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Henry estaba muy emocionado. Hoy le iban a dar el alta finalmente, su madre le había explicado que su cuerpecito al fin estaba recuperándose por sí mismo y que ya no hacía falta estar en el hospital.
Él se sintió triste al inicio, porque si se iba, Spiderman ya no iba a poder visitarlo, el arácnido era su héroe favorito, aunque nunca lo admitirá en voz alta, para no hacer sentir mal a los demás Vengadores.
Sus padres le habían explicado que tenía que dejar la habitación a otro niño, y él rápidamente aceptó, porque sabía que Spiderman se sentiría orgulloso de él.
Spiderman normalmente pasaba una vez por semana al hospital, se sentaba con los niños y contaba historias de sus misiones, o simplemente jugaba o contestaba preguntas, pero solo cuando el trabajo no lo ocupaba demasiado.
Los niños siempre esperaban con ilusión su llegada y a veces preguntaban por los otros Vengadores. El enmascarado contestaba que estaban ocupados y los niños simplemente sonreían.
—Henry, ya llegó Spiderman —le llamó su madre desde el pasillo.
El niño se emocionó y bajó rápidamente de su cama, corrió fuera de la habitación cruzándose con su madre, quien rio al ver su emoción.
Cuando llegó a la sala donde normalmente estaba el arácnido, ya había varios niños ahí, brincaban y rodeaban al superhéroe.
—¡Spiderman!
—¡Hola, Henry! —el joven extendió su puño para chocarlo con Henry.
—¡Hoy me van a dar el alta! —gritó el niño intentando hacerse oír sobre las voces de los demás niños.
—¡¿En serio?! ¡Eso es increíble, amigo! —contestó Spiderman, mientras subía a una niña más pequeña que Henry a sus brazos y la subía al techo para que pareciera que caminaba por ahí.
—¡Sí! Aunque me pone un poco triste, porque ya no te veré… ¡pero si me voy entonces otro niño podrá usarla!
—Esa es una forma muy madura para pensar, Henry. Estoy orgulloso de ti… de todos ustedes, ¿sabían que son como superhéroes? —el arácnido finalmente se sentó y los niños hicieron un círculo para escucharlo.
—Pero… nosotros no tenemos poderes —dijo una niña en un silla de ruedas.
—Tal vez no… pero ser un superhéroe no se trata de tener poderes, sino de levantarse aún cuando nos caemos y las cosas se ponen difíciles, de actuar aún cuando existe el miedo… y ustedes, ya hacen eso todos los días.
Se hizo un silencio en la habitación, los padres que miraban desde la puerta tenían los ojos sospechosamente húmedos.
Los ojos de Henry brillaban con admiración, siempre creyó que Spiderman era el héroe más fuerte, y no precisamente en fuerza bruta.
—Entonces… ¿todos podemos ser héroes?
—Todos pueden llevar la máscara… pero llevar la máscara también implica saber usarla, porque…
—¡Un gran poder conlleva una gran responsabilidad! —gritaron todos los niños al unísono.
Peter rio y luego habló con la sonrisa notándose en su voz a pesar de llevar el rostro cubierto —¡Se la aprendieron!
Luego de esa pequeña interacción, empezaron a dibujar, Spiderman hacia dibujos medio raros, también hacia chistes sin sentido, de repente colgaba a uno que otro niño del techo con telarañas o los columpiaba.
En un momento dado, Spiderman se excusó diciendo que lo estaban llamando en la Torre Stark, se despidió y prometió volver.
Le dijo a Henry que intentaría ir a visitarlo a su casa, pero le dijo que no el dijera a nadie, y que era un secreto. Henry obviamente aceptó y vio a Spiderman irse.
Peter se balanceaba de vuelta a la Torre con una sonrisa en el rostro. Amaba hacer felices a los niños aunque fuera un rato, siempre pasaba por ese hospital porque quedaba cerca de su departamento con May, pero de vez en cuando visitaba otros hospitales.
Aterrizó con gracia en el balcón de la Torre, entró rápidamente y corrió a su habitación.
Salió con su ropa civil ya puesta y subió al ascensor directo a la sala de reuniones. Al entrar, vio a todos, absolutamente todos ahí, incluso su equipo.
—Ya era hora, araña —dijo Fury desde donde estaba en la cabeza de la mesa.
—Lo siento, es que tuve que llegar a atender un asunto.
—¿Algo más importante que venir a una reunión de los Vengadores?
