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i will

Summary:

Rich quizá solloza porque desearía ser más sencillo, que todo deje de doler por un solo segundo que su pecho se asiente con normalidad y no tener miedo en pedirle un abrazo; Ser normal por un solo momento.

O Rich tiene un par de mal días

Notes:

Hola * tose y se muere*

Amo hacer sufrir a mi tonoto, probablemente haga más de estos os en este mismo fic, mi proxima victima... nyeheh well,, farfadox you are so over /j

Fui muy ambiguo con todo más que nada por que así se siente en el momento, que todo este dolor y sufrimiento sea parte tuya lo lleva a ser confuso e indescriptible espero no sea demasiado complicado de leer :c no hace falta decir lo self indulgent q es esto.
Gran drabble para inaugurar mi concepto favorito touch starved but touch adverse elrichmc ;3 Y MÁS MIGAJAS DE MI FANLORE PARA RICHITO!!!

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Sabe que está despierto, no solo por la tensión que se extiende entre su espalda, sino porque su cuerpo extraña como un militar en guerra las suaves mantas y la protección de dormir contra la pared.

Rich sabe que está despierto, pero su cabeza se quedó olvidada en sus almohadas, como su voluntad de moverse entre sus sabanas — Pero no es como que pueda volver a la cama, no ahora, hay una razón por la que había saltado de su comodidad el segundo que su mente empañada aruñaba la realidad de despertarse; tiene cosas que hacer.

Si tan solo pudiera levantarse de su silla.

El tramo de su cama hacia su desayuno lo había hecho aferrándose a la energía que había recolectado al dormir un par de horas por la noche, pero su cuerpo se rindió una vez sentado frente a su desayuno— Y quizá es por haber arruinado su horario de sueño de nuevo, o por soportar el frio de la noche en lugar de ponerse otro suéter, o comer el equivalente de un roedor pequeño en el conjunto de los últimos tres días o solo tiene que esforzarse más.

Mira intensamente su plato, su estómago da un vuelco incomodo — Sutil pero insistente aún, la sensación pulida fuera de su cuerpo, donde cavó lo suficiente para alejar su conciencia del inconveniente, pero dejó un agujero lo suficientemente grande para saber que algo debe ir allí. Su bilis burbujea hasta su garganta, pega las palmas contra su silla y se obliga a levantarse, sus piernas se tambalean al dar el primer paso, pero se obliga a endurecer la espina dorsal, a soportar su cuerpo aun si sus piernas se sienten crudas, el vibrar de su dolor atacar sus tobillos y morder a sus rodillas.

Extraña dormir 12 horas al día, pero tiene cosas que hacer y la noche anterior no había sido realmente agradable, levantarse a dar vueltas entre la madrugada o los incesantes y muy tangibles bizarros sueños, dios necesita un respiro.

Es un poco complicado saber a qué llamarle pesadillas, detrás de sus ojos aún hay residuos de imágenes ácidas, de recordatorios, de pendientes y deformaciones— deja caer la cabeza al lavamanos, no se ve al espejo porque sabe que se ve patético y porque sus ojos no cooperan para quedarse abiertos o enfocar algo más que lágrimas y solo colores, siente la piel ardiente pero no cree que pueda llamarle fiebre, hay presión en su cabeza  es un serpenteo que recarga sus costados y ataca sus ojos, deja correr el agua, su mano se sacude ante el dolor del choque de temperaturas pero recoge la suficiente para dejarla correr entre su nuca.

 

Su espalda se sacude y un escalofrío le hace salivar del asco.

 

Hay un susurro entre el sonido del agua y sus respiraciones "deja de exagerar, tienes cosas que hacer" sacude la cabeza, respira entre dientes y se obliga a ignorar el torniquete en su pecho. El frio es agradable, el frio le hace centrarse, si tan solo pusiera meter los dedos entre su piel, escurrirse detrás de la grasa hasta abrir sus músculos, traspasar su cráneo y arrancar lo que sea que esté mal dentro de su cabeza

 

— Augh— su garganta se queja ante el sonido, es animalesco, herido, su cabeza da vueltas y detrás de sus ojos se disparan luces, tal vez necesita beber más agua, o dormir un poco más o simplemente comer como una persona decente

 

O quizá, quizá solo necesita desaparecer por un segundo.

