Chapter Text
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Ego no es un Alfa que hable de su vida realmente, priorizando siempre su privacidad y negándose a compartir detalles familiares a quien sea que preguntara algo acerca de ese tema.
No es que sea un tema sensible, sino más bien que Jinpachi no lo veía como algo necesario.
Su deber era crear al mejor delantero del mundo, no sentarse a hablar con alguien sobre su familia y explicar cada detalle de esta. No, eso es algo que no haría.
Pero su hermana, bueno, su hermanastra, Iyo, decidió tomar una decisión que ameritó contarle algo de su vida al mundo que le hubiera gustado mantener en secreto.
Verás, los padres de Ego se habían separado cuando él era un niño. Su madre se había juntado con otro Alfa, mientras que su padre se juntó con una Beta. No le costó mucho adaptarse a los nuevos cambios, además de que logró verle el lado positivo a todo lo que significa el divorcio cuando él solo tenía 7 años.
Pero su madre tuvo otra hija con su nueva pareja, una bonita Omega de cabello castaño a la que llamaron Iyo, Iyo Isagi.
Jinpachi conectó con su nueva hermana de inmediato; eran muy unidos y, aunque la Omega no entendiera su amor y pasión por el fútbol, siempre iba a apoyarlo en todo lo que podía. Además, como Ego pasaba un mes con cada uno de sus padres, eso le permitió tener una buena relación con su hermanastra.
Con el paso del tiempo Iyo seguía presente en su vida, tal vez ya no tanto como cuando eran más jóvenes, pero sabía que podía contar con su hermana, quien, al igual que él, hizo su vida.
Se había casado con un Alfa amable y paciente que venía de una familia adinerada; su nombre era Issei. Aunque el Alfa tenía dudas de si realmente ese hombre valía la pena para su hermanastra, realmente se dio cuenta de que esos dos enamorados se amaban muchísimo.
Después de su boda, en la que Ego fue testigo, vino al mundo uno de los mayores tesoros de Ego: la única persona en el mundo entero por la que Jinpachi daría su vida entera solo por verlo sonreír; su pequeño sobrino, Isagi Yoichi.
El pequeño Omega era un arándano andante de aquí para allá, llorando cuando los mosquitos estaban cerca y riendo a carcajadas cuando su tío lo cargaba y le daba vueltas.
Como la familia paterna de Yoichi tenía una posición económica muy buena, el pequeño Omega peliazul nunca conoció las carencias en su vida. Su familia se esforzaba por cumplir sus caprichos, mimando al pequeño Yoichi, quien conseguía todo lo que quería.
Ego sabía que su sobrino estaba muy consentido y, aunque le gustaría quejarse, no podía, porque él había contribuido a ese ciclo consintiendo a ese pequeño enano cuando le pedía algo.
Tal vez por ello también aceptó aquella peculiar idea que su hermanastra le había propuesto: dejar que Yoichi fuera a las instalaciones de Blue Lock a pasar unos días.
En esos momentos la Liga Neo Egoísta estaba en su pleno apogeo; el primer partido de la Liga había comenzado y había sido un rotundo éxito, poniendo al fútbol japonés en el mapa mundial debido a los grandes renombres que había traído Jinpachi para este proyecto ambicioso.
Pero había algo que no quería negar: Ego siempre esperó el momento en que Yoichi mostrara algún tipo de interés en el fútbol más allá de aquella etapa de pequeño donde intentó jugarlo, pero decidió que el ballet sería su deporte favorito.
Y así es como terminó con su sobrino ahí, ambos sentados en los sillones de su oficina mientras el Alfa le mostraba las cámaras de seguridad desde aquella tableta que le había entregado al menor.
─Evita convivir mucho con mis diamantes. Están acostumbrados a que en Blue Lock solo estén Alfas y uno que otro Beta. Un Omega entre ellos sería algo...─ Ego suspira; no lo dice directamente, pero no quiere que ninguno de sus diamantes se acerque a su sobrino.
No podían culparlo: era un tío celoso con el enano que su hermana había traído al mundo.
Yoichi, en cambio, levanta sus lentes de sol con calma, poniéndolos en su cabello mientras hace ese puchero adorable que hace que las defensas del Alfa tiemblen por un segundo.
─¡Pero tío!─ Se queja el Omega, levantándose del sillón donde estaba y lanzándose hacia su tío para aferrarse a su brazo ─. Vine aquí para hacer amigos, por favor, por favor... ¿Sí?
Antes de que el Omega pueda seguir rogando, la puerta de la oficina se abre automáticamente. Ego pensó que era su secretaria, Anri, quien era la única persona que conocía lo suficiente a su familia para saber que Yoichi era su sobrino y que el Omega solo estaría unos días en las instalaciones.
Pero tanto el Alfa como el Omega se quedaron quietos cuando por aquella puerta entró Noel Noa, el delantero número uno del mundo. El Alfa que era conocido por no mostrar emociones en público, al menos no más de las necesarias.
Pero en estos momentos, ese mismo Alfa inexpresivo tenía el ceño fruncido en una cara de evidente molestia que hizo que, instintivamente, Yoichi se escondiera detrás del brazo de su tío.
─Oh, no me dijiste que estabas ocupado, Jin.─ La voz grave del Alfa resuena por la oficina y, aunque el tono suena cortés, que el peliblanco decida seguir caminando hasta sentarse en el sillón que está frente a ellos dice mucho más que su silencio.
Ego mira a Noa en silencio, arqueando su ceja cuando nota que el Alfa mira fijamente a su sobrino con el ceño fruncido. Aquello no le gusta, así que no evita soltar un gruñido que hace que el otro Alfa centre su atención en él.
─Recuerdo que le pedí a Anri que les avisara que la junta se retrasaría una hora.─ Jinpachi explica, recordando las indicaciones que le dio a su secretaria para que avisara a los maestros de la Liga.
El silencio que se forma tras ese comentario es pesado, denso.
─Tío...─ La suave voz de Yoichi hace que ambos Alfas lo volteen a ver ─. ¿Quieres que me retire con Anri-chan?
Jinpachi frunce el ceño y niega, recordando cómo la mujer se había encariñado con su sobrino cuando lo acabó de conocer solo unas horas antes.
─No, todavía debemos hablar sobre los límites de acercarte a los demás.─ Ego acomoda sus gafas con un movimiento de manos, cruzando sus piernas y volviendo a concentrar su atención en el intruso.
Noel, en cambio, ya no tiene su ceño fruncido, sino más bien parece algo sorprendido de saber que Ego tiene familia, en especial un sobrino que sigue aferrándose a su brazo con un puchero en sus labios.
─¡Por favor, por favor, por favor!─ Yoichi vuelve a rogar, abrazando con más fuerza el brazo de su tío y haciendo un pequeño berrinche para poder ganar ─. Tus chicos tienen mi edad, puedo ser amigo de ellos...
Isagi vuelve a pedir, intentando usar ese truco que le funcionaba desde que era un bebé: hacer un pucherito y poner ojitos brillosos para que cumplan sus caprichos.