—Los Vengadores no lo es todo —respondió Peter.
—Solo siéntate.
Peter tomó asiento a un lado de Steve y la reunión comenzó.
—Bien… tenemos una situación en Queens. Hace aproximadamente treinta minutos, varias explosiones fueron reportadas en varios edificios gubernamentales. Al principio pensamos que se trataba de un ataque aislado, pero nuestros sistemas detectaron actividad simultánea en otros tres puntos de la ciudad.
Fury cambió la imagen de la pantalla y mostró un mapa de Queens con varios puntos marcados.
—Tenemos hombres armados en la zona, comunicaciones bloqueadas y una cantidad desconocida de civiles atrapados dentro del perímetro. La policía ya está ahí, pero no puede acercarse.
—¿Quién está detrás? —preguntó Steve.
—No lo sabemos.
Tony frunció el ceño.
—¿Y por qué necesitamos a todos nosotros?
Fury lo miró.
—Porque están buscando archivos clasificados. Todos los lugares atacados son edificios en los que el gobierno lleva escondiendo tecnología e información de ataques de HYDRA o ataques alienígenas pasados.
La habitación quedó en un silencio sepulcral. Luego de unos segundos Steve habló con firmeza.
—¿Qué tipo de información buscan?
—No lo sabemos. Pero no están buscando cualquier cosa, han intentado acceder a archivos en los que se guardan planos de armas, misiones anteriores de los Vengadores o incluso… —Fury volteó a ver a Peter con lástima —información sobre ustedes.
—Entonces venían preparados —dijo Shuri.
—Al parecer alguien proporcionó contraseñas o llaves de acceso.
—¿Un infiltrado? —preguntó Cooper levantando la cabeza.
—Probablemente. Alguien está investigando a los Vengadores a fondo… y no les vamos a dar la oportunidad de obtener lo que quieren.
Todos asintieron de acuerdo. El de parche volvió a hablar, está vez dirigiéndose a ambos líderes.
—Quiero a ambos equipos en Queens. Steve ustedes se encargan de la amenaza principal, descubran que buscan y que han obtenido y quíntenselo. Peter, evacuen la zona, vigilen el perímetro, nadie entra y nadie sale.
Tanto Steve, como Peter asintieron con firmeza.
—El quinjet está listo para salir, tienen cinco minutos.
Ambos equipos se movilizaron, todos salieron del cuarto y fueron por sus trajes.
—Peter... —habló Fury, deteniendo al adolescente que estaba por irse.
—Dígame.
—Intenten minimizar los daños a propiedades y víctimas. El gobierno y control de daños ya está encima de SHIELD por eso.
—Voy a hacer lo que esté en mis manos.
Con esto último, salió de la habitación.
Ambos equipos estaban por aterrizar en la zona de ataque. Había mucho humo y al parecer había algunos edificios afectados.
—Muy bien equipos. Llegamos, neutralizamos y minimizamos daños. ¿Todos entendieron el plan?
Todos asintieron y el jet aterrizó. La compuerta se abrió y ambos equipos descendieron rápidamente, tomando posiciones alrededor de la zona.
Peter prendió su comunicador.
—Karen, linda, hazme un favor y conecta los comunicadores de mi equipo —dijo mientras se balanceaba alrededor de la zona.
—¿Por qué le hablas a la IA como si fuera tu novia? —preguntó Harley mientras encendía sus propulsores y rompía uno de los escombros que aplastaban a un hombre.
—Si, Pete. Es raro —dijo Kate mientras se posicionaba en lo alto de un edificio.
—Bueno, a mí me parece tierno —respondió Cassie mientras volaba detrás de Peter.
—Pues… entre tierno y raro —continuó Shuri.
—Digamos que es lindo, pero también es un poco raro que le diga cosas como “linda” o le ponga apodos —dijo Laila.
—¡Chicos! Concentrados, esto no es un entrenamiento hay vidas en juego, tenemos que intentar evitar el mayor daño posible —habló Peter con su voz firme y sin titubear.
La línea quedó en silencio instantáneamente, luego Cooper habló vacilando.
—Vaya… a veces me olvido que Peter puede dar bastante miedo si se lo propone.
De repente se oyó una gran explosión y todo el equipo volteó.
—… esta va a ser una tarde difícil —suspiró Peter ya dirigiéndose al lugar.
