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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-06-07
Updated:
2026-07-08
Words:
25,682
Chapters:
9/?
Comments:
20
Kudos:
92
Bookmarks:
14
Hits:
1,136

The dark truth of the past

Summary:

La vida de Nakamura Okuto da un giro total cuando una persona del pasado regresa y todo se jode. Más aún cuando se ve obligado a abandonar su vida actual para regresar a enfrentar su pasado.

Más aún, ahora que sus compañeros terminaron sus estudios, parece que se ven involucrados con el desastre que se desarrolla en Yokohama.

Notes:

¡Después de tanta espera! ¡Finalmente lo publicó qwq!
Gracias a las personitas que apoyaron está idea ಥ⁠‿⁠ಥ
Realmente les agradezco, ahora les dejo leer la historia (⁠。⁠ŏ⁠﹏⁠ŏ⁠)

Chapter 1: Prologue

Chapter Text

Las luces del laboratorio parpadeaban cada rato, los enormes tubos que contenían a niños se encontraban en fila, estaban rotos y habían cuerpos tirados y atravesados por los cristales de estos mismos.

Los científicos encargados miraban el desastre con decepción. Hasta ahora, estaban en la última prueba, pero resulta que todos los sujetos de prueba fallaron, fue... decepcionante.

—Espera... Hay uno —murmuro alguien, todos centraron su atención hacia el científico que hablo. —¡Hay un sobreviviente! —exclamo con emoción.

Todos se apoyaron a su alrededor, mirando a través de la ventana. Al fondo, había un tubo intacto, el líquido verde seguía dentro al igual que la figura humana a excepción de... ¿eran esos tentáculos?

Una risa resonó en la sala, todos se giraron a observar a la mujer que se reía sin control.

—Esto... ¡Esto es magnifico! —exclamo con euforia mientras apoyaba la frente contra el cristal que separaba ambas salas. Los científicos la miraron, expectantes de lo que diría. —¡Es una habilidad! ¡Logramos crear una habilidad artificial! —se dirigió hacia sus compañeros.

Hubo un momento de silencio hasta que todos gritaron de euforia, se abrazaron y reían sin parar, todos felices de que sus esfuerzos hayan dado frutos, y uno muy maduro. Comenzaron a celebrar, redactaron informes uno tras otro. 

Todos ellos eran ajenos al verdadero peligro que seria aquel niño.

•~•~

X-0324.

Así lo llamaban los hombres de blanco, el niño tenia el cabello azul marino que fácilmente podía pasar como negro si estaba en la oscuridad. Él tiene un comportamiento dócil, lo cual complace a los hombres de blanco. Acataba ordenes sin rechistar. Todos bajaron la guardia con él.

Por supuesto, X-0324 sabia que ellos no eran conscientes de su habilidad, solo de la artificial que habían creado a base de un montón de experimentos y el sacrificio de muchos de sus amigos, el niño sabia que si quería vivir, debía ser obediente. Y así lo fue, siempre.

Jugaba con los tentáculos que brotaban de su piel, aunque le dolía mucho cuando los hombres de blanco insistían en hacerle pruebas para ver su capacidad. Otra cosa que descubrieron fue la regeneración que poseía, y que no se limitaba solo a las extremidades adicionales, ahí comenzó la verdadera tortura.

X-0324 lo sabia, sabia que esto lo era lo que le esperaría, aun así, no pudo evitar rezar, rogar día a día que alguien viniera a salvarlo, que lo sacaran de ese infierno. 

En consecuencia, los hombres de blanco se hartaron de escucharlo gritar, le cortaban las cuerdas vocales así como también la lengua mientras ellos inspeccionaban sus tentáculos. El niño tenia miedo, tanto así que ataco a uno de ellos con su habilidad real. 

Y así fue como se descubrió su habilidad verdadera. Lo encerraron en una habitación blanca, luego lo sedaron y lo metieron al tubo enorme. Los escuchaba murmurar en voz baja sobre como habían perdido una gran pieza, después de eso, todo se volvió negro.

Cuando volvió a abrir los ojos, se encontraba solo, únicamente rodeado del agua cristalina que se veía celeste debido a las luces ubicadas en la parte inferior y superior del tubo. Miró a su alrededor en cuanto escucho estruendos. 

Estaba asustado y preocupado, los tentáculos se extendieron a partir de su espalda, trataban de romper el cristal que lo contenían, el niño observo los cables conectados a su cuerpo, los tentáculos se movieron y quitaron los cables, el niño se estremeció de dolor. Solto un grito silencioso, sus cuerdas vocales y su lengua aun no se regeneraban. El niño soltó lagrimas mientras sollozaba en silencio, los tentáculos le acariciaron la cabeza en un intento de consuelo.

