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Manual de supervivencia mundialista de Lewis Hamilton

Summary:

Es un hecho irrefutable que Lewis Hamilton ama a su novio controvertidamente joven, Franco Colapinto.
Tipo, realmente lo ama. Con todo su corazoncito.

¿El problema?

Nadie le advirtió lo que implica convivir con un argentino en época de Mundial.

Un manual escrito por el mismo con 10 consejos para sobrevivir a tu argentino en esta locura.

Notes:

En varias partes es una reflexión mía sobre el fútbol y el impacto en la cultura argentina. Muchos años fui extremadamente crítica a la mediatización y a la importancia que se le da; pero en el último tiempo y en especial durante este mundial pude tener una mirada más conciliadora.
Obviamente está exagerado en algunos aspectos con fines paródicos porque no deja de ser un fic de humor; pero también es un poco reivindicativo ante la cantidad de toxicidad que estuvo rondando estos días.
Sin beta, me disculpo por faltas de ortografía y gramática.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Es un hecho irrefutable que Lewis Hamilton ama a su novio controvertidamente joven, Franco Colapinto. 

 

Tipo, realmente lo ama. Con todo su corazoncito. 

 

Fue su única alegría en el nefasto 2025.

Entre su lesión cervical, adaptarse a una nueva escudería, no subirse a ningún podio, las críticas hacia su película y la pérdida de su amado Roscoe; sin dudas, la sonrisa que rivaliza con el sol del argentino fue el motor que lo mantuvo en marcha. 

Agradece a Dios, los santos y los paganos el que sus caminos se cruzaran; y que, contrariamente a lo que su pragmatismo le indicaba, decidiera zambullirse en la aventura de amar a alguien sin importarle las etiquetas. 

Y, oh Dios, que la recompensa lo fue todo. 

Franco era la persona más cariñosa, graciosa y compañera que alguna vez conoció. El brillo de sus ojos verdes junto con la calidez en su risa era todo lo que necesitaba. 

 

¿Cómo pudo vivir sin ellas?

 

Así que sí, estaba absolutamente enamorado de su novio. 



¿El problema? 



Nadie le advirtió lo que implica convivir con un argentino en época de Mundial. 



Porque es una experiencia… particular. Una que tuvo que atravesar y experimentar sin advertencias. 

 

Asique para que otro incauto no tenga que pasar el trauma de la adaptación, redactó una guía con prácticos consejos y definiciones para que entiendas a tu argentino conviviente.



Aclaración: Sabe perfectamente que no es bueno generalizar y que no siempre lo descrito abajo se aplica a todas las personas; por lo que, si no te sientes representado, no te ataques, tomá un té de tilo y seguí de largo.




Consejo #01: Toda la casa será redecorada con alegorías argentinas. 

 

¿Cómo saber que se acerca la Copa Mundial de la FIFA 2026 si no tuvieras acceso a cualquier red social y vivieras en una burbuja?

 

Fácil, de forma sutil y constante, meses antes, aparecerán en la vivienda compartida diversos objetos decorativos que enaltecen los símbolos patrios o que remiten a algo de la cultura popular argentina. 

Repasadores con un sol bordado, imanes que decoran la heladera con postales de paisajes emblemáticos o un curioso adorno para la repisa sobre una estrella culona que predice el clima. 

 

Que reza la leyenda “Recuerdo de Mar del Plata”

 

 

Nunca estuvieron en Mar del Plata. 

 

Sin dudas, sus favoritos son: el tríptico de bandejas para dips que forman la silueta del país (admira la originalidad) y la jarrita para servir bebidas con forma de pingüino (es adorable). 

Ni hablemos de la absoluta presencia de los colores de la bandera en todas las formas y tamaños habidos y por haber. 

 

Lo importante, acostúmbrate. 

Toda la casa vivirá albergará un momento de efervescencia única y tiene que estar acorde a ‘Esta locura’. 

 

Simplemente disfruta la nueva decoración y no la dañes. 



Lewis todavía no entiende en qué momento de su último viaje Franco compró toallas con el escudo de la AFA. 

Pero bueno, no se queja, porque son de las toallas más mullidas que alguna vez usó.





Consejo #02: Todo su vestuario se basará en remeras de fútbol; no te asustes. 



De un momento a otro, tu novio argentino desempolvó de sus cajones su colección de camisetas de la selección y se negará a vestir con otra cosa. 

