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Caspian conoce el invierno

Summary:

Caspian odia el invierno, si se lo preguntan prefiere el verano o el otoño.

Edmund es invierno.

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Simplemente una pequeña historia de cómo se desarrolla la relación entre Caspian y Edmund.

Notes:

Hola a todos.
Aquí la historia desarrollara la historia de Edmund y Caspian, con pequeños momentos de interacción, desde lo más leve y sencillo, hasta que los sentimientos salgan a flote.
Obviamente va comenzar de forma lenta, porque pues se conocen cuando Ed apenas es un nene, y se entiende ¿no?

Chapter 1: Capitulo 1

Chapter Text

Sus ojos miraron la fuerte lluvia que caía, con rudeza, sobre el cristal empañado de la ventana. Hace más de una hora que su mejor amigo había salido a comprar los medicamentos de su hermanito enfermo de fiebre. El muchacho le dijo que no tardaría, pero suponía que, con la lluvia, aquella promesa se le había dificultado. En ocasiones, Susan entraba en la habitación, tomaba la temperatura del chico, le humedecía el paño sobre su frente, incluso, ya le había traído algo de comer a ambos, y Peter no aparecía.

“Seguramente es por la lluvia que esta tardando” Dijo Susan la ultima vez que fue a cambiarle el paño al enfermo. Caspian solo le dio la razón y siguió marcando conceptos en su libro. Aunque Peter estuviera fuera, su tarea tenia que seguir, y si su amigo tardaba, al menos para cuando llegara ya tendría todos los conceptos encontrados.

Otro suspiro salió de sus labios, se masajeo la cien con una mano, cerró su libro con cierto fastidio, y volvió su atención al niño sobre la cama. Edmund dormitaba bocarriba sobre la cama, con las mejillas sonrojadas, la manta hasta el cuello y la boca entreabierta. A lado de su cama, sobre una pequeña encimera, tenía el plato con sopa a medio acabar y un vaso ya sin agua.

—¡Ed! — Exclamó algo preocupado en cuanto observó al niño sentarse de golpe en la cama. Caspian se puso de pie rápidamente y lo sujeto por la espalda.
Edmund se sujetaba el estomago y algunos gemidos dolorosos salían de su boca. —¡Me duele!

El muchacho entendió a que se refería, por lo que, sin reparo alguno, cargo al niño en brazos y salió de la habitación. Abrió la puerta del baño, que por suerte no estaba cerrada, de un empujón, y bajo a Edmund. El niño rápidamente se inclinó sobre el inodoro y vomitó con fuertes arcadas. Caspian se puso de rodillas a su lado, y con palmaditas suaves sobre su espalda, le dio algo de consuelo. Una vez que terminó de vaciar el estómago, Edmund tiró de la cadena con un movimiento débil.
Caspian sin pensarlo dos veces, sujetó al niño delicadamente del rostro, y con sus pulgares, limpió los restos de suciedad de la comisura de sus labios.

—¿Qué pasó? — Preguntó una alarmada Susan, asomándose por la puerta del baño.

—Ed acaba de vomitar tu deliciosa sopa.

El mencionado viró los ojos ante la broma tonta del muchacho. Susan frunció el ceño, y Caspian intentó no reír ante la ofensa que se asomó por el rostro de la chica.
Aún así, Susan lo ayudo a llevar a Edmund a su cuarto, lo arroparon bajó la manta, y la chica le volvió a colocar el paño húmedo sobre la frente. Unos minutos después, Peter por fin apareció por la puerta, con las medicinas en una pequeña bolsa de papel blanco. Edmund tuvo que tomar una cucharada de un espeso jarabe color marrón oscuro, y unas horas después, algo para el ardor estomacal que le había provocado el vómito.

—¿Ya te sientes mejor? — Preguntó Peter.

Edmund asintió con la cabeza, se quitó el paño de la frente y lo dejó a su lado en la cama. Su hermano le sonrió amistosamente, y le revolvió el cabello en un gesto travieso. Sin embargo, los enormes ojos del niño estaban puestos en la figura que se encontraba junto a su hermano. De nuevo, aquellos pozos negros lo analizaban con curiosidad.

—Bien, entonces bajemos. Debes cenar algo antes de irte a dormir— Peter observó la mueca en la cara de su hermanito y le sonrió divertido. —Mamá preparó la cena.

—Eso es bueno.

Edmund se quitó las mantas de encima y con movimientos, algo débiles, se levantó de la cama. Peter le frotó la espalda cariñosamente, y todos salieron de la habitación.

Peter iba al frente, mientras que Caspian y Edmund lo seguían de cerca. Caminando a la par, con la mano del niño aferrándose al brazo de Caspian.

Unos días después, la fiebre desapareció por completo del cuerpo del niño y todos volvieron a su rutina normal. Susan dejó de preparar sopa y volvió a ayudar a Lucy con su tarea, Peter y Caspian volvieron a hacer tareas en la sala, y Edmund volvió a rondar por la casa con sus libros pesados y sus vasos de leche fría con chocolate.

—Voy por algo de limonada— Dijo Peter, dejando el libro a su lado, sobre el sofá. Se puso de pie y caminó hasta perderse en la cocina.

Caspian también cerro el libro que había estado leyendo y se estiró un poco, tratando de desentumecerse los hombros.

—Hace calor arriba— Dijo Edmund, adentrándose en la sala. Caspian asintió en respuesta y observó al niño, que tomaba asiento junto a él en el sofá con un libro entre sus manos.

—¿Libro nuevo?

—Si. Me lo acabo de comprar de camino a casa.

—Espero sea una lectura agradable.

Los grandes ojos de Edmund lo contemplaron un momento, antes de continuar. —Gracias.

Y con aquello dicho, ambos hundieron las narices de nuevo en sus lecturas.