─No, Yoichi.─ Jinpachi vuelve a repetir, apoyando su mano en el reposabrazos del sillón ─. No vas a salir de la oficina y no me vas a hacer cambiar de opinión.
Jinpachi sabe que su sobrino es un niño mimado en todo el sentido de la palabra, pero también es muy ingenuo. Realmente no conoce bien a sus diamantes en bruto más allá de su evidente talento y no le agrada para nada la idea de que alguno de ellos se acerque a su sobrino.
─¡Pero!─ Isagi nuevamente se queja; sus bonitos ojos azules se cristalizan, llenándose de lágrimas que no caen por completo, claramente no queriendo rendirse ante su petición.
─No intentes manipularme, enano. Eso no funciona conmigo y lo sabes. Cuando digo que no vas a sal-
─Puedes ir a darte una vuelta a mi estrato.─ El Alfa peliblanco comenta con ese rostro inexpresivo tan característico de él, pero logra hacer que tanto Ego como Yoichi lo volteen a ver.
─¿En serio?─ Pregunta Yoichi con los ojitos llenos de esperanza, contrario a su tío, que prácticamente mira a Noa como si lo quisiera matar.
─Sí.─ Contesta Noa con voz calmada.
El Omega termina sonriendo con felicidad mientras se pone de pie y termina saltando hacia el Alfa peliblanco, dándole un abrazo mientras le agradece.
─¡Gracias, gracias, gracias!─ El Omega festeja, abrazando al delantero con cariño antes de regresar con su tío y abrazarlo por los hombros una última vez ─. Me pondré ropa cómoda, mi mami me envió mucha ropa bonita para ponerme, ahorita regreso.
Y antes de que Jinpachi pueda darle un alto, el Omega termina desapareciendo de la oficina mientras da pequeños brincos de felicidad, retirándose al cuarto que Ego le había asignado y que estaba a un lado del suyo.
Es cuando están solos que Ego mira a Noa fijamente antes de hablar.
─¿Por qué mierda te metes en mis asuntos?─ Jinpachi reclama, mirando al otro Alfa con enfado ahora que su sobrino se ha ido.
Noa, en cambio, no se deja intimidar por el rostro enfadado de Ego, claramente acostumbrado a su molestia de todos los años que pasó a su lado en el pasado.
─No creo que sea una mala idea; el niño quiere hacer amigos y los chicos de Blue Lock son lo suficientemente decentes para tratarlo bien.─ Noa se pone de pie, caminando hacia la tetera que hay en la oficina y sirviendo un poco en una taza cercana.
Ego lo mira de reojo antes de suspirar, agarrando con su mano su sien mientras levanta un poco sus lentes, irritado de cómo las cosas terminaron saliendo cuando él ya tenía un plan para esto.
Isagi siempre ha sido un niño mimado, así que ya tenía previsto que querría conocer a los chicos de Blue Lock para hacer amigos. Pero lo que le daba miedo no era eso; era más bien lo que harían sus diamantes en bruto cuando conocieran a su sobrino.
Sabe perfectamente que Yoichi es un Omega muy hermoso. Su piel pálida, unos ojos azules expresivos, cabello suave y lacio de color negro azulado con un cuerpo delgado y estilizado. Su sobrino era realmente hermoso, sacando lo mejor de sus padres.
Y ese era el problema: que no quería que nadie se fijara en su pequeño sobrino con otras intenciones.
─No sabía que te importaba tanto tu familia... Nunca lo habías mencionado antes, Jin.─ Noa comenta en voz baja, sentándose al lado del Alfa pelinegro con dos tazas de té en sus manos.
Jinpachi acepta el té en silencio, viendo el líquido caliente por unos segundos antes de contestar.
─Terminamos cuando Yoichi era pequeño, nunca tuve la oportunidad de presentarlo.─ Es todo lo que dice acerca del tema, decidiendo no tocar el pasado aún más.
─Mmm, no se ve que tu sobrino sea un mal niño... Estoy seguro de que tal vez solo necesita conocer gente nueva.─ Noa intenta decir unas palabras reconfortantes para su antiguo rival, aunque desconozca realmente sobre el tema.
Ambos se quedan nuevamente en silencio; esta vez no es incómodo. Es agradable, algo que se había repetido últimamente con sus últimas interacciones gracias a la Liga Neo Egoísta.
Los dos toman el té en silencio, sentados uno al lado del otro con sus hombros casi rozándose, escuchándose solamente el pequeño sorbo de la bebida caliente.
Algo que se mantiene así por unos veinte minutos en absoluta calma compartida por ambos Alfas.
Hasta que la puerta de la oficina se abre nuevamente. Las puertas automáticas apenas se van a abrir por completo cuando entra el Omega de cabellos azules vistiendo un cómodo pants de color negro de alguna marca cara.
Pero lo que llama la atención de Ego no es eso, sino más bien que su sobrino entra a la oficina con sus mejillas rojas y sus ojitos brillando como si fuera Navidad y recibiera sus regalos.
Y en sus manos trae una pequeña toallita de mano que claramente no es suya. Ego lo sabe muy bien porque esa es una de las toallas que les da a los jugadores de Blue Lock en sus cuartos.
─¡Tío, tío!─ El Omega se acerca, luciendo aún más emocionado que cuando se fue, acercándose hasta su tío sin prestarle atención a la cercanía de ambos Alfas ─. ¡Adivina qué pasó!
Jinpachi frunce el ceño cuando su sobrino se sienta en el reposabrazos del sillón, pero su vista sigue mirando la toalla que su sobrino todavía tiene en sus manos y parece atesorar con cariño. Y antes de que pueda preguntar, su propio sobrino le da la respuesta.
─¡Acabo de conocer al amor de mi vida! ¡Conocí a mi Alfa soñado! ¿No es increíble, tío?─ El Omega chilla con felicidad, apretando la toallita de manos contra su pecho mientras se deja caer contra el sillón y sus piernas dan pequeñas patadas como de un conejito.
El color del rostro de Jinpachi desaparece por completo, mirando a su sobrino fijamente mientras aprieta la taza que tiene entre sus manos.
─¿Qué dijiste, Yoichi?─ Su voz sale más brusca que antes, pero eso parece ser ignorado por su sobrino, que sigue ilusionado con esa toalla contra su pecho.
─¡Que encontré a mi Alfa, tío!... Es tan guapo, tan adorable y tan perfecto...─ Yoichi comenta, su voz siendo más aguda que otras veces mientras sus ojitos brillan de emoción ─. Lo quiero para mí, ¿por favor, sí?
Noa, que seguía ahí, parpadea ligeramente. Una de sus manos se termina apoyando en el muslo del otro Alfa, evitando que haga alguna tontería. Pero, sorprendentemente, Ego solo hace una simple pregunta.
─¿Y quién es ese supuesto Alfa?─ Ego pregunta con una sonrisa algo escalofriante que hace que Noa decida que es mejor no interrumpir ese momento familiar.
Pero esa pregunta hace que Yoichi haga un puchero, mirando la toalla en sus manos mientras suelta un largo suspiro de desilusión.
