Work Text:
“Filter suena en la radio”—Y eso fue Filter el mas reciente sencillo de nuestro querido solista Jay, quien esta apunto de sacar su álbum “who” y quien también nos sorprendió con el anuncio de su primera gira por Estados Unidos, esperamos con an—Jon se quitos los audífonos mientas subía al ascensor saludando a todos, tarareo un canción mientras se dirigía a su escritorio, se acomodo sus risos hacia atrás y traqueo sus dedos, ajusto sus lentes y entro a twitter, se movió rápidamente entre todas las fanbase que seguía sobre Jay, de aquí a ya dando me gusta a todo, 1 hora después estaba listo para ahora si comenzar a trabajar, Escribe sobre la taza de crímenes de metrópolis, sobre lo caro que es la vivienda en esta década, trata de escribir sobre algo de celebridades pero realmente si no es sobre Jay no le interesa, suspira y revisa su celular, si sus ticteks siguen ahí, desde que gano la batalla para ir al concierto todo se sentía tan irreal.
Se estira en la mesa, revisa la hora ya casi es su hora de comida, tararea Serendipity mientras termina de corregir un anuncio.
JONNN!—Llama Sophia desde el otro lado—el jefe quiere verte—con peresa se levanta mientras intenta recordar si acometido alguna falta que justifique el llamado, rasca su cabeza mientras entra por la puerta de la oficina “su jefe habla por teléfono, pero le hace una seña para que siente, Jon obedece, después de 5 minutos la llamada termina y ahora la atención se dirige a Jon.—Jon “comienza” tengo excelentes noticias para ti—Jon luce confundido—si no mal recuerdo “dice su jefe” tu eres fan de este artista que esta en su apogeo, verdad—Jon asiente aun un poco confundido—debes saber mucho sobre el—Jon vuelve asentir—pues te voy s dar el mejor regalo del mundo, acabo de hablar con la agencia y han aceptado que seamos los primeros en realizarle una entrevista por su nuevo álbum y tour—el corazón de jon ahora late a toda—y he decidido que tu como fan eres el elegido para esta entrevista
“¿Yo?”—pregunta Jon casi atragantándose con su propia saliva, su jefe solo ríe mientras se acomoda en la silla.—si, tu—dice como si fuera la cosa más normal del mundo—créeme prefiero mandar a alguien que realmente conozca sobre él y no a uno de esos periodistas que solo preguntan “cómo se siente ser famoso”—Jon siente que el corazón le va demasiado rápido—además Sophia prácticamente grito tu nombre apenas mencioné a Jay—como si hubiera sido invocada por magia la voz de Sophia se escucha desde afuera—PORQUE EL ESTA ENFERMAMENTE OBSESIONADO— —no estoy obsesionado—responde Jon automáticamente mientras su jefe se ríe.—como sea, la entrevista es en tres días, en Nueva York y en persona— Nueva York. En persona. Jon parpadea lento tratando de procesar la información porque no, definitivamente su cerebro no estaba funcionando bien en este momento.—en…persona?— —si Jon, usualmente las entrevistas funcionan así—dice su jefe divertido—la revista cubre el vuelo y hotel, pero necesito que actúes profesional ¿entendido? no quiero que te desmayes si te sonríe—Jon asiente demasiado rápido.—perfecto, Sophia te dará todos los detalles—
Jon sale de la oficina todavía en shock y apenas cruza la puerta Sophia prácticamente corre hacia el.—VAS A CONOCER A JAY— —creo que voy a vomitar— —NO PUEDES vomitar frente a el— —no ahora—aclara Jon mientras se deja caer sobre su escritorio—pero probablemente en el avión si—Sophia se sienta sobre el escritorio sonriendo como si esta fuera la mejor noticia que le hubiera pasado a ella personalmente.—okay necesitamos planear todo ¿que te vas a poner? ¿ya tienes preguntas? ¿y si te abraza?— —¿porque demonios me abrazaría?— —los idols abrazan gente todo el tiempo— —eso pasa en TikTok y probablemente esta editado—
Sophia le quita el celular de las manos antes de que pueda detenerla.—primero que nada definitivamente no puedes llevar esta funda— —DEVUELVEMELA—La funda tenia una foto de Jay en la era de Filter, completamente vestido de rojo mirando a cámara con esa sonrisa que honestamente debería ser ilegal.—eres periodista no admin de fanbase—Jon recupera el celular inmediatamente escondiéndolo contra su pecho como si acabaran de descubrirle un secreto nacional.—voy a actuar normal—Sophia se ríe tan fuerte que algunas personas voltean a verla.—Jon, tu lloraste cuando anuncio el álbum— —fueron lagrimas discretas— —literalmente saliste de la oficina para “tomar aire”— —porque “Who” tiene un concepto emocionalmente devastador—
Sophia sigue riéndose mientras Jon deja caer la cabeza sobre el escritorio. Esto era una pésima idea. Una horrible idea. Porque Jay no era solo un cantante para el. Jay había estado ahí durante noches horribles de universidad, cuando Jon se quedaba despierto escribiendo artículos a las tres de la mañana intentando no quedarse dormido sobre el teclado. Había estado en sus audífonos en buses vacíos, caminatas nocturnas y días donde sentía que no podía respirar correctamente. Serendipity cuando necesitaba calma. Like Crazy cuando quería sentirse miserable en paz. Filter cuando necesitaba volver a sentirse vivo. Y ahora iba a conocerlo. En persona.
Jon abre twitter casi por reflejo y lo primero que aparece son fotos recientes de Jay en el aeropuerto, gorro negro, lentes oscuros, ropa oversized y aun así absurdamente hermoso. Los comentarios estaban completamente perdiendo la cabeza. Honestamente Jon también. Suspira mientras abre otra pestaña para “investigar profesionalmente” el álbum. Realmente intenta hacerlo profesionalmente. Pero veinte minutos después estaba viendo un fancam en cámara lenta con quinientos mil likes.—estas perdido—dice Sophia desde el otro lado. Jon no responde. Porque si. Completamente.
Jon seguía viendo el fancam cuando un correo nuevo apareció en la pantalla y casi se atraganta.—“Detalles entrevista Jay Who Press”—susurra leyendo el asunto mientras Sophia prácticamente se lanza sobre el escritorio.—ABRELO—Jon hace click inmediatamente y siente que el corazón vuelve a acelerarse. Fecha, hora, hotel, reglas de la entrevista, tiempo estimado veinte minutos. Veinte miserables minutos. Baja un poco mas y entonces se queda congelado.—¿que? ¿QUE?—pregunta Sophia intentando leer también.—hay una…after party después de la entrevista—dice Jon lentamente.—¿UNA QUE?—Sophia ahora si le arrebata el portátil.—oh dios mío, oh dios mío, OH DIOS MIO—Jon siente que va a desmayarse.—dice que algunos periodistas seleccionados fueron invitados para escuchar el álbum antes de lanzamiento—Sophia lo mira como si estuviera viviendo a través de el.—si no vas personalmente te mato—
El resto del día Jon no logro hacer absolutamente nada útil. Intentaba escribir sobre criminalidad y terminaba escribiendo “Jay” en el titulo, corregía un anuncio mientras tarareaba Like Crazy y en algún momento incluso abrió la cámara frontal solo para comprobar si se veía mínimamente presentable para existir en el mismo espacio que Jay. No ayudaba que twitter estuviera completamente enloquecido con nuevas fotos promocionales. Jay aparecía acostado sobre una cama negra mirando a cámara con una expresión cansada y el cabello cayéndole sobre la frente. Jon tuvo que bloquear el celular durante diez minutos para recuperarse emocionalmente.
