Actions

Work Header

Un relato secreto del 85

Summary:

La historia de como Mike Wheeler pasó a desarrollar una aparente obsesión por los labios de Will Byers.

Notes:

Está historia se sitúa justo antes de la temporada 3, en la primavera de Hawkins 1985.

Espero les guste ♡

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Es un día viernes en el colegio de Hawkins. El profesor Clark está a nada de terminar de explicar el tema del día cuando el timbre que anuncia el termino de las clases suena haciendo que el 80% de la clase salga disparada corriendo fuera del aula.

El grupo ya no está conformado por niños pequeños. Sin embargo la oleada de adolescentes que salen corriendo nada más escuchar la campana es algo que no cambia sin importar las generaciones que pasen.

–Y entonces, ¿en conclusión señor Clark? –pregunta Dustin al ver que el profesor también detuvo su explicación.

–Continuaremos con éste tema la siguiente clase –dice, puesto que es un tema importante que debe explicar a toda la clase.

–¡No es justo! ¡Deberíamos esperar todo el fin de semana!

–Vamos chicos, descansar también es importante. Es parte fundamental para el aprendizaje –dice el profesor y Mike suspira desde su lugar.

Mike no tiene la misma impaciencia que tiene Dustin por continuar con la clase. De hecho el está pero impaciente por que termine la semana.

¿El por qué?

La razón era simple. Él quería que fuera fin de semana para poder ir a visitar a su novia. Y poder volver a verla después de 5 tortuosos días.

Desde el baile de invierno, Mike y Once se habían hecho novios.

Ellos se besaron en el baile, y Mike, que la había extrañado demasiado durante el tiempo que desapareció, no dudo en pedírselo de inmediato.

Sin embargo Hopper era estricto. Insistía en mantenerla oculta, pero también en que no podía visitarla mientras él no estuviera presente. Por que eran novios y era incorrecto.

Una mierda para Mike. Pero es el jefe de policía y no pudo hacer otra cosa más que obedecer.

Dustin siguió insistiendo al señor Clark. Mike sabía que tal vez aquella discusión podía ir para largo así que no se movió de su asiento.

Sin embargo, en combinación con el acalorado debate entre su amigo y su maestro, Mike escuchó susurros y risitas desde la parte trasera del salón.

Eran Stacy y sus mejores amigas, que de alguna manera no habían salido corriendo junto al resto.

La platica entre las chicas era un chismorreo cualquiera. No es que el quisiera escucharlas, pero sus cuchicheos llegaban a sus orejas claros y molestos.

Su ceño se frunció. Le molestaba en serio escuchar a las niñas . Hablando y llenando el ambiente con sus vocecitas molestas y no dejándole escuchar bien incontables clases.

Su mano iba camino a taparse una de sus orejas en un intento por dejar de escucharlas cuando una palabra clave llego a sus oídos y le hizo detenerse.

–No puede ser, ¿entonces te dio un beso con lengua!? –dijo una de ellas admirada. Seguido un susurro le decía que bajara la voz.

–¡Lo hizo! –dijeron en respuesta y una risa burlona le siguió antes de que continuara hablando. –Pero lo hizo fatal, ¡no pensé que entre todos David no supiera besar!

–Pero él es tan popular, y es mayor –susurra una de ellas.

–Que perdedor –dijo otra, y todas empezaron a reír al unísono.

La palabra “perdedor” empezó a resonar en la cabeza de Mike.

Oh no, pensó él.

Mike tampoco sabía como dar un beso con lengua. ¿Qué pasaría si llegaba el momento en que él tuviera que darle ése tipo de besos a Once y ella también pensaba que era un perdedor como aquéllas chicas pensaban de aquel chico?

El rostro de Mike se llenó de terror ante la pura idea.

Fue tan devastador pensar en ello que ni siquiera se dio cuenta cuando el señor Clark se retiro del aula y un Dustin decepcionado y cabizbajo se había acomodado de pie a lado suyo.

