Ambas opciones le irritaban, cuando regresara le iba a dejar en claro que ninguna de esas dos cosas ocurriría. Entonces sus pensamientos fueron a Shockwave y Soundwave, ese par que parecía un equipo desde el primer momento, tan cercanos que más de una vez sintió curiosidad en preguntar si su relación tenía una naturaleza diferente, pero en cada ocasión se contenía, no era su problema. Aunque en su situación, estaba seguro de que alguno de esos dos eventualmente empezaría su búsqueda, así que lanzó un ping con su ubicación a las cercanías, era peligroso porque también podría encontrarlo alguien que no quisiera, pero confiaba en que su cañón no lo iba a abandonar en su momento de mayor necesidad.
Sin otra opción más, esperó. El tiempo empezó a transcurrir con una lentitud casi agonizantes, aunque luego de un rato, sus sistemas parecieron adecuarse al lugar, un leve ajuste a sus pedes ajustó las orugas que usaba en su modo alterno a esa zona, eso sería útil si pensara salir trepando, si tan solo su pierna derecha no fuera un lastre. Pensar en ello era frustrante, pero lejos de enojarse era extrañamente nostálgico el estar así, bajo tierra, es en ese instante que se percató de cómo se sintió seguro desde el principio estando en ese pequeño espacio que parecía listo para derrumbarse ante cualquier capricho de su creador. Su conocimiento de tantos ciclos trabajando en las minas le hacía tener la certeza que ese lugar no iba a colapsar, no daba las señales de hacerlo, aunque pareciera frágil, la tierra no se sentía alterada, así que nada iba a ocurrir. Megatron fijó la mirada en un costado, donde parecía formarse un camino, aunque viese el final a simple vista, era un callejón sin salida. Sin más apagó sus ópticos y por un momento pudo escuchar el movimiento alrededor, las voces, las pisadas entre los escombros y el sonido de los taladros al perforar una vena que se negaba a ceder, cerca suyo Prowl reprendiendo a Wheeljack otra vez porque de nuevo quería probar uno de sus inventos en el momento menos indicado, Jazz cerca diciéndole que le diera un oportunidad; un poco más atrás Elita hablando con Kup sobre la cuota de ese ciclo, Arcee y Ironhide a lo lejos hablando sobre una apuesta. Casi podía identificar a cada uno en aquel espacio, los lugares que podrían ocupar y sus movimientos. Hasta que una voz irrumpía el orden, Orion tratando de escabullirse de la vista de Elita hasta colocarse a su lado, una de las tantas veces que había llegado tarde por irse a los archivos a buscar basura. Escuchó cómo le llamaba con su clásico “D, encontré algo nuevo en los archivos” mientras le contaba alguna travesía que hubiese tenido que pasar para salir y regresar. Recordó la sensación en su chispa que solo Orion era capaz de lograr, como le hacía feliz esos momentos, aunque siempre lo hubiese negado.
Repentinamente encendió sus ópticos, negando con intensidad, esas memorias solo fueron espejismos de una realidad manipulada, de momentos en los que su ignorancia le hizo creer que no había nada más para ellos. Ahora sabía que esa supuesta felicidad era una trampa para mantenerlos sumisos, Orion fue una debilidad de la que tuvo que deshacerse, aunque ahora cada vez que apagara sus ópticos se apareciera frente a él, cazando sus emociones, acechando su cordura en sus instantes de debilidad. Él se había encargado de deshacerse de Orion Pax, ya no existía en ningún lugar en el universo y eso era lo mejor que pudiese haberles pasado a ambos.