—Cooper y Laila, vengan conmigo ayúdenme a evacuar el edificio. Harley y Cassie, muevan los escombros busquen salidas. Shuri, Kate y Kamala, busquen las ambulancias y guíen a los civiles.
—Entendido.
—Lo tienes.
Escuchó varias confirmaciones y se lanzó directo hacia el desastre.
… … …
—¿Quién creen que esté detrás de esto? —preguntó Clint una vez que Tony conectó las comunicaciones.
—No lo sé. Pero definitivamente saben lo que hacen —contestó Sam.
—Parecen tener experiencia. No dejan pistas, casi parece… que saben cómo trabajamos —dijo Natasha con voz seria.
—No solo como trabajamos —empezó Tony, mientras entraba al edificio —si no que saben cómo y dónde buscar. Se prepararon para esto.
—Eso da miedo —respondió Clint.
—Que miedoso eres Legolas —dijo Tony con tono burlón.
—¿Pueden callarse y concentrarse por una vez en su vida? Esto no es un entrenamiento, hay mucho en juego —dijo Steve con su voz de capitán.
—Claro que si capipaleta —dijo Tony, haciendo que Clint y Sam se rieran.
—Son unos tontos —dijo Steve mientras entraba en la sala principal con su escudo en alto.
—Leguaje… —dijo Natasha mientras se arrastraba por los ductos de ventilación.
—¿Tú también, Romanoff?
Se escucharon algunas risitas y Steve puso los ojos en blanco.
—Vaya, vaya, vaya… ¿Qué tenemos aquí? —una voz gruesa habló desde atrás de Steve.
El rubio se volteó inmediatamente con el escudo en alto, solo para ver a un agente de HYDRA.
—Claro que tenía que ser HYDRA…
—¿No sé cansan de perseguirnos? —dijo Tony aterrizando con su traje y el propulsor encendido.
—Ya sabes, si a un pulpo le corta un tentáculo le sale un nuevo. Así es HYDRA, piensan que nos detienen pero siempre estamos un paso adelante.
—Ya me aburrí —dijo Clint mientras entraba apuntando con su arco.
—¿Qué quieren? —dijo Natasha.
—Siempre tan directa, agente Romanoff.
—No estoy de humor para tus discursos.
Tony levantó una mano enguantada.
—Yo sí quiero escucharlo.
Todos lo voltearon a ver, confundidos, justo cuando Sam entraba por la ventana con una sonrisa burlona.
—¿Qué? Estoy siguiendo los consejos de Pepper para hacer amigos.
—Deja de hablar… —dijo el agente con hostilidad.
—Ay… qué amargados —contestó Stark.
—Hice una pregunta —dijo Nat, mientras tomaba su arma.
De repente entraron más agentes y los rodearon. Una puerta se cerró de golpe sobresaltando a los Vengadores.
—¿El viejo truco de la emboscada? Que poco originales —dijo Clint, aunque todo parecía muy sospechoso.
—Concentrado… —dijo Steve mientras se tensaba.
—Son demasiados —dijo Sam.
Uno de los agentes sonrió y sacó su arma.
Y sí… todo se salió de control.
… … …
—Los civiles del edificio de apartamentos veinticuatro está evacuado —dijo Cooper, mientras guardaba su táser.
—Los de el edificio número cinco, también —contestó Harley.
—Buen trabajo, chicos —respondió Peter desde donde estaba haciendo palanca para sacar a una mujer de debajo de un escombro —¿Hay algo sospechoso en el perímetro, Kate?
—Nada fuera de lo normal…
—¿No les parece que esto es demasiado fácil? —preguntó Kamala.
—Un poco si… —contestó Peter. Desde que aterrizaron su sentido arácnido no había dejado de vibrar. No como una amenaza inmediata sino como algo mas”mantente alerta, no bajes la guardia”
—Peter, el señor Stark va a conectar ambos canales de comunicación —dijo Karen de repente.
—¿Pasó algo? —preguntó Peter volteando a ver el edificio gubernamental.
—No lo sé.
—Conecta los canales.
Inmediatamente el comunicador se llenó de voces de los Vengadores, sonidos de pistolas siendo disparadas y explosiones cercanas.
—¡Peter! ¡Necesito al equipo junior en el edificio, ya!
—¿Están bien? —preguntó mientras aterrizaba al lado de Kate.
—¡Era una emboscada! —gritó el millonario intentando que su voz no se ahogara.
