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Divergencia

Summary:

Al Mia encontrar un objeto que no debería estar en el baño de su cuarto, alerta a Vico y a Celina, pero no tiene ni idea de cómo eso va a cambiar la vida de una de las residentes de la habitación.

Esta historia es una desviación del canon desde los episodios 340 en adelante, centrada en Vico/Rocco.

Notes:

¡Hola, hola! ¿Hay alguien ahí? Terminé de ver Rebelde por primera vez y me llegó esta idea, veo que este fandom no está muy activo acá en AO3, pero si alguien lee, tengan en cuenta que no está terminada todavía, entonces no puedo asegurar actualizaciones constantes.

Chapter 1: Prólogo: Sorpresa en el baño

Chapter Text

                Mia salió del baño con lo que encontró en su mano, la cual llevaba en la espalda, quería asegurarse de que Sol y Pilar no estuvieran en el cuarto, esto era grado 33 y necesitaba asegurarse de que solo oídos confiables escucharan lo que había descubierto. Al ver que solo era ella en el piso de abajo de la habitación, sonrió.

              - ¡Niñas, bajen! – gritó Mia, Celina y Vico estaban viendo unas blusas que se había comprado Celi el fin de semana pasado.

              - ¿Qué pasa, Mia? – preguntó Vico desde la baranda.

              - ¡Bajen! – grito de nuevo - ¡Ya chicas, es urgente! 

              Vico y Celina se miraron extrañadas, pero bajaron.

              - Vico, cierra la puerta, please, se me olvidó.

              - ¿Con seguro? - Eso sí era extraño, Mia lo sabía, pero es que no se podía arriesgar, ella asintió, así que Vico pasó el pestillo.

              Una vez que estaban todas sentadas en los sofás, Mia habló.

              - Niñas - empezó diciendo Mia, con un tono de voz misterioso —, esto es muy fuerte. ¿Están listas?

              - ¡Ay ya, Mia! – exclamó Vico mientras Celina asentía a sus palabras – Habla de una buena vez.

              Mia por fin sacó lo que tenía en su espalda y se los mostró. Ambas jadearon al ver lo que Mia había encontrado.

              - ¿Dónde lo encontraste? – Preguntó Celina, por otro lado, Vico solo había quedado muda.

              -Cuando estaba saliendo del baño patee la papelera sin querer y esto voló – les susurró Mia, estaban solas, pero igual se sentía como si debiera hablarlo bajito.

              -Y…- por fin comento Vico, carraspeó y mientras se llevaba una mano a la garganta - ¿De quién crees que sea? – preguntó en un susurro.

              - Pues no es de ninguna de nosotras, eso es seguro – comentó Mia.

              - Exacto – dijo Celina mientras Vico asentía lentamente.

              - Entonces solo quedan Sol y Pilar como posibles opciones – dijo Mia.

              - Si es de Sol, después de lo que te hizo, con eso podrías sacarla del colegio, Mia – le dijo Celina como quien no quiere la cosa.

              - Pues es que si está cañón – musito Mia, de repente se le dibujó una sonrisita – No creo decirle nada a Pascual, pero si es Sol, podríamos jugar un poquito con la Polly Pocket de quinta, pero todavía no sé, ni siquiera sabemos si es de ella, ¿tú qué piensas, Vico? 

              Pero Vico estaba viendo su regazo mientras rascaba su brazo, parecía que no había escuchado a Mia.

              - ¡Victoria! – gritó Mia. Vico miró rápidamente a Mia, expectante - ¿Estás bien? No has dicho nada – le termino de decir, le parecía raro que su amiga no estuviese de acuerdo con molestar a Sol.

              -Es que dormí mal, no es nada – comento Vico mientras se sobaba la frente – No sé chicas, es algo serio esto, no es cambiar de cama o echar pegamento en el pelo, pero sabes que te apoyo hagas lo que hagas, Mia – le terminó de decir Vico.

              - En eso Vico tiene razón, Mia - dijo Celina.

              -Yo sé chicas, no soy un monstruo, por el momento esto se queda escondido en mi cajita y la llave no se separa de mí – dijo Mia parándose para ir a guardarlo.

              -Mejor lo guardo yo, Mia- exclamó Vico agarrándola de la mano, Mia la vio extrañada – Es que si Sol o Pilar quieren hurgar algo van a empezar con tus cosas y quién sabe lo que harían – Mia la vio unos segundos.

              - ¡Ay eres un genio Vico! – se lanzó a abrazarla y darle un beso en el cachete – Por eso te quiero – Mia se lo dio, y Vico lo guardó en una cajita que tenía bajo la cama, también le tenía un candadito.

              -Vamos super tarde, vámonos ya – exclamó Vico, cuando acababan de salir de la habitación, Vico habló otra vez – Se me olvida algo, ya las alcanzo.

              -Te esperamos – le dijo Mia.

              - No, no es necesario, es súper tarde, vayan ustedes para que lleguen a tiempo y le dicen a Cosme que me sentí mal y que llego en un rato – Mia la miró extrañada – Vayan, en serio, yo voy detrás – finalmente Mia decidió agarrar a Celina y correr hacia la clase, ya Vico llegaría.

              El problema es que Vico no iba a llegar a esa clase, estaba muy ocupada tratando de no llorar mientras buscaba la caja que acababa de guardar bajo su cama, casi deseaba que lo que había guardado hubiese desaparecido, pero no, al verlo sus lágrimas cayeron libremente, la prueba de embarazo seguía ahí, y seguía siendo positivo, si algo había cambiado, es que la segunda rayita se veía mas oscura, Victoria nunca se había sentido tan perdida como en ese momento, ni cuando su mama la había abandonado, ni cuando su papa le pego por primera vez, ahorita solo quería morirse, nunca pensó que alguien viera la prueba, casi se gastó el rollo de papel higiénico envolviéndola, su suerte iba de mal en peor, tenía que botarla fuera del colegio para estar segura que no la iban a volver a encontrar.

              Después de llorar un rato, Victoria se secó las lágrimas, se retoco el maquillaje y sonrió viéndose al espejo, tenía que seguir con su mascara, no sabía por cuanto tiempo, pero lo tenía que hacer, se guardó la prueba en el bolsillo y se fue a clase, ya no llegaba a la clase de Cosme, pero si llegaba a la de Reverte, ahora solo tenía que pensar en que inventarle a Celina y a Mia como excusa por no haber llegado a clases.