El silencio empezó a ser más largo y evidente, al punto que fue capaz de escuchar los leves movimientos de las rocas y canales que se iban modificando. No sabía si era por la distancia, pero antes podía escuchar el crujir de forma común, como si Primus mismo estuviera intranquilo. Ahora, era algo leve, muy tenue y casi imperceptible. Eso lo empezó a poner más ansioso, era diferente a lo que conocía, esa familiaridad que le daba certeza se había perdido ¿Acaso las paredes se estaban haciendo más pequeñas? ¿O era porque su cuerpo era más grande que le daba esa impresión? ¿Primus? ¿Dónde estaba él? ¿Qué tan al fondo que no era capaz de escuchar cómo sufrían? ¿Cómo él sufría? Su chispa empezó a vibrar más rápido, tanto que parecía que iba a explotar en cualquier momento, pero a la vez le daba la impresión de que se iba a detener en seco, por sus receptores auditivos cada movimiento se le hacía sumamente ruidoso, como si gritaran a su máxima capacidad con voces que no estaba seguro si conocía. ¿En ese lugar iba a ser desactivado? Primus lo había abandonado, desde el momento en que fue puesto en línea y por eso ahora trataba de engullirlo. Intentó ponerse en pie, pero no es capaz, su cuerpo cedía, no sentía sus piernas o más bien, quemaban ¿O no? Sus receptores ópticos se ajustaban y desajustaban, su armadura temblaba, ahora percibía un zumbido que venía de la nada. Estaba solo, lo habían abandonado, todos lo hacían al final, ya no había nada que fuese fijo en su existencia, no podía confiar en nadie. Nadie lo entendería ni abrazaría sus miedos.
Orion…
Si Pax siguiera en línea ¿Le hubiese reconfortado? ¿Lo tranquilizaría? ¿O acaso lo rechazaría? Después de todo lo que había hecho, las chispas que habían sufrido por su culpa, lo que le había hecho a Sentinel, lo que le hizo al propio Orion ¿Acaso le reclamaría con esa voz tan inocente e idealista que tenía? No, Orion Pax no lo hubiese comprendido, en una guerra no se puede salir ileso, ya sea tu cuerpo, tu chispa o tu procesador, algo debía sacrificarse para el mañana. El idealismo estaba bien en lo hipotético, pero en la realidad, solo llevaba a un profundo abismo. Nadie comprendería su línea de pensamiento ni él porqué hacía las cosas. Estaba solo en el universo. No, decir eso era incorrecto, si había alguien que estaba tratando de comprenderlo…
Optimus Prime
Ese tonto, cursi bot; dramático a más no poder, con sus discursos bobos, sus treguas idealistas y sus expectativas irreales. Aunque no podía quejarse del todo, esas cosas le habían dado ventaja más de una vez. Como en todas esas ocasiones que se habían enfrentado, cuando estuvo a nada de ser desactivado por el hacha del Prime, pudo ver la duda en sus ópticos. Como se contenía de decirle algo y parecía querer aferrarse al caos que había dentro suyo. Esa mirada, no era la de Pax, jamás podría haberle mirado de esa manera, no, esa era la de Prime. Optimus entendía el costo de lo que hacía y aunque quería pensar en que existían otras maneras, la realidad es que parecía comprender que sus acciones tenían consecuencias y por eso dudaba más a cada paso. En algún momento empezó a notar, la manera en que sin importar donde estuviera, Prime siempre era capaz de encontrarlo, ya sea en el campo de batalla o entre una multitud cuando intentó infiltrarse en una ocasión en Iacon. Era como si tuviese un imán que lo atrajera y aunque al principio fue frustrante, debía admitir algunas cosas. Ese tipo, era muy bueno peleando, hábil, fuerte, capaz de ganarle a una unidad Quintesson solo con bots civiles, ni él sabía cómo lograba esas cosas, pero su ego era acariciado cada vez que notaba cómo podía dejarlo todo atrás por seguirle. Cuando aparecía en el campo de batalla, era como si Prime olvidara todas sus demás obligaciones y se centrara sólo en él.
Él en algún momento, por pura curiosidad exploró su cuerpo junto con el de Pax, más bien, D-16 lo hizo, armaduras sencillas, sistemas incompletos y aunque fue un par de experiencias torpes, ciertamente no carecieron de encanto. Ahora que estaban a su máximo esplendor se preguntó qué tan diferentes serían, si Prime tocara su cuerpo y lo hiciera suyo en la forma más primitiva posible, seguro su rostro se descolocaría ¿Sería fuerte? ¿Se culparía al hacerlo? No, puede que incluso viese un ser poderoso luchando contra sus propios impulsos mientras él disfrutaba cada instante del encuentro. Arrancar su máscara de batalla para ver su expresión en esos instantes, empezaba a sonar excitante. Si hubiera un bot por el cual Megatron aceptaría separar sus piernas para recibirlo, ese sería no otro que Optimus Prime, solo él.
