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Es cierto que su etapa como joven titán ya había pasado y todos sus compañeros ya habían tomado sus propios rumbos, algunos entrando a otros grupos o simplemente siguiendo las instrucciones de la liga. Lo que definitivamente no había pasado era su amistad, los cinco seguían siendo grandes amigos y constantemente se juntaban para comer o simplemente una tarde de juegos.
Así que cuando vió a Star llegar con su cabello quemado y llena de lágrimas no pudo evitar preocuparse (al igual que el resto del antiguo equipo).
—Diablos, Kori. ¿Que te pasó?—preguntó Victor atónito, la chica solía verse impecable todo el tiempo, así que está apariencia era algo extraño.
—¡Incendié mi departamento!—confesó dejándose caer en la mesa.
—¿Puedo preguntar cómo?—Raven parecía entretenida y a la vez confundida. Star era lo suficientemente independiente como para saber qué y qué no hacer en una cocina para evitar ese tipo de incidentes.
El rostro moreno de Star se ruborizó completamente delantándola: hizo una tontería—Bueno... Se me acabó el gas y pensé que... Quizaaaaas podía calentar mi comida con mis rayos, pero no conté en que mis rayos eran lo suficientemente calientes para quemar el plato... Una cosa llegó a otra y mi rayo cayó en un conector...—confesó jugando con sus manos.
—Ay Star, hasta yo sé que eso es una tontería—contestó Garfield mientras se reía y comía del plato de Cyborg quien estaba centrado en la historia de su compañera, deslizando su mano sutilmente.
—Claro, porque ya te ha pasado algo similar y terminaste castigado con M'ggan quitándote tu celular—recordó Raven. Aquella vez la casa de M'ggan terminó casi en cenizas y con ella llorando por el miedo de haber perdido a Garf. Conner tuvo que consolarla durante todo el resto del día, M'ggan no soportaría perder a su hermano.
—La verdadera pregunta es, ¿Dónde estás viviendo?—interrumpió Dick enfocándose en lo importante, según él— No me digas que te quedaste en la calle en la noche, por favor.
—Siendo sincera, me apenaba comunicarles que me había quedado en la calle así que si... Dormí en la calle—Ante eso su rostro se iluminó recordando algo, acto seguido sacó su celular para mostrarnos algo—, ¡Cierto! Tengo un nuevo amigo—La pantalla de su celular mostraba a un vagabundo notablemente borracho abrazado de ella—. Lo conocí anoche, me dijo que yo era muy bonita y amable, así que le invité de mi comida quemada.
Y era por esto que ella no debía estar sola, le podían pasar este tipo de situaciones.
—Ay Kory...
—💐—
—¿Y es por eso que ella está aquí?—Damian barrió con la mirada a la inocente figura de la Tamaraniana que flotaba por la sala, observando los cuadros. Aún no había tenido la desdicha de conocerla bien, solamente alcanzaba a visualizar y a sentirla a lo lejos.
—¡Vamos, Little D! Aún no te la presento pero sé que la vas a amar, en serio—revolvió el cabello del menor de los Wayne haciéndolo gruñir y no pudo evitar compararlo con el perro de la familia, Titus—. Kory es realmente dulce y amable, así que sé que te llevarás bien con ella, Tim y Jason también la tienen en alta estima. Hablando de ellos, ¿Dónde están? Jason no dijo que fuera a salir hoy y Tim ya debería haber llegado hace un tiempo, ¿No?—su ceño se frunció al ver su -humilde- rolex mostrando la tardía llegada de sus hermanos.
—Esos inútiles dijeron que iban a comprar sus tonterías, Drake dijo algo sobre que Pennyworth le escondió el café y Todd necesitaba un aceite especial para su moto, no creo que lleguen en un rato más.
Y así fue, pasó toda la tarde sin que los hermanos de enmedio aparecieran, por lo que siguió sin tener el placer -tómese con sarcasmo- de conocerla. Sin embargo fácilmente pudo notar el cambio de actitud de su hermano ante la presencia de la chica, y no tenía que ser Drake para llegar a una conclusión: su hermano quería algún lazo afectivo con ella.
Tonterías, pensó.
¿Por qué la gente necesita tener lazos afectivos? Son una perdida de tiempo, pensó.
O ese fue su pensar hasta que Dick la presentó -aunque solo Damián faltaba de conocerla- ante todos sus hermanos, quienes también reaccionaron distinto al verla. Drake tomó una actitud cohibida, mientras que Todd tomó una actitud altiva, juguetona y alegre (dentro su rango).
