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Como tratar de ignorar a un enano bostero en 7 días

Summary:

Nico Paz es un simp por el Colo Barco. Todos sus amigos lo saben. Un día, Enzo Fernández se cansa de la situación y le da un consejo a Nicolás que lo hace darse cuenta de que está migajeando un montón (en comentarios de instagram y en la vida real) por un colorado que no le da bola. Así que empieza a ignorar a Valentin, pero no por mucho.

Notes:

BUENO ayer vi en tw que el colo le ignoraba los comentarios de ig a nicopá JAJAJA y dije listo hagamos un fic🙏🏻🙏🏻🙏🏻

la idea de que enzo le diga migajero a nicopá la saqué del tweet de una chica, el user es @slythereid así que créditos Y GRACIAS🩷😭

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Nico Paz era un simp por Valentin Barco. Desde el primer día donde se conocieron, supo que jamás podría apartar su vista de ese colorado que no le daba ni la hora. Nico nunca se había enamorado y si bien sabía que le gustaban los chicos, su pecho floreció con aquel amor tan fuerte e intenso que solo tu primer enamoramiento te puede dar. Al principio pensó que el sentimiento se iba a aliviar y desaparecer en algún momento, pero eso no pasó y ahora tenía muy en claro que tal vez nunca pase.

Si bien el colo era una persona muy amigable y extrovertida con todos, Nico no era su persona favorita. Había sentido cierto recelo cuando se enteró que era español y que lo habían elegido a él para jugar en la selección, en vez de a sus tantos amigos que se rompen el lomo desde el primer día para llegar a cumplir sus sueños. Para Valentin, Nico no era más que una persona primermundista y privilegiada que no iba a encajar en su grupo más argentino que Bendita de Canal 9.

Nico quería realmente que sean amigos. Le comentaba sus publicaciones en instagram tratando de joder y quedar como buena onda, y cuando se veían siempre trataba de conversar con él aunque sea de la humedad que había en las paredes. Nunca le funcionaba: el colo no se mostraba abierto a tener otra conversación con él que no fuera un "Muy buen juego hoy" o "Todo bien. Gracias por preguntar", y tampoco le contestaba sus comentarios (que sí eran divertidos pero no le gustaba admitir eso) en las redes.

Unos días después de que empezaron su concentración rumbo al comienzo del Mundial 2026, Enzo al que podían tachar de despistado y que le chupaba un huevo todo le comentó algo que lo dejó pensando.

– Y? Ya tuviste suerte con el colorado que no te da bola?

– Qué dices? – Sin querer le salió muy marcado su acento español, cosa que pasaba siempre que se ponía nervioso o estaba estresado.

– Que siempre veo que tratas de hablar con Barco y él ni cabida te da. O le comentás cosas en Instagram y él no te puede ignorar más porque Elon no puso esa opción – Julian que también estaba en la conversación le pegó un zape en la cabeza a su amigo (o novio? Nico todavía no había descifrado bien que relación tenían esos dos) y miró a Nicolás.

– Nico mi vida, Enzo es un tarado así que no lo escuches. Pero sí notamos eso. ¿Qué pasa con Valen?

El rubio había encontrado a Julian y Enzo dos personas muy simpáticas y amables. Fueron unos de los primeros en tratar de entablar conversaciones con él e invitarlo a hacer cosas con todo el grupo. Les estaba inmensamente agradecido y había llegado a determinar que podía confiar en ellos. Y también estaba el hecho de que eran muy cariñosos entre sí, así que no creía que podrían ser homofobicos. Decidió contarles su situación.

– Puede ser que me guste Valen. Pero él parece que me odia y yo no sé como hacer para me preste un poco de atención, y vea que puedo ser copado – Nico había aprendido la palabra copado y no la podía dejar de usar. La había escuchado de Valentin y consideraba lindo que su vocabulario pudiera adoptar palabras o frases usadas por el colorado. Bastante triste pero él era feliz con poco.

