Chapter Text
“Esta Gnosis foránea solo causará desastres si permanece en Sumeru...Pero esta Gnosis Electro es el premio que conseguí tras derrotar a uno de Los Once.”- La arconte Dendro dijo, mirando al heraldo con cautela- “Ya que tú iniciaste toda esta serie de eventos, ¿no deberías pagar el precio correspondiente?”
“¿Precio? Interesante. ¿Qué precio te gustaría que pagase?”
“¿Qué tal eliminar todos tus otros segmentos?”
“Jajaja... De modo que así quieres restringirme a mí, el adversario más amenazador para la Nación de la Sabiduría. Eso sería como pedirme que me arranque los ojos que he colocado en la dimensión del tiempo.”- Dijo el erudito, poniendo una mano en su barbilla- “Los segmentos son muy difíciles de fabricar. Requieren materiales muy difíciles de obtener y grandes cantidades de tiempo y energía. Y quieres que los destruya a todos aquí y ahora... Tu propuesta es muy inteligente.”
El heraldo pareció debatirlo por unos segundos, para después volver a poner las manos a sus costados
“Sí, muy interesante. Imagino que llevas mucho tiempo recelando de mí, ¿cierto? Entre todas mis versiones, este segmento que tienes ante ti es el más egoísta. Si no fuera yo... tu idea no habría funcionado. ¿Qué viste cuando estabas aprisionada? Me estabas observando y por eso sabes que me cansé hace mucho de las dudas y las disputas interminables de ellos.”
La arconte puso una mano en su cadera, mirando a los ojos a su enemigo
“Tal como dijiste, es difícil reconciliarse con uno mismo. Siendo tan inteligente como eres, ¿has conseguido hacerlo?”
Dottore se quedó en silencio unos segundos, antes de asentir ante el punto del arconte Dendro
“Entiendo. Si piensas que todas esas versiones de mí valen una Gnosis... Entonces, trato hecho.”
Nahida pareció sorprendida unos instantes, pero su sorpresa fue finalmente reemplazada por curiosidad
“Apenas dudaste. ¿Tan mal se llevan todas tus versiones?”
“No me parece necesario ahondar en ello. Las versiones excedentes de mí pueden cambiarse por una Gnosis. ¿Crees que alguien más podría venderse a sí mismo por un precio más alto? Además, con mis habilidades, encontrar mejores "perspectivas" solo es cuestión de tiempo. Quizás sería más adecuado decir que... tu ventaja solo será temporal.”
El doctor pareció desviar la mirada unos segundos, pero despues volvio a observar a la arconte
“Pero lo que me gustaría saber es: ¿cómo puedes estar segura de que los he borrado?”
“Puedo percibir la honestidad que queda en ti.”
“Humm… Entonces supongo que sabes de ese fragmento sobreviviente. Su existencia escapa de mis manos. Siempre fue un fragmento defectuoso. Espero que su aún existencia no arruine nuestro trato”
“Aquí tienes, pero no voy a asegurar que no vaya a encontrar a ese fragmento tuyo”- Respondió la arconte, entregando la Gnosis al heraldo
“No te preocupes, su existencia no es de mi interés. Los resultados erróneos no son de mi agrado. Aunque lo mejor sería que desaparezca, podría querer vengarse. Supongo que entonces podría darte una pista. Está acá en Sumeru. Si mal no me acuerdo era el segmento 15, por la edad. En fin, suerte con tu búsqueda”
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La selva de Sumeru es conocida por su aura tranquila. Los sonidos de las aves resuenan por los paisajes verdes, los hongos corren por los vastos caminos, algunas caravanas pasando también por ellas
Pero hoy, cuando la selva estaba en un estado de casi completo silencio, un grito rompió el silencio.
“¡Hijo de remil puta!”
Cerca del origen del sonido, se encontraba una cueva, oculta para el ojo desinteresado. Quien intentaba entrar era detenido por una gran pared de piedras amontonadas, como si un derrumbe hubiera pasado
Pero para alguien con mucha curiosidad y muy observante, se podía ver como en realidad esas piedras no eran tan pesadas como parecían, pudiendo apartarlas fácilmente para revelar una puerta
Al entrar, te podías dar cuenta de una cosa. El interior de la cueva era un desastre
Había unas mesas llenas de elementos científicos en el centro, con tantos papeles que parecían usarse de mantel. El piso era el de una cueva cualquiera, con una gran cantidad de papeles esparcidos en el suelo amontonados unos arriba de los otros en pilas.
En la esquina había una cama simple, con las mantas desacomodadas y la almohada abandonada en el extremo de la cama. En la esquina opuesta estaba lo que parecía ser una mini cocina con lo necesario para sobrevivir.