La "intrusa" bajó sacudiendo su cabellera rojiza-rosacea, que parecía lava cayendo por sus hombros, además de levemente esponjada -notablemente arreglada-, y la oscuridad de la mansión hizo que sus ojos verdes brillaran con intensidad; de ella desprendía un aura cálido, siendo quizás derivado de su poder conectado con el sol -la investigó durante toda la tarde, pero las fotos no reflejaban la belleza de la chica frente a él.
A su lado pudo escuchar a Timothy tragar con nerviosismo y a Jason soltar una leve risa, algo tan insignificante que seguramente ella no había notado, pero para alguien con su entrenamiento era algo tan fácil de notar.
—Hermanitos, les presento a nuestra invitada especial, mi antigua compañera de equipo, Kory—dejó el paso a la peli-roja la cual sonrió levemente, notoriamente apenada.
—Agradezco su amabilidad, Tim, Jason, Damián. Espero no ser una molestia para ustedes, en cuanto pueda volver a mi departamento lo haré.
Antes que cualquier cosa, Damian era alguien analítico y había logrado observar a sus hermanos listos para arrojarse sobre la alienígena, lo cual hubieran logrado si no fuera porque la presencia de Bruce apareció, aparentemente, imponente -a los ojos de starfire-.
—Buenas noches, señorita Koriand'r—habló, haciéndola tensar.
—Buenas noches, señor Wayne. Lamento la intromisión a su hogar...
Bruce caminó hacia ella poniendo una mano en su hombro, reconfortándola—Tranquila, Dick me informó al respecto. Eres bienvenida, siéntete como en tu casa.
Tras él, Alfred apareció con un ramo de Bugambilias, Orquídeas y Lavandas eran el centro de todo, siendo perfectamente equilibradas, obra que Jason asumió inmediatamente que era trabajo de Alfred Pennyworth.
—¡Muchas gracias, señor Alfred! Están hermosas—sus ojos se iluminaron ante las bellas flores, para posteriormente mostrárselas a Grayson, quién asintió brevemente, admirando más a la chica que a sus flores.
—¿Te gustan las flores?—preguntó Jason. Astuto, pensaron los tres.
—Claro, supongo que a cualquier mujer le encantan aunque nunca me habían regalado alguna—confesó admirándolas, tomando un respiro del dulce olor de cada una—... Son preciosas, en mi planeta no tenemos este tipo de seres, por lo que es algo desconocido.
—¿Entonces cómo sabes que a las mujeres les gustan?—preguntó Damián con su tono burlón, por más que sintiera esa extraña sensación de nerviosismo no podía evitar su actitud soberbia.
—Bueno...—comenzó a juguetear con su propio cabello, enredando y desenredando en su dedo mientras soltaba una leve risita— Me apena pero M'ggan me mostró algunas series terrícolas muy buenas y al parecer uno de los mejores regalos son las flores—pegó su nariz al ramo, emocionada. Sus pies se despegaron del suelo, elevándose levemente. Casi parecía desprender luz y corazones. Parecía una hermosa flor radiante.
¿Qué tenían que hacer para que ella se emocionara así por ellos?
—Bueno, señorita Anders. ¿Gusta que pasemos a la mesa? He preparado unos platillos que estoy seguro que le encantarán—La "flor" voló al lado del mayordomo, dejando a su paso un dulce aroma.
—Ni la miren, ¿Me escucharon?—dijo Dick con una voz que indicaba alerta. No era una amenaza real, eso era obvio, pero su tono de voz era el mismo que usaba cuando alguno de los otros hermanos se apoderaba de Damián o de Bruce e indicaba claramente CELOS.
—¿Ya es tu novia?—preguntó Jason con sorna , sin permitirle responder— Porque yo no la vi agarrando tu mano o algo. Mientras no sea algo formal ella está disponible—canturreó, siendo interrumpido por Timothy.
—Perdona Todd, pero si ser "guapo" como Grayson no le ha conseguido ser novio de Kory, tú menos lo podrías conseguir: no eres ni guapo ni inteligente—Los tres Wayne pudieron sentir un tinte presuntuoso—. ¿Y quién es el más guapo e inteligente de aquí?
—¡Yo!—las tres voces pelearon por ser más fuerte, quedando en una batalla silenciosa.
—¡Lo entiendo de ti Jason! ¡Incluso un poco de ti, Timbo! Pero Damian, ¡Eres un niño!
—¡Ja! Pero cuando tenga la edad de Drake tendré casi tu altura—señaló a Dick— y seré muy rico. ¿Que mejor que eso?
