Chapter Text
[A1 Last Dinosaur]
[Días solitarios]
[01:06pm]
...
A veces, es espantoso vivir en un mundo en donde tu futuro depende de uno mismo. Eso pensaba Mackenzie, todos los días abatiéndose por las mismas preocupaciones del camino que llevaba y el cual era arrebatado constantemente por fuerzas fuera de su control. Y él estaba tan cansado de ese baile innecesario que la vida le daba, que generó un gran sentimiento de apatía para consigo mismo, un sentimiento que pensaba se quedaría con él por siempre.
Todos los demás lo notaban, no era ni lo mínimamente sutil con ese tema.
El Border Collie solo se había hecho alguien más amargado después de cumplir los dieciocho años, por lo menos con sus figuras de autoridad, con quienes se había vuelto más rebelde. Para muchos, era una etapa normal para un muchacho de su edad, pero para Mackenzie, ese sentimiento de rebeldía era su única forma de expresar libertad en un mundo en donde no tenía poder alguno. Y ahora que estaba en la universidad, su actitud despreocupada siempre terminaba en problemas.
"Mackenzie, despierta jovencito." Una voz masculina y vieja le hablaba.
Mackenzie despertó de su trance, con la marca del borde del escritorio inscrita en su rostro, el Border Collie se había quedado dormido en clases, y solo pudo despertar repentinamente y con mucha vergüenza.
"Discúlpeme, profesor." - Dijo mientras se rozaba los ojos, aún despertando.
"No me causa gracia que te estés durmiendo en mis clases, señor Collie." - Lo reprimió con un tono enojado el cual todos en su clase conocían muy bien.
El profesor, un viejo Akita Inu, era bien conocido por su actitud seria y actitud opresiva en clase, pero eso no significaba que no se preocupaba por sus alumnos, y eso no excluye a Mackenzie.
"¿Acaso no estás durmiendo bien en casa?" - Se sentó en un escritorio a lado suyo, colocándose en su nivel.
"No señor, lo que pasa es que..." - Se quedó en blanco intentando buscar alguna excusa. - "Me quedé despierto por realizar otros trabajos." - Se explicó con una risa nerviosa.
"Con que eso es ¿Eh?" - El profesor dio un suspiro - "Sabes, no quiero faltarle el respeto a tus otras clases, seguramente son muy importantes también. Pero, el curso de Investigación es fundamental para graduarse en su currículum actual. Desaprobar este curso lo obligaría a pausar sus estudios por un año completo más. Asumo que usted no querría detener así su trayecto educativo de tal manera, ¿O me equivoco?"
"No señor, no querría eso" - Respondió Mackenzie con una mano en su nuca y su mirada en el suelo, algo apenado.
El profesor solo le dio una mirada comprensiva antes de volver a usar su tono más serio. - "En cualquier caso, la universidad permite que usted realice este trabajo en pares. Dígame, ¿Usted ya encontró un compañero con el cual se podría unir en grupo?"
Mackenzie no dio respuesta, solo una mirada de irritación como respuesta.
"Asumo que no. Pues se lo recomiendo, eso es todo" - Dijo el profesor, comprendiendo la situación del Border Collie, al mismo tiempo que se levantó de su asiento. - "Su compañero no necesita estar en la misma clase, solo que esté cursando la misma materia, así que tiene a toda la universidad para escoger."
"Está bien, lo consideraré." - Respondió Mackenzie volteando sus ojos y con un tono más informal del que buscaba.
"Muy bien, puede retirarse." - Concluyó el profesor.
Mackenzie se levantó de su asiento y salió del aula algo apurado, ya pasó vergüenza quedándose dormido y ahora tuvo que pasar vergüenza al ser regañado, solo era mediodía pero ya se sentía cansado de todo por hoy.
El Border Collie, saliendo del aula cerró la puerta detrás de sí, y dejó que su postura se relajara un poco. - "Tsk, profesor de mierda." - Dijo para sí mismo entre dientes.
Mackenzie no podía sentir nada más que conformismo ante la universidad en la que estaba, después de todo, no era ni siquiera su opción estar ahí. El quería estar en otra institución, una en Brisbane para estar cerca de sus amigos. Pero por supuesto que eso no iba a ocurrir. Nada en la vida sería como él quería, pensó. Todo el tiempo, sentía que su destino no estaba bajo su control.