Contra una de las paredes, se encontraba una estantería llena de libros. Mayormente eran libros científicos, algunos de texto o libretas propias llenas de observaciones. Aunque en las últimas estanterías se podían encontrar algunos libros de fantasía
《 La fantasía ayuda a expandir la imaginación, por lo que seré más propenso a buscar soluciones inusuales》- Se repetía el dueño cuando los agarraba, demasiado avergonzado en admitir que le resultaban agradables
Después en un lado apartado de la cueva, rodeado de piedras altas con una sola entrada y salida, estaba el baño con ducha, lavabo e inodoro funcional.
Las paredes estaban hechas de madera clara, dándole un toque hogareño a la escondida cueva.
Pero lo más importante de la cueva era su dueño.
Este se encontraba dando vueltas corriendo por la cueva, agarrando y dejando papeles de manera errática. Con el paso de los segundos, su expresión se volvía más desesperada que antes.
Como última oportunidad, agarró un papel en blanco y escribió rápidamente un simple frase
“Fuck you!”
Distintos pensamientos llenaban su mente, las últimas palabras de cada uno de los clones resonando en su cerebro.
《 Tiene que ser una broma! 》
《Que elección tan insensata》
《Capaz de traicionarse a sí mismo..》
《No, espera! No así..》
《Esto no acabará así! Me vengare!》
《Lamentarás esto》
Los distintos pensamientos fueron desapareciendo, tanto como sus dueños. Agregó su pequeño grano de arena, dando sus últimas palabras
《 Andate a la mierda!》
Se hizo bolita en el suelo, cerrando los ojos, esperando su destino. Hasta que…
“No desaparecí?”- Murmuró asombrado, mirando sus propias manos
El dueño de la cueva era un adolesente, más o menos de 15 años. Cabello verde azulado casi menta, dividido en dos desde la línea de raíz con algo a lo que se le podría llamar flequillo . Su pelo le llegaba casi a los hombros, por lo que se lo ataba para que no le estorbe al investigar
Ojos rojos como la sangre, aunque estos tenían algunos tintes marrones en la parte baja del iris. Las ojeras eran leves, pero aun así se lograban notar.
Vestía una camisa de mangas largas blanca, el puño de esta ajustado a su muñeca. En la parte baja tenía unos pantalones largos, el puño también ajustado para crear un efecto holgado.
Sus manos estaban cubiertas por unos guantes grises, con detalles blancos en forma de líneas a los lados.
En su pantalón, en las tiras para el cinturón, colgaba un tubo de ensayo sellado con un líquido celeste dentro
“¿Cómo puede ser?! Si hace unos segundos él rompió la conexión! Se supone que debía desaparecer”
Se levantó poco a poco, probando sus extremidades por si alguna empezaba a desvanecerse. Como todo estaba en su lugar, se puso a revisar los papeles que explicaban el fenómeno de la fragmentación, buscando respuestas a este fenómeno.
《No tiene sentido…¿Qué habrá pasado? ¿Cuál de todos rompió la conexión? Porque no desaparecí?》
《 A ver, a ver, se supone que Scaramuccia se coronó como dios hace unos segundos. El plan estaba respaldado por nosotros ¿ o por Dottore? Ya no se como llamarnos》- Pensó el joven, caminando por la cueva a paso apresurado buscando su poncho
《¿Habrá pasado algo? Se supone que el fragmento 45 salió de Sumeru hace unos días y el 35 vino hace poco. ¿Habrá hecho algo 35? Es el más egoísta de nosotros. Podría hacer algo así en beneficio propio 》
El adolesente agarro el poncho y se lo puso, la capucha ocultando casi toda su cabeza a excepción de la cara aunque le tapaba un poco los ojos
Agarró su pequeña bolsa de Mora por si acaso y se dirigió a la puerta de la cueva. Corrió las rocas y salió, volviendo a ocultar la entrada tras las rocas falsas.
Se aseguró que el poncho estuviera bien puesto y empezó a caminar por la selva de Sumeru con un solo objetivo en mente
La ciudad de Sumeru
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El adolesente llegó a la ciudad de Sumeru. La ciudad estaba casi vacía gracias a todos los sucesos que pasaron en las últimas horas. Camino contra las paredes, esquivando a todos los agentes de la Matra posibles.
Su plan era simple, buscaria rastros del fragmento 35. Si descubria que el fragmento 35 era el causante de esto, haría una retirada táctica y reevaluaría su situación en la cueva.
《No tengo el poder necesario para enfrentarme a 35… Seguro que sabe de mi aun existencia. Lo mejor será que recaude la información necesaria para poder decidir mi próximo movimiento》
Caminó de la manera más discreta posible hasta llegar a su destino , observando el santuario Surasthana desde las ramas del gran árbol de la ciudad.
