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Omegaverse a la cancha! 🗣️🗣️

Summary:

Está historia no tiene una pareja protagonista, por lo que se verán distintos enfoques.
Acá se toca mucho el tema del mpreg ¡!

La idea principal es que sea una comedia soft con momentos picantes, perooo voy a ir viendo.

+ ¡! Son capítulos cortos

Intenté hacer el resumen 3 veces y se me borró, así que por el momento solo diré eso.

Notes:

La historia no tiene continuidad con la realidad, así que los personajes viven en la misma ciudad, van al mismo equipo, etc.

Work Text:

Llegado el otoño los entrenamientos de volvieron más duros, más difíciles son la brisa demasiado fría. Costaba levantarse de la cama. Pero particularmente el equipo del Real Madrid tenía dos miembros demasiado entusiastas como para pedir licencia y faltar.

Estos eran Vini y Modric. Siempre eran los primeros en llegar y los últimos en irse.
El croata casi que ignoraba el frío, tenía mucha tolerancia y una fuerza de voluntad increblantable, posiblemente porque después de su dura niñez ningún clima frío lo hacía retroceder.
Y luego estaba Vinicius, quien pese a estar acostumbrado a la calidez de Brasil, tenía la juventud y ansias de un niño. Sus emociones de querer salir a la cancha hacían que olvidara la temperatura.

Al ser los primeros en llegar, también eran los primeros en saludarse.

Modric vestía un buso celeste claro que ya le empezaba a quedar al cuerpo y un gorrito con el cabello suelto. Vini lo reconoció de lejos y corrió hasta él.
Con la típica confianza que solo puede desarrollar un latino sin nada que perder. Vinicius se le pegó por detrás y abrazó al mayor, tomándolo por sorpresa.

Modric se giró de reojo y al comprobar que era Vini sonrió.

— Hey — dijo a modo de saludo. — Cachorro, casi me matas de un susto. — Modric genuinamente lo veía como un niño, además era mucho mayor que él.

— Lo siento ~ — Vinicius no lo soltó, en cambio acarició la pancita de Modric por encima de la tela. — Está creciendo. — Admiró el brasilero. Ciertamente le encantaban los bebés, y generaba una ternura sobre humana la pancita de embarazado de su compañero.

— Si, aunque es mí cachorro más pequeño hasta ahora. — Este era su cuarto bebé. Y aunque si pancita ya estaba gestando el sexto mes, apenas era una curva dentro del menudo cuerpo de Luka. Los médicos decían que no debía preocuparse, el bebé estaba completamente sano. Sin embargo, adelantaron la sorpresa de que todo apuntaba a un cachorros Omega. A Sergio y Luka no les interesaba el subgénero de su bebé mientras estuviera sano.

— Waa, va a ser súper tierno. — Chilló Vinicius, pegándose al cuerpo del Omega con emoción bien intencionada. Genuinamente a Vini le llamaba mucho la atención el embarazo de Modric, ya que era la primera vez que veía un Omega masculino embarazado. En su familia eran puros beta y alfa u omegas femeninas, así que esto era una revelación para él.

Modric lo dejaba ser, aunque muchos regañaban a Vinicius diciendo que era un confianzudo de mierda y no podía tocar a un Omega marcado de esa forma. Vini respondía con un puchero lastimero y carita de perro bajo la lluvia.

Un gruñido a las espaldas de ambos alertó al alfa más joven, Vini y Modric se giraron despacio y encontraron con Ramos mirando con aura asesina al joven.

— Amor. — Saludo Modric sonriendo. — No te levantabas más de la cama así que salí antes. — Explicó Modric, ignorando el aura asesina que rodeaba a Sergio. Realmente nunca podría ver a su Alfa como un peligro en potencia, pero lo era. Ramos solía tenía celos enfermizos, nunca que hagan daño a Modric, obvio… pero los demás alfas a su alrededor llevarían consecuencias.
Vinicius se venía salvando porque nunca lo encontraba solo y Luka lo tenía como su protegido.