 

— mmhm— murmura contra el vació en su cabeza, parpadea para agitar la picazón de su cerebro, arruga la nariz, se pasa las manos sobre el rostro y se detiene antes de aruñar sus mejillas — Va a pasar, no importa, va a pasar.

 

Que mal vicio hablarse a sí mismo, Rich no se cree la mitad de las cosas que se dice, no hay nadie a quien mienta más que a sí mismo. Encomienda a su cuerpo sostenerse, toma un gran vaso de agua y se pone en marcha.

Tiene cálculos que terminar, lecturas que avanzar, notas que revisar— Gente que ver, gente a la que convencer que esto es un ligero desliz y no el conjunto de su cuerpo decidiendo rendirse en él una vez más. Que patético, sacude la cabeza, su dolor se sacude y se asienta al fondo lo suficiente para masticar el calor sobre su nuca y el temblor de su mano.

 

Estornuda diez veces, se pasa una mano sobre la nuca para aplacar el bochorno, su saliva se espesa y se arruga contra su garganta— asco, hambre, un desierto, una herida abierta.

 

Para cuando los pájaros cantando llenan su cabeza su cerebro ha terminado de intentar re organizarse a sí mismo, la claridad le quema los ojos, siente las palmas de las manos sucias, aprieta sus notas se recuerda que tiene una cita que no puede cancelar esa tarde.

 

 

— Te ves hecho mierda—

 

 

Farfa tan dulce como siempre, Rich no se ríe porque se preocupa que si abre su boca algo oscuro y denso saldrá de ella, su enfermedad quizá, todo lo que está podrido dentro de él y no puede permitirse eso, no frente a farfa no frente a nadie más— Mhm, — sacude la cabeza, el mundo se oscurece un segundo — Mal día

 

Farfa hace una mueca, la arena que no es tanto una arena, es un campo y le fastidia la idea de siquiera describirlo. Rich había pedido esto no? había dado la idea, había dicho que si, Farfadox había sacudido su calendario para hacerle un espacio y tiene tantas ganas de pasar tiempo juntos, incluso si es golpeando el caballo muerto que es su habilidad para luchar.

 

— ¿Seguro? — murmura el caballero mientras coloca su kit renovado en el cofre, el cielo es abierto, las nubes son suaves, los pájaros cantan y dentro de Rich se burbujea un enojo que le hace doblar las rodillas

 

— Si— muerde, sus dientes chocan y chirrían contra sus tímpanos, Farfa da un paso atrás, él toma su espada. El calor se cierna sobre su mente como un cortina de humo no exacto la bruma de las mañanas sino algo intenso, algo que le recorre hasta los huesos y le hace fuertemente conocedor de sus respiraciones, de cómo se sacuden sus manos, como sus pasos son faltos de balance, de guía, uno hacia atrás uno hacía delante y el baile de sus hombros como si se hubiera reconstruido incorrectamente— tornillos sueltos, piezas muy pequeñas engranajes muy grandes un cuerpo que no es suyo, solo un mueble que habita y que no logra llenar.

 

Pero es decente, porque ha sobrevivido a peores y logra empujar a Farfadox al borde de la arena, hacerlo tartamudear y frustrarse cuando no logra defenderse de un combo. Pero no puede respirar, de hecho, está respirando demasiado, sus pulmones trabajan mal, como un robot leyendo instrucciones una imitación de lo humano.

 

cierra los ojos y el mundo se va de lado, tiene ganas de arrancarse los parpados— solo un poco más, aguantar un poco más, el oxígeno se va de la punta de sus dedos su mente urge un apagón, pero no puede permitírselo no puede bajar la guardia, no puede descuidarse, no puede desaparecer ahora no puede

 

 —Hey

 

se inclina sobre sus rodillas, su cabeza se dispara al lugar del sonido; campo desolado, un cuervo sacudiéndose las plumas. Él se ríe de algo que Farfa dice, pero no logra descifrar.  Solo un mal, mal día

 

— No te ves bien— Farfa, ahora descifra que esta vez sí es farfa, Rich que se rindió lentamente y poco a poco dejó a la gravedad tomar su cuerpo. Solo necesita respirar un segundo, que el mundo deje de dar vueltas, que deje de verse tan brillante, tan perfecto, tan falso,

 

Quizá es todo un sueño, tal vez es uno de esos sueños que son aterradoramente reales los que luego confunde con memorias, los que se derriten en sus manos los que se vuelven cada vez peor; Y se convence por un segundo que es tan solo eso, que, si tan solo logra meter su cabeza en la tierra, si deja de respirar se va a revelar la verdad.