—Claro, niño. Ve a jugar con tus crayolas—Con ese simple comentario logró estallar una revolución, Damian atacaba como perro rabioso a Jason, quién golpeó a Tim por accidente, ocasionando que este reaccionara, metiéndose en la disputa mientras Dick intenta separarlos en vano.
Gritos y golpes volaron por todo el ambiente hasta que una dulce voz sonó, parando este problema.
—¡Dick! ¡Corre! ¡Esto sabe delicioso!
Rápidamente todos corrieron a la mesa, encontrando una tierna escena: Kory comía maravillada de su plato, ansiando terminar para empezar con las galletas que Alfred le había puesto al frente.
Los cuatro se sentaron en la mesa listos para degustar los platillos del mayordomo, sin poder quitar la mirada de la invitada.
Debido a la rapidez es que con la que Kory estaba devorando la comida es que terminó con la mejilla manchada de comida.
Dick tomó una servilleta para empezar a limpiar el rostro de su compañera, quién agradeció con una sonrisa.
Presumido, pensaron.
Alfred por su parte evitaba hacer un gesto de disgusto ante el "hambre" de la Tamaraniana.
Al terminar su tercer plato notó la ausencia de una persona—¿Y el señor Bat-? Digo, ¿El señor Wayne?—preguntó mientras empezaba con su cuarto plato.
—El Amo Bruce está resolviendo unos asuntos de la empresa, pero me dijo que se sintiera como en su hogar—contestó Alfred, acercándose para volver a limpiar el rostro de la chica, que se seguía manchando.
—Ay, gracias Alfred...—contestó apenada— Bueno, ojalá hubiera compartido la merienda con nosotros—finalizó dejando su plato a un lado.
—Padre siempre es así, el trabajo es más importante—contestó Damián con un tono golpeado.
—Oh... Ya veo...
La tensión surgió, arruinando el ambiente cálido que había dominado hasta el momento.
—Kory, ¿Y como ha sido tu estadía en la tierra?—preguntó Timothy.
—¡Ah! Bueno... Al inicio fue difícil, después de todo llegué como una "prisionera fugitiva", además de que estaba en un planeta nuevo, sin conocimiento de sus costumbres o su manera de comunicarse. ¡Pero me ha sido muy amena mi estadía gracias a Dick!—dirigió su vista a él, quién le respondió con una sonrisa— Si el no me hubiera permitido besarlo hubiera sido muy difícil saber el idioma—confesó.
¿Besarlo?
¿Un beso?
¿Ella y Richard?
¿¡Qué?!
Los tres hermanos giraron su rostro hacía el mencionado, quién sonreía embobado al recordar aquel día.
Dick 01 - Batboys 00.
—Y ya sé más idiomas, Kory. Cuando quieras te los puedo enseñar—comentó coqueto.
Las mejillas de la chica se ruborizaron al escucharlo—¡Dick! Claro que no, ya sé el peso de un beso aquí, sería muy difícil para mí hacerlo actualmente sin sentirme apenada—su voz era cohibida y apenada, cosa que extrañó a los demás ya que anteriormente había hablado como si fuera algo sin importancia.
—¿A qué te refieres, Starfire?—preguntó Todd.
—Bueno, en mi planeta podemos aprender idiomas por medio del contacto físico labial, como los besos. Esto nos facilita la comunicación con personas de otros planetas. Aunque con el tiempo, cuando tuve una misión con los titanes cuando era joven besé a un chico en Japón, ahí descubrí que aquí un beso es para las parejas—sus mejillas se tiñeron de rojo, siendo acompañadas por el tono de voz disperso de la chica.
El silencio que se había formado fue destrozado por el sonido de una silla arrastrándose, Damián (quien había estado en silencio desde su último comentario) había emprendido su camino notablemente molesto—Prepara la sala de arte—comentó al aire, siendo claramente para el mayordomo, quién asintió para dejar los platos en la cocina e ir directamente a preparar los materiales de arte del más joven.
—¿Damián...?—las palabras de la invitada se quedaron en su boca al escuchar el suspiro de Jason para verlo desaparecer sin despedirse— ¿Jason...? —Timothy le dirigió una sonrisa apenada para despedirse también— ¿Tim...? ¿Está todo bien?—preguntó al único de los Wayne que seguía en el lugar.
—Una disculpa, Kory... Nuestra familia tiene algunos roses... Ya sabes, las familias no son perfectas—comentó con un tono desanimado—. Pero bueno, ve a acostarte. Será mejor que descanses—finalmente, se levantó para dejar un beso en la cien de la chica y retirarse.
Ahora Starfire tenía dos opciones.
a) Ir a su habitación a descansar.
b) Pasear en la mansión para matar el aburrimiento.