Camuflado con el tronco y las hojas, observó por si alguien salía del santuario
Y alguien lo hizo, justo esa misma persona que esperaba que este detrás de la desaparición de los fragmentos
《 35, pedazo de hijo de puta》- Pensó el adolesente con rabia, apretando los puños con tanta fuerza que sus uñas dejaron marcas rojas en sus palmas
Miró como el segmento ahora principal se alejaba, desapareciendo de su vista. Se quedó en su escondite unos minutos más, atento por si el mismo Dottore decidía volver
Pero como no lo hizo, empezó a bajar lentamente del árbol mientras pensaba en que curso de accionar tomar. Cuando llegó a tierra firme, empezó a caminar apresuradamente de vuelta a su cueva-hogar
《Si 35 borró a los demás segmentos, significa que la arconte debió haberle ofrecido algo que lo beneficiaría de manera desproporcionada. La gnosis, tal vez? Si volvia a Snezhnaya con una gnosis, existe la gran posibilidad que le den más recursos para sus experimentos 》
《La arconte debió haber averiguado de la existencia de los segmentos y pedir borrarlos para darle la gnosis…¿Le habrá dicho de mi aun existencia? Dottore no ganaría nada diciéndole, hasta le beneficiaria no decirle. Pero la arconte Dendro es la diosa de la sabiduría, debe ser imposible ocultarle información a ella》
《 Si le dijo, seguramente saldrán a por mi búsqueda. Aunque según ellos yo podría estar en cualquier parte de Teyvat. Pero la arconte cuenta con el Irminsul, podría averiguar mi ubicación en cualquier momento》
《 Esto es una mierda. Las posibilidades están en mi contra. Debería esconderme en mi cueva por unos dias, y basandome en la actividad de la matra podría ver si están en mi búsqueda o no 》
El adolesente estaba tan inmerso en sus pensamientos que al cruzar en una esquina, terminó chocando contra algo. ¿O alguien?
Se cayó para atrás, cerrando los ojos durante la caída instintivamente. Cayó de culo con un “Puf”, dando un quejido adolorido
“Uhh..”- El segmento se quejo, abriendo los ojos para ver a la causa de su caída al suelo
Y estaba seguro que el destino tiene frustracion hacia él, porque no habia forma de que de todas las personas, justo se tuviera que chocar con el puto escriba de la akademiya de Sumeru
《¿Por qué justo él?! 》
El adolesente decidió en menos de 4 milisegundos que hacer. Actuaría de pobre niño asustado por la situación y se iría. Basándose en los acontecimientos que están sucediendo ahora y lo posiblemente ocupado que este, no le va a dar importancia a un niño asustado cualquiera con el que se chocó
“¡Lo siento señor!”- Balbuceó con la mayor cara de susto y nerviosismo posible, interpretando su papel a la perfección
El escriba pareció mirarlo por unos segundos, como si estuviera evaluandolo.
《No pasa nada, no debería poder reconocerme, además tengo el poncho. 》 - Se repetía, su nerviosismo empezando a ser real
“No pasa nada, seguro que tus padres están buscándote ahora mismo. Volve a tu casa”- Respondió finalmente el escriba, ayudando al adolesente a levantarse.
“Muchas gracias, señor!”- Dijo balbuceando, corriendo hacia donde estaba su supuesta ‘casa’, sin molestarse en mirar al escriba
Alhaitam miro como el niño se iba corriendo. Era un niño completamente normal, de los muchos que habían Sumeru. Pero cuando corrió, algo se cayó de dentro del poncho.
El adulto le iba a decir al chico que se le había caído algo, pero cuando levantó la vista del objeto el adolesente ya había desaparecido. Con un suspiro, caminó hacia donde el objeto había caído.
Pero cuando se agacho, la sorpresa y curiosidad se esparció por su rostro. Era un pequeño frasco con un líquido celeste claro dentro. Parecía ser como un tubo de ensayo pequeño, sellado para que no se salga el líquido.
Lo agarró y se lo acercó a la cara, observando el contenido con detenimiento. No se parecía a nada de lo que había visto en todos sus años de escriba y de estudiante juntos.
Frunció el ceño, desviando la mirada hacia a donde el niño había escapado. Quién será y por qué tenía eso en sus manos?
Se levanto y miro el tubo de ensayo por unos segundos. Suspiro y cerró la palma de la mano. Dio una última mirada hacia donde se fue el adolesente y empezó a caminar hacia la akademiya, donde Cyno estaba con los sabios vigilandolos antes de infringir el castigo que merecían por sus acciones.
Y de paso, iba a preguntarle al Gran juez si sabía algo de este misterioso líquido
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《Mierda, mierda, mierda, donde carajos esta?!》
El segmento 15 corría por la cueva, revolviendo y levantando todo a su alcance. Su poncho ahora se encontraba tirado en la cama, habiendo sido sacudido interminablemente en búsqueda de cierto objeto.