—vas a asustarlo si lo miras así en persona—dice Sophia mientras pasa junto a su escritorio.
—no lo miro así—
—Jon literalmente pareces enamorado—
—estoy admirando artísticamente—
Sophia hace una mueca burlona y sigue caminando mientras Jon vuelve a mirar las fotos porque honestamente ¿cómo alguien podía verse así? era absurdo. Totalmente injusto.
Cuando finalmente llega a casa esa noche deja caer las llaves sobre la mesa y se tira de espalda en la cama mirando el techo. Todo seguía sintiéndose demasiado irreal. Saca el celular otra vez y abre su chat grupal “jay defenders”. Apenas escribe “me dieron la entrevista” el grupo explota.
“TE ODIO”
“SI YO NO PUEDO SER FELIZ TU TAMPOCO”
“JON SI NO LE PIDES MATRIMONIO LO HAGO YO”
Jon se ríe solo mientras lee los mensajes y se tapa la cara con una mano. Después de unos segundos abre instagram casi inconscientemente y ahí estaba otra vez. Jay acababa de subir una historia. Solo una foto borrosa en el estudio con la canción de fondo y un “working hard”. Jon mira la imagen por demasiado tiempo.
Ridículo.
Completamente ridículo.
Aun así sonríe sin darse cuenta.
Los siguientes dos días pasan demasiado rápido. Sophia lo obliga a probarse al menos quince outfits distintos porque “no puedes verte como un periodista deprimido” y Jon termina gastando dinero que no tenía en ropa nueva solo porque ella insistió que “necesitas verte como alguien que merece estar cerca de Jay”. La noche antes del vuelo casi no duerme. Da vueltas en la cama mirando el reloj cada veinte minutos hasta que finalmente se rinde y prende la televisión a las cuatro de la mañana.
En el aeropuerto todo se siente extraño. Jon aprieta el pasaporte y el celular contra el pecho mientras espera abordar y honestamente estaba convencido de que en cualquier momento alguien iba a detenerlo diciendo “lo sentimos hubo un error”. Pero no pasa. Se sube al avión, llega a Nueva York y unas horas después estaba parado frente al enorme hotel donde ocurriría la entrevista.
Jon mira el edificio sintiendo nauseas.
—okay—murmura para sí mismo—vas a actuar normal—
Spoiler: no iba a actuar normal.
El lobby estaba lleno de periodistas, cámaras, empleados y personas moviéndose de un lado a otro. Jon aprieta más fuerte la acreditación colgando de su cuello mientras intenta no parecer completamente fuera de lugar. Una chica del staff lo guía hasta una sala de espera elegante llena de sofás blancos y botellas de agua perfectamente acomodadas. Había otras personas ahí revisando notas o hablando entre ellas pero Jon apenas podía concentrarse porque del otro lado de esa pared estaba Jay.
Jay.
De verdad.
Jon revisa sus preguntas por décima vez cuando la puerta al fondo se abre de repente y varias personas salen primero. Managers, maquillistas, staff.
Y entonces el aparece.
Gorro negro, camisa blanca oversized, pantalones oscuros y lentes colgando del cuello. Jay estaba riéndose de algo que uno de los managers dijo, esa risa suave y bajita que Jon reconocería literalmente en cualquier lugar del planeta.
El mundo entero de Jon deja de funcionar.
Porque dios.
Era muchísimo más hermoso en persona.
Jon se queda completamente quieto con las hojas temblándole entre las manos mientras Jay seguía caminando por el pasillo hablando con su staff como si no acabara de destruirle el sistema nervioso a alguien. Sophia tenía razón. Twitter no le hacía justicia. Nada le hacía justicia realmente. Porque verlo en videos era una cosa, pero tenerlo ahí a unos metros era diferente, demasiado real, demasiado cercano. Jon baja la mirada rápidamente antes de que accidentalmente pareciera un acosador y respira profundo intentando recordar que era periodista, un profesional, un adulto funcional…aunque honestamente ninguna de esas cosas estaba funcionando muy bien en este momento.
—Jon Kent?—pregunta una chica del staff acercándose con una tablet en la mano. Jon casi se levanta tan rápido que tira la botella de agua.—s-si—ella sonríe amable.—serás el siguiente en entrar, puedes prepararte—prepararse. Claro. Como si alguien pudiera prepararse para eso. Jon asiente mientras siente las manos sudorosas y revisa sus preguntas otra vez aunque ya se las sabía de memoria. “pregunta sobre inspiración del álbum”, “pregunta sobre gira”, “pregunta sobre crecimiento artístico”. Fácil. Profesional. Controlado.
La puerta vuelve a abrirse y un periodista sale agradeciendo mientras el manager de Jay mira alrededor.—Jon? puedes pasar—El corazón de Jon ahora definitivamente estaba intentando matarlo. Se levanta casi mecánicamente y entra a la sala.
Era más pequeña de lo que esperaba. Había cámaras, luces suaves, un sofá elegante y una mesa con botellas de agua. Y sentado ahí estaba Jay mirando su celular hasta que levanta la vista.
Sonríe.
Jon olvida absolutamente todo.
—hola—dice Jay inclinando un poco la cabeza.—hola—responde Jon demasiado rápido. Perfecto. Excelente inicio. Jay suelta una pequeña risa nasal mientras deja el celular a un lado y honestamente Jon quería grabar ese sonido y escucharlo por el resto de su vida.—soy Jay, mucho gusto—dice extendiendo la mano.
Oh no.
OH NO.
Jon intenta actuar normal mientras estrecha su mano pero el problema era que Jay estaba tibio, suave y absurdamente real.—Jon—responde intentando sonar como alguien cuerdo—mucho gusto—
—gracias por venir—dice Jay todavía sonriendo.—gracias por recibirme—bien, eso había sonado profesional. Quizás todavía existía esperanza.
Ambos toman asiento y una maquillista entra rápidamente para retocar un poco el maquillaje de Jay. Jon intenta no mirar demasiado pero era difícil cuando literalmente parecía una obra de arte viviente sentado frente a el. Jay agradece bajito cuando terminan y después vuelve la atención a Jon.—okay estoy listo—
Jon traga saliva y mira sus notas.—primero que nada, felicidades por “Who” y por la gira, los fans están realmente emocionados—Jay sonríe inmediatamente al escuchar eso.—yo también estoy emocionado, trabajé muy duro en este álbum—dice acomodándose un poco el cabello detrás de la oreja.—creo que muestra lados de mí que antes no podía enseñar completamente—
Jon asiente intentando concentrarse en la entrevista y no en lo bonito que se veía hablando apasionadamente.—sientes que este álbum es más personal que tus trabajos anteriores?—
Jay piensa unos segundos.—si…creo que antes tenía miedo de mostrarme demasiado vulnerable, pero ahora quiero ser honesto incluso con las partes más confusas de mí mismo—Jon lo escucha atentamente mientras habla y entiende inmediatamente porque tanta gente amaba a Jay de esa forma. No era solo la música o el escenario. Era esto. La manera en que hablaba como si realmente sintiera cada palabra.