Julian y Enzo se miraron y chocaron los puños sonriendo de oreja a oreja.

– Ya lo sabíamos pichón. Hicimos la teoría hace unos días y estamos felices de que sea verdad – Dijo Enzo acercando su silla y la de Julian más cerca de Nico, para que diera la impresión de que estaban en un círculo teniendo una conversación privada e importante – Te voy a dar un consejo. Basta de ser tan migajero como dicen los jóvenes.

– Vos también sos joven Enzo – Río Julian.

– Shh gordo. No interrumpas mi momento de reflexión. Como te decía, dejá de intentar hablar con él y basta de responder como fan sus publicaciones en ig. Ahí el colo se va a dar cuenta de que es un estúpido y de lo que se pierde. O puede también chuparle un huevo pero esperemos lo mejor.

Paz había pensado en el comentario de Enzo todo el día. Tal vez la mejor opción era hacerle caso y dejar de rogarle a una persona que claramente no estaba interesada en él. Se sentía bastante triste, porque a pesar de las negativas del otro chico, todavía guardaba muy dentro suyo un deje de esperanza de poder llegar a algo con el pelirrojo. Tener un amor no correspondido era el peor castigo para alguien tan sensible, y con tanto amor para dar como Nico. La vida no era justa la mayor parte del tiempo.

Así que comenzó su plan titulado por el Cuti (que terminó enterándose de la situación junto con Lisandro) como "Cómo ignorar a un enano bostero en 7 días". Tal vez Cristian debería dejar de ver tantas películas románticas.

El rubio dejó de comentarle las publicaciones y dejó de buscarlo en la multitud para tratar de comenzar una conversación con Valen. Cuando se cruzaban en los pasillos Nico saludaba con un simple "Hola" y seguía su camino sin detenerse, o cuando comían y por casualidad (o no) les tocaba sentarse juntos, Nicolás comía en silencio y se reía de las boludeces que hacían los demás sin prestarle mucha atención a la persona que tenía al lado.

Esta situación no pasó desapercibida por Valentin. La primera vez que se habían encontrado solos en la cancha porque habían llegado más temprano que los demás, y el rubio simplemente lo saludó y se sentó a ver su celular, le pareció extraño. La segunda vez publicó una foto en Instagram y se durmió esperando el comentario que siempre llegaba de parte del otro chico. Y las situaciones de ese índole siguieron repitiendose: ya no más charlas en el vestuario, en la cancha cuando tomaban agua, ya no más comentarios bobos en instagram y ya no más miradas fijas hacia su persona cuando se encontraban con más gente.

Algo había pasado, y él lo iba a descubrir. Probó suerte con Julian y Enzo, ya que eran unos de los más cercanos a Nico en comparación a los demás. Nada salió de sus bocas y se hicieron los desentendidos con el tema, pero Julian no sabía mentir así que confirmó que algo pasaba. Después intentó con Licha y el Cuti.

– Lo que haga el niño paella no nos puede importar menos. Pero si tanto te interesa andá y hablá con el chaval de frente, que no somos tus palomas mensajeras.

Valentin se había llegado a encariñar con Nico. Inconscientemente había terminado en una situación donde esperaba con ansias sus interacciones con el rubio, y esperaba ver sus comentarios en instagram. Si bien había establecido en su mente la concepción de que Paz no tendría que estar ahí, con el tiempo se fue adaptando a él y arrepintiendose de haber pensado eso en un principio.

Nico emanaba una calidez y una paz (haciéndole honor a su apellido) que no podía ver en nadie más. Lo había visto joder con Juli y Enzo, reírse de las tonteras que siempre hacía el Licha, llorar en el cumpleaños de Messi como si estuviera viendo a su papá, tratar de entender cuando De Paul le mostraba su colección de labubus, y hablar de Boca con Paredes, que le fue inevitable no caer en la propaganda de amar a Nico Paz. Pero aquella no era una propaganda pensada para que chicos como él cayeran, era la esencia de Nico y su dedicación por la vida que lo hizo pararse en un lugar donde ahora necesitaba verlo y querer estar con él.