—Bueno… vamos para allá —rápidamente cortó el canal para dirigirse solo a su equipo —¡Muchachos! Se acabó el modo fácil. Necesito a todos en el edificio gubernamental, ya.
—Oh no… ¿Vamos a tener que pelear? —preguntó Cassie con vacilación.
—Definitivamente sí —Peter aterrizó en la entrada con Kate en su espalda y la puso en el suelo con cuidado, los demás comenzaron a llegar pronto.
—¡Pero no me siento preparada para pelear! —dijo Kamala, todos se veían nerviosos. Hasta ahora solo habían tenido trabajos pequeños de evacuación y peleas mínimas.
—Oigan. Tranquilos. Todo va a ir bien, solo vamos a hacer lo que ya sabemos hacer.
—Es fácil para ti decirlo. Tienes años haciendo esto —dijo Harley mientras su visera frontal se levantaba.
—Tampoco lo digas como si fuera muy mayor. Hago esto desde los trece —Peter suspiró —miren… solo entren y hagan lo que hemos entrenado. Si alguno siente que se les sale de las manos, me llama y estaré ahí en segundos.
Todos asintieron aún dudosos, pero con un poco más de seguridad.
Las puertas se abrieron y entraron rápidamente con Peter al frente. Siguieron los sonidos de explosiones. Había una gran puerta de metal sellando la entrada por completo.
—¿Y ahora? —preguntó Shuri.
—Karen, ¿Puedes abrir esta puerta? —preguntó Peter a su IA.
—No tiene ningún panel, es una puerta autónoma y se abre manualmente.
—Rayos… ¿cuánto pesa?
—No puedes levantarla —dijo Laila.
—Estimo que pesa unas ocho toneladas —respondió Karen.
Peter los volteó a ver con una ceja arqueada bajo la máscara, que se reflejo en sus lentes —¿Ah, no puedo? —procedió a quitarse los guantes del traje y se agachó para abrir la puerta desde abajo.
—Peter, creo que podemos buscar otra entrada y tal vez… —empezó a decir Kate.
Peter no la escuchó y comenzó a levantar la gran puerta. Su cuerpo se tensó, y soltó un gruñido mientras la puerta apenas se movía.
—Te vas a lastimar… —dijo Harley.
Peter siguió empujando y la puerta comenzó a levantarse casi automáticamente.
Los adolescentes quedaron atónitos.
—Vaya… retiro lo dicho —dijo Laila en un murmullo impresionado.
—Entren… —gruñó Peter una vez que hubo un espacio lo suficientemente grande para que los adolescentes entraran.
Todos se apresuraron a pasar y Peter cambio el agarre, lo puso sobre su espalda para pasar lentamente su cuerpo por abajo.
Una vez que todos estuvieron dentro, Peter pasó por debajo y soltó la pesada puerta en un golpe estruendoso.
Escucharon balazos y explosiones al otro lado de un largo pasillo. Peter se volvió a poner los guantes y estiró su espalda.
—Eso me va a dejar secuelas…
Todos tomaron sus posiciones con Peter y Harley al frente.
Cuando llegaron, la habitación era caos. Había agentes en todos lados, volaban pedazos de escombros y balas por todos lados.
Peter empujó a Kate a un lado justo cuando una bala impactó en el lugar en el que estaba.
—¡Bien, todos alerta y si necesitan refuerzos, los piden! —dijo Peter volteando a ver a su equipo con la voz seria.
Al instante el equipo se movilizó y Karen volvió a conectar las comunicaciones de ambos equipos.
—¡Ya estamos aquí! ¡¿Reporte?!
—¡Pensamos que solo había uno… no era así! —dijo Steve.
—¡¿Objetivo?! —preguntó Peter mientras se colgaba del traje de Ironlad.
—¡Computadora central! ¡La memoria que está ahí, tiene información confidencial descargada! ¡HYDRA busca información para someternos!
—¡Bien! ¡Lila, Cooper, vayan hacia donde está Nat! ¡Harley, que no se acerquen a la computadora! ¡Los demás, mantengan a los agentes detrás de la línea!
—¡Entendido! —gritaron varias voces al unísono.
—¡Vaya… Pete, ya estás aprendiendo mucho de Steve! —dijo Clint justo cuando Kate llegaba a su lado.
—¡Es hábil para pensar bajo presión! —contestó Kate.
—¡Por eso lo amamos! —dijo Cassie.
—¡Podemos dejar de hablar sobre si me parezco a Steve y concentrarnos en lo que es importante!