La entrevista sigue sorprendentemente bien. Jon logra relajarse un poco después de varios minutos y Jay parecía cómodo también, respondiendo largo, riéndose de vez en cuando y haciendo preguntas pequeñas de regreso. En algún momento incluso terminan hablando sobre películas románticas malas porque Jay menciona que vio una durante el vuelo y Jon accidentalmente responde “las peores son las mejores” haciendo que Jay se ría tan fuerte que el staff también termina riéndose.
Y honestamente eso calma un poco el caos en el pecho de Jon.
Hasta que Jay mira las hojas en sus manos y sonríe divertido.—tus manos siguen temblando un poco—
Mierda.
Jon siente calor subirle inmediatamente al rostro.—lo siento—
—¿porque te disculpas?—pregunta Jay inclinando apenas la cabeza.—eres lindo cuando te pones nervioso—
…
Jon estaba bastante seguro de que acababa de abandonar su cuerpo físicamente.
Jon se queda completamente congelado mirando a Jay mientras su cerebro intentaba desesperadamente reiniciarse.—¿yo…que?—pregunta después de unos segundos y Jay sonríe todavía mas, esa sonrisa pequeña y peligrosa que literalmente había hecho famosos cientos de fancams.—dije que eres lindo cuando te pones nervioso—repite tranquilamente como si no acabara de destruir psicológicamente a alguien. Jon siente que la cara le estaba ardiendo.—gracias…creo—murmura bajando la mirada a las hojas en sus manos porque si seguía viendo directamente a Jay probablemente iba a dejar de funcionar.
Jay suelta otra risita baja y honestamente eso no ayudaba en absolutamente nada.—estas haciendo un buen trabajo, tranquilo—dice tomando su botella de agua.—pensé que sería mas aterrador—Jon lo mira confundido.—¿hacer entrevistas?— —no, yo—responde Jay divertido.—la gente suele verme muy serio al principio—
Jon deja escapar una pequeña risa nerviosa.—bueno…eres Jay—dice como si eso explicara todo. Y honestamente lo hacía. Jay levanta apenas las cejas.—“eres Jay” ¿eso significa algo malo?— —no, significa que…—Jon intenta ordenar sus palabras sin sonar completamente obsesionado.—eres una celebridad enorme, creo que cualquier persona estaría nerviosa—
Jay lo observa unos segundos demasiado atento, demasiado directo.—pero tu estabas nervioso incluso antes de entrar—dice sonriendo apenas.—¿eres fan?— Oh dios. OH DIOS. Jon siente que todo el entrenamiento periodístico que había construido en años acababa de prenderse fuego.—un poco—miente pésimamente. Jay inmediatamente empieza a reír.—un poco?— —okay bastante— —¿bastante?— Jon suspira derrotado.—tengo tickets para dos conciertos de la gira—Jay abre la boca sorprendido.—dos?— —y participé en siete sorteos antes de ganar—
Ahora Jay estaba riéndose tan fuerte que incluso tuvo que cubrirse un poco la boca. Jon quería desaparecer debajo de la mesa. Definitivamente esta era la entrevista menos profesional de la historia.—eso es realmente tierno—dice Jay todavía sonriendo.—gracias por apoyar mi música—Y ahí estaba otra vez. Esa forma de hablar tan suave, tan honesta. Jon siente el pecho extraño por un segundo y desvía la mirada rápidamente antes de volverse demasiado obvio.
La entrevista termina unos minutos después y sinceramente Jon no entendía como había sobrevivido. El manager anuncia que el tiempo terminó y Jon se levanta inmediatamente intentando actuar como un ser humano funcional.—gracias por la entrevista, de verdad—dice acomodando sus notas apresuradamente.—gracias a ti por venir—responde Jay también levantándose. Jon hace una pequeña reverencia por reflejo y estaba a punto de salir de la sala cuando escucha la voz de Jay otra vez.—Jon—
Se gira inmediatamente.
Jay estaba mirándolo con esa misma sonrisa suave de antes.—te veré en la after party, cierto?— El corazón de Jon literalmente se detiene.—ah…si—responde intentando no sonar como alguien al borde de un colapso nervioso.—genial—dice Jay.—me agradan las personas que realmente aman la música—Y luego le guiña el ojo.
LE GUIÑA EL OJO.
Jon sale de esa habitación completamente destruido emocionalmente. Apenas cruza la puerta camina directo hasta una esquina vacía del pasillo y se cubre la cara con ambas manos intentando no gritar.—respira—se dice a si mismo.—respira por favor— —wow, te fue fuerte huh?—Jon levanta la vista sobresaltado. Era uno de los maquillistas del staff mirándolo divertido mientras pasaba junto a el.—se nota tanto?— —amigo, pareces enamorado—Y luego simplemente sigue caminando dejando a Jon absolutamente devastado.
Porque ese era el problema. Que quizás si lo estaba un poco. O muchísimo. Y ahora era peor porque Jay no era solo la figura imposible detrás de una pantalla o un escenario gigante. Ahora tenia una voz suave diciendo su nombre. Ahora tenia una risa real. Ahora tenia ojos bonitos mirándolo directamente como si Jon fuera alguien interesante también.
Jon logra recuperarse apenas lo suficiente para regresar al hotel y cambiarse para la after party. O bueno, “recuperarse” era una palabra exagerada porque llevaba veinte minutos parado frente al espejo cambiándose de camisa una y otra vez mientras Sophia le gritaba por videollamada.—ESA NO, TE HACE VER COMO PROFESOR DE HISTORIA—Jon rueda los ojos.—necesito verme serio— —necesitas verte besable— —SOPHIA—Ella solo se ríe mientras Jon vuelve a cambiarse la ropa por cuarta vez.
Una hora después entra finalmente al salón del evento sintiendo el corazón en la garganta otra vez. Todo estaba iluminado tenue, música suave sonando de fondo y demasiada gente elegante caminando de un lado a otro. Algunos periodistas hablaban entre ellos mientras el staff repartía bebidas. Jon aprieta un poco la copa entre sus dedos intentando parecer relajado.
Spoiler otra vez: no se veía relajado.
—viniste—
Jon levanta la vista tan rápido que casi deja caer la bebida.
Jay estaba ahí.
Sin el gorro esta vez, cabello oscuro cayéndole sobre la frente y una chaqueta negra brillante que honestamente debería estar prohibida porque era demasiado para la estabilidad emocional de una persona promedio.
—dijiste que esperabas verme aquí—responde Jon antes de poder pensarlo mucho. Jay sonríe inmediatamente como si esa respuesta le hubiera gustado demasiado.—cierto—murmura acercándose apenas.—me alegra que hayas venido—
Jon siente que el cerebro vuelve a apagarse apenas Jay se acerca un poco más. De cerca era peor. Muchísimo peor. Porque podía notar detalles ridículamente específicos como el brillo suave sobre sus labios, el perfume dulce mezclado con algo limpio y caro o la pequeña luna plateada colgando de una de sus orejas. Jon traga saliva intentando recordar cómo respirar normalmente.—gracias…supongo—murmura torpemente mientras aprieta un poco más la copa entre sus dedos.