Manteniendo su mirada fija en el Alfa joven, Ramos extendió su mano para que Modric viniera a su lado, y así lo hizo. El Omega tomó su mano y fue automáticamente abrazado y besado por el Alfa mayor, incomodando al brasilero quien rasco su nuca pretendiendo que no quería huir de allí.

— Alfa! Ya! Bájame — Se quejó Modric, sintiéndose avergonzado también, no quería que a quien consideraba un cachorrito más del montón lo viera besuquearse.

Ramos accedió y lo bajó, después con una delicadeza que contrastaba con su carácter posó sus palmas sobre el vientre de su Omega.

— ¿Durmieron bien entonces? Te levantaste muy temprano… Antes de que sonara la alarma.

Luka se encogió de hombros.

— Masomenos, me levanté muchas veces para ir al baño y ya a lo último lo pude volver a dormirme.

— ¿Voy a tener que tener una charla de nuevo contigo? — Cuestionó Ramos, acariciando el vientre de Luka. — Tenés que dejar dormir a tu papi.

Luka sonrió sin dientes y luego se volvió a Vini, que permanecía esperando para seguir charlando con el Omega.

— ¿No tienes otros compañeros con quién hablar, qué permaneces parado allí? — Gruñó Ramos. Modric le dio un codazo suave para que mida sus palabras.

— Prefiero hablar con el señor Luka.

El Omega notó que el aroma de su alfa se estaba intensificando y brotando como una sentencia de guerra, así que decidió intervenir antes de que esos dos comiencen una pelea.

— Amor! Ahora que lo recuerdo… — Luka se paró frente a Ramos, ocupando toda su atención. — Olvidé traer una manta, acá en el campo hay mucha humedad y la brisa hoy está muy fría, a mí y a nuestro cachorro nos dan mucho frío.

Modric podía llegar a ser muy convincente cuando decía las palabras correctas. Sabía que Ramos iba a obedecer con tal de no hacer pasar frío a su Omega e hijo.
Después de todo, a estás alturas a Modric le habían negado entrenar en la cancha por su avanzada gestación. Iba por capricho y deseo de no perderse nada, en su cabeza, mientras observaba a sus compañeros del Madrid, memorizaba futuras jugadas, porque conociendo como era… iba a parir y a las 2 semanas entrando al campo de juego. Era un Omega muy obstinado y fuerte.

Ramos miró a su Omega, quien desprendía feromonas que solo él podía oler. La fragancia lo calmó cual sedante y su rostro abandono las facciones tensas que invitaban a pelear con cualquier alfa que estuviera merodeando cerca de Modric.
Inhaló profundamente y luego soltó el aire de sus pulmones, asintiendo a la petición de su Omega.

— Okay. — dejo un beso en la frente de su pareja. — Ya vengo. — dijo avisándole a Luka y a la vez advirtiendo con la mirada a Vini.

Sergio se giró y fue corriendo hacia su habitación de hospedaje, no quería dejar mucho tiempo a su Omega solo, mucho menos cuando llegaran los demás.

— Me detesta… — Murmura Vini mientras observa como el Alfa mayor se va.

— A la mayoría, así que no lo tomes personal. — Sonríe Modric, palmeando su hombro.

— La única parte de Ramos que me tolera son tus hijos con él.

Modric no puede evitar sonreír ampliamente recordando a sus cachorros. Los extraña profundamente, pero si quiere asegurarse su lugar post-parto debe estar presente en los entrenamientos aunque no participe de ellos para estar al tanto de futuras jugadas.
Definitivamente a veces se sentía egoísta por desear tener tantos hijos juntos a Sergio pero no poder estar presente siempre por el Fútbol, aunque bueno, la realidad es que los pequeños no se quejaban, tenían las mejores niñeras del mundo y juguetes de sobra, pero Modric era una mamá muy empalagosa, adoraba a sus niños y su fuera por él jamás tendrían que haber salido de su vientre, aunque luego recordaba que no podría jugar embarazado y se le pasa.

Modric estaba a punto de decir algo hasta que una conversación llamó su atención de fondo.

Continuará