 

La tierra se pega a su mejilla, siente que los bichos le recorren debajo de la piel… ¿bichos? Arañas quizá…

 

—Rich estás hirviendo

 

Abre los ojos, entre los dedos toma pasto, pasa saliva — Uh— no recuerda el tacto del caballero, pero no recuerda tampoco como terminó en el suelo, con el rostro derritiéndose contra la tierra.

 

— No estás bien— afirma el caballero, Rich no responde, Farfa hace una mueca; un tirón de su rostro que parece preocupación y el cierra los ojos para no tener que lidiar con eso por el momento.

 

— Perdón— Su voz debe estar separada de su cuerpo definitivamente así se escucha, Rich casi un ademan de atraparla en al aire, pero se pasa las náuseas; solo un poco más, un poco más… — Perdona— repite mientras se pone de pie, cada uno de sus huesos se queja, pero es el menor de sus problemas realmente.

 

— No— Empieza Farfa antes de cortarse a sí mismo, hace un sonido con la lengua y sus palmas se abren como si esperara que Rich perdiera la fuerza y cayera de nuevo, el skelly hace una mueca de molestia— No, Rich no te disculpés, ¿desde cuando te enfermaste?

 

— No estoy enfermo— murmura, porque es objetivamente verdad, aún se puede levantar de la cama, aún puede moverse aún respira decentemente; esto es solo una molestia, un desliz, un estorbo un…

 

— Claramente no estás bien— repite el caballero, su rostro se frunce con frustración, los hombros de Rich se levantan hasta sus oídos — ve a descansar

 

Rich asiente sin estar de acuerdo; necesita empujar, solo necesita empujar un poco más forzar el hombro dislocado hasta estar de nuevo en su lugar. Mueve la cabeza, siente que su piel arde, necesita algo frio algo que queme, algo que duela y lo mantenga coherente.

 

— Si…— dice, incluso si por un segundo duda que sus labios están moviéndose— Una vez duerma estaré mejor

 

Se da la vuelta y camina, camina y camina hasta que duda si siquiera está moviéndose

 

huye antes de que Farfa pueda balbucear otra palabra

 

 

y luego choca contra su cama, sus ojos parpadean lágrimas de cansancio, dobla sus palmas contra el pecho— Su aliento huele a enfermedad, cual de todas no está seguro

 

Y se castiga observando el techo oscuro, dejando las formas unirse deformarse, volverse rostros y palabras y que el sueño sea ligero contra su pecho que se disuelva todo entre un mal sueño, algo que no es real y los pedazos de su consciencia dando saltos entre la noche.

 

 

 

 

 

Llorar nunca sirvió de nada, en el sentido más específico de la palabra sollozar y balbucear nunca lo llevó a ningún lado porque nunca hubo nadie para escuchar— Quizá por eso se volvió perezoso, o es el cansancio, abre los ojos y se siente algo mejor, no más como una consciencia  con un cuerpo aparte y entre medio a ser algo animal; se siente más humano un poco más compuesto lo suficiente para estar totalmente consciente del dolor seco que recorre desde su hombros a hasta sus piernas, es intenso en su espalda baja y arde en sus muñecas

 

es insoportable pero no desconocido y él se queja al aire, una y otra vez mientras intenta encontrar una posición cómoda para volver a dormir; pequeños sonidos, indulgencias, como tomar un par de caramelos finalmente, quizá melodramático admitiéndose a sí mismo que duele,

Que es insoportable el dolor que se instaló junto a sus venas como segunda naturaleza, que es un fastidio sentirse tan diminuto porque jamás supo lo que era sentirse pequeño y no sentirse en peligro, abandonado y patético— esto justo ahora es eso ridículo y es patético y es un lloriqueo que llega a oídos sordos porque no hay nadie más para levantarlo que el mismo-

 

— Che, ¿Rich? —  la palma del caballero flota sobre las mantas, donde él se ahoga con su propio aliento, donde se cubre hasta la cabeza Rich siente la energía de su compañero y se queda quieto en la cama.