─No lo sé... Quería ir a la cafetería por un café pero terminé chocando con él... No pude preguntarle ni su nombre cuando me dejó después de darme su toalla...─ Isagi explica con tristeza, aunque sus mejillas se tiñen de rojo cuando recuerda a ese Alfa desconocido.
─¿Viste el uniforme de su equipo?─ Noa pregunta ahora, dándole un trago a su té. Su plan no era intervenir en este tema, pero sentía que si no lo hacía Ego mataría a cada uno de los Alfas de Blue Lock.
Culpables o inocentes.
─No traía...─ Yoichi suspira con resignación, como si recordar aquello fuera doloroso ─. Llevaba la pijama de Blue Lock, así que no sé de qué equipo es, Noa-chan...─ Isagi suspira con dramatismo, dejándose caer lentamente del sillón mientras se aferra a ese trapo, que es la única prueba de que su amor existe y que está a solo unos metros de él, por algún lado de las instalaciones.
Noel decide no opinar sobre el "chan" que el adolescente le pone, así que se concentra en lo importante mientras Ego sigue mirando a la nada como si quisiera matar a todos.
Es entonces cuando a Noel se le ocurre una idea, una que, aunque Jinpachi vea como una pésima idea, hará que se gane la confianza del pequeño Omega que parece tan importante para el otro Alfa.
─Mmm, si quieres yo puedo ayudarte a buscarlo, Isagi.─ Su voz resuena por la oficina con calma, pero sus palabras hacen que los otros dos lo miren. Noa decide ignorar la mirada enfadada que le lanza Ego y concentrarse en la mirada de esperanza que le lanza el Omega ─Puedo acompañarte a los otros estratos a buscar a ese Alfa que quieres...
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Lo más difícil ya había pasado: evitar que Ego lo asesinara y usara su carne para alimentar a los perros callejeros; sí, era algo que afortunadamente pude evitar con absoluto éxito con la ayuda de Isagi, quien decidió pedir unos audífonos traductores extra.
Y no lo malentiendas, Noel no tenía ni la más mínima intención de ser niñera de un adolescente que llevaba quince minutos hablando de cómo iba a secuestrar a ese Alfa para viajar por el mundo como un par de enamorados.
Así que una parte de él mismo también estaba sorprendida de que se hubiera rebajado hasta ese nivel.
Él vino a Blue Lock para hacer evolucionar a Michael Kaiser, para que en el futuro fuera un digno rival debido al evidente talento que tenía. Que su expareja fuera el director de este programa era algo que tampoco estaba en sus planes.
Y tal vez por eso terminó aceptando ser niñera por unas dos horas; porque el Omega a su lado era alguien importante para Ego.
─Bien, iniciaremos en el estrato francés.─ Noel interrumpió al Omega en su sexta alucinación con el Alfa misterioso, haciendo que el peliazul lo mirara con ojitos expectantes.
─Oh, sí, sí. Me parece muy buena idea, Noa-chan.─ Yoichi asiente; en sus manos sigue esa toallita que se niega a soltar en ningún momento.
Noa no lo dice, pero viendo que ahora es niñera del adolescente, el único de los maestros que no le haría burla no es nadie más que Julien Loki, el maestro de Paris X Gen.
Principalmente porque Noel no es tan cercano al francés, al contrario de como es con los demás maestros, con quienes ya tiene años de experiencia para saber cómo van a reaccionar con el Omega a su lado.
Llegar al estrato francés no fue difícil, aunque Noa tuvo que soportar a Isagi, quien comenzó a hablar sobre marcas de ropa que convenían y otras que solamente apoyaban el consumismo.
─Créeme, Noa-chan, Balenciaga no vale la pena. Sus colecciones no solo son aburridas y poco creativas, sino que han estado robando dinero de sus consumidores ─Yoichi le comentó con seguridad, mientras pasaba un mechón de su cabello azul por detrás de su oreja─. Si quieres ropa de lujo, hay mejores casas de moda que Balenciaga.
Noa asiente; no cree que le sirva ese consejo, pero decide guardarlo en lo profundo de su mente.
─Ya llegamos, Isagi.─ Noel vuelve a interrumpir al menor cuando este iba a comenzar a hablar de la ropa de lujo que sí conviene─. Los chicos están en entrenamiento, así que tienes suerte de que estén todos juntos.
Yoichi asiente, dando pequeños brincos en su lugar y aplaudiendo de felicidad mientras mira la puerta automática que tienen delante.
─¿Qué esperamos, Noa-chan? ¡Mi Alfa puede estar del otro lado de la puerta!─ Y con ello, el Omega agarra la muñeca del Alfa peliblanco con una fuerza que agarra desprevenido al delantero y abre las puertas del estrato francés.
Yoichi prácticamente no espera a que las puertas se abran por completo, metiéndose en el campo de entrenamiento del estrato francés y jalando a un Noa que sigue sorprendido por la fuerza que tiene el sobrino de Ego.
─¡Mira, mira! ¡Ahí está el maestro, vamos, Noa-chan!─ Yoichi grita con felicidad, su vista deteniéndose en Julien, que está hablando con dos Alfas rubios.
─Isagi, espera, están en un partido─. Noel intenta detener al Omega, parándose firme en el pasto artificial de las instalaciones, ya que los chicos del PxG están jugando un partido.
Pero de nada le sirve, porque el diminuto Omega a su lado decide que el tiempo es muy valioso y que no lo va a perder cuando su Alfa lo está esperando. Así que sigue arrastrando al Alfa por el campo, ignorando que se está metiendo en el partido.
─Con permiso, con permiso.─ El Omega avisa, esquivando el balón que pasa a su lado, ya que el jugador que tenía una diadema en su cabeza no alcanzó a ver a los intrusos a tiempo.
Noel decide seriamente que, después de esto, se pondrá a ejercitar arduamente hasta que no sienta los músculos.
─¿Noa?...─ Loki pregunta con confusión, su vista deteniéndose en el delantero peliblanco ahora que está delante suyo─. ¿Qué haces a...
─¡Hola! ¡Soy Isagi Yoichi, pero puedes llamarme Isagi!─ El Omega interrumpe al francés, soltando por fin al maestro de Alemania para presentarse.
Es entonces que la vista del Alfa francés se detiene en el Omega, mirándolo con curiosidad. Nunca había visto al Omega antes y, por lo que tenía entendido, en Blue Lock no están permitidos los Omegas, ya que podrían presentar un peligro para su seguridad.
─¿Tú eres?─ Vuelve a preguntar el francés, su tono siendo algo cortés, pero dejando en claro que sigue igual de confundido que en un principio.
─Soy Isagi, vine aquí a buscar a mi Alfa, ¿verdad, Noa-chan?─ El Omega se vuelve a presentar, jalando a Noa de la manga de su uniforme de Bastard München para que confirme sus palabras.
Noel solo suspira, sabiendo que ya es tarde para arrepentirse de sus decisiones.
─Hola, Julien. Lamentamos interrumpir tu entrenamiento, pero Isagi necesita buscar a una persona. ¿Le darías permiso de buscarla?─ El Alfa peliblanco pregunta en el tono más amable que puede, aunque su rostro sigue igual de inexpresivo que siempre.