—¡Si, luego podemos discutir si mi hijo adoptivo emocionalmente se parece a Rogers! —dijo Tony, mientras ayudaba a Harley con un agente especialmente complicado.
La pelea escaló peligrosamente, ya no solo protegían la computadora, sino que también tenían que protegerse entre ellos. Todos estaban agotados.
De un momento a otro, los agentes comenzaron a retirarse poco a poco.
—¿Qué está pasando? —preguntó Peter, sintió como su sentido arácnido daba otro vuelco.
—Oigan… ¿Eso es bueno, verdad? —preguntó Lila.
—No lo es… —dijo Natasha.
—Fue muy divertido jugar con ustedes —habló de repente el mismo tipo que había estado al inicio con Steve.
—¿Qué hicieron? —preguntó Tony con desconfianza.
Peter se plantó protectoramente frente a su equipo con el sentido arácnido vibrando cada vez más fuerte. Se agarró la cabeza cuando una advertencia especialmente fuerte lo hizo tambalearse.
—El niño araña no está pasándola muy bien.
Peter gruñó en respuesta.
El agente se acercó tranquilamente a la computadora, todos levantaron sus armas de golpe y el levantó las manos en señal de rendición falsa.
—Oh vamos. Aún les preocupa la computadora. Yo creo que los niños del hospital la van a pasar mal…
De repente se oyó un estruendo espantoso, seguido de gritos desesperados.
Los equipos voltearon a ver por la ventana, ahí el hospital infantil estaba hecho trizas, pedazos de escombros, gente gritando desesperada.
El agente conectó la memoria USB a la computadora y comenzó a descargar datos —creo que la elección no va a ser muy difícil…
—Eres un monstruo… —dijo Peter.
—Yo les sugeriría que se den prisa, la segunda bomba ya no tarda en explotar y el edificio no aguantará más.
El lugar era un desastre, Steve y Peter gritaban órdenes apresuradas a sus equipos.
Los escombros eran levantados. Hasta ahora no habían encontrado muertos. Los padres lloraban, las madres gritaban desesperadas y otras abrazaban a sus hijos con fuerza.
—¡La policía está por llegar! —gritó Steve —¡Barton ayuda a Natasha a en la zona de UCIN! ¡Peter los necesito a todos en el segundo piso! ¡Tony necesitamos soportes!
—¡La legión de hierro viene en camino! —gritó Tony mientras escaneaba los puntos más débiles.
—¡Entendido, cap! ¡Muchachos, todos arriba! ¡Kamala, conmigo, ayúdame a mover los escombros! ¡Harley, Shuri escaneen el lugar, encuentren personas! ¡Laila, Cooper, Kate, cubran las salidas, guíen a la gente hacia afuera! ¡Cassie encárgate de revisar que sea seguro sacar a alguien!
Todos los adolescentes se movilizaron cuando su líder termino de asignar las tareas.
Harley tomó a Shuri en los brazos y se elevaron para escanear la zona. Cooper, Laila y Kate se posicionaron en las salidas y comenzaron a quitar pedazos de escombros que pudieran. Cassie se encogió y comenzó a tranquilizar a los niños que estaban atorados en lugar pequeños.
—¡Ayúdame aquí Kamala! —gritó Peter mientras levantaba un pedazo enorme de escombro y Kamala ayudaba a la madre a salir.
Trabajaron durante dos minutos eternos. Parecía que el lugar estaba despejado.
Luego de que pareciera que todos estaban afuera los equipos de reunieron.
—¿Todos están bien? —preguntó Steve a lo que todos asintieron, no habían heridos de gravedad solo pequeños cortes y raspones.
—Hicieron un buen trabajo, muchachos —dijo Sam.
Los adolescentes sonrieron radiantes, Cooper y Laila chocaron los cinco.
—FRIDAY no logra localizar la segunda bomba —comenzó Tony.
—Tal vez era para que nos distrajéramos —dijo Clint.
Hubo un silencio, hasta que fuer roto por un grito de terror.
—¡Mi hijo está ahí dentro y algo está brillando en la recepción! —gritó una civil.
Los ojos de todos se abrieron de par en par justo cuando Karen y FRIDAY localizaron la bomba puesta en la recepción.
—Le quedan treinta segundos a la bomba para detonar. Parece que acaban de activarla. Hay un cuerpo pequeño en el piso superior al fondo.
