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Registro de observaciones sobre los acontecimientos que rodean a la malvada joven prometida

Summary:

Takemichi recuerda su vida pasada y descubre que:
- está en un juego otome
- es la villana
- y está comprometida con el príncipe.

Notes:

Holiiiiiii
Un nuevo fic que espero disfruten (˶>⩊<˶)

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: El día en que recordé que soy la villana

Chapter Text

 

El carruaje avanzaba lentamente por el camino de piedra que conducía a la capital del reino.

Dentro, una joven de cabellos dorados observaba el paisaje con expresión seria… o al menos intentaba parecer seria.

Lady Takemichi Hanagaki apretaba con fuerza su falda mientras intentaba ordenar sus pensamientos.

Porque había ocurrido algo absolutamente terrible.

Algo imposible.

Algo que no podía ser verdad.

Pero lo era.

—N-no puede ser… —murmuró en voz baja.

La doncella sentada frente a ella inclinó la cabeza.

—¿Dijo algo, milady?

Takemichi levantó la mirada rápidamente.

—¡N-no! ¡Nada!

Pero por dentro…

¡¡Esto es un desastre!!

Takemichi apretó la cabeza entre sus manos.

Porque hacía apenas unas horas había recuperado recuerdos de… otra vida.

Una vida donde no era una noble.

Una vida donde no viajaba en carruajes.

Una vida donde no tenía sirvientes ni títulos.

Y lo más importante…

Una vida donde había jugado muchos videojuegos.

—¡Esto es un juego otome! —susurró con horror.

La doncella volvió a mirarla confundida.

Takemichi se aclaró la garganta rápidamente.

Ujum —Nada… solo hablaba conmigo misma.

La doncella decidió no preguntar más.

Pero el corazón de Takemichi latía cada vez más rápido.

Porque había reconocido todo.

La academia a la que se dirigían.

La capital.

El reino.

Todo.

Era exactamente igual al juego que recordaba.

Un juego romántico ambientado en un reino donde la protagonista asistía a una academia noble y conocía a varios príncipes y nobles importantes.

Un juego donde había rutas románticas, eventos escolares, bailes y conspiraciones políticas.

Pero ese no era el problema.

El problema era el papel que ella tenía en esa historia.

Takemichi levantó lentamente la mirada hacia la ventana.

Su reflejo en el vidrio mostraba a una joven noble elegante.

Cabello rubio.

Ojos azules.

Vestido refinado.

Era hermosa.

Pero también…

Era la villana.

—¡¡Soy la villana!! —susurró con desesperación.

Porque ahora lo recordaba perfectamente.

Lady Takemichi Hanagaki.

Hija de un poderoso duque.

Prometida desde la infancia al príncipe heredero del reino.

Y la antagonista principal del juego.

La villana que intentaba sabotear la relación entre el príncipe y la heroína.

La villana que terminaba humillada públicamente.

Exiliada.

O en algunos finales…

Mucho peor.

Takemichi se cubrió el rostro con las manos.

—Estoy condenada…

El carruaje siguió avanzando tranquilamente.

Mientras tanto, dentro de la cabeza de Takemichi se desarrollaba un verdadero desastre.

Primero intento molestar a la heroína…

Luego intento separar al príncipe de ella…

Y al final…

Takemichi palideció.

—¡¡No quiero un final de villana!!

La doncella dio un pequeño salto.

—¿Milady?

Takemichi respiró profundo.

Debía calmarse.

Debía pensar con lógica.

Porque si esto realmente era el mundo del juego… entonces aún tenía una oportunidad.

Una oportunidad para evitar su destino.

Takemichi levantó lentamente el dedo.

—¡Eso es!

La doncella la observó con curiosidad.

Takemichi asintió con determinación.

—Si sé lo que ocurrirá… ¡puedo cambiarlo!

Era simple.

Si ella evitaba actuar como villana…

Entonces el final malo no ocurriría.