El maestro de Francia, en cambio, parece sorprendido, mirando al Alfa mayor para después mirar al Omega de cabellos azules que parece que tiene demasiada energía para su pequeño cuerpo.
─Supongo que sí, no tengo proble...
─Uhh, ¿es tu Omega, Noa-san?─ Una voz interrumpe a Loki, proveniente de un Alfa bronceado con cabellos rubios y las puntas rosadas. En su rostro, una enorme sonrisa─. No sabía que te gustaban menores.
El otro rubio más pequeño se ríe a carcajadas, haciendo que los demás chicos que están en el partido miren a los recién llegados con atención.
Noa suspira nuevamente, demasiado cansado como para contestar. Lo bueno es que tiene un Omega a su lado que decide que es buen momento para hablar.
─No, no, no. Noa-chan no es mi Alfa, me está ayudando a encontrar a mi Alfa ─Isagi comenta, acercándose al Alfa bronceado hasta quedar delante de él, sus ojitos curiosos mirando al más alto─. Soy Isagi, ¿y tú?
─Soy Shidou, corazón.─ El Alfa de ojos rosas comenta, guiñándole el ojo al Omega en un coqueteo barato que hace que Noa tenga un escalofrío.
La vista del maestro de Alemania sube hasta una de las cámaras, mirándola fijamente porque sabe que Ego está ahí, viendo cómo Shidou coquetea con su sobrino.
─Qué agradable.─ Yoichi comenta con una sonrisa, dejando de ver al Alfa de ojos rosas y concentrando su atención en el campo─. Noa-chan, ¿puedo ir a ver a los jugadores?
Noel asiente lentamente, cruzando sus brazos contra su pecho, dándole permiso de que busque al Alfa del que tanto ha hablado.
El Omega, apenas obtiene una afirmación, comienza a caminar de un lado a otro, parándose delante de todos los Alfas, pidiendo sus nombres amablemente, pero sin rastro de querer seguir hablando más, incluso con los que se muestran interesados en él.
─Noa, ¿quién es el Omega?─ Loki pregunta después de un minuto, viendo cómo el Omega intenta hablar con Rin Itoshi, pero el Alfa de cabellos turquesa lo ignora.
─Es el sobrino de Ego... Lo estoy ayudando a encontrar a un Alfa que llamó su atención.─ Noel susurra, evitando hacer contacto visual con Loki, que lo voltea a ver con sorpresa.
─¿Ese niño es sobrino de Ego?─ Pregunta otra voz, proveniente de Karasu, que se acercó para escuchar la plática de los dos maestros después de que el Omega lo saludara con emoción.
Noel mira al chico de cabello morado unos segundos más antes de contestar, volviendo su vista al Omega que sigue intentando hacer que el Itoshi menor le diga su nombre.
─Lo es.─ Contesta el Alfa peliblanco, mirando cómo el Omega de cabellos azules agarra a Itoshi por los hombros y comienza a sacudirlo de un lado a otro.
─Veo el parecido físicamente, pero no en personalidad ─Charles agrega, colgándose de los hombros de Shidou, quien le sacude el cabello con un movimiento brusco que los hace reír a los dos.
─Isagi está muy consentido... No es una mala persona, pero es muy animado para su propio bien.─ Noel contesta después de unos minutos, todavía atento cuando nota que el Alfa de cabellos turquesa intenta quitarse al Omega, que sigue agitándolo con fuerza.
─¡Suéltame, maldito tibio!─ El Alfa de pestañas largas se queja, intentando soltarse del agarre del Omega, que sigue molestando.
─¡Dime tu nombre, dime tu nombre!─ Repite el de ojos azules, ignorando que el Alfa le ha estado gruñendo para que se aparte.
─¡En tus putos sueños!─ Responde el menor de los dos, haciendo que siga siendo agitado como si fuera una simple lata de refresco y no una persona.
Rin solo se pregunta una cosa: ¿de dónde saca tanta fuerza ese enano?
La situación se repite por otros dos minutos, hasta que el Omega decide que será por las buenas o por las malas. Así que termina subiéndose a la espalda del Alfa, jalándole los cabellos mientras el de ojos turquesas se lo intenta quitar como si fuera una garrapata.
─Esto es divertido... Apuesto mi postre a que el Omega gana.─ Karasu bromea, sentado en el pasto y mirando la escena que montan delante de él.
─Oye, hay que tener fe en nuestro Rin-chan...─ Shidou comenta con un puchero infantil, todavía cargando a Charles en sus hombros mientras miran cómo Rin es dominado por un Omega─. Apuesto el mío a que Rin lo termina lanzando al pasto.
Noel, en cambio, suspira y, negando con la cabeza, decide que ya es momento de intervenir, caminando hasta el Omega y agarrándolo por el cuello de la sudadera con facilidad.
El Omega es levantado sin esfuerzo, como un gatito que es castigado. Mira a Noa con ojitos brillosos, como si fuera inocente.
─Itoshi Rin, Isagi Yoichi.─ Presenta a los dos, haciendo que Yoichi se ilumine como el sol, volteando a ver al Alfa de cabellos turquesas.
Rin, en cambio, se sacude los hombros como si se quitara el polvo, todavía con una vena en la frente por la molestia.
─¡Hola, Rin-chan!─ Isagi saluda al Alfa, quien suelta un gruñido retirándose a donde está el resto de su equipo con enfado.
─Isagi, ¿alguno de ellos es esa persona por la que vinimos?─ Pregunta Noa con calma, dejando al Omega en el piso para que vea a su alrededor.
Los ojos del Omega viajan a los Alfas que conoció en el estrato francés: Shidou, Charles, Karasu, Rin, Loki... para después negar con un suspiro dramático.
─No, Noa-chan... Ninguno de ellos es mi Alfa.─ Isagi se deja caer dramáticamente hacia atrás, apoyándose en el hombro del Alfa peliblanco, que asiente ante la información.
─Julien, lamento la interrupción y las molestias. Pero debemos ir a otro estrato.─ Noel anuncia, despidiéndose de lejos del Alfa francés.
─Claro, no hay ningún problema, Noa.─ Loki se despide, realmente sin saber bien qué acaba de pasar, pero decidiendo no pensar demasiado en ello.
Isagi, en cambio, se despide de todos con un saludo de manos, pasando desde los Betas, que se despiden amablemente de ellos, hasta los Alfas, que le dan comentarios ligeramente interesados en él.
No es hasta que llega a Rin, quien parece reacio a despedirse del Omega.
─Adiós, Rin-chan.─ El Alfa de ojos turquesas frunce el ceño al ser llamado nuevamente por ese apodo.
Rin obviamente no se despide voluntariamente; el Omega tuvo que pelear para poder agarrar la mano del Alfa para despedirse de él.
Cuando se van, Noa se despide de todos con su típico rostro inexpresivo. Contrario al Omega, que se despide de todos con ambas manos alegremente hasta que las puertas se cierran.
─Ah, qué chicos tan agradables. Me cayeron muy bien ─comenta el Omega con una sonrisa, mirando los dos lados del pasillo para saber a dónde irán─. Noa-chan, ¿a qué estrato iremos ahora?