Se hizo el difícil y el de rogar porque había algo en él que todavía no le permitía dejarse llevar, y darle pase a una oportunidad nueva de conocer a alguien y tratar de ser feliz. Sus antiguas relaciones fueron un desastre y tal vez no quería que vuelva a pasar eso. Pero ahora le hacía tanta falta Nico que ya no podía respirar, y necesitaba recuperarlo. Lo que ya había y mucho más.

Después de dar vueltas por todo el hotel donde se estaban quedando pudo encontrar a Nico sentado en el comedor vacío, comiendo una manzana con un aspecto tan triste que le daban ganas de abrazarlo y quedarse ahí toda la vida.

– Qué onda Gallego. Por qué parece que comer manzana es el peor castigo que podrías tener? La estas mirando como si fuera la causa de todas tus desgracias – El colorado dijo con una sonrisa y se sentó en la silla frente al otro chico.

– Preferiría estar comiendo un alfajor – Nico sonrió levemente y levantó la cabeza haciendo que conecten miradas con Valentin. Sus ojos estaban rojos y el colo no sabía si era por la falta de sueño o porque estuvo llorando.

– ¿Qué alfajor te gusta más?

– En realidad no sé. No probé muchos de Argentina, pero me gusta el chocolate blanco así que alguno que tenga eso.

– Que aberración que no hayas probado muchos y que tu preferido sea el chocolate blanco. Yo prefiero el chocolate negro. Cuando vayamos a Argentina y no estemos en el mundial vamos a comprar y hacer un mundial de alfajores. Te van a encantar.

– Me encantaría – El rubio río.

Ambos se quedaron en silencio. Nico con una sonrisa, y Valen con una mueca nerviosa porque no sabía que decir a continuación.

– No te vi mucho estos últimos días – El colo miraba cualquier cosa que no sea la cara de la persona que tenía adelante, y Nico había dejado de sonreír para mirarlo confundido con la cabeza ladeada sin entender que estaba queriendo decir.

– Sí, nuestros caminos no se cruzaron mucho.

La verdad era que Nicolás había sufrido mucho esos últimos días. Cada segundo esperaba que Valen se diera cuenta de su ausencia y que vaya a hablar con él sobre lo mucho que lo extrañaba. Era tonto seguir teniendo esperanzas pero hasta esa mañana él las había conservado. Ya había pasado una semana completa, y el colo nunca llegó. Por suerte hoy era domingo, y todos descansaban saliendo a algún lado o quedándose en la comodidad de sus habitaciones. Resignado lloró toda la mañana y se saltó el almuerzo. En algún momento de la siesta se despertó y como no daba más de hambre decidió ir a comer algo.

– Te extrañé. Es raro no tenerte deambulando y deseándome suerte antes de cada entrenamiento – La voz de Valen salió insegura, como tratando de tantear terreno y ver que era lo que estaba pasando con el rubio.

– No te quería molestar.

– Nunca me molestas Nicolás.

– Siempre que te hablo dejas muy en claro que no quieres que esté ahí – Las palabras salieron con un matiz de frustración y resignación que el más alto tenia guardado en su corazón. Al escuchar eso Valentin miró fijamente al chico que tenía adelante, y vio su esfuerzo por no llorar y tratar de parecer fuerte.

– Eso es no es así gallego. Por qué decis esas pelotudeces?

– Porque es cierto Valen. Cada vez que intentaba hablar con vos salías corriendo con la excusa de tener algo para hacer. Siempre me contestabas con monosílabos y eso era lo único que recibía de vos – El colorado se sorprendió por lo mucho que su indiferencia había afectado a Nicolas, y se quedó callado sin saber como hacerle entender que es lo que en verdad sentía.

