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El día apenas estaba amaneciendo, los rayos de sol salieron sobre la ventana. Mientras dos chicos descansaban en sus camas, Arin hamacaba suavemente y Sora estaba boca abajo, ambos tenían un sueño muy pesado.
No duró mucho.
-¡Buenos días!- exclamó el rubio, abriendo las puertas, para luego llevar sus manos para atrás - Es hora de entrenar.
-¿Eh?¿Qué?- Arin se despertó de golpe, mientras sacudía su cabeza para luego sonreir -¿No fue un sueño nada más? ¡En realidad es mi primer día de entrenamiento como ninja!- exclamó, viendo como riyu se estiraba para estar despierto.
Después de que Imperium capturaron a ambos niños y al pequeño dragón (y recibir la noticia de que Sora podría tener un poder elemental), se encontraron con la sorpresa de ser rescatados por un extraño chico-mono, confundiendo a Arin como un ninja, quien al final se presentó como MK el Monkie Kid. MK los llevó al monasterio junto al dragón, ya que reconocia el lugar que representó el dragón con las piedras, solo que no se sabia el nombre, Arin era el más emocionado, y eso explotó cuando conoció al Ninja Verde, pero tuvo que dejar de lado su fanatismo para concentrarse en lo importante. Asi terminaron todos en una aventura de dragones (que era la familia de riyu) y una pelea contra las garras de Imperium, al final, Lloyd se volvió el tutor de ambos.
Volviendo al presente, Sora se levantó con pesar, aún queriendo cerrar los ojos y seguir durmiendo.
-Uf- soltó Sora, haciendo el esfuerzo de sentarse-Pero si apenas amaneció .
-Lo sé, quise dejarlos dormir hasta tarde en su primera semana- expresó con firmeza -Nos vemos en el patio de entrenamiento en 10 minutos- ordenó para darse la vuelta y retirarse de la habitación.
Cosa que dejó a Sora con incredulidad, ¿A que hora se despertaban normalmente los ninjas? Soltó un grito algo molesto y frustraba, mientras se levantaba de la cama.
Sinceramente, no creia que llegaria a entrenar con un ninja, pero algo tenia claro, ella no es un ninja, nunca lo fue, y al parecer estaba destinada a entrenar como uno, era algo que no queria y rechazaba toralmente. Es más, ¿Para que ser un ninja? Era el sueño de Arin, no la suya.
Pero suponia que debia de aceptarlo.
Por otro lado, un mono azabache descansaba en una rama de un árbol. Después de la fusión, un árbol creció en una de las esquinas del monasterio, no era tan grande como para molestar durante el entrenamiento, además de sombra ofrecer para un descanso. Era una mezcla, las frutas eran duraznos y mangos, cosa que MK había utilizado para hacer muchos postres.
Se estaba echando una siesta, algo plancentero para él después de la reciente aventura, la verdad era que tenía ganas de más, y no le gustaba estar quieto y esperar, en cambio, decidió descansar para ahorrar energía (por que la meditación es aburrida). Sus orejas se crisparon al escuchar la puerta abrirse y el bostezo proveniente de Sora, aún tenia los ojos cerrados, decidió escuchar.
-¿Por que tenemos que entrenar aquí encerrados?- se quejó -Entrenamos para ayudar a la gente, debriamos estar alrededor de la gente, no sé, como el cruce de caminos.
Vaya, era obvio que Sora era nueva en esto, ¿Acaso nunca recibió algún tipo de entrenamiento en específico? Por lo que sabia, era un lugar despejado con obstáculos que superar, intentando a ampliar sus habilidades con el paso del tiempo.
-Sora, solo quieres ir al carnaval del cruce de caminos, ¿No es cierto?- respondió Arin con tono burlón, después de todo, conocia a Sora más que a nadie.
¿Existe un Carnaval de cruce de caminos? ¡No lo podia creer! Si hubiera tenido la valentia de salir del monasterio, seguro que podría haber vivido ese carnaval, ¿Como es que no supo de su existencia? Espera, ¡Lloyd salia a patrullar todo el tiempo y él no le dijo nada sobre esto!
Es una ofensa hacia su persona.
Se perdió en sus pensamientos, hasta que escuchó la puerta abrirse y que la voz de Lloyd se asomaba, abrió un ojo para ver su dirección, viendo las caras de decepción de los niños al no darles permiso de ir al carnaval, argumentando que entrenar era más entretenido.