Jay inclina apenas la cabeza mirándolo con demasiada atención.—te ves diferente sin los lentes—dice de repente. Jon parpadea confundido.—uh…los rompí esta mañana—responde antes de pensar.—¿en serio?—pregunta Jay divertido.—¿por estrés?— —tal vez—admite Jon sintiendo calor subirle al rostro otra vez. Jay sonríe apenas y entonces sus ojos bajan directamente a los de Jon.—aunque me gusta poder ver tus ojos mejor así—dice tranquilo como si no estuviera diciendo algo completamente devastador.—son bonitos—
Jon literalmente deja de respirar por un segundo.—¿mis ojos?— —mhm—Jay asiente lentamente sin apartar la mirada.—ese color morado no es muy común—Oh dios. Porque claro. Los ojos de Jon. Toda su vida la gente comentaba sobre ellos; demasiado oscuros para verse realmente violetas hasta que la luz correcta los golpeaba. En la universidad le habían preguntado cientos de veces si usaba lentes de contacto. Jon usualmente odiaba la atención sobre eso. Pero Jay mirándolo así era otra cosa completamente distinta.—gracias—dice casi en automático mientras baja la mirada nervioso.
Jay ríe bajito.—te pones tímido muy rápido— —tu haces comentarios muy intensos muy rápido— —¿intensos?—pregunta Jay acercándose apenas otro paso.—solo dije que tienes ojos bonitos—Jon estaba convencido de que Jay disfrutaba verlo sufrir. Definitivamente lo disfrutaba.—creo que no entiendes el efecto que tienes en las personas—murmura Jon antes de poder detenerse. Jay levanta una ceja divertido.—¿y en ti?—
Mierda.
Jon siente que debería responder algo inteligente, algo profesional, algo que no lo hiciera sonar como un fan desesperado pero Jay seguía mirándolo directamente esperando una respuesta y honestamente eso debería ser ilegal.—me pones nervioso—termina admitiendo bajito. La sonrisa de Jay se vuelve todavía más suave.—lo note—Jon quería tirarse por una ventana.
Jay toma una copa de champagne de una bandeja cercana sin dejar de mirarlo.—pero me agrada—dice después de darle un pequeño sorbo.—la mayoría de personas aquí intentan impresionarme demasiado, contigo siento que todo es…real—El pecho de Jon se aprieta extraño con eso.—bueno, es difícil intentar impresionarte cuando apenas puedo mantener una conversación coherente—Eso hace reír a Jay otra vez. Y dios, Jon iba a volverse adicto a ese sonido.—estas siendo bastante coherente ahora mismo—dice Jay.—además me gusta escucharte hablar—Jon parpadea lento.—¿te gusta?— —si—responde como si fuera obvio.—tienes una voz linda—
Okay no. NO. Eso ya era demasiado para un solo ser humano. Jon se cubre la cara un segundo haciendo que Jay empiece a reír todavía más.—¿estas bien?— —no realmente— —cute—Jon lo mira horrorizado.—deja de decir esas cosas— —¿porque? son verdad—Jon estaba perdiendo años de vida en tiempo real.
Antes de que pudiera responder algo más una voz llama a Jay desde el otro lado del salón. Uno de los managers le hace una seña para que se acerque y Jay suspira pequeño.—parece que tengo que irme un momento—dice haciendo una pequeña mueca.—pero no te escapes, okay?—Jon asiente demasiado rápido.—no me voy a escapar— —bien—Jay sonríe otra vez y entonces, antes de alejarse, se inclina apenas hacia el.—el morado realmente te queda bonito, Jon—
Y luego simplemente se va caminando como si no acabara de dejar a Jon completamente destruido en medio del salón. Jon se queda quieto unos segundos mirando el espacio vacío donde estaba Jay hace apenas un momento hasta que alguien a su lado suelta una pequeña risa.—wow—dice una chica periodista sosteniendo una bebida.—eso fue el coqueteo más descarado que he visto en meses—Jon casi se atraganta.—¿QUE?— —cariño, ese hombre estaba a dos segundos de pedirte el número—
Jon siente que el corazón vuelve a acelerarse violentamente mientras mira otra vez hacia donde Jay estaba hablando con el staff al otro lado del salón. Y como si sintiera la mirada, Jay gira la cabeza. Lo encuentra inmediatamente entre toda la gente. Y vuelve a sonreírle solo a él.
Jon aparta la mirada inmediatamente sintiendo calor subirle hasta las orejas mientras la periodista seguía riéndose a su lado.—estas rojo—comenta divertida.—no estoy rojo—miente fatalmente. La mujer le da un pequeño sorbo a su bebida.—mhmm claro, y yo no acabo de ver a Jay prácticamente comerse a alguien con los ojos en medio de una after party—Jon casi se atraganta otra vez.—okay eso no pasó— —cariño, llevo años cubriendo celebridades, créeme cuando te digo que ese hombre esta INTERESADO—
Jon iba a morir. Definitivamente iba a morir en Nueva York y Sophia probablemente iba a poner “murió coqueteando con Jay” en su tumba. Intenta tranquilizarse tomando un poco de su bebida mientras mira alrededor del salón fingiendo interés en cualquier otra cosa. Fácil. Perfecto. Solo debía actuar normal durante el resto de la noche.
Entonces siente una mano tocar suavemente su espalda baja al pasar.
Jon se congela completo.
—permiso—dice la voz suave de Jay justo detrás suyo. Oh por dios. Jay apenas había pasado a su lado para acercarse a otra mesa pero aun así Jon siente el toque quemándole la piel a través de la ropa. Lo mira completamente horrorizado mientras Jay toma otra bebida como si nada hubiera pasado. Como si no acabara de acortarle cinco años de vida. Y entonces Jay vuelve a mirarlo. Y SONRIE.
Ese hombre era una amenaza pública.
Más tarde Jon termina sentado en uno de los sofás hablando con otros periodistas mientras intenta no mirar constantemente hacia donde Jay estaba conversando con productores y managers. Honestamente estaba haciendo un trabajo terrible porque cada treinta segundos sus ojos terminaban ahí otra vez automáticamente.—solo ve a hablarle—dice uno de los fotógrafos de repente. Jon casi salta.—¿que?— —literalmente ambos llevan mirándose toda la noche— —NO es verdad—El fotógrafo levanta una ceja.—amigo, hace cinco minutos casi se tropieza por seguirte mirando mientras caminaba—Jon abre la boca. La cierra. La vuelve a abrir.—estas mintiendo— —ojala—
Jon se cubre la cara un segundo completo porque esto ya no podía ser real. Nada de esto podía ser real.
—te ves cansado—
Jon levanta la cabeza rápidamente.
Jay estaba otra vez frente a él.
Porque aparentemente su misión personal esta noche era destruirle la estabilidad mental.
—un poco—admite Jon intentando sonar tranquilo mientras Jay se deja caer en el sofá junto a él. Muy junto a él. Demasiado junto a él. Jon podía sentir el calor de su brazo a centímetros.—las entrevistas siempre me dejan agotado— —pero tú eres el entrevistador— —exacto, es difícil intentar parecer inteligente frente a personas famosas—
Jay ríe bajito inclinándose un poco hacia él.—yo creo que te ves inteligente todo el tiempo—Jon ya ni siquiera sabía cómo reaccionar a esos comentarios. Simplemente lo mira unos segundos completamente derrotado.—¿coqueteas así con todo el mundo o soy especial?—Jay sonríe lentamente.—¿quieres ser especial?—
Okay. Okay no. Eso definitivamente no era justo.
