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salir de la melancolía

Summary:

nicolás se siente perdido, siente que nadie lo entiende.
se obsesiona con alguien que seguro lo entendería, si tan sólo lo conociera.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter Text

Album cover for seru giran's peperina iPhone de Nico Salir De La Melancolía Serú Girán - Peperina 0:24 -1:27

Todavía recuerda con nostalgia aquel 2022, una de las primeras veces que fue convocado a una doble fecha de eliminatorias. Esos días fueron claves en su vida, marcando para siempre su decisión de reconocerse argentino. A pesar de haber nacido tan lejos, sabía que eso era lo que quería para su futuro. Siempre lo supo, fue casi como algo natural. De esas cosas que ya naces sabiendo, que llevas como una marca en la piel. O quizás siempre sintió que había algo en Argentina llamándolo, tirando de él como un hilo tensado. En ese momento no reconocía a qué se debía, atribuyéndole a su necesidad de brindar honor a las raíces de su familia. A la necesidad de enorgullecer a un padre que había dado todo por la albiceleste, así como lo habia dado todo por él y su sueño de ser futbolista.

Conocer a los grandes ídolos de su selección, además de a las nuevas promesas del fútbol, fue un evento increíble en su carrera. Ver chicos tan cercanos a su edad quedar seleccionados fue un poco frustrante, pero sabía que tenía años por delante para ser titular. A la vez conoció a míticas figuras, como Lionel Messi. Era casi utópico ver cómo todos orbitan alrededor del mayor, todos con el mismo deseo que él: honor, gloria, éxito. El objetivo máximo, ser campeones. Todos estaban sedientos, pero eso no afectaba en su funcionamiento como equipo y en la gran camaradería. Hizo grandes amigos, como Julián Alvarez y Enzo Fernandez, a pesar de ser ambos salidos de River entendían su corazón azul y lo apoyaban en su sueño de alguna vez brillar en Boca, otro de sus objetivos.

A pesar de que esa vez no pudo quedar en la lista definitiva, le había sido útil como una guía para ver lo que algún día lo recibiría. Nicolás estaba decidido de que su futuro era en la selección argentina, por más que las primeras veces se sintió más como un niño al cuidado de los jugadores profesionales. Fueron cálidos al recibirlo, guiando su juego e intentando incluirlo dentro de todas las actividades diarias de las que pudiera ser parte a sus apenas 18 años, cumplidos tan sólo unos meses antes del mundial 2022. Era una experiencia que lo había marcado, un recuerdo precioso en su memoria.

Su afán de inmiscuirse todo lo posible en la cultura argentina aumentó todavía más a partir de ese momento. Desde toda la vida tenía la costumbre de ver los partidos de Argentina con su padre, pero también los de Boca. Era una pasión compartida más, la pasión por el xeneize era contagiosa. Recordaba las miles de veces que le decía a su padre del deseo por tener una carrera en el club, por sentir la vibración del estadio y la euforia de sus hinchas.

En ese deseo por hacerse uno con el fútbol fue que lo descubrió. La primera vez que él lo vio, a pesar de que fuera a través de una pantalla a cientos de kilómetros y el otro no fuera consciente tampoco de que estaba siendo visto por él. Era un poco imposible no reconocerlo en la cancha, si tenía que ser sincero. No todos los días veías a un jugador con el cabello de un tono naranja tan potente. Y además de eso, no siempre veías un lateral izquierdo tan ofensivo. Era hipnótico verlo, jugando sobrado y agrandado. Riendo de vez en cuando, demostrando su poder. Podías sentir hasta a través de la pantalla cómo a los jugadores les molestaba su actitud. Eso fue quizás lo primero que lo cautivó, a pesar de que él se veía serio, no tan amigable. Valentín, ese era su nombre. Valentín Barco.

Desde ese momento en adelante, Nicolás no se perdía un partido del equipo. Sabía admitir que su antigua tradición de verlos todos se había visto un poco interrumpida por su extenuante carrera en el Real Madrid de Castilla, sabiendo que pronto en ese año llegaría su debut en el equipo mayor. Eso lo tenía nervioso la mayoría del tiempo, la presión de dar lo mejor de sí era algo que muchas veces no lo dejaba dormir por las noches. Y ahí es cuando acrecentaba su conocimiento sobre el jugador argentino, muchas veces viendo los partidos durante la madrugada. La oscuridad de su cuarto y la luna eran las únicas testigos de su ensoñamiento con un jugador que ni siquiera conocía en persona. De a ratos incluso se siente un poco ridículo, mirando en la pantalla cómo se reproduce una entrevista del lateral. Se pregunta, mirando la ventana, si allá, tan lejos de él, Valentín Barco tiene los mismos miedos que él sobre el deporte. Si es que él también se siente ansioso de llegar a la Selección Mayor, si es que alguna vez sus caminos se encontrarán. Es algo con lo que sueña despierto, pensando qué hará si alguna vez hablan de frente. Imagina posibles conversaciones mientras mira otra vez su perfil de Instagram, sin animarse siquiera a seguirlo en esos momentos. Nico sueña despierto para escapar de a ratos de la presión que le corta la respiración, sin entender por qué su estómago se llena de unas cosquillas nerviosas cuando ve al joven en su pantalla, sin detenerse a pensarlo demasiado jamás.