Pero entonces recordó algo importante.

Muy importante.

El compromiso.

Takemichi se congeló lentamente.

Porque en el juego…

La villana estaba comprometida con el príncipe heredero.

Takemichi tragó saliva.

El príncipe del reino.

El futuro rey.

Un personaje extremadamente poderoso dentro del juego.

Un personaje que dominaba varias rutas románticas.

Takemichi cerró los ojos lentamente.

Porque sabía exactamente quién era.

El príncipe heredero del reino.

Manjiro Sano.

Takemichi apoyó la frente contra la ventana del carruaje.

—Estoy prometida con el jefe final…


El carruaje finalmente llegó a las enormes puertas de la capital.

Las murallas del reino se elevaban majestuosas.

Banderas reales ondeaban con el viento.

Y en el centro de la ciudad se alzaba el enorme palacio.

La academia noble donde comenzaría la historia del juego estaba muy cerca.

Takemichi respiró profundamente.

Bien…

Puedo hacer esto.

Solo debo evitar convertirme en la villana.

Takemichi levantó el rostro con determinación.

—¡Desde hoy… viviré discretamente!

—No provocaré a la heroína.

—No discutiré con el príncipe.

—No causaré problemas.

—¡Seré una noble tranquila!

El carruaje se detuvo frente a la academia.

La puerta se abrió.

Takemichi bajó con elegancia.

Pero apenas levantó la mirada…

Sus ojos se encontraron con alguien.

Un joven de cabello claro estaba de pie frente a la entrada de la academia.

Uniforme impecable.

Presencia dominante.

Mirada tranquila.

El príncipe heredero del reino.

Manjiro Sano.

A su lado estaba un joven alto de expresión seria.

El capitán de caballeros.

Ken Ryuguji.

El mundo pareció detenerse.

Takemichi se quedó completamente inmóvil.

¡El evento del primer encuentro!

Esto también estaba en el juego.

La villana llegaba a la academia…

Y tenía una conversación incómoda con el príncipe.

Era el comienzo oficial de la historia.

Takemichi entró en pánico.

¡Debo actuar normal!

¡No debo parecer sospechosa!

¡No debo hacer nada raro!

Entonces Mikey inclinó ligeramente la cabeza.

—Takemichi.

Su voz era tranquila.

—Llegaste temprano.

Takemichi abrió la boca.

Pero nada salió.

Su cerebro dejó de funcionar.

¡Es el príncipe!

¡Es el personaje principal!

¡Es el jefe final!

Mikey la observó en silencio.

Takemichi sintió el pánico apoderarse de ella.

Y entonces…

Sin pensar…

Dijo las peores palabras posibles.

—¡Príncipe Mikey!

Draken levantó una ceja.

Takemichi apuntó dramáticamente al cielo.

—¡Algún día me convertiré en su enemiga!

Silencio.

Absoluto.

Silencio.

Draken parpadeó.

Mikey la observó.

Takemichi lentamente comprendió lo que acababa de decir.

Su alma abandonó su cuerpo.

—…eh.

—…eso no era lo que quería decir.

Draken se llevó una mano a la frente.

—¿Milady…?

Takemichi entró en pánico.

—¡Olvide lo que dije!

—¡Fue un error!

—¡Un malentendido!

Y salió corriendo hacia la academia.

Draken suspiró profundamente.

—¿Qué acaba de pasar?

Mikey la observó alejarse.

En silencio.

Luego habló tranquilamente.

—Draken.

—Sí.

—Creo que Takemichi es interesante.

Draken suspiró otra vez.

—Ya empezamos…

Mikey giró hacia la academia.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Y en algún lugar de su mente…

Comenzó algo nuevo.

 


 

Registro de observación del príncipe — Día 1

Mi prometida anunció hoy que algún día será mi enemiga.

Luego salió corriendo.

Aún no entiendo su estrategia.

Pero…

Creo que será interesante observarla. (—ᴗ—)