Sonrió, preguntó cómo es que Lloyd enseñaba por primera vez las cosas básicas. Los entrenamientos que antes tuvieron ambos, eran nada más de técnicas de pelea avanzada, correcciones de postura y consejos de como podrían mejorar ciertos aspectos. Esta vez, Lloyd tendría que enseñarle a unos adolescentes desde cero.
Su cola se balanceaba de un lado a otro lentamente, algo emocionado por ver que pasaria, y tal vez, molestarlo un poco.
Y sí, la primera impresión llegó rápidamente. Al querer abrir el mecanismo para tener el lugar de entrenamiento, se travó.
-¡Guau! Que impresionante, Maestro Lloyd- no pudo evitar comentar con sarcasmo, mientras soltaba una pequeña risa.
-Ignorenlo, solo es un perezoso que duerme en cualquier lugar- fue lo que comentó Lloyd, dejando callado y gruñiendo con fastido al otro, lo celebró en silencio.
Lloyd fue a ver que pasaba, mientras Sora le decía sobre que los engranajes podrían estar sucios. El ninja verde saltó dentró y así, activa el mecanismo.
Arin claramente con admiración, mientras que Sora se mantuvo en silencio al recibir tal sorpresa.
-Una cosa más- el rubio bajó del lugar de obstacúlos -Como es su primer día, no tomaré el tiempo, ni que tan rapido lo hacen, el objetivo es completar más de 100 vueltas en la pista de obstáculos antes de que se ponga el sol.
-¡¿Qué?!- exclamó Sora -¿Nos vas a hacer entrenar hasta el cansancio el primer día?
-Es lo que hacen los ninjas- nosotros un tono más autoritario y firme.
-¿Pero que pasa si fallo y caigo? Además, ¿Cuando tendremos que pasar una pista de obstáculos en la vida real?- preguntó con incredulidad
-Primero, si te caes, levantate y hazlo de nuevo, y segundo, sucede más a menudo de lo que crees- respondió, poniendo sus manos detrás de su espalda -empiecen.
MK frunció el ceño, Lloyd no era de tomar una posición tan autoritaria y seca, es más, nunca había visto esa faceta de él, claro, en algún momento llegó a irritarlo, pero Lloyd era de ese tipo de personas que tenia paciencia y suavidad. Tal vez estaba suponiendo cosas, así que decidió ignorarlo.
Por ahora.
No se quedó para nada tranquilo durante el entrenamiento, Lloyd se comportaba de una manera muy diferente que cuando lo entrenó él, no había suavidad, ni una voz calmada. En cambio, era firme y duro, corrigiendo errores de manera seca, en especial Sora, quien simplemente estaba cansada sin estar acostumbrada.
La cosa se repitió una y otra vez, hasta que llegó la puesta de sol, los alumnos completaron el objetivo a tiempo, llegando a cansarlo a ambos.
-Aún tienen errores por corregir- dice -pero creo que fue un buen primer día, nos vemos mañana al amanecer.
Dicho esto, se retiró. La peli-rosa gimió de cansancio, solo queria sentarse y no hacer absolutamente nada, cree que ya tuvo suficiente por hoy.
-¿Es así siempre?- preguntó la niña, mientras se dirigia a la habitación de ambos. Arin la siguió y luego se encogió de hombros sin saber la respuesta.
No, no es así siempre.
Bueno, era el turno de que MK interfiera.
Se encontró con Lloyd en medio de su meditación momentos más tardes, estaba sentado sobre su tapete, en frente descansaba el retrato del sensei del rubio que siempre perturbaba a MK por el tipo de mirada que tenia. A pesar de no hablar, el azabache supo que el otro ya se dió cuenta de su presencia.
-¿Por qué eres así con tus alumnos?- preguntó, llenando al grano.
-¿A que te refieres?- nos un tono de indifirencia, no se voltió, ni abrió los ojos.
-Sabes a lo que me refiero, y sé que tu forma de enseñar no es la misma de como me enseñaste a mi- replicó el chico.
-No deberias de meterte en mis cosas, MK- respondió Lloyd -Yo soy el maestro, y el tema con mis alumnos es solo mi problema.
-Si, y lo entiendo- comentó -pero no creo que debas de tratarlos así, ¡es su primer día!