Prendas tanto originales como réplicas de dudosa procedencia, pero que defenderá con ahínco al son de “son buenísimas porque costaron dos mangos y las originales son re caras, Lew”.

 

¡Ah! Tampoco nos podemos olvidar de las combinaciones con pantalones, buzos, gorras y zapatillas. No volverá a usar una remera normal en la casa durante un mes y medio. 

Y sí, muy probablemente, si no lo desvestiste a tiempo, termines mirando esos colores entre las sábanas húmedas. 

 

Simplemente acéptalo y no luches contra ello, porque créeme que ni un contrato con una escuderia de Fórmula 1 impedirá que use la camiseta albiceleste.



Obviamente, Lewis va a comprarle toda la colección nueva correspondiente a este año: la camiseta titular, suplente y alternativa. 

Hasta las limitadas firmadas, de ser posible. 

Originales, de marca y con el número de dorsal que Franco desee.

 Nada de telas ásperas compradas en un local de mala muerte en Once (lo que sea que signifique). 




 

 

Consejo #03: Jamás denigres una camiseta argentina.

 

Aprenderás que la camiseta del seleccionado argentino es sagrada. Jamás, bajo ningún término, se te ocurra insultarla o agraviarla. 

 

¿Por qué? 

 

Porque sus colores son celeste y blanco. 

Los colores de la bandera nacional. 

Y ofender esos colores es ofender al símbolo patrio por excelencia. 

 

No querrás saber cómo reacciona tu argentino si llega a presenciarlo. 

Solamente asegúrate de tratar la camiseta como una prenda dedicada y ser respetuoso. No es muy difícil.





Lewis tiene la suerte de que una de las primeras cosas que aprendió de Franco fue eso mismo, al ver en primera mano cómo alguien osaba pisotear una camiseta que llevaba un fan a uno de los circuitos. 

Jura que pocas veces lo vio tan enojado como en ese momento y, Dios, desea nunca ser el receptor de esa ira. 

 

Aún tiene pesadillas de ese día. 




Consejo #04: Acostúmbrate a los cánticos. Será tu nueva banda sonora por un mes. 

 

Existe algo que caracteriza a los argentinos denominado la cultura del aguante. 

Significa que ellos, uniéndose cual mente colmena, celebrarán y alentarán a sus deportistas con una efervescencia inigualable. 

No importa el clima, el resultado y las horas transcurridas; ellos estarán impulsando desde el fondo de su corazón, inyectando motivación a las personas que representen a su patria madre en cualquier lugar del mundo.

 

Lo más llamativo, además de teñir cualquier lugar de una marea albiceleste, son los cánticos. Canciones emotivas que evocan la epicidad y el cariño inmaterial. 

 

El argentino cantará. 

Y cantará mucho. 

 

Demasiado.

 

Golpeando un bombo de ser posible. 

Si logras escuchar otra canción que no sea Pa’ la selección o Muchachos, es un milagro. 


Acostúmbrate, el algoritmo de Spotify irremediablemente terminará una y otra vez en algunas de las 20 versiones disponibles en la plataforma.



En el fondo, a Lewis le gusta escuchar esas canciones provenientes de las tribunas, le gusta que la gente quiera tanto a su solecito. 

Que canten por él, que lo alienten a él.

Hacen que sonría y le explique emocionado qué significan las letras.

 

Además, Lewis ya se acostumbró; Franco usa una de esas canciones como ritual de concentración previo a cada gran premio. 

 

Para festejar.

Para entrenar. 

Para estar en casa. 

 

Y Tuvo que una vez pausar la playlist de ambiente romántico porque simplemente empezó a sonar la cumbia de los trapos y no hay forma de hacer una buena performance en la cama con ese tema de fondo. 

 

Bueno… al menos son canciones alegres y animadas. 






Consejo #05: El argentino es muy supersticioso; no te burles. 

 

Si alguna vez fuiste ajeno al término “cábala”, anda despidiéndote de esa ignorancia; todo girará en torno a ello. 

Dicho de otra forma, te darás cuenta de que tu argentino es muy creyente de las coincidencias y supersticiones. 

Todo parece estar orquestado por un plan mayor divino, escrito por un argentino, y para que este se cumpla, es obligatoria la continuidad de ciertas acciones o rituales en antes, durante y después de cada encuentro.