Sus días transcurren de esa forma desde junio, entre sueños con un desconocido e ir corriendo por las calles de Madrid para llegar a sus entrenamientos, compartir con su familia y hablar del futuro. A veces no sabe muy bien cómo canalizar todos los sentimientos que guarda en su mente y corazón, temiendo que los mismos lo termine por ahogar. Intenta hacer nuevas cosas para distraer su mente de caer en ese loop obsesivo, además de intentar convencerse de que no es sano mantener una relación parasocial con un jugador, menos siendo él otro jugador de fútbol.

Piensa que quizás debería buscar otras formas de distraer su mente que no impliquen obsesionarse con la vida de un desconocido, quizá había más formas de incluirse en la cultura argentina de manera menos extraña. Por lo menos de una forma que sí pudiera comentar abiertamente con su familia, ya que todos notaban el cambio de actitud en el rubio. Cada vez que su padre le cuestionaba si algo había cambiado, él le decía que sólo eran los nervios y la vida en sí misma, ocultando bajo siete llaves su secreta actividad. La mayor parte del tiempo agradece ya tener dieciocho años, razón por la cual ya sus padres no revisaban sus dispositivos, ni controlaban su tiempo al celular. Sería vergonzoso explicar por qué todo el historial estaba lleno de videos diversos alrededor de Valentín Barco: entrevistas, resúmenes de partidos, partes de su historia y su vida. Sí, definitivamente no podían ver eso.

Así fue como decidió comenzar por algo más simple, la lectura y la música. Era algo relajante, inmiscuirse en historias de diversos autores que fue encontrando en su búsqueda. Muchos hablaban de Buenos Aires o de diferentes provincias de Argentina, imaginando en su mente todos esos paisajes hermosos. Y a la vez la música era algo que lo ayuda a descontracturar, moviéndose al ritmo de canciones viejas pero entretenidas como El muchacho del pelo largo, una canción que descubrió al ver una recomendación de cine argentino, El Ángel. La historia lo había fascinado, pensando que algún día quería recorrer las calles donde filmaron esas escenas. En el fondo de su mente, la misma cuestión de siempre: ¿Será que a Valentín también le gusta esto? Lo dudaba, por lo que había visto en sus redes sociales. Se preguntó si él podría enseñarle otras partes diferentes de su cultura.

Las tardes de junio en Madrid eran ideales para caminar y despejarse, el calor era abrasador pero eso no lo detiene. Acostumbrado a agotar su cuerpo, poco le interesa que el sol le queme las mejillas mientras camina e intenta recordar si utilizó protector solar facial o no. En su camino termina chocando con una librería, un lugar pequeño y bastante discreto. Entra con la idea de encontrar algún libro para leer, paseándose por los pasillos silenciosos, observa los distintos géneros que hay por todo el lugar. Hasta chocarse con una estantería de algo muy diferente: agendas. Hace algunos días su madre le había dicho que quizás le vendría bien tener una, a veces olvida cosas importantes al tener tantas ocupaciones. Pero en la cabeza del rubio apareció la idea de documentar aquellas cosas que le gustaría hablar. Siempre fue un chico tímido, muy reservado. Nunca quiso molestar a nadie con sus sentires, creyendo que su círculo íntimo ya hacía mucho siguiéndolo en este sueño ambicioso. Así fue como, esa tarde donde el calor choca con el asfalto de las calles, él salió de la tienda con una pequeña bolsa de madera y un objeto que se volvería en algo muy preciado, su nueva agenda. Era simple, de tapa azul y páginas en blanco, esperando recibir aquello que él quería decir.


Junio 05, 2023.

Nunca supe cómo se comienzan este tipo de cosas, jamás tuve un “diario”. ¿Debería poner secretos aquí? Se supone que es algo íntimo. Estoy escribiéndole al diario como si pudiera responderme, qué tonto. Pero es que estoy hasta nervioso de escribir en este papel. Podría contarte un hecho muy grande de mí- estoy próximo a participar en la gira de pretemporada del Real Madrid!!! Es un sueño hecho realidad. Pero a veces tengo miedo, ¿qué tal si estando allí lo arruino? Y si no puedo dar lo suficiente? Si todos esperan demasiado de mí y quizá no doy la talla… me aterroriza. Y podría contarte un gran secreto mío, el más resguardado- creo que soy fanático? de alguien. Podría decirse que más que fanático, siendo que es una persona en el mundo que podría entenderme. Me pregunto, si lo tuviera frente a mí, si terminaríamos siendo amigos. Sueño despierto gran parte del tiempo. Son preguntas sin respuesta, desearía que el diario pudiese hablar. N.P

Junio 29, 2023.