-Los entrenamientos se deben de tomar en serio, no hay espacio para los errores- su tono comenzó a tornarse molesta.
-¿Y que pasó con el Lloyd que me enseñó que este bien cometer errores? ¿Qué pasó con las correcciones suaves y limpias que no mostraron autoridad o miedo, si no, a una invitación a intentarlo de nuevo?- preguntó.
-No estoy dando paso al miedo- subió su mirada hacia el retrato de su tio -entiende que este es mi deber como maestro, yo decidí darles mi modo de enseñar.
-¿Tú modo o la de él?- apretó los dientes con molestia, mirando el cuadro.
No hubo respuesta, pero no hacia falta. MK esperaba algún movimiento del otro, mirándolo fijamente, aún molesto por esta situación.
-¿Sabes?, desde que estuve en el monasterio pasando el tiempo contigo para conocerte mejor, no creí que fueras a tener tanto cariño por alguien que no se lo merece- eso hizó que Lloyd se parara de golpe -Por lo que sé, no hablas mucho de él, ni siquiera como un familiar, cada vez que te escucho hablar sobre él, siento que no tenian una relación cercana, ¿Verdad?
Ambos quedaron en un silencio espeso.
-¿Y tú que sabes? No conoces nada sobre mí, ni siquiera en lo que pienso o siento, ¡Te diré lo que pienso! Pienso que el monasterio estará mejor sin ti, solo eres un estorbo- lo encaró con duras palabras.
MK quedó en silencio, su mente fue a unos antiguos recuerdos que no pensaba volver a ver, las veces que Lloyd trataba de echarlo de cualquier forma posible, las veces de que si llegó a despreciarlo por no mantener silencio, las veces que Lloyd se alejaba para no oirlo.
No te quiere aquí .
El ninja verde se retira después de sacar esos cuentos crueles palabras, cerrando las puertas detrás de sí.
-Bien, si eso es lo que piensas -múrmuró MK en reclamó sabiendo que nadie le contestaría, para luego, también retirarse.
Con frustración, se fue en dirección a su habitación, algo abatido y dolido por las últimas palabras del ninja verde, "es un idiota" se repetia constantemente, pero no podia evitar sentirse mal ante esta situación que se le presentaba. Paró en frente de la puerta de la habitación de los niños.
Sora y Arin estaban hablando sobre escapar al carnaval, cosa que le trajo una idea a MK, ¿Por que no él los llevará personalmente al carnaval? Si Lloyd no iba a llevarlos a divertirse después de un exhausto entrenamiento, entonces él personalmente los llevaría.
-¿De que hablan?- dijo, abriendo la puerta.
-Ah, d-de nada importante- Arin se puso nervioso en seguida -No es como si planeamos escapar e ir al carnaval del cruce de caminos-Sora solo llevó su mano en su cara, lo cual también ocasionó que soltara una risita.
El niño le grababa mucho a él.
-Esta bien, pueden ir, no voy a decir nada- eso alivio a ambos niños -pero con la condición de que yo vaya también.
-¿Vas a ir?- preguntó Sora sorprendida.
-Si, ¿Por qué no? No he salido de este monasterio y necesito estirar las piernas .
-Espera, ¿No saliste del monasterio todo este tiempo?- preguntó con algo de preocupación Arin.
-Digamos que no tenia ganas muchas ganas de salir de aquí- respondió con un aire despreocupado, no era del todo mentira, pero MK prefirió usar la excusa que decir que tenia miedo de ver como el mundo cambió.
-Bien, puedes venir, pero necesitarás un disfraz, no es por ofender, pero no es normal ver a un mono con cuatro orejas- habló la mecánica -Al igual Riyu, necesita un disfraz o si no, llamaria la atención de muchos.
-¡Oh, yo me encargo!- exclamó con una sonrisa el mayor, mientras se ponía en posición.
Respiró hondo y se concentró. Luego, pasó su mano por arriba de la cabeza deslizándose para abajo, sin tocarlo. En segundos, MK parecía ser una persona humana, alguien igual a Arin y Sora.
-¡Wow!- los niños se sorprendieron mucho, preguntó la mecánica -¿Como hiciste eso?