Noa lo piensa unos segundos. Los dos estratos cercanos son el de FC Barcha, España, y Bastard München, Alemania.
─Iremos a España, así iremos en orden.─ Noel contesta, recibiendo un alegre «¡yei~!» del Omega, que comenzó a caminar con felicidad hacia el estrato español.
Noel lo sigue mientras intenta ignorar el hecho de que sabe que Jinpachi los está viendo fijamente por las cámaras de seguridad.
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En el camino hacia el estrato español, Noel Noa aprendió algo de lo que nunca creyó que aprendería: sobre maquillaje.
No lo malentiendan, no es que critique a los Alfas que se maquillan; cada quien tiene el derecho de hacer lo que quiere con su vida y él no es nadie para juzgar. Pero nunca pensó que ahora, a sus 31 años, conocería un nuevo término.
El maquillaje dupe.
El Omega había aprovechado esos 10 minutos en los que cambiaban de estrato para comentarle qué era un producto dupe, los que sí valían la pena y los que solo eran una copia descarada para ganar dinero. Además de que ahora conocía marcas famosas y costosas que eran dupe.
─Que no te engañen los vídeos virales, Noa-chan. No porque el maquillaje sea caro significa que va a ser de buena calidad ─Isagi explica con una mueca, usando su mano donde todavía tenía esa toallita de manos que movía de un lado para otro como si fuera un pañuelo.
─Bien ─Noel contesta, porque realmente no sabe qué decir acerca de eso.
─Cuando quieras te ayudaré a elegir el maquillaje perfecto para ti... En especial los delineadores, se ve que te gustan ─Isagi agrega con una sonrisa, aunque se distrae rápidamente cuando llegan a la puerta del estrato español.
Noel decide ignorar ese último comentario por su propia salud mental y, en su lugar, mira la puerta de la sala de entrenamiento del equipo de Barcha.
Por el poco ruido que hay, significa que no están todos los chicos aquí. Aunque le viene el recuerdo de que el estrato español es el lugar donde hay más Betas que Alfas.
─No creo que estén todos los Alfas, Isagi... ─Noel comenta con calma, mirando al Omega que parece listo para entrar a la habitación de entrenamiento.
─No importa, hay que ser positivos, Noa-chan ─el Omega dice antes de abrir la puerta con felicidad, mirando con los ojitos brillosos cómo se abre poco a poco.
Cuando la puerta se abre por completo, Noa puede decir que le causó algo de gracia cuando notaron que en el campo de entrenamiento de Barcha solo había tres personas.
Bueno, dos. Porque Lavinho estaba ahí también.
─¡Cyborg! ¿Qué te trae por aquí? ─el maestro español grita, deteniendo el entrenamiento que estaba haciendo con el chico de cabello bicolor.
─Hola, Lavinho ─comenta con su rostro serio, mirando a los dos chicos que están con Lavinho, reconociendo a ambos porque participaron en el partido contra su propio equipo.
─¡Hola! ─Isagi saluda a los dos Alfas que lo ven fijamente con curiosidad, apartándose de al lado del Alfa peliblanco y acercándose al Alfa bicolor─. Soy Isagi Yoichi, puedes llamarme Isagi.
El Alfa de cabello castaño parpadea antes de acercarse con la misma energía que el Omega y saludarlo alegremente.
─¡Yo soy Bachira! ─el chico se presenta con alegría, haciendo que Isagi lo mire con ojitos emocionados.
Si en el estrato francés hubo uno que otro inconveniente ligero, en el estrato español fue todo lo contrario. El Omega terminó llevándose muy bien con Bachira, ambos divirtiéndose mientras jugaban con el otro chico que se creía ninja.
Isagi estaba encima de la espalda del Alfa bicolor, abrazándolo por los hombros mientras ambos corrían entre risas, escapando del Alfa de cabello blanco con mechones verdes que venía siguiéndolos.
─¿Y el niño quién es? ─Lavinho pregunta después de unos minutos, viendo a sus niños jugar con el de cabellos azules.
─Sobrino de Ego ─se limita a responder, viendo cómo el chico de cabello castaño se tropieza con el pasto y termina lanzando a Isagi por los aires.
─¿Ego? ─el Alfa brasileño pregunta con sorpresa, dejando de ver a sus chicos que intentan revivir al Omega de cabello azul que se encuentra en el piso.
─Sí ─Noa vuelve a contestar, frunciendo un poco el ceño cuando nota que Isagi saca la lengua fingiendo estar muerto. Por lo que decide intervenir─. ¿No está aquí tu Alfa, verdad?
Aquel comentario parece recordarle a Isagi el motivo de su visita, haciendo que se levante de golpe. Lo que no calculó fue que Otoya, que estaba cerca de su rostro, terminó dándose un golpe de cabezas con él.
─Ay, tío... ─Isagi susurra, agarrándose la frente mientras intenta levantarse del pasto artificial.
─Lavinho, veo borroso ─Otoya se queja, agarrándose la cabeza mientras se deja caer en el pasto artificial.
Bachira y Lavinho, en cambio, se ríen a carcajadas, ignorando el dolor del Omega y del chico de cabello blanco con un mechón verde.
─Vámonos, Isagi, el siguiente estrato es Italia ─Noa explica, haciendo que el Omega camine hasta él, con su frente todavía estando algo roja por el impacto del golpe.
─¿A quién buscas, Isagi-chan? ─Bachira pregunta, pasando uno de sus brazos por los hombros de su nuevo mejor amigo.
─Estoy buscando a mi Alfa, Bachira. Hace rato nos encontramos en un pasillo y me dio esto, mira ─Isagi saca la toallita de manos del bolsillo de sus pants, mirando a su nuevo mejor amigo con una sonrisa.
Bachira la toma entre sus manos, entrecerrando sus ojos mientras la mira fijamente. Después la acerca a su nariz y la huele, frunciendo el ceño.
─El olor me es familiar... ─contesta Bachira, haciendo que Yoichi suelte un chillido de emoción─. ¿Te resulta conocido, Otoya?
Otoya acepta la toalla que le lanza el bicolor, oliendo el aroma que desprende. Aunque frunce el ceño cuando nota que es muy ligero.
─No te podría decir quién es exactamente, sé que he compartido equipo con este Alfa, pero no somos cercanos ─Otoya responde, entregándole la toalla a Bachira nuevamente mientras se acerca a su compañero de equipo.
Bachira frunce el ceño. No parece pensar lo mismo, pero tampoco puede reconocer el olor porque es demasiado ligero como para nombrar a sus sospechosos.
─¿Cómo es ese Alfa? ─Lavinho decide preguntar directamente, apoyando una de sus manos en su cintura.
Isagi, en cambio, se emociona, tomando la toalla que Bachira le regresa con una sonrisa.
─Es alto, muy alto ─Isagi comenta con una sonrisa, mientras sus mejillas se tiñen de un rosa tenue.
Bachira lo mira unos segundos, ladeando la cabeza con curiosidad.