 

Algunos ejemplos de cábalas, basadas en las que él tiene que cumplir:

-Siempre usa la misma camiseta. No importa que sea una parecida, tiene que ser exactamente la misma.

-Comen la misma comida, la misma marca de queso y el mismo hummus ahumado. 

-Usa el mismo peinado.

 

Franco lo obligó a ver todos los partidos con su cabello suelto. No puede usar sus trenzas, porque en aquel primer partido que Argentina ganó, estaba en su día de descanso de peinado protector y “por cábala se tiene que respetar, Lew, porfa”.

Okey, puede estar con sus rulos al viento si es necesario; es un pequeño sacrificio si eso provoca que su pareja lo mire con la más dulce sonrisa. 

 

Pero volviendo, no sólo es mantener las cábalas, sino que, además, es muy probable que tu argentino evoque un poder mayor. 

Es depositar la confianza en el poder mágico del tarot, energías, santos, manifestaciones y las brujas de Twitter. 

Se efectúan promesas, se prende palo santo y se congelan los nombres de los deportistas de la selección que desean que pierdan.

 

Simplemente… no te burles. No hace falta que creas o lo entiendas, pero esa fe ciega que los envuelve es importante para ellos. 

Acéptalo y esperá que no te hagan una macumba a vos.




Pocas cosas conmocionaron tanto a Lewis como cuando abrió por primera vez su freezer y vio los nombres de personas escritos a puño y letra al fondo del mismo. 

El nombre de su amigo Neymar Jr. y de Cristiano Ronaldo en la cubetera al fondo de su congelador. 

Después de escuchar atentamente la explicación, no pudo dejar de preguntarse qué hubiera pasado si su Franco hubiera congelado el nombre de Max Verstappen antes del gran premio de Abu Dabi 2021.





Consejo #06: No cuestiones el anulo mufa. 

 

Escucharás el mantra argentino por excelencia más veces de las que puedas imaginar. 

 

Anulo mufa.

 

Ante todo, por las dudas, dirán anulo mufo inmediatamente después de una frase que aluda, de alguna forma, a la posibilidad de ganar. 

No es algo malicioso, sino que está vinculado a esa creencia en un realismo mágico, el cual, con una única frase, cualquier intento de mala suerte será bloqueada. 

Si bien es habitual en el vocabulario argentino, aumentará significativamente en época mundialista. 


Se aplica el mismo parámetro que en el consejo anterior: no cuestiones. 

Lo seguirá diciendo aunque no lo entiendas.

 

Aclaración: el anulo mufa puede estar acompañado de la acción de tocar un trozo u objeto de madera y, dependiendo de la anatomía de la persona, una teta o testículo izquierdo.




Fue una de las primeras cosas que escuchó Lewis de Franco cuando lo conoció por primera vez. 

Se había acercado al nuevo rookie de Williams previo a su primera clasificación.

Con una sonrisa le deseó suerte y, como acto de afirmación positiva, le afirmó: 

Vas a llegar a Q3”. 

 

El chico, completamente iluminado por la emoción, no pudo evitar decir, de forma automática (entiende ahora):

 

anulo mufa

 

Lewis solo arqueó una ceja, entre perplejo y sonriente, completamente ajeno a lo que podrían significar las palabras. Es malísimo en otros idiomas.

Inmediatamente después de que la frase saliera de su boca, las mejillas de Franco se tiñeron de rojo y se disculpó brevemente. 

 

Entendió, tiempo después, que era una forma de desear que se cumpliera su buena voluntad. 

 

También sabe que, cuando los periodistas y las personas a su alrededor dan por sentada su victoria o una buena performance en el Ferrari, Franco está allí, anulando la mufa para que efectivamente él gane la carrera. 




Consejo #07: No le faltes el respeto a Messi (Y Maradona).

 

Te darás cuenta de que los futbolistas Lionel Andrés Messi (y Diego Armando Maradona, entendió luego) son figuras mesiánicas.  

Líderes indiscutidos que llevaron a la gloria a la selección argentina, marcando hitos extraordinarios en la población. 

 

El acto de cuestionar su grandeza; lo único que te valdrá será alguna de las siguientes respuestas:

-Un monólogo extenso explicando al detalle cada uno de los logros. 