-Es un glamour, es como un maquillaje o un disfraz, más o menos también como una ilusión- explicó, sintiéndose orgulloso de si mismo de poder haber controlado ese poder, las siestas si que sirvieron para mucho -y ahora necesitamos disfrazar al dragón, ¿Alguna idea?
-Hmm- pensó la menor -Creo que tengo una idea...
Estaban caminando por el medio del carnaval del cruce de caminos, MK se sorprendió por el cambio tan drástico en su mundo, sintió como su estomago se revolvia ante la sorpresa y la incertidumbre que le había llegado al poner un pie ahí, intentó ignorar el sentimiento, caminando con algo de curiosidad sin prestarle tanta atención a la conversación de los niños.
Mientras observaba, el pequeño dragón se puso a su lado, quien tenía el tapete de meditación de Lloyd encima de su cuerpo y una cesta en la cara. Claramente que MK sintió satisfacción cuando sacó el tapete favorito de Lloyd de su lugar, y ahora estaba disfrutando de que la pequeña criatura, llegue a arrastrar por todo el lugar esa alfombra.
Eso le agregaba más sal a la salsa.
Hablando de salsa, MK le dió hambre, y estaba buscando algún puesto de comida que le pareciera delicioso.
De repente se detuvo, comenzando a oler un olor muy familiar que hacia mucho que no sentia. Abró los ojos al contemplar una posibilidad de lo que estaba pensando.
Empezó a correr, los dos niños, antes confundidos ante esta reacción, fueron trás él sin entender la situación que se les peresentaba, teniendo que esquivar a la gente y disculpándose con chocar. MK era demasido rapido y no querian perderlo de vista.
El chico se detuvo de golpe, viendo expectante a lo que tenia en frente. Un camión de comida que tenía el costado abierto, de ahí residia el olor tan familiar, un cerdo estaba preparando fideos mientras que entregaba los pedidos amablemente, mientras que un hombre con lentes estaba sentado al frente, comiendo los fideos con satisfacción como siempre lo hacia.
Se le llenaron los ojos de lagrimas, su cuerpo se movió antes que su mente pudiera procesarlo. Estaban ahí, justo frente a él, sus padres, su familia.
¡CERDITOS! ¡TANG!
No pudo evitar sacar las palabras de su boca. En seguida llamó la atención de los dos hombres, ambos sorprendidos para luego cambiar la expresión a una de felicidad, el cerdo salió rápidamente del camión, mientras el hombre se levantaba de su asiento. Ambos recibieron el abrazo de MK, dejando que el chico sollozara y soltara murmullos mientras se acurrucaba en el abrazo.
Piggsy y Tang no pudieron aguantar las lágrimas, también extrañaron demasiado al joven como para no sentir nada en su reencuentro. Cosa que no se imaginaban que pasarian, pero aún así están felices de volver a verlo. Se separaron del abrazo, pero antes de decir algo, los niños que persiguieron a MK junto con la criatura, llegaron con él, exhaustos por la carrera que tuvieron que hacer.
-¡Uff!, MK, no vuelvas a irte así- Sora intentaba tomar aire, mientras apoyaba sus manos en sus rodillas.
Arin estaba igual, y el pequeño dragón se desplomó en el suelo, los tres tomando aire. Mientras que el mayor se llevó la mano hacia su nuca con algo de vergüenza.
-¡Unión Postal Universal! Lo siento chicos, me olvidé que ustedes me siguen- se disculpó.
-Uh, MK, ¿Quienes son niños esos si se puede saber?- Preguntó Piggsy, mientras miraba a los niños con una ceja arqueada.
-¡Oh! Ellos son Arin- señaló al niño luego se dirigió a la niña -Sora- para terminar con el dragó ny Riyu, se podría decir que somos, eh, ¿conocidos?
Sinceramente, no sabia exactamanete cual era su relación con los niños, pero a pesar de eso, les había tomado mucho cariño. Se dirigió a los menores, quienes también tenían curiosidad sobre quiénes eran esas personas.
-Chicos, ellos son Piggsy y Tang- presentaron -son mis padres adoptivos.
-¿Qué? ¿Tienes padres?- preguntó con sorpresa Arin, viendo a los dos personas.
-¿Por qué nunca nos contaste que tenias familia?- preguntó Sora.
-Eh, nunca salió el tema- se encongió de hombros, restandole importancia al tema, aunque los menores lo miraron con incredulidad.