15 había buscado por toda la cueva, sin encontrar su preciado objeto. Su mente era un caos, ya que ese objeto era extremadamente importante y perderlo podría significar una pérdida importante para su trabajo
《Se habrá caído?! Lo necesito, no lo puedo perder! El elixir de la inmortalidad es algo irremplazable! Encima no podré volver a acceder a la receta! La puta madre, 35! Por qué justo ahora?!》
Después de revolver todos sus papeles por tercera vez en busca del tubo de ensayo que llevaba consigo casi todo el tiempo, dio un suspiro y se arrodillo en el suelo, haciéndose bolita
“Ahh, mierda... ¿Qué hago? Tal vez se me cayo en mi búsqueda de información en la ciudad”
15 se pasó la mano por el pelo, jugueteando con uno de sus mechones mientras pensaba. Podría ir de vuelta a la ciudad, pero existía la pequeña posibilidad de que lo atraparan. Dottore ahora es uno de los enemigos principales de Sumeru, por lo tanto él también
Pero si no lo recuperaba, su trabajo de literalmente toda su vida sufriría un golpe tan duro que podría retrasar toda la investigación. Necesitaba esa muestra de inmortalidad temporal para conseguir la permanente.
Soltó un suspiro tembloroso, y se levantó de su posición. Con una expresión determinada, 15 agarró su poncho y se lo colocó con capucha incluida. Iba a recuperar su preciado elixir sin ser atrapado.
Agarró la bolsa de mora y uno de sus inventos, una daga capaz de cambiar entre energía Dendro y energía Electro para producir la reacción elemental de Aceleración. Necesitaba algo con lo que defenderse, por la remota posibilidad que lo encuentren.
Era poco probable de que ya estén en su búsqueda o que simplemente en algún momento lo estén, pero 15 es una de las personas más paranoicas de Teyvat.
Guardó la daga en una funda que tenía en el cinturón especialmente para dicha daga y salió de la cueva con un plan en mente.
Iba a seguir sus pasos. Habían pasado más o menos media hora desde que volvió a su cueva y se dio cuenta de la falta del tubo de ensayo en su pantalón, por lo que duda que ya esté fuera de su alcance.
Empezó a caminar por la selva de Sumeru, siguiendo el mismo camino que había tomado anteriormente. Cada tanto derrotó a algunos hongos que se cruzaban en su camino. El incidente le genero un poco de mal humor, así que de al menos podría descargar su irritación con los bichos esos
Después de 15 minutos, por fin llegó a la ciudad de Sumeru.
La ciudad estaba empezando a tener más vida que antes, las personas saliendo de sus casas y haciendo vida normal.
El adolesente podía ver como los comercios volvían a abrir, el ambiente hogareño de la nación acentuándose de nuevo
Podía ver el puesto donde cada tanto compraba comida empezaba a atraer clientes, su olor inundando las fosas nasales del joven
Tragó la saliva que estaba empezando a formarse en su boca y siguió su camino. Tenía una misión, y desde ahora deberá empezar a ahorrar dinero
Cada 6 meses, una reunión anual de Dottores era hecha en Snezhnaya. Casi nunca los fragmentos podían ponerse de acuerdo sobre qué hacer, pero aun así las reuniones eran hechas.
Pero lo bueno es que cada vez que sucedía esta reunión, el regatero, es decir, Pantalone, les daba a los fragmentos más jóvenes una “mesada”
Como solo habían 3 fragmentos menores de edad, estas mesadas eran bastante abundantes. Eran como su sueldo, por así llamarlas
Ahora que 35 destruyó a los demás fragmentos, estas reuniones no volverían a suceder y no tendría mesada. Además que claro, lo mejor sería no volver a interactuar con los Fatuis.
No les tenía la mayor lealtad que digamos. Eran sólo una organización a la que pertenecían. Y tampoco es como si los demás heraldos le tuvieran cariño
Para ellos, Dottore era un ser despreciable pero mantenían sus relaciones políticas ya que eran compañeros. Y como fragmento de Dottore, él también lo era.
A decir verdad, a 15 no le molestaba. No tenía relación con ellos, así que no le podía importar menos.
Además, si Dottore ya destruyó a los demás clones, ¿por qué no lo destruiría a él también si lo vuelve a ver?
Ya iba a mitad de camino, y todavía no lograba encontrar el elixir de la inmortalidad.
Sacó la mano de su poncho y jugueteó con un mechón de su cabello. A este punto, se había convertido en un hábito nervioso, como golpear el pie contra el suelo repetidamente.
Estaba inmerso en sus pensamientos, pero una voz lo sacó de su trance
“Joven! Por aquí!”