Jon siente el corazón golpeándole demasiado fuerte mientras Jay seguía mirándolo como si estuviera esperando sinceramente la respuesta.—creo que eres peligrosamente bueno haciendo eso—murmura al final.—¿haciendo qué?— —haciéndome olvidar cómo hablar—
Jay vuelve a reírse y honestamente Jon empezaba a entender porque tanta gente perdía completamente la cabeza por él. Era imposible no hacerlo. Jay tenia esa forma de hacerte sentir como si fueras la única persona importante en la habitación incluso rodeado de cientos de personas.
Por un momento ambos se quedan en silencio y Jon aprovecha para observarlo un poco más de cerca. El maquillaje suave, las cadenas plateadas alrededor de su cuello, el brillo tenue de las luces reflejándose en su cabello oscuro. Jay se veía cansado si uno miraba suficiente tiempo. Había pequeñas ojeras escondidas bajo el maquillaje.—estas agotado—dice Jon sin pensar. Jay parpadea sorprendido.—¿se nota mucho?— —un poco—admite Jon.—aunque creo que eres de esas personas que incluso cansadas siguen viéndose absurdamente bonitas—
Ahora es Jay quien se queda callado unos segundos. Jon abre los ojos horrorizado apenas procesa lo que acaba de decir.—oh dios, olvida eso, no fue profesional en absoluto—Pero entonces Jay empieza a sonreír. Lento. Suave. Y un poco tímido esta vez.—gracias—murmura bajito mientras baja apenas la mirada.
Y eso.
Eso era nuevo.
Porque era la primera vez en toda la noche que Jay parecía genuinamente nervioso también.
Jay juega distraídamente con el borde de su copa antes de volver a mirarlo.—creo que eres la primera persona aquí que me ha mirado como una persona normal y no como…no se, una marca o un producto—dice con una pequeña risa nasal.—es agradable—Jon siente el pecho extraño con eso.—bueno, sigo pensando que eres increíble—admite.—solo que…también pareces alguien real—
Jay lo observa en silencio unos segundos. Demasiados segundos. Jon casi puede sentir la intensidad de su mirada sobre la piel.—me gusta cuando hablas así—dice al final, voz más baja esta vez.—me haces sentir tranquilo—
El corazón de Jon honestamente ya no sabía cómo seguir funcionando correctamente.—tu no pareces muy tranquilo—murmura intentando bromear un poco.Jay sonríe de lado.—quizás porque tus ojos me distraen—Jon deja escapar una risa nerviosa completamente derrotada.—vas a matarme—
—no quiero matarte—dice Jay inmediatamente.—quiero seguir hablándote—Y honestamente eso era peor. Mucho peor. Porque Jay lo estaba diciendo de esa manera suave y sincera que hacía imposible pensar que estaba jugando. Jon desvía la mirada intentando recuperar algo de estabilidad mental mientras toma otro sorbo de su bebida. Entonces siente algo rozar suavemente su mano. Jay había movido apenas los dedos sobre el sofá hasta tocar los suyos. Solo un roce pequeño. Accidental. Probablemente accidental.
Jon deja de respirar igual. Porque aunque probablemente había sido accidental, Jay no aparta la mano inmediatamente. Sus dedos seguían apenas rozando los de Jon sobre el sofá mientras seguía mirándolo con esa expresión tranquila que estaba destruyéndolo lentamente.—¿estas bien?—pregunta Jay bajito al notar que Jon se quedó completamente quieto. Jon suelta una risa nerviosa.—depende de que consideres “bien”—Jay sonríe otra vez, esa sonrisa pequeña y peligrosa que parecía reservada solo para él esta noche.—sigues poniéndote nervioso muy fácil— —sigues diciendo cosas que alteran químicamente mi cerebro—Eso hace que Jay se ría más fuerte. Jon siente el pecho cálido al escucharlo y por un segundo olvida completamente que estaban rodeados de gente. Todo empezaba a sentirse extrañamente pequeño alrededor de Jay. Como si el resto del salón estuviera lejos.
—puedo confesarte algo?—pregunta Jay después de unos segundos. Jon asiente inmediatamente. Jay juega un momento con el borde de la copa antes de hablar.—cuando entré a la sala para la entrevista pensé “oh no, es lindo”—Jon abre los ojos de golpe.—¿QUE?—Jay empieza a reírse viendo su reacción.—es verdad— —no, no es verdad— —¿porque mentiría?—pregunta divertido.—literalmente olvidaste saludar correctamente porque estabas mirándome demasiado fijo—Jon se cubre la cara con una mano completamente avergonzado.—dios mío— —fue tierno— —deja de llamar tiernas las peores experiencias de mi vida—
Jay seguía riéndose bajito mientras lo observaba. Y era raro. Porque Jon siempre había visto a Jay sonriéndole a cámaras, fans, entrevistadores, miles de personas. Pero esto se sentía diferente. Más suave. Más real. Como si Jay estuviera relajándose poco a poco también.—¿siempre eres así de coqueteo o solo hoy decidiste arruinarme la existencia?—pregunta Jon finalmente haciendo que Jay levante una ceja.—tal vez solo contigo—responde tranquilo.
Jon ya ni siquiera intenta esconder que eso le afecta. Se deja caer un poco más en el sofá soltando un suspiro derrotado.—voy a asumir que disfrutas verme sufrir— —un poco—admite Jay sonriendo.—pero también me gustas un poco, así que compensa—
Silencio. Silencio completo dentro de la cabeza de Jon. Porque no. No acababa de decir eso.—¿yo…te gusto?—pregunta como si necesitara confirmar que seguía viviendo en la realidad. Jay lo mira directamente.—eres lindo, inteligente, haces preguntas interesantes, te sonrojas cada vez que te miro y tienes ojos morados absurdamente bonitos, honestamente no entiendo porque te sorprende tanto—Jon estaba convencido de que iba a desmayarse en cualquier segundo.—Jay—murmura completamente destruido emocionalmente.—no puedes decir esas cosas tan casualmente— —¿porque no? son verdad—
Jon deja escapar una risa incrédula mientras se tapa la cara otra vez.—Sophia nunca va a creerme esto— —Sophia?— —mi mejor amiga—explica Jon.—la misma que me obligó a cambiarme de ropa cuatro veces antes de venir—Jay sonríe divertido.—entonces debería agradecerle— —no le des razones para empeorar—
Jay vuelve a acercarse apenas, lo suficiente para que Jon pudiera sentir nuevamente su perfume.—aunque honestamente creo que te verías bien con cualquier cosa—dice más bajo esta vez.—pero me gusta mucho esta camisa—Jon baja la mirada automáticamente. La camisa negra. La cuarta opción. Sophia iba a volverse insoportable cuando supiera eso.—estas haciendo esto aproposito—murmura.—¿hacer qué?— —volverme completamente incapaz de hablar—Jay sonríe lento.—me gusta como te ves cuando no sabes qué decir—
El corazón de Jon da otro golpe absurdo contra su pecho. Y justo cuando estaba intentando pensar una respuesta, Jay mueve finalmente la mano sobre el sofá. Pero en vez de alejarla, entrelaza apenas su dedo meñique con el de Jon. Suave. Pequeño. Casi tímido.
Jon lo mira inmediatamente.
