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Siempre juntos, incluso si no somos los mismos

Summary:

Marinette y Adrien, ya sea con las joyas de la detrucción y la creación, o sin ellas, están destinados a ser heroes.

O

Universo Alternativo donde les otorgan los miraculous del zorro y de la tortuga, tras una confusión de cajas en el primer ataque de akuma.

Notes:

Hola, este es mi primer fanfic de Miraculous Ladybug. Estoy agradecida con dani_smilek en instagram por siempre subir sus preciosas ilustraciones aunque a veces ella no esté contenta con el resultado, me mantiene en este fandom. Y después de tanto tiempo sin escribir, me siento tan feliz de compartir este One Shot (que podría o no convertirse en una fanfic de pocos capítulos). Sin beta porque no tengo una.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

La vida de Marinette y Adrien dio un giro de 180° desde que les habían otorgado los miraculous del zorro y de la tortuga. Tras una confusión de bolsos en el primer ataque de akuma, Marinette había conseguido un collar plateado mientras que Adrien una pulsera de jade. Bueno, tal vez no eran sus joyas destinadas, pero la vida de héroes definitivamente estaba en su camino. 

Marinette, tras haber seguido los consejos de su kwami, pasó de diseñar vestidos de alta costura a hacer grafitis en toda la ciudad, no la clase que provocaba la ira del ministerio de París, no, en realidad se trataba de diseños que levantaban la moral de los paresinos tras los ataques de los villanos que el portador del miraculous de la mariposa mandaba sin cesar a destruir la ciudad. Sin un portador para el miraculous de la creación, algunos edificios quedaban en ruinas.

Por otro lado, Adrien, guiado por la calma del kwami de protección, había logrado persuadir a su padre de dirigir el modelaje y la música en otro sentido, algo menos clásico y más innovador. Modelaba ropa casual y componia mixes para los artistas jovenes de la agencia Diamante. Ante la ausencia del miraculous de la destrucción, y tras varios intentos, había logrado contener a los akumas en pequeñas esferas de protección, que a pesar de no estar transformado en su versión de héroe, permanecían.

Era la primera semana de verano, el calor comenzaba a filtrarse por el aire. Mientras tanto los únicos héroes de París corrían por los techos de los edificios parisinos, habían apostado sobre quién era más rápido. ¿Era tonto considerando que hasta hace unos minutos un robot gigante casi los aplastaba? La respuesta era obvia, pero tras pasar meses en el mismo ciclo, esas pequeñas apuestas habían comenzado a ser su único consuelo. 

—¿Ya te cansaste, bonbon*? —La provocó Trionyx cuando logró sobrepasarla.

—Habla por ti —dijo antes de mover su brazo hacia atrás para usar su flauta y crear una pared falsa—, yo no soy la liebre descuidada.

—¡Pero si una tramposa! —gritó Trionyx cuando, debido al miedo, se detuvo frente a la ilusión. Pero no estaba molesto en absoluto, de hecho, le gustaba lo astuta que era su compañera así que no dudo en usar sus propios superpoderes—. ¡Escudo!

Una esfera gigante verde con hexagonos blancos en la superficie rodearon a la heroína a punto de llegar a la línea de meta. Trató de utilizar su propia arma para romper la barrera mágica, pero era imposible, lo sabía bien. Semanas antes ella y él habían pasado noches enteras perfeccionando la dureza de la capa de las esferas, pues no sabían cuán poderosas podrían llegar a ser las mariposas de obsidiana tras estar tanto tiempo en cuativero.

—Gané —declaró su compañero. A pesar de estar en lo alto de la punta de la torre Eiffel, ella podía escucharlo debido a su oído superdesarrollado que le otorgaba su miraculous. 

Aún atrapada, extrajó su intercomunicador y le habló Trionyx a traves de este para comunicarle que para ir por las pizzas, primero tendría que dejarla libre. Segundos después y bajo las miradas de algunos transeúntes, acostumbrados ya los hábitos de sus héroes, la trampa se desactivó. 

Nos vemos en Le Grand Paris en 15 minutos.

Tomando impulso, Renardette voló hacia la panadería más famosa de la ciudad. Para evitar las miradas curiosas, soltó una ilusión de ella misma en dirección contraria, mientras tanto ella entraba por el balcón de su habitación. Antes de llegar al piso inferior, le ordenó a su kwami salir.  

—Hola, pequeña flor de loto. —Su padre la saludó en cuanto entró al local, le dio un beso en su cabello antes de seguir atendiendo a las señoritas que estaban comprando en ese momento.