Todo porque ahora se encontraba de vuelta en Nueva Zelanda, un país el cual no había pisado desde que tenía 3 años, pero que ahora, por su maldita suerte tuvo que volver. Sentía un ligero resentimiento hacia sus padres por obligarlo a irse del país que ya conocía, pero al mismo tiempo sabía que las condiciones que lo pusieron ahí no eran culpa de nadie.
El solo podía limitarse a dar un profundo suspiro y a aceptar la situación en la que estaba.
...
Mackenzie en lugar de volver a su casa, no se fue de la universidad, en su lugar, se dirigió a la azotea. Pues este era un lugar en donde no habían otros estudiantes, y era uno de los pocos momentos en los cuales podía estar en completo silencio.
Mientras el Border Collie caminaba, se encontraba revisando su celular, viendo la vida de los amigos que dejó atrás. Vio una nueva publicación de Rusty, una foto en la que estaba el Kelpie rojo en su uniforme de Rugby, junto con el resto de su equipo en un campo de juego, presuntamente antes de un entrenamiento. Se les veía felices a todos, evidentemente la estaban pasando bien.
Mackenzie formó una ligera sonrisa al ver eso, con la pena de estar tan lejos como para ver a su amigo en persona. Se resignó a simplemente ver los comentarios, de los cuales solo había uno de su otro amigo Jack, quien comentó con un sticker de un corazón. "Que cursi." fue lo único que pensó el Border Collie al ver eso.
Pero al mismo tiempo quiso comentar algo también, solo que no se le ocurría qué decir. Bien pudo haber escrito algo genérico como "Buen trabajo" o "Bien hecho" o simplemente preguntar si es que el sol no era demasiado fuerte como para entrenar a estas horas, pero ningún comentario así era de su estilo. También pensó en comentar cualquier tontería como "Que guapo mijo." o un meme, o algo para que el Kelpie riera y recordarle de su existencia, como si ambos estuvieran en la misma habitación. Cualquier cosa para demostrar que él seguía aquí, que seguía existiendo a pesar de la distancia y que los tres aún seguían siendo mejores amigos. Pero después de pensar tanto simplemente se resignó, dio un suspiró y guardó su teléfono sin decir nada.
Y por una coincidencia del destino, justo cuando lo colocó en su bolsillo comenzó a sonar el tono de timbre, le estaban llamando por teléfono. Mackenzie sacó de nuevo el celular y vio que justo Jack le estaba llamando, y él no tardó en responder.
"Hey Mackenzie, ¿Qué tal estás amigo?"
"Jack, ¿Qué haces llamándome a esta hora?¿ No deberías estar en clases aún?"
"Si, debería... pero salí temprano"
"¿Te dejan hacer eso?
"...No." - Admitió avergonzado.
"Wooow, desde cuándo te volviste tan rebelde, niño? No debí dejarte a cargo de Rusty - Le reprochó.
"Oye, salí de clases porque quería charlar contigo ¿y ahora me regañas como si fueras mi padre?" - Respondió indignado
"Así es." - Dijo con una sonrisa satisfactoria.
"Bien, entonces voy a colgar." - Jack le dijo con el tono más serio posible.
"Nononono, espera ¡No cuelgues!" - Respondió de inmediato - "Necesito cualquier cosa para distraerme ahora mismo, por favor."
¿Huh? ¿Largo día? - Levantó una ceja.
"Demasiado largo, ya no puedo con esto, te juro que en cualquier momento mi cabeza va a explotar del estrés." - Dijo Mackenzie agarrándose del cuello e imitando la acción de ahorcarse a uno mismo, como si Jack le estuviera viendo en ese momento.
"Estás siendo dramático." - Desde el teléfono se pudo escuchar como Jack volteaba los ojos diciendo eso.
"Vamos, no me digas que no es lo mismo para ti."
"La diferencia es que yo no me quejo como una niña pequeña." - Se burló repentinamente.
"Auch."
"Jajaja, deberías descansar como puedas, si es que no quieres desgastarte."
"Si, eso haré cuando pueda... ¿Tu que planeas hacer?" - Le pregunto ya un poco más calmado.
"Iré a ver a Rusty en su universidad." - Mencionó emocionado
"¿Si?, ¿Qué van a hacer?"
"Pensaba en invitarle a salir a comer, siempre está hambriento después de las prácticas."
"Oh si, vi la foto que publicó. ¿En dónde era que quedaba su campus?"
"En Fortitude, a 30 minutos de aquí. ¿Por qué tenía que ser así? ¿Por qué Dios?, está demasiado lejos." - Se lamentó dramáticamente.
"Ah, 30 minutos, eso debe de ser una eternidad..." - Respondió sarcásticamente.