-Parece que nos perdimos de mucho -comentó el erudito acomldandose las gafas al ver a los niños -¿Qué les parece si nos ponemos al día?.
Todos asintieron, llenando al puesto de comida. Piggsy les preparó sus famosos fideos a los tres, al primer bocado, Arin abrió sus ojos ante el sabor tan delicioso que sentia en su boca, soltando halagos hacia el chef, y descubriendo que la cocina al parecer era de familia—ya que admite que MK cocina bien—.
No pudo evitar contar sobre sus pasteles y los tipos que habian, MK le recomendó al chef que debía de probar las recetas del niño al ser un buen cocinero, poniendo su mano en la cabeza del menor y acariciandolo, mientras este reia. Sora estaba en silencio, pero seguía comiendo la comida, en silencio lo dsifrutaba mucho.
MK les contó a sus padres sobre lo que le pasó durante la fusión, como conoció al ninja verde y como conoció a los pequeños. Tang le contó lo que pasaron ellos durante la fusión.
Habian aparecido en medio del cruce de caminos, sorprendentemente, lograron encontrar el restaurante, se veia extrano pero intacto. Explicando como es que sintieron algo de tristeza por lo silencioso que era el restaurante sin su hijo y Mei, pero de todas formas, quisieron seguir adelante con la esperanza de volver a ver a alguno de su familia.
Arin recordó que tenia que llevar su pastel para la competencia, queria avisar, pero al ver al mayor hablando animadamente con sus padres, no quiso interrumpir, tocó a Sora para que lo acompañara, y Riyu también queria ir, los tres se alejaron sin siquiera avisar donde.
...
En el monasterio, Lloyd estaba en su habitación, en un silencio muy grande y abrumadora para él. No le agrada estar en silencio, sus pensamientos comenzaban a tomar lugar en su mente, lo que lo llevaba a un momento de autorreflexión y culpa.
No debía haberle dicho eso a MK.
Sí, lo sabia. No era del tipo que expresaba fácilmente sus emociones, ya pesar de no tener intenciones de dañar muy gravemente, lo hizo, y eso lo mantuvo en un estado de culpa.
Deberia de disculparse, ese pensamiento le dió un escalofrío por le cuerpo al tener esa sensación de miedo de no ser perdonado nunca. Pero tenia que hacerlo, eso no estuvo bien, y si queria que las cosas siguieran con normalidad, debia de arreglar lo que habia hecho.
Salió de su habitación, de la nada, un sentimiendo de extrañez lo invadió, no oia nada. Como si un silencio sepucral tomó el lugar, no escuchaba ronquidos o algún tipo de respiración, rápidamente las alarmas sonaron en su cabeza.
Se dirigió primero a la habitación de MK, al abrir las puertas, no vio nada ahí. A pesar de que la habitación era un desastre, la cama estaba intacta, como si no se hubiera tocado por un tiempo.
Rápidamente fue a la habitación de los niños, al abrir las puertas de golpe, no encontró nada, ¡ni siquiera el dragón estaba ahí!. Su mente comenzó a llenarle de preguntas, muchas de lo que preocupaba que estaba por no saber en donde están los demás y si les hubiera pasado algo malo.
Antes de salir, algo llamó su atención, un papel descansaba en el escritorio de Sora. Al tomarlo, lo observará, recordando que era el mismo papel que le mostró en la mañana antes de su entrenamiento. Fueron al carnaval del cruce de caminos.
-Debe ser una broma, ¡jamás le habíamos hecho eso al maestro Wu!- exclamó y luego se dió cuenta de lo que había dicho -es mentira, claro que lo hicimos- se dió un golpe mental por la estupidez que salió de su boca, dejó la hoja y salió corriendo rápidamente del monasterio.
Saltaba por los techos del lugar, mientras veia todo desde arriba. Frunció el ceño al ver demasiada gente, siempre prefirió ir desde arriba que estar abajo en donde se encontraban las personas.
¿Quién sabe? Tal vez si estaba abajo, la gente le daría igual y lo empujaría sin darse cuenta. Pero bueno, son ideas suyas.
Mientras saltaba y observaba en donde podrían estar los niños, sus pensamientos otra vez inundaron su cabeza. Era cierto que cada tanto, los ninjas y él se escapaban, pero principalmente era para despejarse después de tener un mal día con un sensei estricto, exigiendole muchas cosas.