─Solo se me ocurre Nagi... ─contesta el bicolor, entrecerrando sus ojos ante aquella nueva pista.
Otoya, en cambio, se ríe, llamando la atención de todos.
─Para nosotros todos son altos ─y el comentario ofende muchísimo a Isagi, que suelta un jadeo de traición.
Pero con esa información, Noa descubre algo que no se le había ocurrido preguntar. Hay chicos altos en Blue Lock, tal vez unos más altos que otros.
Como en Ubers, donde sabe que hay un par de chicos altos en el equipo de Snuffy. Lugar adonde deben ir.
─Bueno, Isagi, vámonos. Todavía nos faltan dos estratos más ─el Omega asiente, despidiéndose de los tres Alfas que acaba de conocer.
─¡Adiós! ¡Te prometo que vendré pronto, Bachira! ─Isagi se despide alegremente del Alfa bicolor, quien, al igual que él, agita su mano casi con violencia.
Cuando Noa e Isagi están solos en el pasillo, Yoichi mira a Noel con una sonrisa cómplice.
─Después de encontrar a mi Alfa, volveré con Bachira. Quiero ir a comprar ropa con él, me cayó súper bien.
Y Noa decide no decir nada que lo comprometa, porque la cámara está justo encima de ellos... Esperaba que Ego no se hubiera molestado con él ahora que van al estrato italiano.
.ᰔ.
El estrato de Snuffy, Italia, era el más tranquilo de los cinco estratos. No porque sus jugadores fueran precisamente tranquilos, sino porque Ubers seguía las órdenes de su maestro.
No había caos ni alboroto como en los dos estratos a los que acababan de asistir, sino más bien había una extraña calma que a Noa le daba algo de envidia.
Porque en su estrato siempre habría problemas, ya fuera por Kaiser peleando con los chicos de Blue Lock o los chicos de Blue Lock declarándole la guerra al alemán. Un definitivo caos.
─Aquí es muy tranquilo, Noa-chan ─Yoichi pareció haberlo notado, mirando el pasillo con una sonrisa agradable mientras observaba todo con curiosidad.
─Snuffy prefiere que sea muy... tranquilo ─Noel agregó, mirando de reojo a uno que otro chico del equipo de Ubers, que al verlo fruncieron el ceño pero saludaron─. Marc debe estar en la sala de proyección.
Tal como lo había predicho, encontraron al mentor italiano en aquella dirección. A su lado estaba Lorenzo, un integrante de la nueva generación al igual que Kaiser, y otro chico más pequeño de cabello negro que le cubría los ojos. Por lo visto, un chico de Blue Lock.
─¿Noa?... Es raro verte por aquí, ¿necesitas algo? ─Snuffy preguntó con curiosidad, invitando al delantero a sentarse junto a él para tomar un café─. ¿Gustas un café?
─No, gracias ─el francés rechazó con cortesía, dando un paso adelante siendo seguido por el curioso Omega que miraba todo con ojitos expectantes─. Isagi, ¿quieres un café?
Es entonces cuando las miradas de los del estrato italiano van al pequeño Omega que está viendo al Alfa más pequeño con curiosidad, incluso cuando ese flequillo le cubre la mitad de la cara.
─No, gracias, Noa-chan ─Isagi agradeció, concentrando su atención ahora en el mentor de Italia con una sonrisa─. Hola, soy Isagi y vengo en busca de sus Alfas altos...
Su comentario tan directo pareció llamar la atención de Snuffy, que soltó una pequeña risa mientras le daba un trago a su bebida.
─¿Alfas altos? ─el pelirrubio rió, apoyando su mentón en su brazo y dirigiendo su mirada a Lorenzo─. Lorenzo es un Alfa alto.
─Hola~ ─saludó el Alfa de cabello negro con puntas moradas, mostrando sus dientes de oro que de inmediato llamaron la atención del Omega.
─Oh la la, tus dientes son hermosos ─el Omega elogió, acercándose al Alfa alto. Aunque tuvo que levantar la cabeza y ponerse de puntillas, terminó tocando los dientes de Lorenzo con uno de sus dedos.
Noa suspiró, sentándose al lado del otro menor que también miraba la interacción.
─¿Podrías hablarle a tus otros chicos?... Solo a los Alfas más altos que Isagi, por favor ─el Alfa peliblanco le pidió a Snuffy amablemente.
─Claro ─Snuffy comentó, dándole otro trago a su bebida caliente y volteando hacia el otro Alfa de cabello negro que estaba en la habitación─. Niko, ¿podrías ir por Barou, Aryu, Aiku y Sendou?
─Sí ─fue todo lo que dijo el joven, saliendo del cuarto de proyección con calma.
Pasaron unos minutos donde Noa y Snuffy compartieron un café mientras platicaban con calma sobre la situación que estaba pasando. A su lado, Lorenzo y el Omega se encontraban platicando sobre lo que parecían ser autos deportivos.
─¿Para qué nos llamó, jefe? ─una voz interrumpió mientras se abría la puerta, haciendo que las pláticas se detuvieran de repente.
Por la puerta entraron Oliver, Sendou y Aryu, quienes parecían haber venido del entrenamiento porque lucían algo agotados.
El primero en ponerse de pie fue el Omega, que de un momento a otro se encontró delante de los recién llegados y comenzó a inspeccionarlos uno a uno en silencio.
─¿Alguno de ellos es? ─Marc preguntó con una sonrisa, algo divertido al ver cómo Sendou se sonrojaba cuando el Omega apretaba su bíceps derecho.
─No... ─suspiró el Omega, apretando una última vez el brazo del Alfa de cabello salmón para después quedarse viendo a Oliver─. Me gustan tus ojos.
─Gracias, lindo ─Aiku agradeció con una sonrisa, aún sin entender por qué un Omega atractivo estaba delante de él juzgándolo como si esperara algo de él.
─¿Y el Rey? ─Lorenzo preguntó, levantándose de su lugar y caminando hasta la par del Omega, apoyando su brazo en la cabeza del de cabello azul.
Isagi, en cambio, parpadeó, más entretenido en el hermoso cabello que tenía Aryu, pensando en pedirle su rutina.
─Se quedó limpiando el gimnasio, ya sabes cómo es ─Niko apareció detrás de los recién llegados, escabulléndose de nuevo hasta el lugar donde estaba sentado.
─Bueno, todavía tienes una oportunidad, pequeño ─Yoichi se animó nuevamente, dando pequeños brincos y asegurándose de no molestar a Lorenzo, que aún lo usaba de reposabrazos.
─¿Qué está pasando aquí? ─Aryu decidió preguntar, sin entender qué estaba pasando pero mirando al Omega, que tenía una piel muy bien cuidada─. Por cierto, muy glam tu piel. Exijo que me pases tu rutina de skincare.
Isagi se iluminó nuevamente como si fuera una estrella en un árbol de navidad.
─Solo si tú me pasas tu rutina para el cabello ─el Alfa castaño sonrió, haciendo una pose dramática con las manos mientras el Omega intentaba copiarlo.
─¡Muy glam de tu parte! ─expresó Aryu con felicidad de saber que había gente que apreciaba el arte.
