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Atrás de los goles

Summary:

Toda la selección estaba brillando por talento puro y propio, la hinchada los ovacionaba a más no poder, pero, mientras, Nico Paz (el español que se había "argentinizado", según las redes) y Valentín "el Colo" Barco, estaban dando de que hablar solo por su apariencia, o en el peor de los casos, por memes. La gente sabía que jugaban bien, pero estaba más que claro que este no era ni sería su mundial.

Mientras todos los demás se lucían en la cancha, Barco comenzaba a encariñarse con el rubio importado de acento raro. Y a Paz tampoco parecía molestarle mucho tener que entretenerlo con chistes malos con tal de que quitara esa cara de amargado.

Notes:

hello, decidí publicar este fanfic acá también porque soy muy propensa a borrar/abandonar mis trabajos en wattpad y quiero pensar que subirlos a otra plataforma me va a dar más "compromiso" para mantener las actualizaciones. espero que les guste. 🥹
van a ver qué son todos muy virgos y que tienen humor de pubertos de 14 años. yo avisé.

Chapter Text

Una de las cosas que más le gustaban a Nico de la Argentina era que su gente lucía alegre con frecuencia, para él era una sensación bonita recibir sonrisas calidas de parte de desconocidos por la calle, incluso aunque no hubiera motivo más allá del saludarse entre sí.

¿Y entonces, por qué este chico siempre tenía tanta cara de enojado?

Hacía no mucho que era compañero de Valentín Barco, o "el Colo", como era más conocido, pero una de las pocas características que había observado de él en este poco tiempo era —sin duda— su expresión de perrito rabioso enojado. Bueno, perro, gato, conejo, cualquier animalito enojado en sí, solo parecía una mascota enfadada por no haber recibido lo que quería.

Podía entenderlo, a él también le daban muchas ganas de salir a jugar y mucha frustración cuando no lo conseguía debido a su edad y a su posición, ¿pero es que no se daba cuenta de que eran igual de jóvenes? ¡Ya tendría todo el tiempo del mundo una vez se acabara este Mundial!

A los ojos de Nico, el Colo no parecía ser muy consciente de ese detalle.

Pero a los ojos del Colo, Nico solo era un tipo mitad extranjero con cara de feliz cumpleaños que la tendría más fácil gracias a su capacidad y, por ende, no tendría que preocuparse mucho en mantener su lugar a futuro.

Y Nico tampoco era tan tonto, él sabía cómo lo miraba.

Entonces, hasta que no tuvieran la confianza suficiente para mostrarle esa otra perspectiva y hacer que lo conozca mejor, se dedicaría a buscar otras formas de sacarle una sonrisa.

Sin embargo, no le tomó mucho tiempo darse cuenta de que era malísimo como comediante...

—¿Eh? ¿Por qué "atrás"? ¿No sería "detrás"? —preguntó el colorado, y arqueó una ceja con confusión en cuanto se dió media vuelta desde su asiento para observarlo. Su rostro aún permanecía ligeramente molesto.

Este era su primer intento de que sonriera y ya había fallado.

—Tú entiendes a qué me refiero —aseguró el rubio entre risas apenadas. Un par de segundos atrás le había contado el peor chiste de la historia, que, según él, había sido el mejor.

 

"Oye, Barco, no te desanimes tanto. Atrás de los goles que hace el resto está un director técnico calvo malvado enloqueciendo." Y menudo fracaso que fue esa broma...

—Ah nooo —se carcajeo el otro, y aunque burlándose, lo hizo sin ningún tipo de malicia-. Es increíble que yo hable tu propio idioma mejor que vos. Mucho old money, mucho old money, pero te faltan un par de clases a vos, eh, me parece nomás, digo.

Nico sonrió para sí mismo, lo había logrado. No importaba que se estuviera riendo de él y no con él, su meta estaba cumplida. De que había sonreído, había sonreído.

—¿Tú crees?

—Yo creo, tío —le dió un codazo, imitando su acento.

Algo era algo, él se podía conformar con esto. Ya luego conseguiría más cosas.