–Bueno chicos, entonces vayamos a continuar con nuestra campaña de D&D, debemos aprovechar todo el tiempo posible antes de que me vaya a mi campamento el mes que viene.

Mike corto sus pensamientos y miró a sus amigos entusiasmados ante las palabras de Dustin.

–Eeh, si. Si. Vamos –dijo y tomó su mochila.

 

Como cada día entre semana, Dustin, Lucas, Mike y Will se dirigieron en sus bicicletas con rumbo a la casa de Mike para pasar toda la tarde en el sótano de éste mismo.

La charla del camino fue ignorada por Mike, que no hizo más que pensar en lo que había escuchado.

El juego, que había sido narrado por Will últimamente, se convirtió en una historia vaga por que su cabeza no dejaba de imaginarse escenarios en los que Once empezaba a verlo como a un perdedor. Así como la mayoría lo veía.

Y efectivamente: gracias a él la campaña terminó pronto. Perdieron el juego, y Dustin fue el primero en irse molesto a casa.

–Bueno, hoy no fue nuestro día. Pero ya lograremos salvar al pueblo la próxima oportunidad –dijo Will viendo salir a Dustin y queriendo evitar más furia sobre el distraído Mike.

–Seguro –dice Lucas –pero aprovechando que terminamos temprano iré a ver a Max. Será toda una sorpresa –menciona feliz mientras se cuelga su mochila.

Will suspira y Lucas sale sin esperar alguna respuesta.

–¡Que se diviertan chicos! –grita antes que la puerta se cerrara de un golpe.

Will se levanta silenciosamente decepcionado y se sienta en la pequeña mesa de centro del sótano donde tiene un dibujo a medio terminar que dejo allí la última vez.

Los lápices y colores están en la misma posición y lugar donde los había dejado, así que simplemente retoma la actividad. Su semblante triste se transforma en una expresión seria cuando logra enfrascarse en ello.

Y Mike deja de auto compadecerse para mirar a Will en su lugar.

No sabe por qué, pero el ambiente siempre se vuelve relajante mágicamente cuando se queda a solas con Will. Siempre ha sido así. Y en medio de la tranquilidad de su sótano y con sus ojos mirando fijamente a su amigo, una muy mala idea se le cruza por la cabeza.

Traga saliva con dificultad y primeramente se niega a ella.

Pero cuando sigue pensando en ello, y analiza los pro de su idea: de pronto ya no le parece tan mala.

Por que él confía en Will.

Sabe que Will no diría nada al respecto y que sabría guardar el secreto.

Y también sabe que Will lo ayudaría con cualquier cosa.

Todo eso sumado a que no se convertiría en un perdedor para Once, le hizo decidirse a hacerlo. Pediría la ayuda de Will.

Y con determinación se acercó hacia donde Will, sentándose a su lado. Sus rodillas chocaron, ambos sentados con las piernas cruzadas y Will se giró a mirarlo con curiosidad.

Con solo mirarlo supo que Mike quería hablar de algo, así que dejando su lápiz de lado preguntó –¿Qué pasa?

–Hace rato, antes de salir de clases. ¿Escuchaste lo que las chicas estaban hablando?

Will parece pensarlo y niega en respuesta –¿dijeron algo malo? –los ojos de Will miran fijamente los suyos con preocupación. Lo que le molesta a Mike siempre sería algo que Will va a tomarse en serio.

–Estaban hablando de un chico de otra clase, ellas dijeron que… era un perdedor por que no sabía –duda un poco antes de continuar –besar…

La expresión de Will refleja confusión y no dice nada.

El silencio le pesa a Mike así que decide complementar –con lengua…

–Tal vez… nunca lo hizo antes. No es un perdedor por ello –dice Will sin saber realmente que debería decir o a donde quería llegar Mike.

–Lo sé, pero las chicas si lo piensan –dice con mas preocupación en su voz y en su mirada –Qué hago… ¿qué hago si Ce piensa igual que ellas?

Los ojos de Will se extienden ante la confesión –Le diste un beso con lengua? –su voz sale fuerte y con algo de pánico en ella.

