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La Gran Pregunta

Summary:

Tras compartir un momento de confianza con Mista mientras van camino a Roma, Narancia le pregunta sobre su "relación" con Giorno.

Después se arrepiente de haberle preguntado.

Notes:

Este fic sucede después de que Polnareff contactará a los chicos para ir al Coliseo.
Narancia aprovecha el momento para preguntarle a Mista sobre su "relación" con Giorno. Sabemos que se llevo el "secreto" a la tumba pero sinceramente pienso que si hubiera vivido más le habría sacado si o si el tema, sobretodo porque a Mista le gustaba hablar cada estupidez en la mesa.

¡Espero les guste!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Narancia suspiró abatido, aún tenía muchas emociones en su cabeza pero el misterioso colaborador que los contacto había reavivado sus esperanzas. Ahora tan solo debían llegar a Roma, al Coliseo.

La lancha se deslizaba rápidamente por el mar, Mista totalmente serio parecía muy concentrado en conducir el pequeño bote motorizado y aún así cada ciertos minutos volteaba a ver que su compañero estuviera ahí, sujetando la tortuga.

Aerosmith no detectaba nada, al parecer estarían a salvo durante el trayecto.

Narancia lo podía sentir, esto iba a terminar pronto. Sin embargo, aún había un par de cosas que quería saber, una de esas era si volvería a ver a Fugo. Ahora mismo se sentiría más aliviado si pudiera saber que se encontraba bien, a salvo de las garras del jefe. Fugo había elegido no ser un traidor, Narancia esperaba que eso fuera suficiente para que no fueran tras él. Ahora que lo pensaba Fugo había quedado solo en una ciudad donde también se encontraba ese tal Diavolo y quién sabe cuántos habían llegado después.

Que estúpido, debió haberlo convencido que subiera al bote, debió haber tomado su brazo y saltado al mar, quizá así...

—Narancia.

La voz lo sacó de sus pensamientos.

—¡Ah, Mista! ¡¿Qué pasa?! —preguntó ansioso—. No, no me digas, es el enemigo ¿Dónde?

Miró el radar, no se veía nada nuevo.
Se acercó más a Mista, quién seguía conduciendo con la vista fija al horizonte.

—Pff no, te estaba preguntando si está todo bien contigo. Te veo un poco abrumado y considerando que hemos tenido un día mierda es muy probable que así sea —hizo una pausa antes de hablar—. ¿Es por Abbacchio...? ¿Quieres hablar de eso?

La sola mención del nombre hizo que sintiera como se acumulaban lagrimas en sus ojos.

—No...No sé si pueda —soltó con voz temblorosa—. No es el momento.

Narancia miró la tortuga. Mista se dió cuenta de su gesto.

—Esta bien, dámela.

El chico le entregó el reptil con mucho cuidado. Mista acomodó la tortuga en un lugar del bote dónde quedaba a la vista por si sucedía algo pero también les daba la privacidad para hablar sin ser escuchados por los demás.

—Narancia, aunque yo sea poco expresivo en comparación a ti, también he sentido la muerte de Abbacchio. Todavía no puedo creer lo que pasó, es cómo si mi mente olvidará que se ha ido e ilusamente cree que él se está dentro de la tortuga con los demás.

—Se que jugamos con nuestras vidas durante las misiones, pero jamás espere que algo asi sucediera —su vista estaba fija en el suelo—. Yo, luego que termine esto volvere para recoger su cuerpo, lo juro. Además, le debo una disculpa a Giorno, pense que aún podía sanarlo y me comporte como un idiota con él.

Uso los dedos para limpiarse un par de lágrimas que se le habían escapado.

—Fue un momento complicado, estoy seguro que no te guarda rencor —sonrió—. Sabes, creo que está conversación nos está deprimiendo aún más y no sé si el amargado de Abbacchio estaría muy feliz viendo como nos distraemos del objetivo para llorarle. Deberíamos hablar de algo más.

Narancia asintió.

Se sentía un poco mejor y de repente recordó.

¡Él si que tenía algo de lo que quería hablar con Mista!

No se había dado el momento ni la oportunidad para sacar el tema con él pero se moría por hablarlo.

Narancia estaba seguro que nadie más del grupo lo sabía, ya que él mismo se había enterado casualmente tras verlos en una situación que claramente era privada.

¿Qué dirían los demás? ¿Qué diría Fugo si supiera?

Bueno, Fugo ya no estaba pero Narancia ahora se sentía protector del gran secreto de Mista y Giorno. Sinceramente no quería que fueran apartados o mirados en menos por amarse.

¡Ji, ji, ji! ¿Quién diría que Mista tendría un amor prohibido?
Con lo coqueto que se ponía con las chicas.

Debía abordar el tema con cuidado, después de todo no quería incomodar a nadie y quería crear la confianza necesaria para que luego Mista supiera que podía contar con él.

—Sí, uhm, tú...tú y Giorno...eh, ja, ja —sentía que su cara ardía—. ¿C-cómo van las cosas entre tú y Giorno?

Mista lo miro algo reflexivo, luego sonrió.

—Maravilloso sabes, Giorno es mi chico de la suerte, mi estrella dorada y esas cosas.

Narancia quedó helado, no esperaba tanta honestidad.

—¿Desde cuando...?

—Desde que lo conocí obvio, en el momento que hicimos equipo en Capri supe que era especial.

—S-sí, sin duda ambos son especiales.

—Es muy reservado y tiene cara de niño bueno pero es todo un delincuente.

—Ja, ja, ja.