15 se dio vuelta hacia el origen de la voz. Venía de un puesto donde a veces compraba libros. Lo atendía una señora anciana, por lo que es fácil de pasar desapercibido, justo lo que necesitaba el adolesente a la hora de comprar su material de estudio
La señora tenía un rostro arrugado pero aun así dulce, justo lo que piensas cuando alguien dice ‘abuela’. Le hizo gestos al joven con la mano, pidiéndole que se acercara.
《Tal vez encontró el tubo de ensayo y le está preguntando a los que pasan por si es suyo!》
El joven se acercó a la anciana con un poco de esperanza, aunque esta no se mostraba en su rostro impasible para el exterior
“Buenos días, jovencito. El otro día me llegó la secuela del libro que compraste hace unas semanas. ‘El zorro en el mar de dientes de león’, ¿no?”
La voz de la anciana era cálida y amable, cosa que aún le resultaba extraña al adolesente. ¿Por qué era tan cálida con todos? Sus clientes son desconocidos, probablemente no se acuerden de ella.
Pero aun así, las palabras de la anciana le resultaron interesantes. Había comprado la novela hace 2 semanas y logró acabarla después de 9 noches leyendo antes de irse a dormir.
Le gustó bastante, a decir verdad, aunque nunca lo admitiría en voz alta. Y ansiaba el siguiente tomo, pero como venían de Mondstadt y su distribución a Sumeru recién empezaba, eran difíciles de conseguir
El adolesente apretó un poco los labios, pensando mientras miraba los libros del puesto. Ahora mismo tenía una misión muy importante, pero existía la posibilidad de que alguien le comprara el libro a la anciana si lo rechazaba ahora
《Idiota, no dejes que cosas triviales se metan en tus planes》-Decía la parte lógica se su cerebro
《Pero somos codiciosos por naturaleza, no? Podemos tener las dos cosas a la vez》-Decía la parte más humana de su cerebro.
Era como tener a esas dos figuras que representan el ángel y el demonio de tu conciencia, pero esta vez los dos siendo demonios por igual.
El adolesente soltó un suspiro, cansado del debate mental de su cerebro
“Ahora mismo tengo algo importante que hacer…pero si me lo puede reservar mañana vendré a comprarlo”- Respondió finalmente, alzando la vista hacia la señora
“Como no, señorito. Tome esto, asi mañana ya lo podes buscar. Que tenga un buen día”- Dijo la anciana, sonriéndole cariñosamente al joven mientras le entregaba una tarjeta de presentación con el título del libro y la fecha de mañana
15 asintió con la cabeza, alejándose del puesto y guardando la tarjeta en uno de los bolsillos internos del poncho. Pero a unos pasos, se dio vuelta y saludó con la mano a la anciana. La anciana le devolvió el saludo con una sonrisa más grande que antes
“Soy un idiota.. “- Murmuró 15, caminando con paso fuerte y rápido. No debería dejar que sus deseos triviales se metan en su investigación.
Después de 5 minutos, llegó a donde se había chocado con el escriba. Habían pasado alrededor de 1 hora y 45 minutos desde que pasó eso.
El adolesente miró por el piso. Había una alta probabilidad de que se haya caído con el impacto al caer al suelo el mismo.
Pero para su disgusto, el elixir no se encontraba por ahí.
Soltó un “Tch” molesto, entrecerrando sus ojos con irritación. No quedaba mucho camino por investigar y las posibilidades de encontrarlo se volvían cada vez menores.
Entonces, se empezó a escuchar el sonido de unos pasos. Esa zona en especifico estaba bastante vacía, y las personas pasaban por esta muy poco.
Y debido a las circunstancias actuales, era más raro que pasaran por ahí.
15 levantó la mirada, y pudo jurar que el destino, el mundo, o simplemente el orden celestial lo odiaba con todas las ganas posibles.
Eran dos personas las que se estaban acercando, todavía a unos 10 metros del adolesente
Una era imposible de no reconocer. Casco de hermanubis. Unos shorts con un cinturón de lo más raro. Pelo blanco y ojos rojos. El puto gran juez, líder de la Matra, Cyno.
Y a su lado, no fue nada mejor.
Al lado del gran juez estaba el mismo escriba con un rostro tan inexpresivo que superaba de manera descomunal al adolesente. El mismo escriba con el que se había chocado hace unas horas y que ahora tenía en sus manos el tubo de ensayo que 15 estaba buscando.
《Mierda!》
El adolesente se escondió tras una pared. Esto estaba mal, muy mal. Si ellos tenían el elixir de la inmortalidad en sus manos, se le sería casi imposible volver a conseguirlo
Y ese parecía ser el caso
El dúo se acercó a donde antes estaba el adolesente, mirando a su alrededor.