 

Silencio,

 

luego él se descubre, sus ojos protestan ante la luz, pero el mundo se ve correcto ahora y aplaca un pánico que no sabía estaba allí— Farfa.

 

— Hubo un evento hoy, te dije que descansaras, pero no apareciste y me preocupé más— admite un tirón de sus palabras que chocan y son casi inteligibles, pero Rich ha pasado suficiente tiempo con el para lograr escucharlo; descifrar sus palabras

 

Se siente sucio, desecho, no hay posición que logre aliviar el dolor — Huh— podría obligarse a ponerse de pie, se siente mucho mejor ahora solo absolutamente y terriblemente exhausto.— Estoy bien— asegura, desviando los ojos al techo, ¿qué tanto de su lloriqueo había escuchado? ¿Era ese el momento donde alguien más se daba cuenta de lo roto que estaba? ¿que no podía dormir bien sin olvidar comer, que no está tan seguro de que sus habilidades sean siquiera suyas, que no puede mantenerse de pie el solo?

 

Toda su vida se ha probado que nació con el estirón hecho, que no necesitó que nadie cuidara de sus fiebres o le re confortara del pánico que nadie estuvo allí porque él no lo necesitaba y no porque…

 

— No, no estás bien— se queja farfa, su rostro se torna ácido, su tono es de enojo.

 

Rich parpadea y se coloca las mantas hasta la barbilla, no es más que una oruga sin terminar su capullo. Irónico, Rich es quien siempre habla de sentimientos; de como lo hace sentir algo, de cómo quiere dejar de sentir, de cómo lo abruma sentir sentir y sentir su tonta, melosa e insoportables palabras chocando con el muro firme y de cemento que es el caballero

 

que de mal gusto preocupar a alguien que se preocupa al borde del enojo.

 

— ¿estuvo todo bien con el evento? — pregunta en su lugar, el caballero da un par de vueltas como si quisiera explotar, como si quisiera decir algo más que no hay palabras para articular. Al final se encoge de hombros

 

— Si, no sé, supongo

 

—supones...

 

Farfa mueve el cuello con fastidio como su pudiera quitarse la preocupación con un movimiento del cuerpo, parece absolutamente avergonzado. — Volví a ver como estabas y no parabas de quejarte…

 

Todo su cuerpo se sacude con vergüenza, con disgusto.

 

Farfa se deja caer contra su cama, sus codos sobre las rodillas su cuerpo chico

 

Rich siente el calor de su cuerpo y parpadea las lágrimas fuera del rostro, sus manos saltan en su lugar, su pecho da tres vuelcos de pánico.

 

—Estoy bien, mejor ahora—murmura rozando el enojo porque es incapaz de ahuyentarlo, porque es incapaz de hacerlo rendirse en él y simplemente irse. Farfa sacude sus hombros con una risa rendida.

 

el caballero gira el rostro, Rich parpadea para fijar su mirada en lo tangible,

 

Farfa frunce el rostro, todo el rostro; un tirón de sus mejillas que se aferra a sus ojos, esos ojos claros que arden, que se suavizan una fracción con preocupación, el soplido del amor. Rich parpadea con fuerza, sus piernas duelen incesantes, agujas se entierran entre las articulaciones de sus dedos, respira con dificultad y se da cuenta de que lo está viendo,

 

No como una molestia, no como algo que pulir para volver a poner en forma, Farfa lo ve como Rich falla en verse a sí mismo tantas veces; como alguien que vale la pena,

 

Y el skelly quizá solloza porque desearía ser más sencillo, que todo deje de doler por un solo segundo que su pecho se asiente con normalidad y no tener miedo en pedirle un abrazo; Ser normal por un solo momento.

 

— Solo…— Farfa murmura, su palma se cierra y se abre, pronto lo resuelve, deja caer su tacto sobre su brazo, cerca de su delgada muñeca, cerca de su mano, da un apretón cálido. Incluso si es sobre la tela el tacto es abrumador Rich siente como se arrastra desde su brazo hasta su cuello y desciende a su pecho como un rocío — Solo descansa

 

No una orden, no una sugerencia; la más firmes de las plegarias

 

 

Y Rich duerme, duerme por primera vez en días sin la sensación de estar fuera de su piel, duerme sin las pesadillas, ni las formas obtusas al borde de sus ojos, un largo sueño que está seguro debe ser exactamente lo que se siente estar a salvo.