Decidida emprendió su camino, buscando a alguno de los chicos, encontrándose con una puerta entre abierta.
Al visualizar en su interior logró ver la espalda del más chico de los miembros: Damián.
Movía su cuerpo como una danza, pero esta no venía acompañada de música, sino de dulces trazos que se veían reflejados en un gran cuadro. La forma aún no era clara, pero se veía prometedor.
—Wow... Que bello, Damian—un leve suspiro inundó el cuarto, siendo acompañado de un ruido seco y repetitivo: Damian había dejado caer el pincel.
—¿De qué sirve si padre o los demás no logran verlos?—confesó notoriamente afligido. Quizás no fue solo la ausencia de Batman en la cena lo que ocasionó esto, pensó Kory.
—¿A qué te refieres?—la duda se reflejó sin poder saber si indagar era lo correcto o si debía retirarse y dejarlo en su mundo.
—Para ellos yo no soy capaz de hacer algo como esto... Algo tan "delicado"...—la vista de Damián guío la de Star, logrando encontrar cuadros perfectos de la familia, todos resaltaban la belleza de cada uno de los integrantes, mostrando sus facciones perfectamente equilibradas, sin ni un solo error.
—Bueno... Quizás no debería contarte esto pero...—A la vez que hablaba, paseaba por la habitación contemplando las obras del joven, logrando ver la dedicación en cada una de ellas, dejando una huella de respeto por su trabajo— Dick alguna vez me contó algo sobre ti. Dijo que eras alguien rudo, testarudo y muy rígido, igual que una roca.
Una leve risa seca salió de la boca de Damián, quién solo se sentó en el piso, encogiendo su cuerpo— Ya sabía que ni Dick me veía como algo más que un asesino...
—Pero a la vez me dijo que compartías una nobleza y elegancia perfectas, que eras alguien tan delicado como una rosa, perfecto a la vista y lo suficientemente fuerte para defenderse a sí mismo... Y ahora que veo estos cuadros y el verte como pintabas con aquella dedicación—miró al niño, que la observaba solemne— puedo confirmar que es verdad... ¡Mira tus cuadros! Yo jamás podría hacer algo así...
Un sentimiento cálido invadió el pecho del oji-verde, que buscaba ocultar una pequeña sonrisa.
—Apuesto a qué si podrías, solo es cuestión de que lo intentes—comentó con un tono apenado pero sin poder esconder una pequeña sonrisa.
—Claro que no, se ve que es algo muy complicado. No soy capaz ni de realizar una simple carita feliz en mi hot cake—rascó su cabeza con pena sin haber exagerado sobre su poca o nula habilidad para el dibujo.
—Ay, vamos Korian'dr, no es tan difícil —Damian tomó la mano de la chica, invitándola a levantarse.
Puso un cuadro frente a ambos y le acercó pinceles de distintos tamaños, todos aunque limpios, tenían restos de pintura, dando a notar su uso constante.
Damián le explicaba como posicionar el pincel mientras Star simplemente jugaba con la pintura, manchándolos a su paso.
Las risas comenzaron a inundar la mansión, llamando la atención de sus integrantes.
Timothy ante la duda decidió revisar las cámaras, encontrando con una escena digna de enmarca: Damián estaba lleno de pintura amarilla, verde, lila; adornando sus mejillas y la punta de la nariz. Además de que una dulce sonrisa se asomaba.
Cómo pudo, tomó captura de aquella escena, enfocándose más que nada en su hermano porque podría ver a Star riendo muchas veces, pero querido hermano menor jamás les deleitaba con su sonrisa.
»Miren, chicos. Nuestro príncipe del orgullo riendo a carcajadas con la princesa—mandó al grupo familiar, recibiendo múltiples reacciones.
Dirigió su mirada nuevamente a la pantalla para encontrarse con el fin de aquella escena.
Kory comenzó a dirigirse a la salida, despidiéndose con una mano.
—💐—
Kory salió de su habitación revitalizada. Había tomado una ducha antes de acostarse debido a la pintura que la había llenado y se había ido a dormir.
Tras lavarse los dientes salió encontrándose con un cuadro perfectamente dibujado, retrataba un lindo retrato de ella con un ramo de fresias y lirios blancos, todos armoniosamente dibujados pero la imagen mostraba a una Star sonriendo tímidamente, apretando el ramo. Tal como una foto.
—Oh, Damián...—No pudo evitar ruborizarse ante la emoción. Nunca había recibido un cuadro, ¡Y menos un retrato de ella!