Olvidaron su pregunta inicial sobre por qué habían sido reunidos aquí tan de repente con un Omega, así que Noa decidió explicarlo nuevamente.
─Él es Isagi Yoichi, sobrino de Ego. Estamos aquí porque está buscando a un Alfa alto que llamó su atención ─y con ello, los Alfas de Ubers se terminaron acercando al Omega para comenzar a platicar del tema.
Noel tenía que admitir que los chicos de Ubers eran realmente amables con Isagi, compartiendo bromas con él y divirtiéndose animadamente mientras esperaban al tal Barou.
Minutos después apareció Barou, bañado y con una toalla en el cuello: la misma que Isagi traía en la bolsa de su pantalón, ya que era de las que Ego ofrecía en las instalaciones para los chicos.
Después de explicarle un poco las cosas, parecía sentirse ofendido de que interrumpieran su entrenamiento por este tipo de cosas. Pero se unió a la plática cuando Isagi confesó que no sabía nada sobre limpieza.
A lo que Barou terminó enseñándole al Omega sobre lo básico para ser una buena ama de casa. Yoichi estaba tan feliz cuando Barou desapareció y volvió minutos después, regalándole al Omega un envase de limpiador de pisos para que pudiera practicar.
No fue hasta que Noa dio la orden de que se tenían que ir al siguiente estrato que se retiraron, porque si no Yoichi se hubiera quedado a hacer una pijamada con el equipo de Ubers, entretenido entre la plática de limpieza, autos deportivos, cantantes pop, consejos de belleza y videojuegos cuando Niko se unió a la conversación.
─Adiós a todos, prometo venir pronto ─se despidió el Omega, agarrando la botella de limpiador de pisos con una mano─. ¡Gracias por sus consejos!
Isagi se despidió del estrato italiano con felicidad. A su lado, Noa se preguntó seriamente si el sobrino de su rival tenía un poder para caerle bien a todo el mundo.
Aunque no podía culparlos, porque realmente el adolescente de cabello azul era adorable. Además de que, dejando de lado que a veces era muy amable cuando no te agarraba, en definitiva, el arándano andante tenía una tremenda fuerza para su cuerpo delgado.
─¿Sigue tu estrato, Noa-chan? ─Isagi preguntó una vez que comenzaron a caminar por los pasillos del estrato italiano.
─No, sigue el estrato de Inglaterra ─Noel corrigió al Omega, siguiendo el camino para llegar al último estrato por visitar, Manshine City─. Después de eso podremos ir al estrato alemán para ver si es que alguno de ellos es ese Alfa.
Noa realmente no pensaba que ese Alfa estuviera en su estrato, principalmente porque, al igual que el Alfa bicolor del Barcha, pensaba que el Alfa que el Omega buscaba estaba en el estrato inglés.
─Isagi, ¿te acuerdas de qué color era el cabello del Alfa? ─el Alfa peliblanco preguntó, solo para asegurarse de quién estaba hablando el Omega, aunque ya se daba una idea de quién era.
─Su cabello es claro... ─Isagi intentó explicar, apoyando su mano libre en su mentón para pensar.
─¿Como blanco? ─Noel preguntó nuevamente, sabiendo a quién se refería.
─Sí... ─Isagi susurró después de unos segundos, bajando la vista al limpiador de pisos que sostenía en las manos─. Aunque realmente no vi mucho su cabello, era tan alto que solo me concentré en su rostro...
─Mmm, creo que ya sé quién es... Vamos al estrato de Chris. Ahí estará ese Alfa─ Comentó Noa. Él Omega soltó un pequeño chillido feliz con una sonrisa de emoción, esperando llegar al estrato inglés.
.ᰔ.
Realmente Noa no sabe qué hizo mal; tal vez era el karma del pasado que vino a cobrarse después de que fuera un verdadero maldito con su exnovio al dejarlo de un día para otro.
Pero no podía ser eso, ya que Ego tampoco había sido una blanca palomita en su relación.
Así que no se explica por qué está ahí, en el estrato inglés con el Omega al lado suyo, viendo a los únicos cuatro Alfas de Inglaterra delante de él después de que Chris los hiciera modelar para el Omega.
¿Lo malo, aparte de ver cómo los cuatro Alfas modelando más avergonzados que felices?
Es que, al final de aquella increíble y producida pasarela que Chris Prince había organizado en tan solo cinco minutos, el Omega le agarró la manga del uniforme para llamar su atención y le susurró:
─Noa-chan, ¿y dónde está mi Alfa? ─preguntó el Omega inocentemente, confundido de por qué los Alfas habían hecho una increíble pasarela pero su Alfa no estaba ahí.
Noa parpadeó. Su rostro inexpresivo seguía estando ahí, no había cambiado nada.
Pero por dentro Noel entró en pánico, con su vista yéndose hacia el Alfa alto de cabello blanco que Chris había obligado a modelar en la cafetería del equipo de Manshine City.
─¿No es ese de cabello blanco? ─Noel preguntó en voz baja para que Chris no notara que había tenido una equivocación.
Pues cuando llegaron al estrato inglés y Chris pidió una explicación, el mentor de Manshine City se emocionó tanto al saber que uno de sus chicos había sido escogido que los obligó a modelar en una pasarela improvisada para que el Omega tuviera un digno espectáculo al escoger a su Alfa.
El Alfa de cabello rosa y el de cabello morado prácticamente eran unos tomates andantes, llenos de vergüenza mientras intentaban cubrir su rostro debido al bochorno que su mentor los había hecho pasar.
Agi, en cambio, solo suspiró y en silencio se fue a sentar a una de las bancas de la cafetería, volviendo a retomar su comida y fingiendo que no había hecho nada.
Y el Alfa de cabello blanco parpadeaba lentamente de manera desigual, bostezando y casi cayéndose de sueño mientras esperaba que Chris lo dejara irse.
─Y bien, ¿cuál de ellos es? ─Chris se acercó a preguntar con una sonrisa complacida, mirando a sus cuatro Alfas con orgullo.
Noa parpadeó, pensando cómo decir que en realidad se había equivocado y que ninguno de ellos era el Alfa que Yoichi había estado buscando.
─No es ninguno de ellos... ─Yoichi susurró, haciendo que el cuello de Chris se doblara de una manera preocupante para ver al Omega, que se escondió detrás del Alfa peliblanco─. Noa-chan pensó que era el alto de cabello blanco, pero ninguno de ellos es mi Alfa.
Chris Prince volvió a tronar su cuello de una manera antinatural hacia el mentor de Alemania, con un crujido que hizo que el Omega tuviera un escalofrío.
─¿Noa? ─preguntó en un tono nada amable, esperando una respuesta contraria a la que dijo el Omega.
─Perdón, Chris, me confundí y pensé que el Alfa que estábamos buscando era tu chico... ─susurró el francés, viendo de reojo cómo los chicos del estrato inglés se ofendían ante la información.
─¡¿Hice esta mierda a lo estúpido?! ─el Alfa de cabello largo gritó, todavía avergonzado por lo que acababa de hacer.