Mike se asusta un poco ante la reacción pero niega vehementemente enseguida –No. No. –dice y desvía la mirada –pero puede pasar eventualmente. ¿Y que pasa si…?

Will exhala un poco aliviado. Ver a sus amigos avanzando tan rápido le hace sentir que se está quedando atrás. Muy atrás, y cada vez lo siente más.

–Esos son besos de adultos Mike… No deberías preocuparte por eso ahora…

–Chicos de nuestra clase ya lo hacen. ¡Además, ser un adulto y no saber hacerlo sería aun peor! –dice de manera dramática.

Will se siente angustiado de pronto. La preocupación de Mike son aguas desconocidas para el.

Agacha la mirada sin saber que decir.

El silencio se hace presente por unos segundos en los que Mike apretó los puños contra sus pantalones cortos armándose de valor.

Cuando Will movió ligeramente los labios, próximo a hablar. Mike se adelanto y con voz ligeramente mas elevada de lo normal y chocando las palabras entre si dijo un –por favor. ¿Podrías ayudarme?

Will, que definitivamente no esperaba algo como aquello jadeo sorprendido –¿que te ayude? –pregunta de más sorprendido para confirmar si había escuchado bien.

Mike asiente. Su mirada parece la de un cachorrito –ayúdame a practicar…

Las orejas de Will se sienten calientes y sus ojos miran a Mike muy abiertos.

–Eso no… no es algo que… deberíamos… –empieza a balbucear. Nervioso.

–No le diremos a nadie. Y sólo será practica. Por favor Will…

Will mira a Mike suplicante. Pidiendo en silencio que no lo obligue a hacer algo como eso.

Pero Mike junta sus palmas a manera de súplica –por favor –repite y Will traga saliva con dificultad. –¿si?

Los labios de Will son una línea recta, apretados y tensos. Y de manera lenta y temerosa asiente una única vez.

Mike sonríe y el corazón de Will se acelera. Nervioso.

Con la determinación que un adolescente de 14 años puede tener, se acomodan lo suficientemente cerca para poder hacerlo.

Se miran a los ojos en silencio un par de segundos antes de que su atención se centre en sus labios.

La duda se refleja en sus rostros, sin embargo es Mike quien se arma de valor y empieza a acercarse a Will tragando saliva.

–La lengua, Will … –su voz le sale tan suave que casi parece un susurro.

Will obedece y saca la lengua ligeramente –¿Asdi?

Mike ríe y la tensión que sentía se va de alguna manera. –Si –le dice y lo imita sacando la lengua también. Se acerca hasta que sus lenguas chocan y simplemente da un pequeño lengüetazo antes de que ambos se separen de un salto.

La sorpresa está dibujada en ambos rostros. Will agacha la mirada con el rostro colorado.
El corazón de Mike late muy rápido –N-no te apartes tan pronto… –dice con la tensión en los hombros nuevamente.

Will asiente y aprieta los ojos mientras vuelve a sacar la lengua de la misma manera que antes.

Mike esta vez lo agarra de los hombros con firmeza. Esperando que aferrarse a su amigo le ayude a no alejarse al tacto que tan intenso se había sentido.

Se acerca lentamente, y cuando están a punto de tocarse cierra los ojos.

El contacto llega. Sus cuerpos se estremecen de la sorpresa pero no se alejan.

La sensación es extraña mas no le disgusta, así que empieza a practicar con un movimiento lento rozando sus lenguas de arriba hacia abajo con suavidad.

Pero piensa que algo está mal puesto que la posición es incómoda y sus sienes empiezan a doler, así que instintivamente se acerca más hasta que sus labios también chocan entre si y sus lenguas se ocultan en sus bocas unidas.

Siente a Will temblar bajo sus manos e intentar alejarse una vez más.

–Espera. Espera –dice aun contra sus labios, luchando por sostenerlo.

–Mike… –dice casi suplicante

–Vamos Will… por favor...