“Estás seguro que fue acá?”-Preguntó el Gran Juez, cruzándose de brazos
“Fue acá. El niño llevaba puesto un poncho, así que no llegué a verle bien la cara. Pero según lo que dice la reina menor kusanali, el niño debe ser uno de los fragmentos de Dottore”
“Ya me cansé de lidiar con ese bastardo. Recién acabamos de salvar a Sumeru, no quiero tener que lidiar con otra crisis por culpa de la misma persona ”- Gruñó Cyno, agachándose para inspeccionar el suelo en busca de rastros elementales
“Igual. Pero debemos capturarlo. No sabemos si está tramando algo.”- Respondió el escriba, cruzándose de brazos mientras inspeccionaba con la mirada los alrededores
Mientras tanto, el adolesente apretaba los labios conteniendo la respiración. Aunque le cueste admitirlo, algunas personas de Sumeru eran bastante inteligentes
Si el escriba encontró el elixir y ahora lo está buscando sabiendo su identidad, significa que él ya debió haberse puesto en contacto con la arconte.
En consecuencia, la reina menor kusanali debió haber ordenado su búsqueda y captura, eso respondería a porque el Gran Juez está también ahí
15 decidió alejarse del lugar a paso lento, caminando en puntillas de pie para hacer el menor ruido posible. Y eso iba a hacer, pero una fuerte corriente de viento pasó
El viento hizo que tanto la ropa del dúo como la del segmento se mueva. Y por arte del destino o de la mala suerte, una parte del poncho del joven se asomó de la pared
Y como no, Alhaitham se dio cuenta
“Ahí está ”
Cyno se puso en posición de persecución y inmediatamente empezó a correr, Alhaitham siguiéndolo por detrás
Por su parte, el adolesente estaba corriendo como si su vida dependiera de ello, lo cual así era
《No hay forma de que pueda escaparme del Gran Juez solo corriendo》
“Alto ahí!”- Gritaba el escriba, los dos pisándole los talones al joven
El adolesente corría esquivando a los objetos y personas, su poncho ondeado con el viento. Pasó por enfrente de la recepción del gremio de aventureros y al lado de un banco, pudo ver su salvación. Un balde con una gran cantidad de agua.
《Ha! Eso es!》
El adolesente puso la mayoría de sus fuerzas en adelantarse por lo menos unos centímetros más y agarró el balde. Seguido de eso, dio media vuelta y tiró el contenido hacia sus dos perseguidores
Mientras el agua era lanzada, sacó su daga de la funda y la puso en modo Electro, al máximo. El agua impactó en sus dos perseguidores, quienes no parecieron muy afectados por el agua y siguieron corriendo.
Pero eso no importaba. El adolesente arrojó la daga al suelo, donde el charco de agua se había creado. Y el show de fuegos artificiales empezó
Las chispas se extendieron a lo largo del agua, llegando hasta el cuerpo mojado de sus perseguidores.
Tanto el escriba como el Juez gritaron de dolor, deteniéndose unos segundos. 15 aprovechó eso, y salió corriendo hacia una calle y doblar en esta
Unos segundos después el dúo se recuperó, volviendo a correr hacia el segmento. Cuando doblaron, Cyno logró ver parte del poncho del joven escondido detrás de unas cajas
Rápidamente activó su habilidad elemental, tacleando hacia el suelo. Pero ante todo pronóstico, cuando el cuerpo tocó el suelo no se escuchó ningún sonido, solo…el golpe de una madera?
Extrañado y confundido, Cyno arrancó el poncho. Y se dio cuenta que había pasado. Lo habían engañado con un señuelo. Abajo, se encontraba un maniquí de madera.
“Debió haber aprovechado esos segundos que no lo vimos para engañarnos”-Declaró Alhaitham, frunciendo el ceño con molestia
“Maldito..”- Gruñó Cyno, agarrando el poncho qué estaba tirado en el suelo- “Vayamos a por la daga. Tal vez nos pueda llegar a dar una pista”
Alhaitham asintió, dándose media vuelta. El segmento se había escapado, pero esta no sería la última vez que lo verían
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“¡Vamos! ¡Me escapé! ¡Tomen eso, idiotas de mierda!”
El adolesente se encontraba en frente de la entrada de su cueva. Había corrido tan rápido hacia su cueva que tardó menos de 20 minutos desde que perdió a sus dos perseguidores
Apartó las rocas de la entrada, y abrió la puerta. Volvió a poner las rocas y finalmente entró dentro de la cueva.
Se acercó tambaleándose a la cama, pero antes de poder hacerlo sintió como la adrenalina abandonaba su cuerpo, sus rodillas fallando y él cayendo de rodillas.
《Mierda》
“Eso estuvo cerca…”- Dijo el chico, respirando de manera irregular. Se agarró el corazón mientras se acostaba en el piso, mirando el techo
Había logrado escapar, pero con costos. Su querida daga ahora posiblemente estaba en manos de la Matra. Y perdió una de sus prendas favoritas.
Con un suspiro, se arrastró hacia donde se encontraba su cama. Después vería como recuperaría el elixir de la inmortalidad.