—¿Por qué tan agitada, cariño —Le preguntó su madre en cuanto la vio—. ¿Otra vez llegarás tarde con tu grupo?

—Sí —mintió con naturalidad—, se supone que hoy llevaría parte de la comida para el picnic tras acabar el mural cerca del hotel de Chloé. ¿Puedo llevarme dos cajas de pizza?

—¿Y con eso bastará? —cuestionó su padre tras acabar de atender.

—Habrá más comida —dijo sonriente.

Sus padres dudaban de sus palabras, pero solo lo atribuían a su comportamiento hiperactivo de siempre. Deseandole que disfrutara en compañía de sus amigos y casi rongandole al cielo que no hubiera otro ataque durante la tarde, la dejaron ir con dos cajas amarradas en su motocicleta, un regalo de su abuela paterna.

Situado en una de las mesas de la terraza del hotel de su mejor amiga Chloe, se encontraba el héroe parisino más popular esperando a su compañera. Tras haber salvado a la chica rubia de un gigante de piedra donde casi muere, el alcalde les otorgó algunos “privilegios”, entre ellos un lugar de encuentro para los dos heroes. Siempre les ofrecían comida de lujo, pero siempre eran rechazados, al parecer la pizza de la familia Dupon-Cheng era lo único que consumían. 

—¿Qué es lo que ven mis preciosos ojos? —Logró escuchar detrás de él. La voz femenina pertenecía a su mejor amiga.

—Hola, reina abeja. —El apodo se le había otorgado después de una extensa plática sobre sus teorías acerca de las joyas mágicas. La rubia habpia asegurado que debían existir más joyas y si estaban inspirados en animales, ¿qué le impedía a ella encontrar uno de un insecto tan noble—. ¿No deberías estar publicando sobre la nueva edición de Diamante?

—¿Debería? —preguntó luego de sentarse en el lugar más cercano a él—. El modelo resultó herido —señaló el raspón en su mejilla—, ¿qué se supone que haremos, Adrien?

—Maquillaje, estoy segura de que tu amiga Sabrina podrá ayudarnos. O podríamos pedirle ayuda a Juleka.

Chloe se negó de inmediato al escuchar el nombre de la hermana de su exnovio—. Ni siquiera sé por qué me molesto en preguntarte. Sé que eres un héroe, pero necesitas mantener tu máscara si quieres seguir siéndolo. 

La sonrisa del héroe decayó por las palabras de su amiga, pues tenía razón. Cada día era más diícil sobrellevar ambas vidas. Adrien, a diferencia de su versión heroica, no contaba con un escudo para luchar contra sus responsabilidades civiles. Estaba a punto de responder, pero la alarma del elevador lo interrumpió. Sabía que no se trataba de su compañera, pues con la ventaja de volar, hace mucho que habían dejado de utilizar el elevador. La persona que había llegado era Marinette, la hija de los panaderos. Renardette siempre confiaba en ella, algunas veces se preguntaba si su compañera de clases conocía la identidad de la heroína. A veces se preguntaba si podía confiar en ella de la misma manera en la que confiaba en su amiga de la infancia. Otras veces dejaba a un lado las preguntas y se concentraba en sus preciosos ojos azules oscuros. Estaba enamorado de ella desde aquella noche cuando Demoilustrador la secuestró para una velada a la luz de la luna, a pesar de convertirse en el mejor amigo de Nathaniel, aún le guardaba cierto resentimiento a su versión akumatizada por poner la vida en peligro de su dulce Marinette. 

—Rena me pidió que les trajera esto, dijo que no tardaría en llegar —les informó a Trionyx y a su compañía. Marinette no era fan de Chloe, pues los años de acoso eran realmente dificil de olvidar, incluso si ella había demostrado culpa y cada día trataba de realizar buenas acciones para recompensar su terrible comportamiento—. Nos vemos.

Trionyx no supo ni que decir, siempre se quedaba tan callado en cuanto la veía, su contraparte era todo lo contrario, pero ¿de qué servía si ella solo lo veía como un buen amigo? Solo podía verla alejarse, ella se abrazaba a sí misma mientras el viento de la tarde comenzaba a soplar con fuerza, trataba de cubrirse el pedazo de piel descubierto debido al top blanco que debaja al descubierto su estómago. Estaba a punto de ofrecerle su chaqueta, pero su amiga se lo impidió. Negaba con la cabeza al ver las intenciones del héroe. 

—No puedes intentar nada con ella, no siendo Trionyx. —Le recordó—. Sigue intentando en tu forma civil, tonto enamorado. 