─Lo siento... ─Isagi se disculpó, saliendo de detrás de Noa y dando un pasito hacia adelante para disculparse, haciendo una pequeña reverencia─. Aunque todos modelaron muy bonito y son muy guapos, lamento haberlos molestado de esta manera.
Los Alfas más jóvenes terminaron perdonando al Omega que se disculpó personalmente con cada uno de ellos, aunque Chris terminó haciendo un berrinche y negándose a aceptar la plática que se formó con el Omega y los tres chicos de Blue Lock.
─¿Entonces no reconocen este olor? ─Isagi preguntó, ofreciendo la toalla de manos que llevaba consigo. Sus manos todavía cargaban el limpiador de pisos que Barou le había dado─. Es muy ligero, pero acepto cualquier pista...
─No, lo siento ─Reo fue el primero en negar, pues el olor, aunque se le hacía conocido, no era uno con el que estuviera familiarizado al cien por ciento.
─Eres suavecito ─Nagi respondió, abrazando al pequeño Omega por los hombros y apoyando su mentón en la cabeza del de cabello azul.
─¡Nagi! ─Reo regañó al Alfa de cabello blanco, intentando apartar a su amigo del Omega, pero este se mantuvo firme sin moverse.
─El olor... ─Hyoma frunció el ceño mientras olía la toalla. Le era muy familiar, tanto que le frustraba no reconocerlo directamente─. ¿No es alguien del Bastard?...
─¿El equipo de Noa-chan? ─Isagi preguntó, ladeando su cabeza hacia un lado mientras miraba a su acompañante, viendo cómo discutía con el mentor inglés por algo.
─No estoy seguro, pero dijiste que fuiste a los otros estratos... Tal vez tu respuesta está en el equipo alemán... ─Chigiri comentó, regresándole la toalla de manos al Omega, que seguía aguantando el peso del Alfa peliblanco.
─Gracias ─agradeció Yoichi, caminando lentamente con el Alfa que seguía abrazándolo como si fuera una almohada─. Noa-chan, vayamos a tu estrato, por favor.
Tanto Noa como Chris detuvieron su plática y miraron al sobrino de Ego, quien todavía cargaba a un Nagi que parecía a punto de quedarse dormido de pie, con la cabeza apoyada en el cabello azul del más bajo.
─Bien, vamos a Bastard München ─Noa se despidió de Chris con un movimiento de cabeza, ignorando cómo el Alfa inglés se ofendía.
─Adiós, gracias por el espectáculo. Fue muy bonito ─Isagi se despidió por última vez, haciendo que Reo y Chigiri volvieran a sonrojarse al recordar la vergüenza que habían pasado.
Cuando la puerta se cerró, Noa escuchó un suave y pequeño «Reo, cómprame al Omega. Es suavecito»...
Oh, ojalá Ego no expulsara al Alfa peliblanco por mostrar interés en su sobrino...
.ᰔ.
Al final, Noel pensó que debió haber empezado con su propio estrato para hacer todo más fácil. Así se hubiera ahorrado todo este drama por los demás estratos antes de saber que ese Alfa misterioso estaba en el equipo alemán.
Para suerte del Omega, Noel había dejado a los chicos trabajando en el campo de entrenamiento. Así que fueron directamente hacia allá para buscar al dichoso Alfa por el que se habían metido en todo este problema.
Apenas Noa ingresó al campo, la mayoría detuvo su entrenamiento y se acercó esperando nuevas órdenes. Estaban sudando, se veían agotados y varios ya estaban tomando agua.
Lo que significaba que sí estaban entrenando. Bien, Noa no quería jugadores débiles en su equipo.
─Bien, todos los Alfas en fila. Ahora ─exigió de inmediato; como era de esperarse, su equipo le hizo caso al instante.
Noa se acomodó delante de Kaiser, quien era quien iniciaba la fila. Isagi estaba a su lado, mirando todo con ojitos curiosos y brillos, esperando poder encontrar a su Alfa por fin.
─¿Y este quién es? ─Kaiser comentó burlón, mirando al Omega de cabello azul, quien miró igual al alemán.
─No, mi Alfa no es un payaso ─comentó bruscamente Yoichi, tomando desprevenidos tanto a Kaiser como a Noa, que lo voltearon a ver. ─Siguiente.
Noel parpadeó lentamente; fue la única expresión que mostró antes de mover la cabeza hacia Kaiser para que se moviera hacia un lado, dando espacio a los demás.
─¿Perdón? ─Kaiser comentó, sintiendo cómo su ojo temblaba del enfado y negándose a ser insultado por un arándano que medía lo suficiente como para agarrarlo de balón de fútbol.
─Que te quites o te quito ─el Omega contestó, dejando la botella de limpiador en el pasto artificial.
Noel parpadeó nuevamente, decidiendo que era un buen momento para intervenir en esta pelea donde su orgullo le decía que Kaiser iba a ganar con evidente ventaja. Pero una pequeña voz parecida a la de Ego le aseguró que el ganador sería el Omega.
─Kaiser, yo mando aquí. Muévete ─el Alfa peliblanco remarcó su autoridad, volviendo a repetir que Michael se moviera y dejara pasar al siguiente Alfa.
Que sorprendentemente -nótese el sarcasmo- era Alexis Ness.
Que también veía al Omega con enfado por atreverse a insultar al gran emperador. Noel estaba seguro de que si Ness no había dicho nada era porque él estaba ahí.
Kaiser comenzó a reclamarle algo a Noa, pero Isagi lo ignoró cuando la puerta automática del campo se abrió y entró una voz que congeló al Omega por completo.
─¿Alguien vio mi toalla?... Creo que la perdí... ─la voz se quejó con un puchero, caminando hacia Raichi, que tenía el ceño fruncido.
─Siempre pierdes tus cosas, Idiotamaru ─Raichi contestó con su tono molesto, rodando los ojos mientras su compañero de equipo se rascaba la mejilla.
Yoichi, todavía conmocionado por ver al amor de su vida, jaló la manga del uniforme de Noa -quien seguía peleando con el emperador de Bastard- para llamar su atención.
─¡Es él, es él! ─Yoichi gritó, con sus mejillas rojas de emoción y sus ojitos brillando de ilusión─. ¡Noa-chan, lo encontré!
Noel parpadeó y levantó la vista hacia donde el Omega señalaba.
Y cuando vio a Gagamaru Gin, el portero que Blue Lock le había dado, no evitó fruncir el ceño, mirando al Omega y después al Alfa que ni siquiera los estaba mirando.
─¿Él? ─preguntó intentando no sonar brusco, todavía asimilando la información.
Yoichi, en cambio, abrazó su brazo con más fuerza y asintió, mirando a Gagamaru como si fuera la maravilla más hermosa del mundo. Como si el Alfa no estuviera siendo golpeado por su compañero Raichi en la cabeza.
─Es perfecto... ─Yoichi susurró, haciendo que Noa bajara la cabeza para volver a prestarle atención al Omega─. Lo llevaré a casa con mamá...
Bien, Noa debió haberle hecho caso a Ego y no seguirle el juego al Omega peliazul...
── .ᰔ. ──