Se subió a la cama con dificultad. Pero cuando su cabeza tocó la almohada, no tardó ni un segundo en desmayarse
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Mientras tanto…
“Reina menor kusanali, como proseguimos?”- Preguntó el escriba, cruzándose de brazos mientras veía a su arconte
Nahida estaba en el santuario Surasthana, mirando con detenimiento los dos objetos que se le fueron entregados, ubicados arriba de un escritorio.
Un poncho de color gris con detalles blancos. Tenía bolsillos internos, pero cuando los revisaron sólo habían pañuelos sucios, envoltorios de caramelos y un caramelo sin comer. Pero también había una pequeña tarjeta de presentación de una librería
Por otro lado, había una daga con empuñadura negra con unas lineas de color apagado y hoja plateada. La empuñadura tenía un botón, que al tocarlo las líneas de esta cambiaban de color.
Si tocabas una vez, las líneas se volvían verdes y energía Dendro envolvía el filo. Pero si tocabas dos veces, las líneas se vuelven violetas y energía Electro envolvía el filo.
《Un mecanismo bastante sofisticado. Contener dos energías elementales en un objeto tan pequeño no es cosa que subestimar. Como era esperarse de un segmento del Doctor》- Pensó la diosa de la sabiduría, poniendo una mano en la barbilla
“Esperemos. Hoy no volverá a la ciudad de Sumeru. Pero si nos basamos en lo que podemos observar de su actitud, está la posibilidad de que vuelva mañana”
“¿Estás segura? Regresar a la ciudad mientras la Matra te busca carece de toda lógica”- Dijo el escriba, alzando una ceja.
“Estoy segura. Ustedes dos estarán por esta zona mañana durante las primeras horas de la mañana. Existe una gran posibilidad de que aparezca.”
“Humm, si así lo desea”- Dijo el Juez, cruzándose de brazos
“Bien, bien. Cyno, podrías ir a donde esta alojado el viajero y darle esta carta?”- Dijo la diosa, agarrando la carta que se encontraba arriba del escritorio
“Claro. See you later — or should I say see you Nara-ter? ”
Y con ese chiste malo, el general Matrahaha salió del santuario dejando a una arconte algo divertida y a un Alhaitham algo molesto por el chiste.
“Hehe, en fin. Podría hablar contigo un momento, Alhaitham?”
“Claro. ¿Qué pasa?”
“Bueno, veras. En mi encuentro con el doctor, este me pasó información interesante sobre cómo se crean los segmentos a cambio de la Gnosis Electro.”- La arconte se aclaró la garganta y empezó a citar
El escriba observaba a la arconte hablar, su mente a toda marcha para poder asimilar toda la información. Cuando por fin terminó de hablar la diosa, se aclaró la garganta.
“Bueno, esa podría ser una explicación viable porque sigue vivo. Pero por qué me cuenta esto a mi?”
“Porque le tengo un favor que pedir, si no es mucha molestia, escriba”
La arconte le sonrió con cariño al escriba, y le empezó a pedir un favor. Al principio el hombre estaba sorprendido, alzando las cejas. Pero su usual cara inexpresiva se volvió a mostrar luego de una explicación
“Hm. Es factible. Confío en tu criterio. Me ocuparé de los preparativos. Que tenga buena noche, Reina menor Kusanali”
La arconte soltó una pequeña risa, despidiéndose de su escriba mientras este se alejaba
“Igualmente, Alhaitham”
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《Tch..mierda》
El adolesente se incorporó de la cama, rascándose el pelo con pereza. Parpadeó unos segundos, recapitulando lo que había pasado
《Mh…lo mejor será no salir de la cueva por unos cuantos días》
Caminó hacia la cocina, arrastrando los pies con sueño. Agarró una taza con agua fría y la miró. Estaba demasiado cansado para calentarla
Metió un saco de té de limón y un poco, mentira, bastante azúcar. Después de unos minutos de mirar a la nada, sacó el saco de té y la tiró a la basura.
Con un suspiro resignado, se movió a la cama con su desayuno en manos.
Mientras tomaba el té, levantó la cabeza para mirar al reloj que colgaba en la pared al lado de la estantería
《6:15, uh? Bastante más temprano de lo que suelo levantarme》
Tarareó con satisfacción, tomando un trago de su bebida. Siempre era placentero levantarte cuando empezaba a amanecer.
Su mirada se desvió a la estantería, debatiendo qué podía leer. Pero claro, eso le recordó a cierta tarea que se supone que tenía que hacer
《Mierda! El libro! ¡Se supone que lo tengo que pasar a buscar hoy!》
“A ver..Tendría que pasar a buscar el libro. Pero me están buscando, así que lo mejor será que me quede acá”
“Pero la señora me lo reservó y conseguirlo es muy difícil..Tch”
El adolesente suspiró y se dirigió a su zona de trabajo. No importa, no iba a arriesgarse a que lo atrapen por un libro. Sería estúpido.