Decidida, caminó hacia las escaleras encontrando una escena digna de una comedia. Damián comía velozmente, mientras Dick y Jason discutían sobre quién utilizaría el carro, a su vez Timothy bebía su taza de café con una velocidad inhumana, mientras preparaba un termo humeante, suponiendo que era café también.
—¡Buenos días, Kory!—gritó Grayson, llamando la atención de los otros cuatro chicos.
—¿Está todo bien...?—preguntó curiosa. Era notorio el ambiente de estrés presente, por lo que no pudo evitar pensar que algo malo estaba pasando.
—Digamos que todos nos levantamos tarde—contestó Timothy—. Todos vamos en un mismo carro ya que Bruce no nos deja tener uno propio ni uno extra, así que si uno se retrasa nos atrasa a todos.
—¡Listo! ¡Terminé!—gritó Damián, dejando de lado su plato, que fue retirado por Alfred, quién poseía un cepillo, seguramente había peinado o arreglado el cabello del más joven mientras terminaba de almorzar.
—Yo también—replicó Drake.
—¿Qué quieren? ¿Llegar vivos o a tiempo?—preguntó Jasson, mientras seguía jalando las llaves, aprovechando su fuerza en contra de Dick.
—Vivos—respondió Timothy.
—A tiempo—contestó Damián.
—¿De que te sirve llegar a "tiempo" si puedes morir, Damián? Además Bruce dijo que ya no iba a pagar otro carro que Jason chocara—suspiró frustado. La última vez que habían ido con Jason terminaron en la comisaría siendo regañados por Gordon tras haber derribado varios postes y terminar manejando sobre el camellón. Bruce los había regañado demasiado, pero además al día siguiente terminaron castigados porque los periódicos reportaban a "niños ricos malgastando los recursos de su padre" haciendo destrozos en la ciudad.
Timothy no estaría una semana sin cafeína y sin patrullaje, no más.
—¿Y de que sirve llegar vivo si vas a llegar tarde?—la última vez que llegó tarde fue castigado en la escuela y para colmo su padre también lo había castigado al final. Lo dejó sin patrulla durante una semana, ¡Una eternidad! Cómo si él fuera alguien con esa autoridad (si lo era).
—¡Vamos, mocosos! ¡Le quité las llaves a Dicky!—Jason corrió a la puerta de la mansión, buscando ser seguido.
—¡Buen día, chicos! ¡Y Damián —llamó, captando la atención de los cuatro Wayne—, gracias por el cuadro! ¡Me encantó!—soltó una risa emocionada.
Damián 01.
Dick 01.
Timothy 00.
Jason 00.
Un gruñido se escuchó por la mansión a la vez de una puerta azotándose. Pasaron unos segundos antes de escuchar las llantas ser quemadas contra el cemento.
—Raro—Kory finalmente se encogió de hombros al escuchar a Alfred suspirar.
—💐—
La mansión se encontraba en completo silencio debido a las pocas personas que se encontraban en la casa, que eran Alfred Pennyworth y Kory Ander's. Ambos degustaban de un postre hecho por el mayordomo.
Kory jamás había comido tan bien más que cuando Dick iba y le cocinaba en su departamento, esos momentos eran sus favoritos.
El ruido de un carro alertó a Pennyworth, quién se levantó, perfecto como siempre, y se encaminó hacía la puerta, abriéndola y dejando pasar a uno de los chicos Wayne: Timothy Drake Wayne. Suspiró pesado mientras saludaba al mayordomo, quien tomaba su portafolio y se aproximaba a dejarlo en alguna parte de la casa.
—¿Mal día, Tim?—preguntó curiosa. Ciertamente no había visto que este joven fuera muy animado pero había visto algo de él y sabía que esta no era su actitud habitual.
—No mucho, solo me pesa estar en la oficina todo el tiempo... No es algo para mí—confesó.
Timothy era inteligente, más que todos los de la mansión Wayne, sabía que Red Robin era incluso más inteligente que el mismo Batman, sin embargo eso no significaba que había nacido para estar en la oficina. Él era un alma libre, buscaba libertad y felicidad, algo que la oficina sin duda no le iba a dar.
—¿Y por qué estás ahí? Si no es para ti no tienes por qué estar ahí—aportó. Sabía ese sentimiento de estar en un lugar donde no era feliz. Amaba a su pueblo pero no iba a ser feliz si se quedaba con el puesto de princesa heredera al trono. No era para ella, y lo descubrió cuando conoció a Robin y a los titanes. Ahí supo que quería hacer más al lado de ellos, algo que fuera de ella y para ella.
—No es tan simple, Kory...