-Una comparación innecesaria sobre algún deportista de tu propia selección, resaltando la deficiencia entre ambos.

-Un grito de indignación para inmediatamente aplicarte la ley del hilo por la siguiente hora.

 

Esta última, sin duda, es el peor resultado para Lewis; le es tan extraño cuando su radio con patitas decide llamarse al silencio porque alguien osó rebajar la figura del 10. 

 

También dependerá del rango etario de tu argentino a qué figura idolatra más.

 A él le tocó la messimanía, porque su argentino no conoce otra respuesta que Messi. 

Sencillo: Cualquier crítica o comentario malicioso guardátelo y te ahorrarás muchas discusiones innecesarias 



 

Lewis trata con todas sus fuerzas de no ser dominado por el veneno ponzoñoso que son los celos. 

Él no es celoso; sabe que Franco lo ama profundamente. El chico se lo reafirma cada día entre sus abrazos, sus besos y las acciones que hace. 

Pero la espina de verlo sonreír y dedicarle esa mirada a otro hombre (con una escandalosa diferencia de edad que también es un ídolo de su infancia) lo estaba carcomiendo. 

Y más si el chico va y le escribe: “Te amo más que ayer, menos que mañana 🔞🔞🔞”

 

No le queda otra que respirar profundo, sonreír y cobrarle sus celos por la noche.

Sabe que, al final del día, es el único que puede ver el estado lloroso que alcanza Franco después del tercer orgasmo. 





Consejo #08: No importa el compromiso, todo se suspende por el partido.



El día del partido es sagrado. El tiempo se detiene y lo único que importa es el encuentro deportivo del fino arte del balón pie. 

Cualquier actividad que no sea estrictamente necesaria se aplaza o se suspende.

 Te darás cuenta de que tu argentino se prepara para la ocasión con mínimo 24 horas de antelación. Decidirá dónde verlo, con quién verlo y qué comida disfrutar. 

No solo eso, sino que preguntará a todos sus compatriotas (y no compatriotas) las mismas especificaciones. De la misma será cuestionado, compartiendo con ahínco su ritual de preparación. 



‘Mami, ¿vas a ver el partido con Martu?’

‘Sí, papi, lo voy a ver con Lew… no, no podemos hacer un asado, recordá que es vegano'.

‘Sí abuela, sabés que usaré la camiseta que me regalaste'.

‘Gonza, esta vez lo tengo que ver en diferido porque acá serán las 3 a. m. Me quiero mataaaaar’. 

 

Entenderás, con el tiempo, que no es solo un entretenimiento, es un ritual de unión.

En Argentina, según las cábalas de cada uno, son momentos de conexión. Momentos de reencuentro con amigos, familias o incluso desconocidos. 

Es sentirse parte de algo colectivo que trasciende a uno. 

Es juntarse para la previa, el durante y festejar (o consolarse mutuamente) el postpartido. 

 

Despeja tu agenda y trata de ver el partido. Es importante que tu argentino se sienta acompañado y contenido. 

 



En su caso, los ven juntos. Ya sea en directo o en diferido, usando siempre la misma configuración: Una picada para saciar los nervios y una netbook. 

Apenas termina, dependiendo de la hora, Franco escribe o habla con su familia.

Lewis puede ver claramente la alegría en sus ojos cuando comenta por teléfono en español las mejores partes y crítica duramente las jugadas fallidas. 

Seguido por el anhelo cuando corta la llamada, en un gesto nostálgico que se niega a expresar en voz alta. 

Amaría poder hacer más, pero sabe que su novio voluntariamente decidió quedarse en Europa, volcando su tiempo en trabajar en Alpine para seguir desarrollando el auto. 

Pero también sabe, al ver la sonrisa y la mirada de agradecimiento que le dedica, que hacerse un hueco en su agenda para ver los partidos juntos es todo lo que su argentino necesita. 






Consejo #09: No te tomes personal las “amables palabras” hacia tu nacionalidad (aplicado a ciertos países).

 

Si justo justo tenés la mala suerte de que tu selección se entrecruce con la selección argentina, prepárate para ser picanteado por días, usando el sexo anal como alegoría a dominación y victoria futbolística.

 

¿Un poco primitivo? Quizás.

¿Efectivo? También. 