—No nos va a dar tiempo de llegar… ¡Spiderman eres el más ágil y veloz de todos, entra! ¡Nosotros nos encargamos de intentar apagar la bomba!
Peter no espero a que le dijeran dos veces lanzó una telaraña al edificio y entró rompiendo una de la ventanas de golpe.
Los demás entraron rápidamente a la recepción.
Peter volaba, por los pasillos siguiendo la fuente de calor. Rompía paredes y corría por el techo.
—20 segundos y corriendo, Peter —dijo Karen desde su auricular.
—No me metas más presión Karen… —Peter jadeaba por aire mientras seguía corriendo.
Finalmente llegó y vio un pequeño cuerpo apenas consiente tenía un pedazo grande de vidrio en su abdomen. A Peter le dieron ganas de vomitar. Tomó al niño en sus brazos y tocó su cuello buscando pulso.
Suspiró cuando lo sintió, débil, pero vivo.
No se paró a pensar. Inmediatamente se puso de pie y volvió a correr.
—¡Dame la ruta más rápida!
—Entra por el camino a tu izquierda y luego toma el pasillo largo hacia una de las ventanas que dan a la calle.
…
—¿Y si cortas ese cable?
—Puede que la bomba detone peor.
—¿Cómo va Peter?
—Está aún muy lejos de la salida.
—Rayos…
…
—13 segundos, Peter.
Peter aceleró aún más. Visualizo la ventana, al final del pasillo y corrió, intentando no sacudir mucho al niño.
—8 segundos.
Peter apretó la mandíbula, la ventana estaba a unos diez metros.
—3 segundos.
Peter no lo pensó, lanzó una telaraña y se impulsó directo hacia la ventana cubriendo con su cuerpo al niño y estrellándose contra el vidrio.
Los Vengadores y los adolescentes salieron del edificio luego de haber fallado en desactivarla, vieron a Peter caer de espaldas contra el asfalto.
—¡Todos cúbranse!
Todos se agacharon.
Peter se hizo bolita en el suelo.
El niño todavía entre sus brazos.
Y entonces…
BOOM.
Grandes pedazos de vidrio y escombros volaron por todas partes, el edificio cayó. El suelo tembló y se escucharon varios gritos.
Luego…
Silencio.
El polvo se asentó.
Steve y los equipos se enderezaron.
—¿Peter?
El arácnido se levantó lentamente. Recostó al niño en el suelo con una delicadeza aterradora.
Todos se acercaron con cuidado. El niño tenía un aspecto deplorable, apenas respiraba y tenía cortes por todos lados… no estaba consiente.
Harley se tapó la boca con las manos.
A Cassie se le llenaron los ojos de lágrimas.
Los demás bajaron la mirada con tristeza.
Los paramédicos llegaron al instante y retiraron con cuidado al niño de los brazos de Spiderman.
El de traje rojo y azul se quedó en el suelo unos segundos, su cerebro aún procesando lo que acababa de suceder.
El silencio entre el grupo permaneció. Solo se oían los gritos y voces de paramédicos, policías y civiles.
Peter se levantó lentamente agarrando su espalda con dolor.
Se volteó hacia los demás.
No dijo nada, solo cojeó hacia donde se suponía estaría el quinjet.
Los demás, incapaces de decir algo, lo siguieron en silencio.
Había algo aterrador luego de misiones así. Nadie sabía que decir o hacer.
La reunión informativa transcurrió en silencio. Nadie hablaba a menos de que le hablarán directamente.
Peter fue a checarse la espalda en cuanto llegaron y los demás se atendieron heridas menores.
Ahora mismo Fury acababa de terminar la reunión. Nadie habló. Nadie hizo chistes. Nadie se movió.
Nick suspiró y salió de la habitación. Se topó con Peter en la puerta.
—¿Cómo está tu espalda? —preguntó el de parche.
—Bien… ¿Ellos…?
—Están devastados. Necesitan la charla motivacional —dijo Fury levantando su única ceja.
—¿En serio tengo que hacerlo yo?
—A tus quince años. Ya comprendiste conceptos que ellos a sus cuarenta y tantos años, aún les afectan… ahí te lo dejo —el hombre mayor comenzó a retirarse.
—¿Y Steve?
—El tipo está traumatizado. Recordó sus tiempos de guerra.
Una vez que vio a Fury desaparecer por el pasillo, suspiró y se pasó una mano por el pelo. Ya no traía el traje puesto, se cambió cuando fue a la enfermería.