Aun no queriendo Will vuelve a apretar los ojos permitiendo a su amigo continuar. Mike siente más cómoda esa posición así que esta vez decide enfocarse en sus movimientos.

Rosa suave e inseguro. Y siente tanto que le cuesta incluso respirar.

Will está en las mismas condiciones o tal vez peor ya que su cuerpo tiembla ligeramente bajo sus manos.

–¿Crees que así se siente bien?

–N-no lo sé…

–L-lo haré diferente y tu me dices como te gusta más, ¿de acuerdo?

Will asiente y vuelve a cerrar los ojos para volver a ello. Más dispuesto esta vez.

Pasan unos minutos entre cambios en los movimientos o velocidad. No se separan en ningún momento y el agarre de Mike dejó sus hombros y pasó a aferrarse enredado en los suaves cabellos de Will.

Por su parte Will empieza a intentar seguir los movimientos en sincronía con los de Mike.

Encajaban tan bien entre sí que supieron al instante que ya lo tenían: así era como debía ser.

Cuando finalmente se separan fue por la falta de aire. Un hilo de saliva se estira entre ellos y ni siquiera les importa. Solo se miran con la respiración agitada, con un brillo en sus miradas que se encuentran sin perder el contacto en ningún momento mientras intentan recuperar el aliento.

Cuando finalmente su respiración se acompasa, sus ojos se desvían de vuelta a sus labios. En una comprensión silenciosa vuelven a acercarse con lentitud.

Sienten un cosquilleo en los labios incluso antes que vuelva a darse el contacto. Una desesperación por volver a hacerlo. Pero esto nunca ocurre cuando escuchan el grito de su mamá proveniente desde la parte superior de la escaleras y se separan tanto como pueden de un salto.

–¡Mike! ¡Joyce al teléfono!

–¡Ok mamá! –grita Mike de vuelta, luce molesto al hacerlo.

–Creo… que debo irme… –dice Will mientras limpia sus labios con el dorso de su mano.

Mike parece decepcionado pero asiente. Lo ve marcharse en silencio.

 

Al día siguiente Mike vería a Once.

Hopper salía temprano de la comisaría los fines de semana y él no tenía escuela, así que le permitía ir a verla y pasar casi todo el día con ella.

Mike estaba impaciente por mostrarle a Once lo que había aprendido. Claro, ella no sabría que practicó antes, pero había descubierto que el tipo de beso con lengua era mejor y quería demasiado volver a hacerlo.

 

Cuando la hora en que Jane le había dicho que podía ir llegó, él tomó su bicicleta y pedaleo tan rápido como nunca había hecho para llegar a la cabaña.

Al ver a Once le sonrió traviesamente como siempre hacía y le susurró un “te mostraré algo” al oído. Sonrieron cómplices y partieron a la habitación de Once bajo la mirada molesta de Hopper.

–No cierren la puerta –dijo el policía con voz de más severa y Once dejó la puerta abierta solo un par de centímetros.

Hablaron de lo que había pasado con su familia, con sus amigos, todo lo que ella se perdía por estar encerrada.

Como cada vez que se veían, Mike la actualizaba pacientemente. Reían y tomaban sus manos de vez en cuando.

Mike así lo hizo, pero había cierta impaciencia en su cuerpo que se balanceaba inquieto en su sitio.

Hasta que terminando de contar la historia de como Dustin había sido la calificación más alta en el examen de física, ella le preguntó al fin.

–¿Qué ibas a mostrarme?

Mike se enderezó en su sitio. Nervioso de pronto. –Ah, si… –dijo y se acercó lenta y tímidamente para sentarse más cerca de su novia.

Desde el baile, ellos continuaron dándose besitos ocasionales. Cuando Mike estaba por irse a casa para pasar varios días sin poder volver a verse, o cuando milagrosamente dejaban salir a Once y el la llevaba de vuelta a casa.

Aún era vergonzoso hacerlo, pero eran momentos especiales.

Y de alguna manera a Mike, este lo tenía más ansioso que las tantas veces pasadas.