Tim suspiró pesadamente. Meditó unos segundos antes de hablar, parecía que estaba ordenando sus ideas para poder explicarse. El sabía que necesitaba desahogarse en algún momento pero siendo sincero sus hermanos eran lo peor para eso y acudir a Bruce definitivamente no era opción, Steph seguramente armaría un escándalo con la información buscando ayudarlo y solo lo hundiría más.
—¿Alguna vez Dick te contó cómo llegué aquí?—kory negó— Bueno, yo prácticamente exigí que se me permitiera ser Robin. No me gané mi lugar, solo exigí. Y aún así Bruce me ha dado su apellido, su casa, su familia y hasta un lugar en su empresa, empresa que es patrimonio de sus amados padres. ¿Con qué cara le diré que no estoy conforme? Eso sería como si no lo agradeciera-. ¡Y no es que no le agradezca! ¡Al contrario, estoy extremadamente agradecido pero-! —su balbuceo se vió interrumpido tras el tacto de una mano en su hombro, dándose cuenta de que realmente se había perdido en sus pensamientos, ignorando que era visto. Levantó la vista esperando ver una mirada fría y crítica -como la de su madre cuando- pero solo encontró esos ojos verdes cálidos, acompañados de una pequeña sonrisa, no una burlona, sino una de entendimiento.
Starfire suspiró antes de comenzar—Oh, Tim. Primero quiero decirte que agradezco que me hayas contado esto... Estoy segura de que necesitabas sacarlo—quitó su mano para buscar una posición más abierta, buscando transmitir que estaba dispuesta a esta conversación (lecciones que aprendió a lo largo del tiempo en la tierra)—. Segundo... Puedo entender, no creas que eres mal agradecido por expresar algo que te hace sentir incómodo. Ellos son tu familia, y estoy segura de que el señor Wayne te ama tanto como a todos sus hijos, jamás querría algo que te haga sentir mal-.
—¿Cómo podrías entender, Kory? ¡Prácticamente tienes tu propio lugar sin necesidad de nadie! Eres alguien, en cambio yo...
El silencio se plantó para después proseguir con lentitud—Bueno... Tienes razón. Ahorita dependo de mí y solo de mí, pero cuando tenía unos pocos años menos que tú dependía completamente de los Titanes, no tenía hogar al que volver, no tenía familia con quién regresar, solo una cárcel que me esperaba para esclavizarme... Y aún así Dick y los chicos abrieron sus brazos para recibirme. ¡Justo tú ahorita me estás recibiendo! Y todo porque incendie mi departamento.... Si yo te dijera que hay algo que no me gustó, ¿Sería una desagradecida?—Tim negó inmediatamente para después fruncir el ceño, analizando lo dicho por la tamaraniana—¿Y por qué crees que tú lo serías? No seas tan duro contigo mismo, chico. Eres DEMASIADO, y que algo no te haga sentir cómodo no te hace desagradecido...
Tim desvío la mirada apartando unas cuantas lágrimas que amenazaban por salir. Realmente necesitaba escuchar eso, demasiado—Gracias, Kory. Te lo agradezco mucho...
Kory sonrió, esperando que las palabras dichas animaran el corazón del niño—De nada, Tim. Siempre es un placer escucharte.
—Eres muy buena en esto, ¿Lo sabías?
—¡Muchas gracias, querido!—plantó un pequeño beso en su frente, soltando una leve risa— Bueno pequeño, iré a alistarme para revisar los detalles de mi apartamento.
—Kory, deja de tratarme como un niño, no eres mucho más grande que yo—refutó apenado.
—Timmy, tienes 15 años, yo 20. Eres un bebé, y aunque fueras un señor de 40 años yo seguiría teniendo en mi cabeza al pequeño Robin de 13 años que seguía a Dick y hackeaba los sistemas de la torre—admitió con una sonrisa. Kory recordaba exactamente a ese pequeño que corría detrás de su compañero y era el gran amor de éste.
Le revolvió el cabello antes de continuar su camino hacía su habitación dejando al menor con las mejillas coloradas.
—💐—
Al llegar a la mansión fue recibida por Alfred quien rápidamente tomó su bolsa a pesar de las objeciones de Kory.
Desde el comedor se escuchó un conjunto de carcajadas y comentarios al azar. Al ingresar encontró a Dick compitiendo con su hermano Timothy, ambos hacian malabares sobre la mesa con rebanadas de pastel mientras estaba sobre las puntas de un pie. Jason estaba cerca y tenía pastel embarrado en el pantalón y un poco en el cabello; Damian hacía apuntes añadiendo puntos y rebajando cada que uno tambaleaba o hacía el pase de pasteles de mano a mano correctamente.