Sacudió su casco al darse cuenta de lo que acababa de pensar, al menos su chispa de nuevo estaba tranquila, sus sistemas recuperaron su calma al distraer sus pensamientos. Todo lo que acababa de pensar eran fantasías imposibles, sentarse y platicar como antes, compartir un beso, un par de caricias como cuando su ignorancia les permitió ser felices. Ya no podían volver a ser esos, aquella frágil relación se había perdido y sin importar lo mucho que les causara nostalgia, no podría repetirse. Al menos no como en ese entonces. Ahora debía valerse solo, sus miedos debían ser solo para él, al igual que sus dudas y conflictos, los decepticons sólo necesitaban su ira y determinación, no su debilidad. Eso es lo que los había llevado tan lejos y a ser superiores en todo sentido de los autobots.
Finalmente, Megatron, jaló aire hacia su interior, tratando de ponerse en pie, había esperado demasiado tiempo y él no era el tipo de bot que hacía esas cosas, pero para su desgracia, colapsó al primer impulso, pero eso no lo detuvo y lo intentó una vez más, esta vez lo consiguió, su pierna dañada dolía en cada punto de apoyo y cada paso era una lucha. De todas formas, decidió ignorarlo, esto no era más que un obstáculo trivial. Al estar de pie, observó mejor todo el lugar, se dio cuenta que de un costado sentía una pequeña corriente de aire, muy tenue, por ahí debía estar una salida. Así que, usando todas sus fuerzas, empezó a quitar algunas piedras del camino, con cuidado en cada movimiento, usó incluso su cañón de palanca, para retirar las piedras más pesadas. Sentía la salida más cerca, pero su cuerpo estaba casi al límite, no podía quedarse en pie mucho más tiempo.
Entonces escuchó pasos y movimiento de rocas, apagó de inmediato el ping de auxilio que había enviado porque no estaba seguro si aquel del otro lado era aliado o enemigo, no lo llamaba por su nombre, bien podría ser lo segundo. No sabía si su cañón realmente le ayudaría, pero decidió cargarlo, la luz apenas se encendió en el interior, tenía un solo tiro, no lo podía desperdiciar. Así que se apoyó contra una pared, soltando aire lentamente para enseguida sujetar un brazo con el otro, finalmente ajustó sus ópticos y esperó, no podía ser impulsivo o eso lo llevaría a la derrota. Cada movimiento hacia un pequeño eco al quitar los trozos que impedían su salida, hasta que una piedra bastante grande se quitó del camino y pudo ver enseguida a alguien asomarse. Esa fue su señal, apuntó y soltó un disparo directo a la cabeza de aquel recién llegado. Este se agachó enseguida y esquivó el tiro con bastante destreza.
— “Vaya manera de saludar”
Escuchó la voz familiar, claro que conocía al recién llegado, no podría equivocarse sobre su identidad, sin importar cuanto tiempo pasara y lo distinto que podría sonar para todos, él siempre lo reconocería.
— “¿Qué haces aquí, Prime?” — Megatron bajó su cañón, apoyándose mejor en la pared detrás suyo, sentía que iba a apagarse en cualquier momento, contra su voluntad sintió alivio y de pronto era como si hubiese perdido la energía en todo su cuerpo. Frente a él estaba su rival y enemigo, solo que en estos momentos su sistema no lo reconocía como tal.
— “Aparentemente venir a que me vuelen la cabeza” — Optimus dijo en un tono un tanto sarcástico, apuntando su propio casco con uno de sus dígitos, en un gesto dramático.
Megatron estaba acostumbrado a esos cambios de actitud, cuando estaban frente a todos, ambos actuaban mucho más serios y propios, las pocas veces que se habían quedado solos esto había ocurrido casi de inmediato. Prime usaba un tono demasiado confiado y despreocupado, como si careciera por completo de instinto de supervivencia, eso le hartaba. Como lo amaba. El decepticon simplemente flexionó las piernas un poco, aunque dicha sea la verdad, no podía sentir una y solo sabía que seguía ahí porque podía verla. Prime enseguida se dio cuenta y se acercó, no se habían dicho nada más pero no era necesario.
— “¿Izquierda o derecha?” — preguntó Prime mientras lo sostenía de la cadera.