–De acuerdo. Cierra los ojos. –Le dice y ella sabe lo que va a pasar.

–¿Ya te vas?

Mike niega ante la expresión triste que se forma en el rostro de ella.

Entonces ella asiente feliz y le obedece acercando su rostro para esperar los labios de Mike.

Su corazón empieza a acelerarse, expectante de lo que se viene.

Coloca su mano en la nuca de Once, por encima de su cabello ya más largo y choca sus labios en los de ella. Escucha una risita proveniente de la chica y él sonríe también.

–Abre un poco la boca –le pide y Once se desconcierta un poco pero lo hace. Y Mike se aventura a hacer lo mismo que había hecho la tarde pasada.

Pero en cuanto Once siente la lengua de Mike abriéndose paso en su boca se asusta y se aleja de un salto.

–¿Q-que pasa? –pregunta Mike con nerviosismo y levanta las manos con aspecto culpable.

–No –dice simplemente ella.

Los ojos de Mike se abren. La sorpresa cubre su rostro.

–¿No…? ¿no te gustó?

Ella niega con la cabeza y Mike agacha la mirada decepcionado.

Como si nada hubiera pasado Once sonríe suave y traviesa mientras vuelve a acercarse a su novio dándole un besito para contentarlo.

Mike le devuelve la mirada y tímidamente le da un besito de vuelta. Le da uno y otro más, y Once ríe correspondiendo aquel inesperado y nuevo ataque de besos.

 

Es lunes y con ello el inicio de una nueva semana de clases. Después de pasar el fin de semana con Once, Mike llega con una sonrisa amplia que sus amigos notan enseguida.

Sonrisa que desaparece al instante cuando nota la cabeza gacha de uno de ellos y recuerda que no habían siquiera hablado desde aquella última vez en su sótano…

–¿Algo bueno pasó? –pregunta Lucas interrumpiendo sus divagaciones e intentando leerle. Desde que ambos tenían novias se habían vuelto aún mas cercanos.

Will levanta la mirada tímido y curioso.

–Si. Algo bueno pasó –responde Mike al grupo sintiéndose avergonzado de pronto.

Lucas le da un puñetazo amistoso en comprensión y Dustin que parece se le pasó el enojo lo imita para seguido iniciar su camino al aula.

–¿Como te fue? –pregunta Will en voz baja cuando los otros dos se alejan un poco.

Mike lo mira de reojo y sus ojos se desvían involuntariamente a mirar los labios de su amigo en un vistazo rápido.

Siente que debe tragar saliva antes de hablar.

–A ella le gustó mucho –miente sin saber por qué.

Un leve silencio se forma entre ellos y Will asiente –cool –dice simplemente y sigue caminando. Alejándose de Mike.

Mike se percata de su acelerado corazón e intenta ignorar sus pensamientos. Por que el anhelo que tenía desde aquella tarde en su sótano no era correcto.

El creciente deseo por repetirlo no le dejaba en paz.

Y cuando pensó que hacerlo con Once lo haría olvidarse de lo que había sentido con Will, ella no quiso hacerlo.

Y por más que intentó, el repetido rose de sus labios no había sido suficiente para sacarle aquél sentimiento…

Mike se golpea mentalmente una vez más. Ya lo había decidido: haría como si aquello en su sótano nunca hubiera pasado.

Aunque sus ojos lo traicionaran con frecuencia a partir de ése día, dando un vistazo fugaz a los labios de Will más frecuentemente de lo que le gustaría admitir.

Y que a pesar de pasarse besuqueando a su novia continuamente todo el verano, eran otros labios los que había empezado a desear…

Pero aquello era algo que nadie jamás sabría. Nadie notaría. Y sólo tenía que superar...

Notes:

Gracias por leer hasta aquí ♡

Si les gustó espero me lo puedan hacer saber, me encantaría conocer su opinión

Tengo varios proyectos Byler en proceso que espero poder traer pronto. Si tal vez los vuelvo a ver en ellos: hasta pronto!