Con una respiración profunda abrió las puertas. Todos estaban en silencio, tenían la cabeza baja y no parecían estar de ánimos.
No dijo nada, entró en silencio y se recargó en una de las cómodas.
—¿En serio se van a dejar llevar por el desastre?
Todo permaneció en silencio hasta que Clint explotó.
—¡¿Y que quieres que hagamos?! ¡No podemos actuar como si nada hubiera pasado!
—Yo no les estoy pidiendo eso —dijo Peter con voz serena —sí, fallamos. Sí, hubo gente que salió herida… ¿pero acaso fue porque nos quedamos de brazos cruzados?
—¿Acaso entiendes la magnitud del daño? ¡Tu mismo viste al pobre niño! —dijo Cooper con frustración.
—Oh créeme… lo entiendo.
La habitación volvió a quedar en silencio, todos habían levantado la mirada hacia Peter. No les frustraba que intentara animarlos, les frustraba que estuviera tan tranquilo.
—El niño se llama Henry… —dijo Peter mientras se daba la vuelta y sacaba una taza de uno de los muebles.
Todos quedaron atónitos.
—El… quería ser como nosotros. Confía en nosotros plenamente… tenía cáncer. Hoy le iban a dar el alta médica —Peter apretó la taza entre sus manos con tanta fuerza que estuvo a punto romperse.
—¿Pero vamos a dejar que esto nos afecte? Si dejamos que cualquier cosa nos tire, entonces… ¿quién va a evitar que haya otro Henry? Todo fue terrible, pero hicimos lo que estuvo en nuestras manos.
Nadie se atrevió a hablar.
—Eso… fue un concepto que me tomo muchísimo aceptar. No somos dioses o personas extraordinarias. Somos humanos… tal vez tengamos poderes, pero también fallamos —el arácnido finalmente se giró para verlos. Todos tenían los ojos húmedos.
—No hay muchos como nosotros en las calles, volando de un lado para otro, salvando ancianas y niños… pero todos sabemos, que la gente necesita héroes, gente valiente que se sacrifique. Poniendo el ejemplo a todos…
Hubo otros segundos de silencio.
—Nosotros somos eso para Henry. Nos necesita… —tomó una bocanada de aire y volvió a hablar —durante años me culpe. Porque no pude salvar a mi tío, porque permití que le dispararan, pero no deje de eso me venciera… porque a pesar de que la vida nos golpee, tenemos que encontrar la forma de levantarnos, porque si no… ¿quién lo hará entonces?
Nadie habló durante unos segundos y luego Steve se levantó. Se pasó el dorso de la mano por los ojos, se acercó a Peter y lo atrajo hacia sus brazos en un abrazo.
Poco a poco los demás se fueron acercando y lo rodearon en un abrazo grupal.
Peter cerró los ojos y apretó el abrazo. Había pasado todo el día intentando que los demás se mantuvieran en pie, y finalmente, dejo que ellos fueran los que lo sostuvieran.
Se mantuvieron así unos minutos, hasta que finalmente empezaron a soltarlo.
Tony le puso una mano en la espalda y comenzaron a darle abrazos individuales.
—Chicos… —empezó Peter, mientras Harley lo abrazaba.
—¿Si, Pete? —dijo Kate.
—¿Pueden no apretar mi espalda, es que creo que me van a quedar secuelas? —dijo mientras soltaba una risita.
Kamala soltó inmediatamente a Peter y todos lo miraron sorprendidos.
—Oye, era broma. Osea si me duele, pero si quieren abrazarme como si no hubiera mañana, no me quejaré.
Natasha le dio un leve golpe en la nuca y luego la puerta se abrió de golpe, revelando a una Yelena muy intranquila.
—Chicos, creo que nos van a atacar.
—¿Dónde estuviste todo este tiempo? —preguntó Natasha.
—Fui a explorar una base de HYDRA… ¿Qué rayos les pasó?
Peter intentó aguantar la risa… falló estrepitosamente. Soltó una carcajada estruendosa y se recargó de nuevo en la cómoda.
Todos los demás adolescentes le siguieron y comenzaron a reír.
—¿Qué es tan gracioso?
—Es que… tu no… estabas aquí… —Peter jadeaba en busca de aire. Se apoyo en Harley, quien lo sostuvo del brazo para que no se cayera.
—Ya se que no estaba aquí ¿Eso que tiene que ver?
