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Once Upon a History

Summary:

Hace más de veinte años,los yuu llegaron a Twisted wonderland,pero así como llegaron,se fueron.
Los años pasaron y nuestros personajes se graduaron,formaron familias y tienen empleos.Pero la magia al igual que los problemas nunca se extinguen,ahora les toca a la nueva generación.

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"La antorcha ha sido heredada, su llama sigue encantada.¡Que el telón vuelva a alzarse! ¡Pues una nueva historia está por ser contada!"

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Chapter 1: Llegada

Chapter Text

Érase una vez,un par de chicos sin magia que lograron lo imposible.

Estudiar en una escuela de magia sin tenerla,evitar que les cortaran la cabeza o que los conviertierán en arena.

Pero esa historia se dejó de escribir en el momento en que ellos cruzaron el espejo y no regresaron jamas dejando atrás el mundo de Twisted Wonderland para siempre.

Aunque,el mundo de Twisted wonderland siempre sorprende,porque como dirían por ahí:

Siempre espera lo inesperado...

En una habitación oscura y pequeña, un bulto se removía bajo las sábanas buscando un poco de calor. Las bajas temperaturas hacían imposible volver a dormir.

Con un suspiro, se levantó, se vistió y esperó a que la alarma sonara a las 5:24 de la mañana.Sin distracciones,terminó de arreglarse para tomar sus cosas y salir de aquella casa que seguramente había visto mejores días.

La persona llegó a la parada del bus,subió al suyo y fue a su destino que resultaba ser un almacén,era grande y parecía más ser un supermercado pero aún así el joven bajo y fue directo a este.

-¡Bastián!- Una voz estridente,muy ruidosa y capaz de reventar los tímpanos llamo la atención del joven quien volteo.

- Me alegra que llegues tan temprano,necesito que vayas a ayudar a descargar un camión.- Al escuchar la indicación el asintió y fue a los vestidores para ponerse el uniforme e ir a trabajar... Igual que todos los días.

Ese era el Bastián Wendell.

Dieciséis años.

A su edad debería estar preocupándose por tareas, exámenes o por qué ponerse para ir a la escuela al día siguiente.En cambio estaba descargando cajas más pesadas que él desde las cinco de la mañana..

-¡Bastián apúrate! Necesitamos bajar esto antes de las 7!-.Si,asi era su vida,sin contar su segundo empleo después de terminar este.

El día le pasó rápido por alguna razón,siempre se le hacían eternos así que ahora odiaba más ese día,terminando su turno se fue directo a un restaurante de comida rápida,odiaba ese lugar aún más que el almacén pero lo necesitaba para tener dinero para comprar comida porque su padre nuevamente se la acabo.

El segundo empleo no era más que solo atender y sonreír,además de aguantar a un joven llamado Alan,cuyo padre es el dueño del local y por consecuencia el mocoso no haría nada.

Era chistoso decirle a los de su edad "Mocosos" aunque el también debía ser un mocoso estudiando y no un mocoso sirviendo papas fritas a un combo infantil.

El día termino al fin,como dirían muchos menos Bastian,odiaba regresar a su casa,mientras que algunos tenían a una madre o padre para abrazarlos y comida caliente en la mesa el solo tenía comida a domicilio,botellas de cerveza por doquier y su padre recordándole que es un maldito fracasado y queriendo golpearlo.

Al llegar a casa,Bastian se quedó unos segundos frente a la puerta escuchando,ya que,si había gritos, no entraba,si escuchaba las botellas romperse, esperaba,si escuchaba pasos, corría.

Aquella noche no escuchó nada y eso era bueno ya que el silencio era mucho mejor que encontrar a su padre despierto.Al entrar se fue directo a su habitación,no sin antes recoger todas las botellas y basura que había esparcidas en el suelo.

Se fue a la cama tan solo terminó de limpiar,al otro día tenía turno en la noche así que estaria hasta el medio día en casa.

El día siguiente fue igual,solo porque Bastián sentía que algo lo observaba desde lejos,aún así ignoro está extraña sensación y siguió haciendo sus cosas.para desgracia de el su turno se alargó más de lo esperado,por lo que tuvo que quedarse a cerrar el local y limpiar antes de retirarse.

La noche cayó más rápido de lo habitual.
Bastián salió del restaurante cuando el reloj marcaba casi las doce.El aire era frío y las calles estaban casi vacías.Con las manos en los bolsillos comenzó el camino a casa.

Otra vez.

El mismo recorrido.

El mismo silencio.

Aunque... aquella sensación seguía ahí,era como si alguien caminara detrás de él.

Se detuvo y giró sobre sus talones pero no había nadie.

-Estoy imaginando cosas...-Murmuró, reanudando el paso.

Llegó al último cruce antes de su casa.El semáforo peatonal cambió a verde y dio un paso hacia la calle.

Entonces ocurrió.

Una fuerza golpeó su espalda y no fue un empujón fuerte... pero sí lo suficiente para hacerle perder el equilibrio.

-¿Eh...?

Tropezó hacia adelante,levantó la vista y una luz blanca e intensa lo cegó por completo e instintivamente levantó un brazo para cubrirse el rostro.

El estruendo de unos cascos golpeando el pavimento retumbó en toda la avenida.

El relincho de un caballo.

El chirrido de unas ruedas.

Y después...

Oscuridad.