—Él siempre es el de las ideas, yo lo sigo. La última vez en Venecia la cosa se puso algo riesgosa pero por lo menos alcanzamos a salir bien parados antes de que ustedes llegaran, todo gracias a Giorno.

¡Así que Giorno fue el de la idea cuando se pusieron cariñositos en Venecia!

—P-pues, debo admitir que aquella vez yo llegue mucho de lo que ustedes piensan y los ví Mista y me sorprendió-

—¿Uhm, nos viste...? —murmuró pensativo, luego recordó—. ¡Oh, ya sé lo que viste! Y voy a darte una explicación.

—¿Ah, sí? ¡No es necesario, Mista! ¡Enserio!

—Debiste haberte decepcionado mucho de mí. Suelo ser el tipo duro.

—¡¿Q-qué?! No, no, no, al contrario yo-

—Ya sé que me veía patético pero Dios mío...¡Giorno no tuvo compasión! Ni siquiera me dejaba respirar, terminaba una e iba a la otra enseguida. Te juro que hasta los Pistols lo sintieron. No es la primera vez que sucede pero esa vez si que fue rudo.

¡Dios mío, Mista le estaba contando detalles íntimos!

—B-bueno estuvieron a punto de morir se entiende. La intensidad del momento ja, ja, ja —rió nervioso.

—Sí, sí, pero cuál era la necesidad de torturarme así, ya te lo dije Narancia parece niño bueno pero es un diablillo. Ni siquiera estaba escuchándome e incluso trato de quitarme la ropa por su cuenta. Aunque claro, todo sufrimiento inicial vale la pena si piensas en los resultados, Giorno es muy talentoso.

Narancia ya no quería escuchar pero por el bien de la amistad se obligaba a escuchar.

—Pero en fin, no debiste ver eso, no quiero que pienses que soy un debilucho. Y aunque Giorno sea mi chico de la suerte ya se la voy a devolver cuando estemos solos, te juro que le haré tragarse-

—¡MISTAAA!

Maldición, no quiso gritar pero sinceramente no quería más detalles.

—Lo siento, es que...¡Me entró algo al oído! —hizo toda la pantomima como si se estuviera sacado algo—. No te podía escuchar bien je, je. Continúa, por favor.

Antes de seguir con la charla Mista se preguntó que tenía Narancia hoy con hablar sobre Giorno. En fin, no se lo cuestionó demasiado porque tenía muchas cosas en la mente ahora mismo, seguramente era porque Giorno era el novato y la verdad tenía que admitir que a él le encantaba hablar sobre Giorno.

—Uhm, bueno, debo admitir que antes de que llegara al equipo me sentía mal tercio. Tú tenias a Fugo, Bucciarati a Abbacchio y luego estaba yo. Así que fue cómo si Giorno hubiese llegado para mí. Es mi favorito je, je, je.

Su favorito, eso si que era dulce. Una sonrisa se formó en su rostro.

—¿Y qué opinan tus Pistols?

—Les encanta hacer equipo con él. Yo creo que a este punto lo quieren más que a mí. En especial el número 5.

Narancia sintió envidia, si su stand tuviera mas personalidad como los Pistols seria lindo verlo volar alrededor de su crush. Tal vez podría enseñarle a Aerosmith a dejarle cartitas a otros.

—¿Y que hay de Golden Experience?

—Oh, ocurrió algo loco ese día, pude llamar a Golden Experience —se apuntó a sí mismo— ¡Yo!

—¡¿Y para que necesitabas a Golden Experience?! —soltó horrorizado.

—Ya sabes, por el frío ni Giorno ni yo podíamos movernos correctamente-

—¡SÍ, SÍ, YA ENTENDÍ!

Vaya, hasta los stands participaban.

Eso era...¿Moderno?¿Inclusivo?¿Terrible?

Pobres Sex Pistols, pobre Golden Experience.

—Gracias...por hablar de esto conmigo Mista. No le dire a nadie lo que vi en Venecia.

—Eso es bueno, no quisiera arruinar mi reputación. Bucciarati seguro pensaría que soy un delicado.

El chico le iba a responder que lo más probable es que Bucciarati no le importará su relación con Giorno, pero antes que pudiera hablar ambos divisaron tierra.

El viaje había terminado, pronto se desembarcarían. Los chicos volvieron a estar serios. Narancia tomó la tortuga mientras comenzaba a detectar respiraciones de la gente que se encontraba en la ciudad.

Ahora tendrían que estar alerta denuevo.
Suspiró pesadamente.
Por lo menos había disfrutado el viaje y sinceramente la charla había mejorado su estado de ánimo.

Dentro de la tortuga Giorno había escuchado toda la conversación entre los chicos, tenía la sensación de que algo no calzaba con esta conversación pero no estaba en condiciones de pensarlo demasiado.

Se sentía un poco cautivado con algunas de las palabras de Mista hacia él. Sin embargo, no quería darle muchas vueltas a estos sentimientos, no ahora.

Quizá una vez que cumpliera su sueño de ser un Gang-Star sería feliz de resolver sus cosas con Mista.

Notes:

Mista hundiéndose más cada vez que habla XD

En su defensa él de verdad creía que Narancia le estaba reclamando que se comportara como niño mientras Giorno trataba de curarlo. Además, todavía no se ha dado cuenta que le gusta Giorno y por eso lo alaba tanto pero para allá va jeje

Y pobre Narancia que quedó más traumado, mejor no hubiera preguntado nada jajaja.

Espero lo hayan disfrutado <3

¡Muchas gracias por leer!