Eso lo llevaba a preguntarse. ¿Acaso los niños se sienten estresados? ¡Habia seguido los pasos de su maestro! Pero lo hacia de una manera más suave y menos autoritaria, o eso creia él, si en verdad esa fuera la razón, entonces MK tenia razón...
No, no, no, debe haber algo más ahí, seguro que lo hicieron simplemente para hacer travesuras. Si eso debe ser. Cosas de niños adolescentes que están más allá de su comprensión.
Se detuvo al oir unos sollozos, pensó que alguien estaba en problemas. Tuvo un debate interno si debía de ignorar aquello o seguir con la búsqueda.
Los sollozos se volvieron más fuertes.
La búsqueda tendrá que esperar.
Se dirigió ante aquel sonido, escondiéndose en las sombras para ver que sucedia. Un niño estaba sentado en el suelo llorando, al lado descansaba una pelota, el pequeño parecia frustrado, como si se hubiera rendido al no alcanzar su objetivo.
A Lloyd se le rompió el corazón al verlo llorar, pues tenía una debilidad demasiado grande en los niños. Se debatió internamente si debía de salir de la oscuridad o no, al final, revisó si no había nadie cerca, así que salió de aquel escondite.
El menor escuchó los pasos, se levantó rápidamente para dirigirse a la dirección del ruido, encontrandose cara a cara con el ninja verde. El niño abrió los ojos en par en par al reconocerlo.
-¿Por qué lloras?- preguntó con tono suave.
-Yo... solo...- miró en dirección a la pelota, para luego, agarrarla en sus manos -Todos se burlan de mi por no saber como lanzarla- murmuró en voz baja en vergüenza de admitirlo.
Claro, eso seria una tonteria, se supone que lanzar una pelota llega a ser una de las cosas más básicas de la vida que llegas a aprender. Eso diria si hubiera tenido una infancia normal y hubiera tenido primero los conocimientos básicos de una persona promedio.
Además de saber que cada persona tiene su manera de aprender diferente, algunos lo hacen de manera rápida y otros lo hacen de manera lenta. Este necesitaba ayuda y era todo lo que podía llegar a ofrecer, así que hizo lo único que sabía hacer bien.
Enseñar.
Decidió utilizar su propio método, no una autoritaria o seca, no. Una manera más suave pero firme, que dejaba lugar para los errores y aprender de ellos. Enseñó a su manera, y eso, lo hizo sentir bien.
Después de varios intentos. El pudo lograr progresar, Lloyd lo feliz de tal lógro, le dió el niño consejo de que practicara todos los días o cuando le sea hacerlo posible. El pequeño se emocionó tanto que abrazó al ninja.
-Gracias, gracias- agradeció el menor -eres el mejor maestro que he conocido.
Eso lo dejó desconcertado, pero sonriente y correspondió a aquel abrazo. Para luego, despedirse e irse a volver a realizar su búsqueda.
...
MK estaba perdido entre las conversaciones de sus padres, mientras sostenía un recipiente vacío.
-¿Y vas a volver a trabajar de repartidor, chico?- preguntó Piggsy.
-No estoy muy seguro- respondió MK, el pensamiento de quedarse y obtener parte de su vida de antes no sonaba nada mal. Pero las dudas llegaron en su cabeza, no sabia si ir al monasterio y estar con los niños o quedarse y estar con sus padres.
-Es por los niños, ¿No es así?- No hacia falta respuesta, Piggsy sabia siempre leerlo como un libro abierto.
-Es que, el monasterio fue mi hogar desde la fusión, y desde que conocí a esos niños, llegué a tomarles cariño, aunque no solo a ellos les tomé algo de cariño- si, queria decir que también el rubio se ganó una parte en su corazón, lo que lo desanimaba, era que no sabia si él tenia un lugar en el corazón del ninja, lo probable era que no.
-Mira, niño, independientemente de cual sea tu decisión, no dudes que te apoyaré de todas las formas- comentó el cerdo. MK sonando un poco, tal vez, solo necesitaba algo de tiempo para pensar las cosas.
-Hablando de ellos- Tang interrumpió el momento -¿No sé suponian que estaban aquí?.
MK se dio la vuelta, no encontrándose con Sora, Arin y menos con Riyu. El pánico lo invadió inmediatamente.