Se puso manos a la obra y siguió con su investigación. Bueno, lo máximo que podía hacer sin el elixir de la inmortalidad en su poder para observar.
Pero sin importar cuanto intente terminar inmerso en su trabajo, su mente seguía yendo a un mismo lugar
《Y si se lo vende a alguien más?》
《Es un libro difícil de conseguir》
《La señora me lo reser-》
El adolesente cortó sus pensamientos con un gruñido irritado. Ya se volvía molesto no poder concentrarse en su trabajo.
《Si no me puedo concentrar en mi investigación, voy a intentar distraerme con otra cosa》
Se dirigió a su estantería, agarrando un libro al azar lo intentó leer. Pero siempre terminaba pensando en lo mismo que ha estado distrayendo su mente
Intentó limpiar, pero cada vez que lo hacía le daba demasiado tiempo libre a su mente para pensar en eso.
Con el quinto gruñido de la mañana, 15 dejó caer la escoba al rincón donde la guarda.
《Está bien. Es un libro difícil de conseguir y no se cuando puede ser que vuelva a verlo. Hasta tengo un acuerdo oral de que ese libro se me va a vender a mi》
《Además, nunca llegaron a verme sin el poncho. No podrán saber que soy yo. Es decir, no van agarrando a cualquier niño con pelo verde de Sumeru e interrogando. No?》
《No hay razón objetiva para seguir evitándolo 》
Y con ese último intento de convencerse, 15 salió de la cueva con su bolsita de Moras en el bolsillo del pantalón. Sabía que era un idiota por hacerlo
Cada vez que avanzaba un paso más hacia la ciudad, cada vez se daba más cuenta de lo estúpida que es su decisión
Pero aun así, una parte de su mente daba los mismo argumentos que hacían que en ese instante él avanzará hacia la ciudad
Y le irritaba. ¿Por qué hacía esas idioteces? El sabe que está siendo ilógico, que lo que está haciendo es una estupidez, que existe una probabilidad de que lo atrapen.
Pero aun así, ahora mismo se encuentra rondando las calles de Sumeru hacia su destino
“Un estúpido, soy realmente un estupido”
Murmuraba en voz baja, malhumorado.
Pero era tarde, ya estaba a punto de llegar al puesto.
“Mh, buenos días señora. Vengo a buscar la secuela del zorro en el mar de dientes de león”
La anciana levantó la cabeza del libro que estaba leyendo, mirando con sorpresa al adolesente. Pero después su expresión se suavizó, sonriéndole al joven
“Ah, jovencito! No lo reconocí, como suele llevar siempre ese poncho nunca logré verle bien la cara. Debería andar asi mas seguido, ademas que ultimamente ha hecho mucho calor para andar con poncho”
“Mh, supongo que sí”- Respondió el joven, jugueteando con la punta de uno de sus mechones de pelo
“Hehe, bueno, aquí tiene.”- Dijo la señora, dándole al joven el libro, este envuelto en papel de regalo
“Gracias, ¿cuánto es?”- Preguntó, sacando la bolsita de mora en su bolsillo
“No te preocupes por eso, es regalo de la casa. Ayer parecías muy estresado, asi que pense que seria buena idea regalartelo, además que has sido un cliente muy fiel”
15 frunció el ceño, confundido y extrañado. ¿Por qué la señora le regalaba un libro? Podría conseguir mora vendiéndole el libro, pero aun así decide regalárselo a él. ¿Por qué?
“Señora, no puedo aceptar eso. Por favor digame cuanto vale”
“Juhuh, no te preocupes. Ya dije que es regalo de la casa. Pero si en verdad me queres pagar de alguna manera, viniendo cada tanto a comprar podrías hacerlo”
Él mantuvo el ceño fruncido, intentando comprender la lógica detrás de la decisión de la señora.Una estrategia de marketing, tal vez? Lo que importa es que solo con la expresión de la señora podía saber que no daría el brazo a torcer
“Bien, supongo que no podré hacerla cambiar de opinión. Muchas gracias y que tenga buen dia, señora..?
“Lyris, señora Lyris”
“Mhp, bueno. Que tenga buen dia, señora Lyris”- Dijo el joven dándose la vuelta para marcharse
“Hehe, igualmente jovencito”
El joven caminó a paso lento, mirando con expresión pensativa el libro envuelto.
“Tch, debió haber dejado que le paga-”
Pero antes de que pueda terminar, un golpe preciso y fuerte se sintió en su cuello. El dolor le recorrió todo el cuerpo, haciendo que su visión se nuble. Sus extremidades cedieron, cayendo al suelo en el acto antes de que pudiera gritar.
Y entonces, todo se puso negro.