Jay también parecía un poco sorprendido de haberlo hecho, pero no se aparta. Solo mantiene la mirada sobre él mientras una pequeña sonrisa aparece lentamente en su rostro. Y honestamente eso era peor que cualquier coqueteo anterior. Porque por primera vez esa noche Jay no parecía una celebridad imposible o alguien acostumbrado a volver loca a la gente. Solo parecía un chico mirándolo como si realmente quisiera seguir cerca de él un rato más.
Jon mira sus manos unidas sintiendo el corazón completamente fuera de control. Era algo tan pequeño, apenas el meñique de Jay enganchado con el suyo, pero aun así sentía que el mundo entero acababa de inclinarse un poco. Levanta la vista lentamente y Jay seguía observándolo con esa expresión suave que últimamente aparecía cada vez más cuando estaban solos.—sigues pensando demasiado—murmura Jay de repente.—¿como sabes?— —porque literalmente puedo verte entrando en crisis—Jon deja escapar una risa nerviosa.—perdón, es que normalmente las personas que me gustan no son idols mundialmente famosos—Jay sonríe apenas.—mhm, entonces te gusto—Jon abre la boca inmediatamente.—eso no fue lo que dije— —pero tampoco lo negaste—
Mierda.
Jay empieza a jugar suavemente con su dedo todavía unido al de él mientras lo mira divertido.—eres realmente malo escondiendo cosas— —y tu eres demasiado bueno leyendo personas— —solo a ti—Jon siente el pecho apretarse otra vez con eso. Porque Jay seguía diciendo las cosas más peligrosas del universo con la voz más tranquila posible. Como si no entendiera el efecto devastador que tenían sobre él.
La música del salón cambia a algo más lento mientras algunas personas empiezan a moverse hacia la pista improvisada del centro. Jon apenas lo nota porque seguía demasiado concentrado en la forma en que Jay lo miraba. Había algo extraño ahí ahora. Algo más silencioso. Más intenso.—¿puedo decirte otra cosa?—pregunta Jay bajito. Jon asiente casi automáticamente. Jay humedece apenas sus labios antes de hablar.—durante toda la entrevista quería tocarte el cabello—
…
Jon siente que deja de existir por aproximadamente cinco segundos.—¿que?—pregunta casi ahogándose. Jay ríe pequeño.—lo siento, sonó raro— —no, no es raro, solo…¿porque?—Jay se encoge apenas de hombros.—tus rizos se veían suaves—Jon estaba viviendo el peor y mejor momento de su vida simultáneamente.—tu definitivamente disfrutas hacerme sufrir— —un poco—admite otra vez sonriendo.—pero también me gusta mucho como me miras—
Eso hace que Jon finalmente se quede callado. Porque si había algo que definitivamente no sabía controlar era eso. La forma en que miraba a Jay. Probablemente llevaba años haciéndolo como si fuera algo precioso. Jay parece notarlo también porque su sonrisa se vuelve un poquito más pequeña. Más nerviosa quizá.—me haces sentir bonito de una manera diferente—dice después de unos segundos.—normalmente la gente mira a “Jay”, ¿sabes? pero contigo siento que solo me miras a mi—
Jon siente algo suave romperse dentro de su pecho con eso.—porque eres tu—responde bajito sin pensar demasiado.—antes de ser idol o celebridad o cualquier otra cosa…eres tu— Jay se queda completamente quieto mirándolo.
Y entonces pasa. Lento. Casi inseguro. Jay acerca la mano libre hasta tocar apenas un rizo sobre la frente de Jon, acomodándolo detrás de su oreja con una suavidad que hace que literalmente deje de respirar.—okay—murmura Jay con una pequeña risa nerviosa.—creo que ahora soy yo el que esta entrando en crisis—Jon sonríe apenas por primera vez en varios minutos.—bien, ya era hora—
Jay lo mira unos segundos más. Baja la vista a sus labios apenas un instante. Después vuelve a sus ojos. Y Jon lo nota inmediatamente.
Oh.
OH.
El corazón empieza a golpearle tan fuerte que honestamente siente que todos en el salón podían escucharlo.—Jon—dice Jay suave.—mhm?— —si te beso ahora mismo…¿vas a desmayarte?—Jon suelta una risa completamente incrédula.—tal vez un poco— Jay también ríe pero no se aleja. Al contrario. Se acerca apenas más. Lo suficiente para que Jon pudiera sentir su respiración.—puedo vivir con eso— Y entonces finalmente lo besa. Suave primero. Casi como una pregunta.
Los labios de Jay eran tibios y lentos contra los suyos mientras una de sus manos terminaba apoyándose suavemente en la mandíbula de Jon. Y honestamente Jon había imaginado besar a Jay antes, claro que lo había hecho, cualquier fan con ojos funcionales lo habría hecho. Pero esto era completamente distinto. Porque Jay besaba como hablaba. Suave. Cuidadoso. Como si realmente estuviera intentando sentirlo.
Jon termina respondiendo casi inmediatamente, todavía medio aturdido mientras Jay sonríe apenas contra sus labios al notar que finalmente reaccionó. Y dios. Eso definitivamente iba a matarlo.
El beso dura apenas unos segundos más antes de que Jay se aleje lentamente, pero no demasiado. Seguía cerca. Ridículamente cerca. Su mano todavía descansaba sobre la mandíbula de Jon mientras ambos se miraban como si acabaran de hacer algo peligroso.—wow—murmura Jay con una pequeña risa sin aire.—okay, eso fue incluso mejor de lo que esperaba—
Jon honestamente sentía que el alma acababa de abandonar su cuerpo.—¿esperabas eso?—pregunta todavía completamente aturdido. Jay sonríe apenas.—llevo toda la noche queriendo besarte, Jon—dice como si fuera la confesión más normal del mundo.—desde que empezaste a mirarme como si fuera la cosa más bonita que habías visto— —porque lo eres—responde Jon antes de pensar.
Jay se queda callado un segundo completo. Y entonces sonríe de esa manera pequeña y tímida otra vez. —vas a volverme loco tu también—murmura bajito.
Jon siente calor subirle inmediatamente al rostro mientras Jay vuelve a acercarse apenas, rozando su nariz contra la suya por un instante.—sigues rojo—susurra divertido.—tu tienes la culpa— —lo se—
Y honestamente el hecho de que Jay pareciera tan feliz por eso hacía todo muchísimo peor. O mejor. Jon ya ni siquiera sabía.