-¡No puede ser! ¡Adiós Piggsy, adiós Tang! ¡Nos vemos después!- saltó de la silla para luego empezar a correr, debia de encontrar ¡YA! a los adolescentes.
Oh, Lloyd lo mataria.
Espera, ¿eso es un rastro de tela que conocia totalmente? Se agachó para agarrar el trozo, y confirmar lo que había pensado.
¡Bendito sea el tapete de meditación de Lloyd! Nunca creyó que esa alfombra vieja seria su gran salvador del día. Después de agradecer al de arriba, se dispuso a seguir el rastro.
...
El rubio llegó a reflexionar lo que acababa de vivir anteriormente, tenía una mezcla de confusión y un rastro de emociones juntas. No podia simplemente ser duro con el pequeño.
Era solo un niño.
Al igual que Arin y Sora .
De alguna manera, pensó que debía ser igual a su maestro, en todo, a él le funcionaba las cosas. Pero ahora que se le presentó esa situación, se podría decir que ese pensamiento cambió.
Habia conocido varios maestros, tal vez eran muy pocos, pero aún así, cada uno tuvo un encanto único que le enseñó, al menos, algo muy importante para su vida. El sensei Wu, Mystake se podría considerar una mujer sabia, el Sensei Garmadon...
Cada uno tuvo su forma de enseñar. Mientras que el Sensei Wu mostró el arte de la pelea, el Sensei Garmadon mostró el arte de no hacer nada y dejar que tu propio enemigo se destruya solo (personalmente amaba esa técnica a pesar de que fue humillado, pero al final llegó a servirle mucho)
Entoncés, llegó a la conclusión, el podia enseñar a su propia manera, no necesitaba copiarle a alguien para enseñar, MK tenia razón. Por el primer maestro, esa noche debía dar más de una disculpa.
Fue durante el camino que llegó a divisar algo, rápidamente se bajó de los techos, encontrándose con esa tela tan familiar.
¿Acaso se robarón su tapete de meditación?
No hay tiempo para pensar en eso, después de procesaria de que literalmente lo están arrastrando en la sucia tierra. Ahora tenia que seguir el rastro.
Debe haberle pasado algo malo a los niños, ya MK, ¿Les habrá sucedido algo malo? ¿Estarán en peligro? Sus pensamientos negativos fueron grandes que no se dió cuenta que chocó contra alguien.
-¿Lloyd?- escuchó la voz conocida, levantó la cabeza para ver a MK, le sorprendió mucho no verlo con su habitual transformación de mono, y aunque fue una sorpresa verlo así, en su opinión le quedaba bastante atractivo bien.
Ambos quedaron en un silencio pesado. Lloyd no sabía cómo reaccionar al igual que MK. El rubio desvió su mirada al rastro.
-Después hablamos, primero vamos por mis alumnos- salió mucho más duro de lo que prentendia, lo cual no era su intención, y se imaginaba la cara que puso el otro.
-Esta bien -fue lo único que dijo, ambos salieron corriendo detrás del camino.
...
-¡Deja en paz a mis estudiantes!- gritó Lloyd con furia.
Utilizó el spinjitzu contra las cuerdas que sostenían al robot. La máquina cayó, no sin antes de soltar a Arin, que por suerte, MK llegó justo a tiempo para atraparlo.
Lloyd se pusó detrás de Dorama, aún molesto por la situación.
-¡Este show se cancela!- exclamó.
-Corrección, la última y nos vamos- dijo, dirigiéndose hacia el robot, que se levantó sin esfuerzo.
Mierda.
MK estaba con Arin y Sora, la menor intentó escapar, pero el robot la agarró rápidamente, apretandola en su mano, mientras ella gritaba de dolor. Arin actuó rápido, agarró un objeto e hizo su spinjitzu que se transportó al lanzar el objeto.
Le dió un golpe, ya a pesar de que fue impresionante, el robot no desistió, y siguió con su trabajo con Sora.
MK vio esto, y sintió algo muy fuerte en su pecho, su respiración se volvió irregular para luego tratar de concentrarse. Esto era de vida o muerte, así que, canalizó su poder hacia su puño y se lanzó rápidamente hacia el robot, dándole el puño en el abdomen.
El robot se destruyó, Loyd atrapó a Sora por los aires y revisó si ella podía respirar correctamente. La niña comenzó a toser, pero luego recuperó el aire.