Soltó un suspiró de cansansio, le fastidiaba las barreras en su vida. En su forma civil ella lo miraba y siempre le ofrecía una sonrisa encantadora, pero con el visor encima parecía que apenas quería saber sobre él. Lo cuál era muy injusto, pues cuando se convertía en Adrien no se atrevía a coquetearle, tenía miedo de arruinar su amistad, pues esta siempre lo llamaba “amigo”. Podía contar con facilidad la cantidad de veces que lo había llamado amigo en el horario escolar, 5. La primera vez fue cuando sus compañeras de clases insinuaron entre susurros posibles parejas para el final del curso; la segunda fue más humillante, pues Mis Bustier quería que ellos fueran los protagonistas de su obra de literatura; la tercera fue durante el almuerzo cuando trataron de convencer a Marinette de aceptar el papel que le ofrecieron, su compañero de reparto estaba encantado, pero ella no tanto; la cuarta vez no estaba seguro de si podía formar parte de sus matemáticas, pero Marinette había subido una foto del mural de la clase de arte a sus redes sociales, Adrien había formado parte del diseño, y en su descripción puso “Muchas gracias a mis amigos, siempre apoyandome”; y por último, un mensaje en el grupo de artistas del colegio, no se había referido a él como un colega, sino como un amigo.

Aún no se recuperaba socialmente de ese mensaje, Nathaniel había cambiado el título de su chat de amigos a “Rechazados por Marinette”, no es necesario indicar quien más formaba parte de ese grupo, pero si alguien tuviera curiosidad, además de ellos se encontraban Nino de la clase A y Luka del grupo superior. Sí, ahí también estaba el ex novio de su mejor amiga, pero no pensaba contarle eso a ella.

—No eres el primer enamorado, digo, ¿No la tuvo más dificil tu padre?

La historia de sus padres era muy famosa. Tras la muerte de su madre hace cinco años, su padre contó en una entrevista como la familia Graham de Vanily estaba en contra de su unión. 

Sin más que decir, su amiga le dio un abrazo y un beso en la mejilla antes de regresar a la comodidad de su habitación. Trionyx, disfrutando del atardecer, colocó su escudo detrás de su cabeza, usualmente le servía de almohada tras un día de patrulla relajado. Nunca volvía a casa temprano. Su padre y Nathalie hace mucho tiempo habían renunciado a controlarlo, siempre parecían estar más enfocados en la línea de ropa y accesorios de la marca Diamante. Encerrados en el estudio de su padre todo el día. Cerró los ojos, inhalo con fuerza y sostuvó la respiración antes de retomar aliento. Lo hizo un par de veces más antes de sentir unos dedos delicados en su mejilla. 

—Deberíamos curar esa herida antes de que se infecte —susurró Renardette—. ¡Espejismo! 

Aunque tenían tan solo un año con sus joyas mágicas, habían logrado mejorar sus poderes base. Mientras él reforzaba la dureza de sus caparazones, ella había logrado darle un otro sentido a la ilusión. Su poder no solo era magia, también se trataba de la construcción de luz, había logrado doblar la luz en sí, no solo para crear imagenes, sino hasta para tomar una porción de los rayos de sol para curar heridas; lo que había resultado útil para sus batallas. 

—Deberías cuidar tu rostro, ¿qué haremos si pierdes el premio al héroe más guapo?

Trionyx no pudo evitar reír, lo que hizo gruñir a su bonbon. 

—Soy el único héroe de París —dijo sin abrir los ojos con una sonrisa presuntuosa.

—He oído rumores de que el Señor Damoclès está ganando popularidad entre las mujeres mayores —comentó divertida Renadertte.

Eso fue suficiente para que Trionix abriera los ojos, indignado por la insinuación de su traicionera y tramposa compañera. Hizo pucheros y trató de no mirar los ojos plateados de ella. A veces, solo en pocas ocasiones, cuando estaban demasiado cerca, creía que eran hipnotizantes. Claro, los de Marinette eran más hermosos, pero… Nunca tenía la oportunidad de admirarlos tan de cerca como los de Rena.

—¿Duele? —Le preguntó ella.

Un suave no salió de la boca de su compañero. Agradecida de que la herida no fuera tan grave, se apartó segundos después. Su corazón amenazaba con salirse de su corazón. En otras ocasiones, cuando se encontraban acurrucados en algún callejón tras una pelea a muerte, miraba sus ojos fijamente, tratando de encontrar aún con vida a su compañero. Su cabello rubio podía cubrirse con sangre o alguna sustancia rara del akuma, su rostro tal vez habría adquirido algún rasguño, pero sus ojos nunca cambiaban. De color verde lima con tonos amarillos brillaban incluso en la oscuridad. Le recordaban a la dulce primavera. 