—Ohhh… llegaste en el momento más inoportuno… —Sam soltó una carcajada.
—¿Me van a explicar qué sucedió aquí?
—Siéntate… —dijo Tony.
—¿Okey?...
—Ahora quédate aquí, le diremos a Fury que te de contexto —dijo Clint, antes de que todo el grupo decidiera huir de la habitación.
La puerta se cerró dejando a Yelena sola en el silencio con una cara completamente confundida.
—¿Qué acaba de pasar? —murmuró para si misma.
… … …
Todos entraron al ático una vez que las puertas del ascensor se abrieron. Todos suspiraron con pesar y se acomodaron en los sofás de la sala.
Clint y Sam se tiraron al suelo. Natasha Cooper y Laila se sentaron en la barra. Peter se desplomó… literalmente en el sillón y Harley se sentó a acariciar su pelo. Tony se sentó a los pies de Peter y le masajeó el tobillo. Steve se recostó en un sofá individual y los demás adolescentes subieron a sus habitaciones para asearse.
Todos se quedaron en sus posiciones silenciosas por unos segundos, hasta que Cassie regresó corriendo con un peluche de oso y lo lanzó directamente a Peter.
Todos voltearon a ver a la adolescente completamente confundidos y Peter gruñó desde su posición.
—¿Y eso porqué? —preguntó Tony con el ceño fruncido.
—¡Vamos a ver una película!
—¿Y si mejor hacemos una sesión de spa? Creo que a mi espalda le vendría increíble un masaje justo ahora —dijo Peter con la voz amortiguador por tener la cara enterrada en el sofá.
Cassie se acercó a Peter y se apoyó en el respaldo del sofá mientras tocaba repetidamente la espalda de Peter —pero eso no es divertido…
—No, no hagas eso. Justo ahí un moretón del tamaño de mi cabeza decidió existir —dijo Peter mientras apartaba las manos de Cassie.
—¿Pero si va a haber película? —preguntó la chica con un puchero.
Peter solo levantó su pulgar. Cassie celebró y corrió a las habitaciones, tal vez para avisar a los demás.
Todos se quedaron en silencio durante un rato. Simplemente disfrutando de la compañía de los demás.
Cassie bajó con los adolescentes que ya estaban aseados.
Todos se sentaron, Peter se quedó en su lugar en el sillón completamente desplomado, ignoró las quejas de los demás sobre que ocupaba demasiado espacio.
—¿Qué quieren ver? —preguntó Cassie con inocencia.
Y así comenzó una guerra civil, todos gritaban sus opciones. No es que hubieran olvidado a Henry; simplemente ya no les quedaba energía para seguir pensando en lo ocurrido. Después de la charla de Peter, todos entendieron que no podían quedarse atrapados en lo que había pasado.
—Si me permiten interrumpir… —inició FRIDAY —ya tenemos noticias sobre el altercado.
Todo el mundo se quedó quieto. Peter se enderezó desde donde estaba desplomado y todos se voltearon.
—Primero… eh de decir que luego de una larga charla entre la señorita Belova, y el señor Fury. Descubrimos que HYDRA buscaba encontrar información sobre sus habilidades para crear armas capaces de contrarrestarlas.
Todos se quedaron en silencio.
—Varios equipos de SHIELD ya fueron enviados a recuperar la información robada. Los mantendré informados de cualquier cambio.
Todos soltaron un pequeño suspiro. Al menos ya no tendrían que ser ellos los que fueran a recuperarla.
—Y también… Henry acaba de salir de una cirugía exitosa —terminó de decir FRIDAY.
Todos se quedaron en silencio por segunda vez.
Se voltearon a ver unos a otros y luego…
—¿Entonces está vivo? —preguntó Peter con la voz quebrándose.
—Sí, Peter. Esta estable.
El arácnido se volvió a desplomar en el sillón pero está vez por puro alivio, sollozos silenciosos sacudían su cuerpo y todos los demás finalmente pudieron respirar tranquilos.
Luego de unos segundos en los que disfrutaron más que nada del alivio. Kamala hablo con una voz llena de emoción.
—¿Entonces no fracasamos del todo?
—No… y creo que mañana tenemos un niño muy especial que visitar.
Tal vez no todo había sido perfecto. Habían fallado. Pero ahora más que nada recordaban el porque se levantaban cada día.
Y eso…
Era lo más precioso de ser superhéroe.