— “Derecha” — respondió con un tono neutro.
Optimus acomodó sus dígitos con cuidado, levantándolo del piso para echárselo al hombro, cuidando la posición para hacer que su pierna derecha quedara en la parte interna, cerca del rostro de Prime. Con su servo libre se iba apoyando en la pared, quitando los escombros que pudiesen estorbarle y cuidando que nada rozara la zona dañada. Una completa tontería si le preguntaban, no es como si fuera de cristal. Pronto la luz se fue haciendo más grande, estaban saliendo del lugar, el viento era fresco y chocaba contra su armadura de forma agradable. Un par de pasos más bastaron hasta que finalmente llegaron al exterior. Su armadura completa tuvo un tintineo mientras liberaba algo de estática, parece ser que toda la tensión que acumuló, finalmente se iba liberando de su cuerpo. Decidió no darle mucha importancia, Optimus no lo estaba haciendo, así que levantó la mirada para observar el cielo oscuro, cuando estaban peleando aún era posible ver la luz iluminando el campo de batalla. Megatron pensó en preguntar cómo había terminado la pelea, pero la confianza con la que el otro caminaba le decía todo, no había prisa en irse a refugiar, así que habían ganado esta vez, eso era bueno. De nuevo estaban en silencio, pero ya no sentía que aquella sombra invisible fuera a devorarlo, porque tenía un punto de calor junto a él, que le recordaba que seguía en línea.
— “Gracias” — Finalmente habló, apoyándose en el hombro de Prime mientras miraba un punto invisible en el frente. — “Pero que vinieras a buscarme fue algo muy estúpido de tu parte”
— “No hay de qué” — Escuchó la respuesta, claramente Prime había decidido ignorar lo último que había dicho y eso era evidente por el tono que había usado, aunque no pudiese verlo, claramente tenía una sonrisa en ese estúpido rostro suyo — “Era lo menos, que derribaras a ese general nos ayudó bastante, acabamos con todos, fue una buena decisión”
— “Obviamente, yo no hago las cosas por impulso” — Sintió su placa facial subir un poco en color, odiaba cuando eso ocurría, cuando su procesador lo traicionaba y hacía un desastre con la idea de “un Prime me ha felicitado”. Era algo tonto y tenía que cambiarlo, ese no era nadie especial, solo el tonto de siempre de Optimus Prime, ya no era el D-16 que se emocionaba por los primes, aunque aparentemente su procesador no había recibido el recado.
— “Lo sé, el siempre confiable Megatron solo hace las cosas que son necesarias”
Cuando Optimus habló, por un instante pensó que diría su viejo nombre, temió escuchar ese “D-16” de sus labios, porque era algo que empezaba a perderse, ese ya no era él y que Prime se lo recordara cada tanto, lo conflictuaba. Pero esta vez fue reconocido, con el nombre que él mismo había decidido adoptar, aunque ese tonto hubiese usado un tono exagerado al decirlo.
— “Al menos soy más confiable que tú” — respondió Megatron tratando de no perder. Esperando que su rival le respondiera con algo que justificara pelear, pero en su lugar lo escuchó reír. Como odiaba su risa, porque hacía algo en su procesador que aceleraba su chispa, era débil ante ese sonido tan trivial.
— “Luego podemos seguir peleando, una vez que te reparen un poco” — dicho eso, Prime le dio una nalgada aprovechando la posición.
— “¡¿Cómo te atreves?!” — Megatron se quejó enseguida, su rostro completamente enrojecido, comenzó a moverse tratando de bajarse, pero le fue imposible, estaba sostenido tan firmemente que fue poco lo que pudo hacer, resignado le dio un golpe en la espalda con el puño cerrado, haciendo al otro toser — “No creas que esto se quedará sin retribución”
Prime volvió a reír, siguiendo su camino, los dos solos como el único sonido rompiendo el abrumador silencio de la noche. Iba a ser efímero, pero aquello sería una de las razones por las que al final, terminarían firmando la paz. Aunque eso sería algo que ocurriría en un futuro muy lejano, cuando sus cuerpos hubiesen estado tan llenos de raspones que serían la evidencia histórica de sus penas. Al final estaban destinados a compartir un solo destino juntos.