Ante la linda imagen decidió no interrumpirlos , levantando los pies del suelo para intentar pasar desapercibida, siendo en vano, llamando primero la atención de Damian y después de Dick, quien sonrió abiertamente al verla.
—¡Kory!—Dick bajó de la mesa haciendo respirar a Tim— ¿Cómo te fue? Me hubieras esperado para acompañarte.
—Oh, no quería interrumpir... Pero todo bien, parece que la aseguradora se está encargando y muy pronto quedará listo mi departamento.
Al verla levitar hasta las escaleras Dick decidió acompañarla hasta su habitación, dejando a los tres Wayne's atrás.
—Cuando esté listo vamos a buscar decoraciones para ti, ¿Te parece?—sonrió al ver a Starfire asentir animosa. Dick amaba ver esa actitud por parte de su compañera— Vi la vez pasada unos muebles que irían bien en tu departamento, unos sofás de color rosa-crema, una vajilla de tono pastel y lila, ¡Además de-!—Dick se detuvo al encontrar frente a la puerta de su invitada una pequeña caja con un moño. Star descendió para tomarla, encontrando una pulsera plateada con estampado de flores: rosas rosas y amarillas, girasoles, margaritas y tulipanes.
—Oh... Que linda...—Kory tomó la pulsera, entregándosela a Dick quien se la colocó inmediatamente.
—Te queda perfecta, Kory... ¿Es un detalle de Tim?
—Seguramente si. Tuvimos una... Conversación muy amena esta tarde—observó fijamente la pulsera antes de sonreir—... Tim sigue siendo un niño muy lindo, escúchenlo cuando lo necesite, ¿Está bien?
—Claro, gracias Kor...—plantó un beso en su mejilla antes de volver con sus hermanos, haciendo que Kory soltara un suspiro ilusionada.
»En el camino de regreso al comedor soltó un bufido antes de mandar un mensaje al grupo con sus hermanos.
Tim 01.
Damián 01.
Dick 01.
Jason 00.
—💐—
Jason se encontraba cargando los sacos de boxeo para comenzar a entrenar, siendo observado por kory—¿No te gustaría ayudarme? Acabaría mas pronto si en vez de solo flotar me ayudaras a acomodar.
—Mmmmm, no, gracias, Jay. Mis dulces y delicadas manos no deberían tocar cosas tan sucias...—pestañeó buscando mostrar inocencia.
—Mis dilcis y dilicidis minis... Ñiñiñi... Mentiras, eres más fuerte que yo, Kory—achicó los ojos acusando a su amiga, quien solo soltó una risa y comenzó a ayudarlo.
Pasó un momento en silencio antes de que Jason soltara un leve quejido— ¿Cómo lo haces?—preguntó llamando su atención— Me refiero a... ¿Cómo puedes vivir ignorando el hecho de que tu familia te entregaron a quienes conquistaron tu planeta, tu nación...? Eran tu padres... Y aún así entregaron a su hija para ser esclava...
La tamaraniana quedó estática ante la pregunta, levantando lentamente la mirada encontrándose con los ojos azules -con un brillo verdoso- de su amigo—Bueno... Es cierto que eso pasó... Y es cierto que me volví esclava, siendo una princesa pasé a las jaulas y viví... Muchas cosas, sin embargo... No lo hicieron porque no me querían, sino que habían más cosas detrás de esta decisión... Era ser una esclava o la muerte del pueblo... De mi pueblo y mi gente...—rebuscó en su mente las palabras correctas para ayudar al corazón de Jason, quién en este momento no era él chico de 18 años, sino, nuevamente era el joven de 13 que había muerto a manos del Joker— Y no, eso no significa que no me doliera, me dolió como seguramente tienes idea... Pero el comprender que fue por algo mayor me ayudó a no sentir que no significaba nada... Sino que significaba mucho para todos...
Tomó asiento en el piso invitándole a acompañarla, siendo seguido tras unos segundos de vasilación—¿Me lo has preguntado por curiosidad o por algo más?
Jason desvío la mirada sin él mismo entender el porqué inició esta conversación. ¿Era que buscaba darse un consuelo? ¿O buscaba encontrar a alguien que se sintiera peor qué el para dejar su "circo" de lado?—Bueno... Aunque ya no lo menciono mucho no puedo evitar sentir que Bruce simplemente me dejó de lado tras mi muerte... No quiero ni pretendo escuchar sus disculpas ni nada por el estilo... Simplemente no quiero escucharlas y saber que realmente nunca fuí nada para él cuando para mí él era mi todo...
Kory pasó su brazo por los hombros de Jason buscando ofrecer un consuelo físico, sabía que él era más complejo y su dolor también lo era, no provenía de un simple acto, ¡Había perdido la vida a manos de un villano que aún seguía haciendo de las suyas!