No le escapaba a Mackenzie el hecho de que ambos estaban infinitamente más lejos de él, pues un vuelo de Australia a Nueva Zelanda duraba más de 3 horas, sin mencionar que era muchísimo más caro, pero al parecer Jack no se lamentaba por eso.
O al menos, así lo pensaba Mackenzie, quien de inmediato concluyó que ese razonamiento era muy injusto para ambos, y sabía que Jack no lo decía para hacerle sentir mal, o restregarle en la cara su situación. Así que se resignó a simplemente mostrarle empatía a su situación.
"Bueno, si el bus se tarda tanto, ¿Entonces no deberías ir de una vez? Para que tengas más tiempo." - Dijo Mackenzie intentando ayudar a su amigo.
"Oh, no te preocupes por eso. Salí más temprano de todas maneras, justo ahora solo quería charlar contigo."
"Pues... Me alegra que me hayas llamado, de verdad." - Dijo el Collie algo sorprendido, pero con una sonrisa sincera.
"No hay problema, es bueno poder volver a escuchar tu voz." - Le respondió Jack con una sonrisa también.
Para Mackenzie, hablar con sus amigos le ponía muy contento, pero en especial con Jack, siempre pensó que la manera de expresarse del Terrier era muy adorable. A tal punto que no podía ser tan duro al hablar con él como lo haría con otras personas, y al mismo tiempo podía tener conversaciones que fluyeran de manera natural y agradable.
...
Mackenzie ya había llegado a la azotea mientras que ambos canes aún estaban charlando un rato, hablando de las clases, de los profesores, de los horarios y de cosas así. Básicamente poniéndose al día en la vida del otro. Mackenzie se sentía muy agradecido de tener a alguien con quien hablar, pues no había otra persona en toda la universidad a la que pudiera llamar amigo, por muy deprimente que eso sonara.
"Oye, tuviste tiempo de escuchar el CD que llevaste?" - Preguntó Jack
"Lo tengo acá en mi mochila, pero aún no encuentro un tocador de discos, quiero decir, un reproductor de CD's" - Se corrigió.
Mackenzie sacó el CD del cual estaban hablando, y lo contempló con nostalgia. Era un simple álbum que había llevado consigo para recordar sus momentos en Australia. Era solo un viejo CD, pero era bastante importante para él.
"Cuando consiga el reproductor no pararé de escucharlo, ya veo será lo único que me mantendrá cuerdo."
"Já, eso es bueno, me avisas cuando lo consigas ¿si?"
"Por supuesto, serás el primero en saberlo. Y tú también escucha el disco que te llevaste." - Le ordenó.
"Si, lo estaré escuchando en el bus." - Le afirmó. - "Hablando de eso, creo que ya tengo que irme"
"Ah, está bien ¿Hablamos otro día?"
"Claro, otro día, hagamos una llamada con Rusty"
"Habrá que coordinarnos para lograr eso" - Dijo sabiendo lo caóticos que eran los horarios del Kelpie Rojo.
"Lo sé, pero hay que hacerlo."
"Por supuesto" - Contestó Mackenzie
Después de despedirse acabó la llamada y Mackenzie volvió a estar solo, pero ya no tan estresado como antes. Ahora que se encontraba en la azotea podía respirar del aire fresco y relajarse un poco. Ver desde el último piso de la universidad ponía en perspectiva lo pequeña que se veía en la gente desde tan alto, y como el edificio y la universidad completa era enorme.
Le daba algo de miedo, porque le hacía recordar a las grandes expectativas que todos tenían de él y de su futuro. Y eso era lo último en que quería pensar, pero al mismo tiempo, era un objetivo para él de cierta manera. Solo debía lograr graduarse, conseguir dinero y escapar del país. ¿Qué tan largo puede ser el camino?
Mackenzie solo pudo suspirar en silencio, no le gustaba el hecho de estar solo. Pero ese era el único futuro para él ahora, una puerta que solo se abriría una vez que acaben sus estudios, pero hasta entonces, el trayecto se sentía como una eternidad.
Tomó sus cosas, se limpió el polvo de su ropa, dio un último vistazo al horizonte y finalmente se volteó para irse del lugar. Eso era, hasta que un objeto inesperado decidió salir volando e impactar directamente hacia su rostro.
"¡Auch!,¡ ¿Qué es esto?!" - Gritó Mackenzie al sentir el trauma del impacto.
Inmediatamente levantó el objeto extraño, ajustó su vista y se encontró con un rostro familiar justo delante de él.