A lo lejos alguien llama el nombre de Jay otra vez pero esta vez ninguno de los dos se mueve inmediatamente. Jay solo suspira pequeño sin apartar la mirada de Jon.—odio que siempre me llamen cuando estoy ocupado—murmura. Jon deja escapar una pequeña risa.—¿ocupado besando periodistas?—Eso hace que Jay vuelva a reírse.—ocupado besando al periodista más lindo de Nueva York—
—ni siquiera vivo aquí—
—entonces del mundo—
Jon se ríe nervioso bajando la mirada mientras Jay seguía observándolo como si realmente disfrutara cada segundo de verlo colapsar emocionalmente.—deja de mirarme así—murmura finalmente.—¿así como?—pregunta Jay acercándose apenas otra vez.—como si fueras a escribir canciones sobre esto después—Jay sonríe lento.—quizás ya lo estoy pensando—Jon lo mira horrorizado.—no juegues conmigo, literalmente escucharía esa canción hasta desarrollar problemas psicológicos—
Jay se ríe suave y entonces, antes de que Jon pudiera prepararse mentalmente, vuelve a besarlo. Esta vez más rápido. Más seguro. Apenas unos segundos pero suficientes para dejar a Jon completamente ido otra vez.—mmh—murmura Jay contra sus labios antes de separarse apenas.—definitivamente me gusta besarte—Jon honestamente ya no sabía cómo seguir funcionando.—tu sabes que cualquier persona normal ya habría muerto, ¿verdad?— —pero tu sigues aquí—responde Jay divertido.—aunque creo que un poco en shock— —un poco muchísimo—
Jay vuelve a reírse mientras acaricia distraídamente el borde de la mandíbula de Jon con el pulgar. Era un gesto tan suave y casual que hacía todo peor. Porque Jay actuaba como si tocarlo fuera natural ahora. Como si llevaran haciendo esto mucho más tiempo que una sola noche.—¿en que piensas?—pregunta Jay al notar que Jon se quedó mirándolo demasiado fijo otra vez. Jon duda un segundo.—en que si le cuento esto a Sophia probablemente grite tan fuerte que la policía llegue a su apartamento—Eso hace que Jay suelte una carcajada más fuerte.—quiero conocer a Sophia algún día— —no, definitivamente no— —¿porque?— —porque ella ya cree que estoy enamorado de ti y si te conoce personalmente se volverá insoportable—
Jay ladea apenas la cabeza.—¿y lo estas?—
Silencio.
Jon siente el corazón tropezarse completamente dentro de su pecho. Porque claro. Claro que Jay iba a preguntar eso así de tranquilo. Como si no acabara de lanzar una bomba emocional al centro de la conversación.—creo que llevo un poco jodido desde Serendipity—admite al final con una risa pequeña. Jay se queda mirándolo unos segundos antes de sonreír de esa forma suave otra vez.—eso es mucho tiempo— —si bueno, tuviste el descaro de existir viéndote así— —y aun así sigues aquí conmigo—
Jon siente calor subirle otra vez al rostro cuando Jay dice eso. Había algo peligrosamente sincero en su voz ahora. Menos juguetón. Más real. La música seguía sonando bajito alrededor de ellos mientras el salón lentamente empezaba a vaciarse un poco. Algunos periodistas ya se estaban yendo, el staff recogía cosas y las luces parecían más tenues ahora. Pero Jay seguía ahí sentado junto a él como si no tuviera prisa de irse a ninguna parte.—mañana tengo ensayo para la gira desde las siete de la mañana—murmura Jay de repente haciendo una pequeña mueca cansada.—mi manager probablemente me esta odiando ahora mismo— —entonces deberías descansar— —probablemente—admite.—pero me gustas más que descansar ahora mismo—
Jon deja caer la cabeza hacia atrás sobre el sofá soltando un sonido derrotado.—eres imposible— —y tu adorable cuando sufres— —deja de disfrutar esto— —nunca—
Jon vuelve a mirarlo y Jay estaba sonriendo otra vez, ojos pequeños, cabello cayéndole sobre la frente, labios todavía un poco brillantes por los besos. Y dios. Era ridículo lo mucho que Jon quería quedarse viendo eso para siempre. Jay parece notar inmediatamente la forma en que lo estaba mirando porque su expresión cambia apenas. Más suave. Más callada.—ahí esta otra vez—dice bajito.—esa mirada—Jon traga saliva.—no puedo evitarlo—
Jay lo observa un momento más antes de acercarse lentamente hasta apoyar la frente contra la suya. Solo eso. Un contacto pequeño y cálido que hace que Jon cierre los ojos automáticamente.—me haces sentir querido—susurra Jay tan bajito que casi se pierde entre la música.
Jon abre los ojos lentamente después de escuchar eso y por un segundo simplemente se queda mirándolo. Porque había algo demasiado honesto en la voz de Jay. Algo cansado también. Ya no sonaba como el idol coqueto que llevaba toda la noche molestándolo solo para verlo rojo; ahora solo parecía…solo Jay.—me alegra—responde bajito al final.—porque creo que mereces sentirte querido todo el tiempo—
Jay sonríe apenas, pero esta vez la sonrisa no llega completamente a sus ojos. Jon lo nota inmediatamente.—estas agotado de verdad, huh?—murmura. Jay suspira pequeño y deja caer la cabeza contra el respaldo del sofá.—un poco muchísimo—admite.—la preparación de la gira esta siendo una locura y todavía sigo grabando cosas para el álbum—
Jon lo observa en silencio unos segundos. Era raro verlo así. Más humano. Más cansado. En internet Jay siempre parecía perfecto; impecable, brillante, imposible de tocar. Pero aquí estaba sentado despeinado, con maquillaje un poco corrido bajo las luces tenues y ojeras escondidas bajo corrector caro.
Y honestamente Jon lo encontraba todavía más bonito así.
—deberías dormir más—dice sin pensar demasiado. Jay gira apenas la cabeza para mirarlo.—¿eso fue una orden?— —fue preocupación periodística profesional— —mhm claro—
Jon sonríe pequeño y entonces el celular de Jay vibra otra vez sobre la mesa. Esta vez Jay ni siquiera necesita mirarlo para saber quién era porque deja escapar un quejido bajito.—mi manager esta a dos mensajes de venir a arrastrarme personalmente— —tal vez deberías irte antes de que eso pase—Jay hace una pequeña mueca pero asiente.—si no aparezco en cinco minutos probablemente cancelen mi libertad humana—
Jon ríe suave mientras Jay finalmente se levanta del sofá. Y de repente algo extraño le aprieta el pecho. Porque claro. La noche iba a terminar eventualmente. Jay iba a volver a ser Jay, el idol ocupado con agenda imposible y gira mundial. Y Jon…Jon volvería a su oficina escribiendo artículos mientras fingía que besar a su cantante favorito no había pasado realmente.
El pensamiento debía haberle cambiado la cara porque Jay lo mira unos segundos en silencio.—hey—murmura acercándose otra vez.—¿porque te ves triste de repente?—Jon duda un momento.—supongo que todavía siento que esto no es real—Jay lo observa atentamente.—¿yo besándote?— —todo—admite Jon con una risa nerviosa.—tu hablándome, coqueteándome, esto…simplemente no parece algo que debería pasarme a mi—
La expresión de Jay cambia apenas con eso. Más seria.—¿porque no?—Jon se encoge un poco de hombros.—porque tu eres…tu—
Jay suspira pequeño como si quisiera decir algo pero no supiera cómo acomodarlo.—Jon, mírame—dice al final. Jon levanta la vista lentamente.
—no me gustaste porque eres periodista ni porque seas fan ni porque me mires bonito—dice Jay suave.—me gustaste porque eres tu también—
El corazón de Jon da otro golpe absurdo.
Jay sonríe apenas antes de sacar algo del bolsillo de su chaqueta. Un marcador negro. Jon lo mira confundido.—¿que haces?— —dame tu celular— —¿para qué?— —confía en mi— Jon se lo entrega todavía confundido mientras Jay toma el teléfono y rápidamente escribe algo antes de devolvérselo. Jon mira la pantalla. Un contacto nuevo.
“Jay :)”
Y abajo un número.