En ese momento, las luces se apagaron, el niño se asusto y se pego al cristal, de pronto, la puerta se abrió. El niño observo a un hombre castaño ingresar, miraba a su alrededor con interés y curiosidad, hasta que poso su mirada en él. El hombre no vestía de blanco sino de negro, el niño sintió una especie de alivio. El hombre se acerco hacia él, lo miro, luego a los tentáculos, nuevamente a él. Llevaba un vendaje que le cubría un ojo, el niño se acerco y poso su mano sobre el cristal tratando de tocar al hombre, a sus ojos, se veía genial.

El hombre lo miro luego a su mano, saco algo de su cintura y lo apunto hacia él. X-0324 ladeo la cabeza, curioso, no percibía peligro. Se acerco hacia el cristal, escucho al hombre decir algo, se forzó a prestar atencion.

—Re-tro-ce-de.

El niño lo miro confundido, pero retrocedió, hizo caso, inconscientmente.

El cristal se agrieto, el agua se filtro. El niño miro con sorpresa el agujero causado en el cristal. Luego, otro apareció, y luego otro, y otro, y otro... Hasta que finalmente, el cristal se rompió. Sintió que se desplazaba hacia delante junto al agua, inconscientemente, sus tentáculos lo envolvieron, sintió un dolor punzante en varias partes. Gimió de dolor... Oh, bueno, lo intento. Su voz salió en un pequeño murmullo.

—¿Estas bien? —el niño alzo la vista.

Y lo que vio fue... magnifico. El hombre de negro parecía un ángel, algo le decía que el hombre no trabajaba con los hombres de blanco. Algo le decía que ese hombre era bueno. El hombre le extendió la mano, el niño la miro con curiosidad antes de extender su mano junto a un tentáculo.

Espero el asco o algo, en cambio, en cuanto su mano toco la mano del otro hombre, una luz blanca ilumino la habitación, el niño observo todo con maravilla. Luego noto la ausencia de sus otras extremidades.

Los tentáculos que siempre lo acompañaban no estaban ahí, se levanto y giro, tratando de ver su espalda, pero no había nada, miro al hombre con admiración. Justo en ese momento, aparece otro chico, tenía el cabello anaranjado y parecía de mal humor, X-0324 se aferró al pantalon del castaño.

—¿Encontraste lo que buscabas, Mackerel? —pregunto acercándose a él, el chico pareció notarlo ya que se detuvo.

El chico lo miró y luego al hombre castaño con confusión.

—¿Qué demonios...? —se corto a media oración, como si se hubiera dado cuenta de algo. Espero gritos o algo, en cambio, el chico soltó un fuerte suspiró.

Se acercó hacia ellos y le dio un pequeño toque en la frente al hombre castaño quien se quejó. El niño los observaba con curiosidad. El chico se arrodilló frente a él.

—Hey... ¿Cómo te llamas? —el niño se animó al ver que le hablaban. Abrió la boca para hablar bajo la atenta mirada de ambos chicos.

—E...A... Mn... —al abrir la boca apenas salieron algunos gemidos entre toda su palabrería. Frunció el ceño al darse cuenta que su lengua y sus cuerdas vocales aún no habían sanado.

Miró a los dos adultos, para su sorpresa, ambos lo miraban con diferentes expresiones. El chico de sombrero elegante tenía una cara de horror y el castaño tenía una mirada indescifrable, parecía como si sospechaba de su estado.

X-0324 concentró toda su energía en la regeneración de sus cuerdas vocales junto a su lengua. Ambos hombres comenzaron a hablar en voz baja en un idioma diferente, el niño los miró antes de volver a hacer su trabajo.

Luego de unos minutos, logró recuperarse, gracias a que los tentáculos no estaban, fue más fácil regenerarse, volteo a ver a los dos hombres y sonrió enormemente.

—¡Gracias! —grito con la voz rasgada sorprendiendo a ambos. Ellos lo miraron con sorpresa.

—Tú... ¿Puedes hablar? —murmuro el de sombrero elegante, el niño, en su inocencia no tan inocente, asintió.

—Oh... —el castaño se arrodilló hasta quedar a su altura, el otro frunció el ceño pero comenzó a explorar el lugar mientras los dejaba solos. —Así que... ¿Puedes regenerarte? —agarro su mentón y le alzó la cabeza. El niño se estremeció pero asintió, con duda. El castaño lo miró fijamente. —Interesante... Realmente interesante... Abre la boca —el niño hizo caso, no por miedo, sino por curiosidad. El castaño de vendas presionó un dedo sobre sus labios. —Saca la lengua —él hizo caso. —Bien... ¿Es parte de tu habilidad o... —se acercó más a su rostro, sus ojos avellana se tornaron rojos, el niño sintió fascinación. —... es parte de la habilidad artificial que te dieron? —el niño se congeló.

El castaño lo dejo ahí, se reincorporó y paso a su lado. El niño, recordó a sus amigos, quienes murieron, recordó a los científicos, quienes lo manipularon y lo destrozaron sin piedad a pesar de sus ruegos.

El castaño sintió que jalaban su abrigo, se detuvo.

