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Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 14 of Because we work, we shouldn’t, but we do
Collections:
Augustrope 2026
Stats:
Published:
2026-08-14
Words:
1,017
Chapters:
1/1
Comments:
1
Kudos:
7
Hits:
213

I Still Sleep On Only One Bed

Notes:

Día 14
Prompt: There’s Only One Bed

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Wednesday se pellizcó el puente de la nariz después de terminar de leer y corregir el último párrafo del penúltimo capítulo de su novela. 

—Si quieres puedo darte un masaje —Enid le susurró al oído mientras apoyaba sus manos en los hombros de su novia. Antes de alejarse le dio un beso en la mejilla.

—Sería lo mejor para terminar con esta tortura —Wednesday cerró los ojos y se entregó a los cuidados de su novia.

—Desconocía qué fueras una experta —A Wednesday le invadió el sueño, sin embargo, ella vio en su reloj que aún era muy temprano.

—Cuando quieras —Enid giró la silla para besarla. Tuvo la tentación de sentarse en el regazo de Wednesday, pero el sonido de su celular, interrumpió el idílico momento. 

—Creo que es urgente —Su celular volvió a sonar. Enid lo había ignorado. Con una respiración exagerada, ella se alejó para contestar y colgarle a la persona que la molestó. 

—¿Qué quieres Yoko? —alcanzó a escuchar Wednesday antes de buscar su pijama y toalla e irse a dar un baño de tina. 

Enid se acomodó en su cama para escuchar a su amiga que no podía pronunciar algunas palabras.

—No me puedo creer que a estas horas ya estés borracha —Enid agarró su botella de agua para jugar con ella. 

Mientras Enid intentaba mantener una conversación coherente con su amiga, que desde un principio la invitó al bar donde estaba con su novia y que Enid la rechazó. Wednesday estaba disfrutando del agua caliente junto con las sales aromáticas qué le regaló Enid y que entre broma y verdad dijo que tendrían que probarlas juntas. Wednesday en ese momento no rechazó ni aceptó la oferta y ahora no dejaba de pensar que Enid estuviera con ella. 

Casi media hora después, Wednesday estaba secando su cabello solo con la toalla y vio que Enid todavía seguía con el celular pegado a su oído y también haciendo malabares como su botella. Con señas intentó advertirle qué tuviera cuidado. Enid le respondió con señas que no le entendía. Wednesday se acercó y murmurando le dijo que podía derramar agua en su cama.

—Eso no va a pasar —respondió mientras tapaba la zona del micrófono de su celular con la palma de su mano. 

Wednesday volvió a su cama para peinarse y dejarse el cabello suelto por esa noche. Durante algunos minutos le dio algunas miradas a Enid y cuando no lo hizo, solo pudo escuchar un grito. 

Wednesday al ver lo que pasó, solo sonrió y Enid terminó abruptamente la conversación.

—No te rías, mejor ayúdame a secar mi cama — Enid estaba sacando las sábanas y tocando el colchón. Todo el contenido de la botella se desparramó sobre él y algunas gotas fueron las que cayeron al suelo. 

—Estoy ocupada todavía tengo que hacer mi rutina de skincare —Enid le arrojó una almohada y Wednesday la esquivó. 

—Vamos, Wends, si me ayudas terminaremos más rápido —Enid buscó su secador de pelo, no lo encontró. Cuando iba a buscar una toalla, Wednesday le sujetó la muñeca izquierda.

—Espera, tengo una mejor solución

—¿Ah sí? —Wednesday le susurró al oído y las mejillas de Enid de inmediato se ruborizan. 

—¿Qué te parece? —Wednesday la soltó y le pasó un brazo por la cintura acercándola. 

—Qué debería estropear más a menudo mi cama —rió y le dio un beso rápido en los labios.

Unos minutos más tarde Enid sostenía su almohada y ya se había cambiado a su pijama rosa. 

—Ahora que lo pienso, ¿estás segura que dormiremos cómodas en tu cama? —Enid se detuvo cerca de Wednesday qué ya estaba acostada. 

—Muy segura, además sabes que me levanto temprano incluso los sábados, así que podrás dormir hasta el mediodía si quieres.  

Enid por alguna razón que no logra comprender del todo, estaba sumamente nerviosa. En todo ese tiempo que lleva compartiendo habitación con Wednesday, es la primera vez que compartirán una cama. Ahora, dada la naturaleza de su relación ella tenía varias preguntas, porque todavía hay un tema pendiente entre ellas. 

—O también puedes dormir en el suelo —Wednesday sugirió al ver que Enid estaba mirando hacia la nada. 

—¿Qué? —parpadeó con rapidez. 

—Estabas tan absorta en tus pensamientos… —Wednesday intuye lo que podría pasar por la mente de Enid, porque ella ahora solo tiene una idea. 

—Disculpa, solo estaba pensando que es la primera vez que dormiremos juntas —Enid se acomodó en el lado izquierdo de la cama, con su almohada todavía en sus manos. 

—Tienes razón —hizo una pausa— si quieres…

—Nada de eso, solo estaba pensando que quizás deberíamos haber dormido juntas en ese viaje a la playa o cuando nos convertimos en novias —Enid pasó su brazo derecho por la espalda de Enid y se apoyó en su hombro. 

Wednesday estuvo de acuerdo con las palabras de Enid. Le dio un beso en la sien y se levantó para apagar la luz. 

Cuando volvió a acostarse el silencio entre ellas no era incómodo, sino que pareciera que el ambiente de la habitación estaba cargado con distintas sensaciones. 

Enid fue la primera en tomar la iniciativa. 

Primero besó con delicadeza el cuello de Wednesday. Dejó un rastro de besos hacia sus labios. En un primer contacto fueron suaves, pero a medida que Enid se acomodó encima de Wednesday se volvieron más apasionados. Wednesday acarició directamente la espalda de Enid. 

Los besos de Enid volvieron a bajar hasta la zona de su cuello y antes de continuar con su camino, estaba el pijama qué le impedía tocar directamente la piel de su novia.

—Wends… —susurró con sensualidad, dejando una pregunta implícita.

Wednesday respondió desabrochando los primeros botones de su pijama. Esta cotidiana acción bastó para que un acuerdo mutuo quedará sellado, sin necesidad de otras palabras. 

Enid le demostrará cuánto es el amor que siente por ella, además de la frase de ‘te amo’, que le dedica todos los días. 

Esa primera noche juntas durmieron abrazadas, sintiendo el calor de ambas después de mantenerse despiertas hasta la madrugada y conociendo facetas desconocidas a la hora de tocarse en distintas áreas de sus cuerpos. 

 

Notes:

Gracias por leer