Hoy ganaron :) ¡Convertiste un gol! Quisiera felicitarte, pero seguro pensarías que es raro. ¿Será que me conoces? ¿Me habrás escuchado nombrar entre las concentraciones? O por algún lugar? Será, será, será. Cada vez falta menos para la pretemporada. Tengo menos miedo que antes, si has podido darlo todo de ti en partidos- quizá yo pueda, verdad? Ojalá sea así. N.P

Le cuesta todavía acostumbrarse a la idea de tener un diario, hay días donde no sabe qué escribir sobre sí mismo. Pero es una certeza que sí sabe qué escribir sobre aquel chico que le hace sentir más acompañado, si es probable sentirse así por alguien que no conoce. Piensa que quizás Valentín es una forma que tiene de sentirse menos solo en un mundo difícil, pero a la vez no encuentra nadie que lo haga sentir de esa manera sin ser nadie en su vida. Cierra la libreta, dejándola a un costado de su cama. Se acuesta para mirar, ahora, la oscuridad del techo. La única certeza que tiene es que ambos ven la misma luna en distintos horarios, quizá sea ella quien le lleve su mensaje a Valentín, quien le pregunte si él siente esa misma conexión cuando lo mira, a 10.050km de distancia.

 

Julio 23, 2023.

¡Hoy ganamos! La pretemporada arrancó bien, todo el equipo está de buenos ánimos y eso me contagia. Dallas es una ciudad linda, he venido con mi familia, eso me hace sentir un poco menos solo. ¿Tú viajarás solo? ¿O te acompañarán tus padres? En fin. Espero que siga igual esta racha, además de ojalá jugar y poder demostrarme. Sé que puedo llegar a mi objetivo. ¿Cuáles objetivos tendrás en mente tú? Suerte mañana. Te llevo el deseo con la luna. :) N.P

Agosto 03, 2023.

Pequeño resumen de fechas: 26/07: 2 - 3 ganamos. 29/07: 3 - 0 perdimos :(. 02/08: 3 - 1 perdimos otra vez :( Hay que mantener el optimismo, ¿no? Ustedes han empatado ayer, supongo que todas las buenas rachas flaquean a veces. N.P

Agosto 23, 2023.

Sentí hoy una angustia enorme por primera vez, creo que nunca había sentido mi corazón estrujarse así ¿soy egoísta por comenzar de esa forma esta entrada cuando eres tú quien ha quedado tendido en el campo? Pero tus lágrimas me conmovieron hasta llorar yo, Valentín. El dolor en tu rostro me aflige. Quisiera preguntarte cómo estas, pero no soy quién para irrumpir tu espacio. Estas son las noches donde deseo dejar de ser invisible. Valen, estas son las noches donde me pesa no existir en ti. Espero que estés bien. Rezo por ello. Ojalá la luna te lleve mi deseo, Valentín. A través de todos estos kilómetros. Nico.

Al día siguiente, a la par de su rutina, se fue informando sobre la marcha de la lesión y el próximo tratamiento que le darían. Le sorprendía que quisieran acelerar tanto su recuperación, pero a la vez entendía que él era clave en la formación para seguir adelante en los torneos. Se había ganado con garra su titularidad y eso era obvio. Mientras tanto, Nico se cuestiona si es que él se esta atrasando demasiado. A pesar de estar en el Real Madrid Castilla, era verdad que todavía no era titular, ni estaba cerca de ser titular en el primer equipo. Además sabía que el joven había participado jugando para la selección en la categoría sub-20, había pasado varias horas lamentándose el no poder ser parte debido a las exigencias del Real, ¿por qué la vida parecía demostrar estar en contra de que ambos se crucen de una vez en alguna parte? Todos los chicos del equipo, por lo que observó en partidos, parecían llevarse bien y ser cercanos al pelirrojo. Algunos especialmente cercanos, ugh. Era molesto, ¿estaba empezando a ser celoso y posesivo de alguien que ni lo conocía? Quizás sí, quizás no. Era de verdad patético hasta este punto. No sabía ya muy bien cuáles eran sus sentimientos específicos por él, si es que podría llamarle sentimientos de algo tan unilateral. No tenía experiencia en el campo amoroso, más allá de algunas confesiones recibidas por chicas que conoció en el colegio, las cuales rechazó con suma amabilidad. Siempre se sintió extraño pensar en el amor, por alguna razón era más incómodo pensarlo alrededor de una mujer. Guardó esos sentimientos en su corazón, tan escondidos como su adoración al jugador argentino. Sin tener el valor suficiente para indagar de más en su interior.