Jon literalmente deja de respirar otra vez.—¿me acabas de dar tu número?— —bueno, no puedo besar al periodista más lindo del mundo y después desaparecer dramáticamente—dice Jay divertido.—sería grosero— —oh dios—
Jay ríe bajito viendo la expresión completamente destruida de Jon.—además quiero volver a verte—Eso hace que Jon levante la mirada inmediatamente.—¿de verdad?— —Jon, te bese dos veces, creo que estoy siendo bastante claro—
Jon siente calor subirle otra vez al rostro mientras aprieta el celular contra el pecho como si alguien fuera a quitárselo.—Sophia va a desmayarse— —quiero escucharla gritar algún día— —sigues sin entender lo aterradora que puede ser—
Jay vuelve a reírse y entonces uno de los managers finalmente aparece al otro lado del salón llamándolo con cara de cansancio.—Jay, tenemos que irnos ya— —voy—responde sin apartar la vista de Jon.
Por un segundo ninguno de los dos dice nada. El salón ya estaba casi vacío ahora. Solo quedaban algunas personas del staff recogiendo cosas mientras la música sonaba muy bajito de fondo.
Y entonces Jay vuelve a acercarse. Le acomoda suavemente un rizo detrás de la oreja otra vez.—textéame cuando llegues al hotel, okay?—murmura. Jon asiente automáticamente.—okay— Jay sonríe una última vez. Suave. Bonita. Solo para él.
Y después finalmente se aleja caminando hacia la salida con el manager siguiéndolo detrás. Jon se queda quieto viendo como desaparece por las puertas del salón hasta que alguien carraspea cerca. La periodista de antes seguía ahí observándolo con una sonrisa enorme.—bueno—dice levantando su copa.—felicidades por tu novio idol Jon baja la mirada a su celular todavía abierto en el contacto nuevo.
“Jay :)”
Y honestamente siente que podría desmayarse ahí mismo.
Un año después.
Jon sale del edificio de la editorial ajustándose mejor la bufanda alrededor del cuello. El frío de diciembre golpea inmediatamente sus mejillas mientras acomoda la correa de su bolso sobre el hombro. Había sido un día largo. Reuniones interminables, artículos corregidos tres veces y Sophia amenazando con robarle el café cada vez que se levantaba de su escritorio. Suspira mientras comienza a caminar entre la gente que llena las calles de Metrópolis y entonces lo ve. Un enorme anuncio iluminando uno de los edificios del centro. La fotografía ocupa casi toda la pantalla. Cabello oscuro. Sonrisa suave. Y debajo, letras enormes.
PROMISE — OUT NOW.
Jon se detiene automáticamente.
Todavía lo hacía.
Después de todo este tiempo seguía haciéndolo.
Saca el celular del bolsillo y toma una foto del anuncio. Solo porque sí. Solo porque le gusta. Solo porque incluso después de un año sigue sintiendo una pequeña emoción absurda cada vez que ve a Jay en alguna parte. "Voy a demandarte por aparecer en cada esquina de la ciudad" escribe mientras vuelve a guardar el teléfono. La respuesta llega antes incluso de que el semáforo cambie. "Y aun así me tomaste una foto." Jon sonríe para sí mismo mientras continúa caminando.
El trayecto hasta su apartamento era familiar ya. Las mismas calles. Las mismas tiendas. El mismo frío que se colaba bajo la ropa. Cuando finalmente llega al edificio sube las escaleras con las manos escondidas dentro de los bolsillos y un cansancio agradable instalándose lentamente en los hombros. Saca las llaves, abre la puerta y el calor del apartamento lo recibe inmediatamente. Frunce apenas el ceño porque escucha ruido en la sala. Deja las llaves sobre la mesa de entrada y avanza sin preocuparse demasiado. Ya sabía quién era incluso antes de doblar la esquina.
Y efectivamente.
Ahí estaba.
Jay estaba sentado sobre el sofá usando uno de sus viejos suéteres, una pierna doblada bajo la otra mientras comía ramen y veía algo en televisión. Al escucharlo entrar levanta la vista inmediatamente. Sus ojos se iluminan al instante. Deja los palillos sobre la mesa y estira ambos brazos hacia él.—hola—dice simplemente.
Y honestamente eso seguía afectándolo más de lo que debería.
Después de un año.
Después de cientos de llamadas.
Después de aeropuertos.
Después de hoteles.
Después de conciertos.
Después de todo.
Seguía afectándolo.
Jon deja escapar una pequeña risa cansada mientras se quita la chaqueta y la deja caer sobre el respaldo de una silla. Un segundo después cruza la sala y prácticamente se derrumba sobre él. Jay lo recibe sin esfuerzo, acomodándolo inmediatamente entre sus brazos como si fuera exactamente donde debía estar. Como si lo hubiera hecho miles de veces antes.
Porque lo había hecho.
—día difícil?—pregunta Jay mientras una mano ya se perdía entre sus rizos.—quiero demandar periodistas—murmura Jon contra su cuello.—tu eres periodista— —exactamente—Eso hace que Jay se ría bajito. La vibración de la risa se siente contra su pecho y dios, seguía gustándole. Después de un año seguía gustándole. Jay inclina apenas la cabeza y deposita un beso sobre su cabello. Después otro sobre su frente. Después otro más cerca de su sien mientras sigue jugando distraídamente con sus rizos.—pobre bebé—murmura divertido.—no te burles de mi— —jamás—
Mentiroso.
Jon sonríe igual.
Afuera la ciudad seguía llena de ruido. Los autos seguían pasando. Las noticias seguirían existiendo mañana. La gira continuaría en unas semanas. Probablemente Sophia volvería a molestarlo en la oficina apenas lo viera. Probablemente tendría que terminar tres artículos antes del viernes. Probablemente Jay volvería a desaparecer unos días entre entrevistas, grabaciones y vuelos imposibles. Pero aquí dentro nada de eso importaba demasiado. Aquí dentro todo estaba tranquilo. Cálido. Seguro.
—¿qué tal tu día?—pregunta finalmente.
Jay apoya la barbilla sobre su cabeza.—mejor ahora—
Jon rueda los ojos inmediatamente.—que cursi eres— —y aun así sigues aquí— —lamentablemente— —mentiroso— —aprendí del mejor—
Eso hace que Jay vuelva a reírse mientras lo abraza un poco más fuerte y acomoda mejor la manta sobre ambos como si Jon fuera a escaparse en cualquier momento.
Jon cierra los ojos.
Escucha el sonido lejano de la televisión.
Siente los dedos de Jay jugando distraídamente con su cabello.
Siente el calor de sus brazos.
Siente los besos ocasionales que Jay sigue dejando sobre su cabeza sin siquiera darse cuenta de que lo hace.
Y por un momento simplemente permanece ahí.
Porque una parte muy pequeña de él todavía piensa que todo esto no puede ser real. Que en cualquier momento va a despertar. Que volverá a ser solo un periodista escuchando canciones de Jay por la radio camino al trabajo. Que abrirá los ojos y descubrirá que todo esto fue una fantasía ridículamente específica creada por un cerebro demasiado enamorado. Pero entonces Jay lo acerca un poco más contra su pecho, sigue acariciando sus rizos y deja un beso distraído sobre su frente mientras mira la televisión como si aquello fuera la cosa más normal del mundo.
Y quizás eso era lo más increíble de todo.
Que después de aeropuertos, giras, llamadas a medianoche, secretos, canciones nuevas, kilómetros de distancia y un año entero enamorándose cada día un poco más, Jay había dejado de sentirse como una celebridad imposible.
Ahora era su hogar.