MK cayó arrodillado y sujetándose la cabeza, comenzando a glitchear, antes de dar el ataque, los pensamientos negativos indudaron su mente, sus poderes comenzaron a descontrolarse, queria recuperar el control respirando, pero por cada segundo la cosa se volvió peor, unas mareas de poder se desató a su alrededor, creando áfagas de aire muy fuertes.
Él no te quiere.
No tienes un hogar.
Eres solo un estorbo una molesta.
No le importas a nadie.
Los adolescentes se preocuparon y se alteraron por esta reacción, confundidos ya la vez alterados. Querian acercarse, pero Lloyd le puso una mano en frente, en señal de que se quedaran quietos.
El rubio ya había pasado por esto antes, así que, se acercó lentamente a MK para no asustarlo de más, batallando contra las mareas de poder que Mk soltaba. Se pusó de la misma altura y pusó una mano en su pecho.
-MK, por favor, mirame- usamos ese tono tan familiar para MK, el chico levantó la vista -respira conmigo, ¿si?
Lo intenté. De verdad que lo intenté, pero los pensamientos inundaron más y más su mente, poniendose más nervioso y ansioso. Empeorando su estado, que se volverá más fuerte al iguak que las ráfagas de aire.
Lloyd lo miró, tratando de transmitir calma con su mirada, aún así, súspiro, preparándose para las siguientes palabras que iba a decir. Lo único que le quedaba era ser sincero.
-MK, lo siento, no debería de haberte dicho esas cosas tan horribles- eso llamó la atención de MK -La verdad es, que eres importante para mi, y que el monasterio no seria nada igual si tu no estás en él.
MK abrió los ojos, las palabras se sintieron tan sinceras que tenia ganas de llorar. Con esto, se tranquilizo, siguiendo la respiración del ninja, y volviendo a su estado normal.
Ambos se miraron por un rato en silencio. Hasta que MK no pudo resistir y se abalanzó contra Lloyd, abrazándolo y atrayendolo hacia él. Mientras soltaba una sonrisa de felicidad.
-¡Si te importo! De verdad lo haces, ¡Sabia que había un trozo de año en ese corazón de piedra!- exclamaba MK.
Ambos expectadores llegaron a sonar, les pareció demasiado tierna la escena. Luego escuchóon que Riyu derribó al hombre que estuvo a punto de escapar.
Los cuatro se acercaron para evitar que le hombre pudiera levantarse y escaparse.
-¡Basta! Este no puede ser el final del mejor artista del cruce caminos- exclamó Dorama con total humillación.
-Sip, si lo es- comentó MK, divertido por la situación.
-Llamaremos a la autoridades para que decidan que hacer contigo- dijo el rubio.
Fueron a un lugar en donde había mucho metal, según lo que Arin había contado, fueron a ver a Dorama por el hecho de que una chica pidió ayuda para salvar a un amigo. Así que sí, tuvieron un encuentro muy agradable.
-Maestro-Ah, Lloyd- se corrigió Arin -Lamentamos mucho ir al carnaval sin permiso- se diculpó con arrepentimiento, mientras Sora asintia.
-Y por robar y usar tu tapete- agregó Sora, mirando al dragón.
-Bueno, yo también lo siento, los presioné demasiado en el entrenamiento, y ustedes apenas están comenzando, de verdad que lo siento- se disculpó Lloyd -Trataré de mejorar la próxima vez.
-Todos somos nuevos en esto, lo entendemos- comentó Sora -No hay problema.
-¡Oigan! Si nos apresuramos, llegaremos a tiempo al concurso de pasteles- anunció Arin.
Los cuatro llegaron justo a tiempo para que anunciaran al ganador, desgraciadamente, Arin ganó el segundo lugar, pero Lloyd lo anima a que van a ir los siguientes años al carnaval, y Sora le dice que no terminó la noche aún, que podian disfrutar del carnaval.
MK irritantemente, no recordaba la última vez en sentir esa calidez familiar, pero sin duda, siempre se sentiría bien. Lloyd le agarró la mano incosientemente, lo cual fue una sorpresa para le chico, pero no se apartó, el rubio lo guió hacia los juegos que tenia el carnaval, así, disfrutando de un momento juntos.
La mejor noche de su vida.