Paz al ver la falta de respuesta por parte de su compañero de equipo, se levantó con la intención de irse y dejar de pasar vergüenza. Puso su celular en el bolsillo del buzo y se levantó, rodeó la mesa y cuando estaba a punto de comenzar su camino devuelta a su habitación, Valentin habló.

– Me gustás Nico, y no estaba seguro de dejarte entrar a mi vida. Admito que al principio me caías un poco mal pero después pude entender que mi recelo no era hacia vos, sino hacía lo que me haces sentir. Perdón por hacerte entender que te odio o algo – El rubio se dio la vuelta lentamente y fue despacio a la punta de la mesa, cerca de donde estaba sentado el colorado. Estando cerca pudo darse cuenta de la mirada de arrepentimiento de Barco y como este le suplicaba con la mirada que no se vaya.

– Soy bastante boludo. Pensé que ignorarte era lo mejor y que algún día se me iba a pasar esto que siento, pero el momento en que desapareciste de mi vida fue el peor. Te volviste una brisa de viento cálido que no quiero que se vaya – Valentin tomó tímidamente la mano del rubio, con la cautela y la paciencia de alguien que se acerca un animalito callejero. Suave y medido para que sienta seguridad y esperanza.

Se quedaron así un rato, con sus manos entrelazadas y asimilando la situación en la que se encontraban. Con el pulgar de su mano libre, Nico comenzó a trazar círculos en la mano entrelazada a la suya del colorado.

– Enzo me dijo que era un migajero de mierda, y que deje de arrastrarme por tu amor. Me hizo mierda que todos estos días pareciera que no te importara que yo esté o no.

– Me importás un montón Nico. Soy un desastre para demostrar lo que siento. Perdón – Valentin acercó la mano que no estaba en contacto con la del otro chico, y la ubicó en la cintura del rubio. La dejó ahí y no la movió más esperando una respuesta negativa por parte de Nicolás, pero este acercó más su cuerpo a la silla de Barco, tratando de demostrar que amaba el contacto que estaban teniendo.

– También me gustás colo. Creo que desde el primer día que nos vimos. Por eso comento siempre tus publicaciones en Instagram.

Barco no pudo evitarlo y pegó un jijeo que terminó contagiando al otro chico. Valen se tentó por haberse dado cuenta de que fue bastante hijo de puta con el más alto, y Nico porque la risa del colo era demasiado contagiosa.

– Perdón, me hice de rogar un poquito bastante creo. Me encantaban tus comentarios pero por culiado no los respondía.

– Que hijo de puta, y yo pensando que no era de tu estima.

– No eras de mi agradado, pero sos tan lindo que me terminé enamorando de vos. No podés tener esa cara y ser como un pancito con todos, y esperar que yo no me enamore – Nicolás se sonrojó a más no poder y tiró de la mano del otro chico para darle un abrazo. Ambos se quedaron así, disfrutando del contacto y de los nuevos sentimientos que florecian entre ellos.

– Ahora Enzo se va a reír más de mi. Va a decir que no me hice de rogar y que soy demasiado simp por vos.

– Que me la chupe Enzo, como si él no anduviera como perrito faldero detrás de Julian.

Esa noche dieron su primer beso y durmieron juntos abrazados, en su propia burbuja repleta de un tipo de amor que solo anhelar algo tan profundamente te puede dar. En la oscuridad de la habitación, Nico ya dormía profundamente en los brazos de Valen, y el colorado comenzó su nueva misión: comentarle todas las publicaciones de Instagram a Nico y responder las comentarios del chico en las propias.

Notes:

espero que les guste y si comentan me van a hacer super feliz🩷

gracias por los comentarios bonitos del otro fic, Y YA QUE ESTÁN (si no lo leyeron) vayan a mi perfil y lean mi otro ff del barcopaz😝