 

Ahora bien, en caso de provenir de ciertos países, a la típica chicana se le suma un componente de rivalidad que puede variar según la nacionalidad. Esa animosidad puede venir acompañada de un contexto sociocultural histórico que desembocará en palabras o términos no tan dulces. 

No te lo tomes personal; no te está atacando ni a ti ni a tus allegados. Si no que la misma efervescencia hace que el deseo de victoria se multiplique y que termine siendo un acto de: Ganen o mueran. 

Por lo que recabó en estos días, este fenómeno se da con:

 

-Brasil (rival histórico futbolístico, siempre ve bromeando a Franco con Bortoleto por lo mismo).

-Francia (subcampeón en el mundial pasado, que perdió contra Argentina.  Franco dice todo el tiempo: “Segundo, Francia”).

-España (historia independentista, entendible. Franco le picantea hasta a su manager que es española)

-Inglaterra (Lewis prefiere no entrar en detalles, es de conocimiento público el origen del rencor).



Y con respecto a este último… bueno, básicamente, desde que se determinó el enfrentamiento para las semifinales, su novio lo tomó por los hombros y le dijo seriamente: 

“Perdón por las cosas que puedas escuchar de mi parte a partir de este momento, pero para que sepas, básicamente sos el único inglés que no sos un culo roto”.

“Vos y tu familia. El resto de mis mecánicos y de la grilla se puede ir a donde no les da el sol”

 

 

Pasemos al siguiente punto. 




Consejo #10: El fútbol es más que solo un deporte. 



Es algo difícil de explicar y no todo el mundo estará de acuerdo.

Probablemente pienses que es una exageración. 

Y quizás lo sea; existen cruzadas más importantes que un partido. Hechos fundamentales en la historia, en la vida, que merezcan la misma atención, pero que por injusticia quedan relegados a un papel secundario. 

Pero para una gran parte de la población argentina, el fútbol trasciende el ámbito deportivo; se vuelve algo intrínseco a la identidad nacional.

Es la perfecta alegoría de seguir intentando, caer y levantarse de las cenizas. 

Es representación, pasión y unión.

Es un momento de alegría en una sociedad acostumbrada a oscilar entre el éxtasis y la agonía (según lo que entendió de una canción que le enseñaron).

 

No intentes entenderlo, simplemente acompaña a tu argentino en “esta locura”.

Asegúrate de que se alimente, se hidrate y que pueda ser feliz en los días que dure la participación de su selección en el mundial. 










Lewis pensaba, sentado cómodamente en el sillón amplio con la picada y la netbook preparada; cuando sintió un golpecito sobre su hombro. 

Sorprendido, giró rápidamente su rostro, relajando sus facciones al ver la sonrisa emocionada de su pareja.

Tenía la misma camiseta arrugada, el collar dorado (que leyó en Twitter que tenía que usar) y un pote de hummus en su mano. 

Una mirada de absoluta determinación competitiva adornaba todo su rostro. 

 

El mayor le igualó el gesto. 

No iba a negarlo, él también quería que su país ganara, pero estaba más relajado; no iba a competir con el chico por ello. Ya bastante era hacerlo cada fin de semana en la pista.




—Mirá que hoy te rompo el culo, eh. — Franco se acomodó a su lado, dejando el cuenquito en la mesita ratona, mientras que apretaba play a la transmisión, con las banderas entrando al campo de juego. 

—¿Y eso es una amenaza o una recompensa? —Lewis acotó arqueando una ceja con tono insinuador.

 

El adorable sonrojo que recibió mientras el joven farfullaba palabras inentendibles era toda la respuesta que necesitaba. 

 

Sonrió para su adentro. Definitivamente puede sobrevivir a todos los mundiales si con eso se aseguraba poder ver esas mejillas sonrojadas y esa alegría contagiable todos los días de su vida. 

Notes:

¿Qué les pareció?

Apenas vi que era Argentina vs Inglaterra mi mente corrió a “Como Lewis sobrevivirá a la semifinal con Franco con lo intensos que somos?” y después de ver muchos videos de Navaja Crimen, surgió esto.

Asique mientras se jugaba el partido fui escribiendo esta pequeña idea. Y como celebración por el paso a la final les comparto se los comparto!

Tengo 300 ideas rondando por la mente en este momento, veremos que logra ser escrito antes del domingo.

Espero que les haya gustado, cualquier comentario o reflexión es bienvenida.

Nos leemos en el próximo <3

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