—Jay... Puedo asegurarte que Bruce te ama... Te ama como a cualquiera de sus hijos... Hay veces que no entendemos al cien las acciones de quienes amamos y eso nos lastime pero... Aún con todo no debes poner tu valor a base de las decisiones de los demás... Vales demasiado, créeme que todos los que estamos aquí e incluso otros valoramos demasiado tu vida, Jay...
Tras terminar, inmediatamente Jason rodeó el cuerpo de Starfire, escondiendo su rostro en el cabello de ésta, temblando levemente. Él no necesitaba un consuelo largo, no necesitaba que le tuvieran lástima, el quería y necesitaba que alguien le dijera que estaba bien su sentir y un "te entiendo".
El entrenamiento podía esperar. Ahora se encontraban en silencio sin sanar sus corazones, solo mostrándose que no están solos.
—💐—
Kory no podía dormir. El sueño se había desvanecido ante la notificación de la aseguradora: ¡Su departamento estaba listo! Su mente divagaba entre los nuevos muebles que tendría y lo tardado que sería el hacer su departamento nuevamente suyo.
Dirigió su vista hacía su maleta que ya estaba terminada, repasando sus pertenencias para no olvidar nada, aunque sabía que cualquier cosa que olvidara Richard se lo guardaría y se lo llevaría personalmente. Seguramente podría invitarlo a comer para estrenar la cocina.
Suspirando, salió de su habitación en busca de un vaso de agua, levitando para evitar cualquier ruido que pueda alertar a los murciélagos. La luz de la cocina se veía através del pasillo, dispersando el poco sueño que tenía.
Al entrar logró ver a Jason, quién tenía un delantal de color rosa que decía "princesa de papá" (seguramente idea de Dick). Sus manos estaban llenas de harina y había varios utensilios y platos sucios por lo que fuera que estaba realizando.
Posicionó sus pies al suelo, asustando a Jason, quién volteó con cuchillo en mano, listo para atacar. Kory soltó una risita ante el gesto molesto y el gruñido que le dió. Retomó su actividad mientras servía un tipo de masa a un molde—¿Pastel?
—Si. Es un regalo—sacó la lengua mientras afinaba sus ojos, concentrándose en la repostería.
—¿Para quién?
—Para ti. Quería regalartelo más tarde para tu casa—metió el molde al horno, lavándose las manos y secándose en el delantal. Enfocó su vista en Star, quién sonreía enormemente—. Ya. Quita esa cara de perro feliz.
—¡Ow, Jason!—Estrechó entre sus brazos a Jason, quién se quedó reacio a responder al abrazo— Eres muy dulce. ¿Puedo ayudarte?
Jason se quedó en silencio unos minutos antes de asentir. Sacó los betunes que ya había preparado anteriormente para enseñarle a Kory como meterlo a las duyas. Algunas quedaron bien, y otras explotaron por la fuerza ejercida. Aprovechando el descuido, Jason tomó parte del betún y manchó el rostro de Kory.
Pronto empezó a una guerra por parte de ambos durante un buen rato, hasta que el temporizador timbró, anunciando que el pastel estaba listo.
Finalmente empezaron a trabajar, terminando muy entrada la madrugada. Jason sacó su teléfono y tomó foto de Kory, quién estaba llena de harina y betún, cargando el pastel finalizado.
Mandó la foto al grupo con su hermanos con la foto, diciendo:
Yo, Jason, 01
Ustedes 01
—💐—
Dick tomó la foto del nuevo departamento con el pastel de Jason en la mesa, que tenía estampado un girasol, varios tulipanes, lavandas y bugambilias. Un pastel lleno de cariño.
Damián empezó a repartir el pastel, dejándole un trozo grande a Star, quién bailaba de emoción ante el sabor. Tim y Jason hablaban sobre como podrían ayudarla a remodelar, buscando muebles ahorradores de espacio y que fueran con la vibe de su amiga.
Dick tomó la mano de Kory por debajo de la mesa, susurrándole—Muchas gracias, Kory. No sé qué hiciste pero los veo más ligeros. Gracias por cuidar a mis hermanos.
—Ellos son importantes para ti, así que son importantes para mí también —dejó un pequeño beso en la mejilla de Richard, quién tomó su rostro y plantó un pequeño y sútil beso en sus labios.
—¡Manos fuera, Richard!
Kory soltó una pequeña risa mientras los veía discutir.
Una pequeña vista rápida al celular de Dick la hizo negar.
Dick 02
Ustedes, perdedores 01.
Yo gané.