—Yo... no quería está habilidad... —el castaño lo miró, sonrió al ver la expresión del niño. —La odio —los ojos negros del niño se tornaron violetas combinados con un rojo carmesí. Su mirada era la de alguien que vio todo y perdió las esperanzas.

El niño era... una arma perfecta para la mafia.

—De ahora en adelante, seré tu mentor —se quito el abrigo y lo dejo sobre los hombros del niño, el chico de sombrero elegante volvió y soltó un suspiro al ver la escena. —Llamame Dazai, él de ahí es Chibi-

—¡Chuuya! ¡Nakahara Chuuya! —irrumpe el chico dando unas zancadas. —Este mentor tuyo —señala al castaño. —Es Dazai Osamu —el niño observó con fascinación los nombres. —¿Cuál es tu nombre? —el niño apretó el abrigo sobre sus hombros.

Él no tenía nombre, los hombres de blanco lo llamaban sujeto de pruebas o X-0324.

—¿Esta bien si te llamamos Tako-kun? —sonríe el castaño.

—Tako... —probo el nombre en sus labios antes de sonreír. —¡Me gusta! ¡Dazai-san! ¡Nakahara-san!

Chuuya observó a ese niño, con una sonrisa inocente. Se mordió el labio mientras desviaba la mirada. Dazai no revelaría su nombre a la ligera, sabía que su compañero tenía la intención de manipular al niño a su antojo y de volverlo el arma perfecta para la mafia junto a Akutagawa, se pregunto si ambos se llevarán bien.

—¿Sabes dónde guardan los documentos importantes? —Ah, la primera prueba. Chuuya observó al niño asentir mientras los guiaba a ambos hasta una sala escondida.

Dazai observó los documentos junto a Chuuya mientras el niño exploraba alrededor de la pequeña sala. Dazai le hizo señas para que prestará atención a la misión, a pesar de su celo fruncido, Chuuya solo acato la orden. Sabía que podría enloquecer en cualquier momento, él odiaba los laboratorios con toda su alma.

—Es un experimento secundario —Chuuya apretó el brazo de Dazai, mientras lo escuchaba relatar los informes de los documentos. —Al parecer, N o como se llame, dejó archivos sobre los experimentos que hicieron contigo y Verlaine, y no solo eso, experimentaron con muchos niños que provenían de bajos recursos, de familias que debían grandes sumas de dinero —Chuuya apretó con más fuerza el brazo de Dazai, quien no se inmutó ante el dolor. —Todos murieron excepto... —su mirada se dirigió al niño, quien estaba las paredes con el tentáculo que sobresalía de su espalda. —Nakamura Okuto —susurro el nombre en voz baja. Chuuya miró al niño.

Una especie de culpa lo invadió.

—Es por mi, ¿no?. Por mi culpa... —sintio una mano en su hombro y luego el familiar destello blanco lo envolvió. Miró hacia Dazai.

—Puede que tengas la culpa, digo, no es el 100% tu culpa —se encogió de hombros mientras el niño se acercaba a ellos, curioso. —La única culpa que tienen, tú y Verlaine, sería la de sobrevivir a los experimentos —Chuuya parpadeó incrédulo ante el intento de consuelo del castaño. —Aparte, sino eran ustedes, otros hubieran pasado por tanto sufrimiento hasta conseguir su objetivo —agarro varios documentos. —Mori-san estará contento con esto, tendré que pedirle un nuevo abrigo y más dinero —murmuro para si mismo mientras le daba algunos papeles al niño, Okuto, Chuuya lo miró.

Chuuya realmente lo miró. Suspiró. Realmente, nunca entenderá a ese tipo. Ajusto su sombrero y recogió los otros documentos que Dazai había dejado. Ignoró deliberadamente la gasolina que chorreaba detrás del escritorio y dejó caer la vela que estaba al filo. Siguió al castaño.

Entendía porque Mori lo emparejaba en cada misión con Dazai. Chuuya no estaba bien mentalmente, así que Dazai fue usado como un ancla para él. Aunque... se pregunta si el hombre debe haber tenido otra razón aparte de esa.

Lo que sea.

—Oh no... Ahora nadie podrá reconocer los cuerpos —Dazai negó con decepción, el niño lo observó sin entender pero imitó su acción. Chuuya puso los ojos en blanco.

—Nakahara-san... —el pelirrojo bajo la mirada hacia el niño. —¿Tu habilidad tiene que ver con la gravedad? —Chuuya parpadeó. —Hace rato, en la sala, las cosas comenzaron a flotar hasta que Dazai-san te tocó —Chuuya suspiró.

—Si, lo es.

—¡Eso es genial!

El niño lo miró con estrellas en los ojos.

Chuuya solo pudo mirar cómo esa inocencia pronto se convertirá en un arma de doble filo. Esperaba que el niño no perdiera su brillo en la Port Mafia. Desgraciadamente, él sabía que bajo el mando de Dazai, eso era más que de esperarse.

En cambio, Dazai observó a la futura arma de la Port Mafia, y la pequeña marioneta que sería.