Ambos se sonrieron, con el rubor cubriendo sus mejillas y este a su vez cubierto por sus máscaras. Levantaron las tapas de las cajas de pizza y se dispusieron a comer en un cómodo silencio. Sus mentes divididas entre la comida y sus respectivas vidas amorosas. 

Renardette sólo podía ocultar su propia tristeza. Nunca había sido una aficionada de los chicos, en realidad nunca los había notado. Prueba de ello era que hasta hace unos meses había descubierto que su compañero de clase de arte, Nathaniel, estaba enamorado de ella desde hace mucho tiempo. Luego vino la confesión del crush de su compañera Alya. Y para finalizar, el ex novio de su mayor pesadilla (o segunda, no había nadie peor que el portador del miraculous de la mariposa), Luka, quien había rechazado tras enterarse de que había sido capaz de relacionarse con la chica que le había hecho la vida imposible a su hermana menor, Juleka. No quería mencionar a su amigo Adrien, si es que se lo podía llamar de esa forma. Marinnette estaba locamente enamorada de él, pero ella más que nadie sabía los peligros que correría un civil como él. Además, ¿cómo podría ser novia de alguien a quien tendría que ocultarle una parte de su vida? A pesar de ser la portadora del miraculous de la ilusión, no le agradaba mentirle a sus amigos y padres. Cada mentira era un nudo en su estómago. De forma constante se refería a él como amigo porque de esa manera ella podía sobrellevar sus propios sentimientos.

El sol de la tarde comenzaba a descender, la noche tomaba lugar mientras ellos devoraban las piezas de pizza. En esa misma terrazaba se habían discutido decenas de asuntos importantes. Entre ellos la búsqueda de los famosos miraculous de la creación y la destrucción, joyas que el portador detrás de los ataques nunca dejaría de buscar, incluso si para ello tuviera que reducir a París a ruinas. 

Notes:

*Bonbon: Forma de decir caramelo en fránces, Adrien se lo puso porque su traje le recuerda a un caramelo de miel.

Quiero imaginarme que en este mundo, el Maestro Fu está siendo perseguido por la asosiación secreta de villanos que nos mostraron en la temporada 6 (No he visto muchos episodios, por lo que no estoy muy enterada de cómo lo está manejando la serie). Por lo que al entregar los miraculous se equivocó de cajas y dado que el akumatizado es corazón de piedra, recibió un fuerte golpe y resultó herido, perdiendo muchos miraculous en el proceso, repartidos por todo París. Hawk Moth piensa que los están escondiendo, así que cada día se esfuerza por conseguir akumatizados destructivos, París se encuentra en emegercia mundial, cada día hay un edificio destruido sin posibilidad de recuperación mágica.

Adrien y Marinette han logrado perfeccionar sus poderes, y son muy buenos ocultado su identidad. La única persona que sabe sobre su trabajo como heroe Trionyx es Chloe, tras casi morir (realmente casi se va al otro mundo, Marinette no fue tan heroína en su primer día), empieza a mejorar como persona, en la escuela evita a Adrien, pues no quiere que a él le caiga el hate que ella recibe. Me gustaría escribir sobre su relación con Luka porque... Es mi fanfic y podría.

A Marinette se le dificulta hacer amigos, solo es cercana a Adrien y a Juleka, no confía en Alya porque siempre está tratando de descubrir las identidades de los heróes y considera que eso es un acto egoísta y mal intencionado. No es así, pero los años de acoso causaron muchas secuelas en ella.

Aún no tengo una idea de cómo pudieron haberse conocido en este mundo, pero me gustaría darle un segundo sentido a la escena de la lluvia (mientras escribo esto me estoy imaginado esa escena).

La razón por la que Marinette deja el diseño, es porque encontró otra forma de crear y ayudar. Si ella puede darle consuelo a la gente parisina que vive atemorizada justo como ella hace unos años, lo hará.

Adrien vive bajo la sombra de la muerte de su madre, nunca habla de ello, lo intenta con su Kwami, pero las palabras nunca salen y siempre termina llorando. Su padre y Nathalie realmente no le prestan atención, viven con la excusa de que traer de vuelta al amor de su vida, todo será como antes.

Adrien y Nino no son mejores amigos debido a que el incidente con el chicle nunca sucedió, en su lugar su primer amigo fue en el club de manga, me gusta tomar ese canon del propio manga de Ladybug. Comparte su tiempo con Nino porque también hace mezclas de música.

En fin, debo ir a dormir. No sé si alguién más leerá este fanfic, pero estoy emocionada para ver que sale. Bye, con amor, Lile.