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Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 2 of Historias incompletas de los años vencidos
Stats:
Published:
2018-06-23
Completed:
2018-06-23
Words:
1,202
Chapters:
2/2
Hits:
4

Esperanza

Summary:

Imagina la siguiente situación: Eres un miembro común y corriente de un club de lectores. Tienes el sueño de ser escritor, pero repentinamente un rayo color verde comienza a salir, y grandes monstruos y mutantes comienzan a salir... En verdad, cumplirás tu sueño, ¿No?

Notes:

Que original...

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Prólogo

Chapter Text

Viéndolo de una manera, vivir está vida... Es hermoso. Estar en paz y no como esos cómics o novelas donde monstruos empiezan a destruirlo todo o uno reencarna en otro mundo.

Incluso ahora, que estoy dirigiéndome a mi club, que es el más inactivo en todo el ciclo escolar, pues solo estoy yo y algún que otro más, además de Cristian Alejandro, mi mejor amigo, de aspecto robusto, o al menos eso dice. En realidad es algo delgado pero un cuerpo tonificado por su excéntrico entrenamiento

Bueno, mientras llegó al club explicaré donde me encuentro y como es mi vida. Soy un estudiante de la escuela preparatoria de Nuevo Mundo, año 2030, tengo actualmente 17 años. Me encuentro en el país más común que puedas conocer, España.

Sí lo comparamos con Hispania de 1500, está mucho mejor económicamente, aunque me vine aquí más bien por ser mejor que cualquier país latinoamericano. Aunque bien que estamos en la única ciudad que sigue viva.

Bueno, lo explicaré poco a poco, ya llegué al club. Muevo mi mano hasta abrir la perilla de la puerta y entrar.

Una vez dentro, logró observar una gran mesa en el centro de la habitación, rodeada de estanterías de libros.

Doy un pequeño suspiro antes de dirigirme a una silla y finalmente, sentarme.

Saqué mi teléfono para comenzar a chatear con una buena amiga de la escuela.

Victoria, era su nombre. Realmente es muy seria con los hombres, aunque si es algo bromista. Pero con quién más habla es con sus amigas. Igual le molesto un poco hablando con ella.

Poco después Cristián llegó, lo supe cuando abrió la puerta.—Compadre, ¿Cómo estás?—Salió mi lado mexicano a la luz mientras le saludaba.

Me regresó el saludo antes de sentarse en una silla frente a la mía. Faltaban dos miembros más, pero hablaré con él por mientras.

—¿Cómo has andado, pinche we?—. Él, al igual que yo, viene de México, pero el es más tijuanense, a la frontera con los gringos.

—Mi novela anda del asco, mis dibujos no son tan buenos ni están a la altura. Y no tengo dinero para pagar por ellos.

Se notaba un poco mi estrés en las palabras aunque mi rostro no lo fuera a mostrar.

Repentinamente, sentimos un sismo, pues no era tan grande.

Rápidamente salí de mi silla al igual que él para agacharme junto a la mesa.

Sentía algo de nerviosismo, pero no era nada. Pronto se detuvo y suspiramos en paz.

—Deberíamos salir, con cuidado. Dije por la situación, pero cuando intenté girar la perilla, oí un grito en los pasillos. Me siento estático, no quiero salir.

Cristián, al ser más impulsivo, me hizo a un lado y abrió la puerta. Pero al salir, volvió rápidamente y la cerró, su rostro marcaba absoluto terror.

—¿Oye?—Dije confundido—¿Por qué—Soy interrumpido por él, haciéndome una seña de silencio. Oí un siseo abrumador, como si hubiera un león combinado con un godz-monstruo gigante, sí, un monstruo gigante.

Me sorprendí y sentí miedo, pero aún creía que podía ser una broma de mal gusto.

Fue entonces cuando sentí una garra pasar a mi lado, que había roto la puerta. Y le vi, sin duda un monstruo.

Era como un cuerpo esquelético con verrugas y carne podrida, con garras afiladas en vez de dedos. Sangre escurría de la punta de sus dedos.

Me llené de impotencia mientras mi cuerpo estaba quieto de terror. Lo único que pude pensar fue...