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Había terminado, estaba hecho, toda la tortura de su dia llego a su fin. ¿Estaba feliz? no realmente. ¿Orgulloso? de sobrevivir, solo un poco. ¿Cansado? …de la mierda del mundo, completamente.
Exhausto, herido y traumado solo miro como los científicos se enfocaron en una jeringa. Ignorándolo por completo, sentado en un banquillo de una mesa del laboratorio. Lo único bueno es que al ser un beta no emite ningún tipo de olor por los malestares que tenía.
–Y… ¿Cuánto tardará en estar lista? – volvió hablar, pero al parecer su existencia era irrelevante. Trago saliva con dolor, una lágrima silenciosa se deslizó en su mejilla. Cerró los ojos un segundo, solo quería volver a casa para descansar y creer todo fue una pesadilla.
–Pero cómo sabremos si quiera si funciona – uno de los científicos hablo. Se encontraban en círculo alrededor de una máquina.
Bryan los escuchó, no entendía si se refieren a la cura o alguna cosa más. Por un momento sintió algo en su mano y se agacho para ver. Su mano se había deformado de tal forma que sus dedos se alargaron grotescamente casi como garras, asustado, la escondió rápidamente con su chaqueta.
–Necesitamos a un infectado de allá afuera y no pienso ser yo el que vaya por él – uno dijo molesto.
–Si bueno pues es necesario, ninguno de nosotros está enfermo así que no podemos intentarlo –otro replicó. Empezaron a discutir entre ellos sobre quién saldría para hacer el trabajo.
Bryan al verlos estuvo a punto de levantarse y preguntar por la cura cuando un espasmo le recorrió el cuerpo. Ahogó un gemido de dolor, abrazando con fuerza su mochila verde, siendo esta su ancla en estos momentos. “Mierda, no por favor”
–L-La cura – gimió con pesar. Sentía como su cuerpo cambiaba desde el interior. Podía percibir como sus intestinos se reacomodan, provocando un dolor terrible. Otra cosa quería salir desde sus entrañas modificadas, aún podía evitarlo, pero necesitaba la cura cuanto antes.
Empezó a inhalar y exhalar para soportar el sufrimiento que tenía. No se había dado cuenta que el lugar estaba en silencio hasta que una voz lo hizo voltear de nuevo a los científicos.
–Podría ser la primera prueba -dijo un científico. Todos lo observaban, Bryan se encontraba en un dolor inimaginable que ni siquiera pudo reaccionar con miedo a la intensidad en sus miradas. Sus pocos pensamientos le decían que no era nada bueno, aunque ni siquiera podría negarse a nada ahora.
–Por…Aahhgg– no pudo articular palabra. Experimentó un ardor como si fuera ácido en su brazo, seguido de unas punzadas. Noto como pequeños tentáculos empezaban a salir del mismo brazo infectado, con horror.
–Oh mierda, se está transformando ¡Rápido! – los científicos empezaron a moverse, corriendo de un lado a otro. Su cerebro había comenzado a nublarse junto con su mente, hacía lo posible para pensar y no perderse. Vio como uno de los hombres de bata se acercaba rápido, aunque renuente.
–! ¡Muévete imbécil! o nos matara a todos – gritó uno de ellos por detrás.
–Ya voy, mierda – llego hasta Bryan que solo alzo la mirada aun encorvada en su asiento. Descubrió su brazo en un solo movimiento y le inyectó en la mordida. Bryan volvió a sentir como se quemaba, por completo, y sin aguantar más cayó de rodillas al suelo con los brazos apoyados en el mismo. Jadeando “¿Esto es lo que merecía? ¿Por no ser un buen hombre y afrontar mis miedos con Michelle?” pensó con tristeza.
Nadie se movió ni dijo nada por unos minutos, esperando la conclusión de los síntomas.
–Oye – una voz lo llamó.
– Oye ¿chico estás bien?
–S-si…creo que sí – pudo decir con pesar.
–Excelente, qué tal si te volteas y te sientas – indicó. Lentamente, Bryan se sentó en el suelo con la espalda en el mueble. Miro a los científicos alejados y después al que estaba a un lado de él. Respiraba con profundidad para regularse.
El hombre se arrodilló cerca de él para verlo. Le tocó la cara, y el cuello palpando sus pulsaciones. Agarró su brazo que parecía volver a la normalidad, aún estaba la herida sin embargo parecía supurar para sanar. Los tentáculos parecían haber desaparecido y el color alrededor de la mordedura ya no se extendía por sus venas.
–No soy médico, sin embargo, puedo decir que estás mejor, ¿Algún malestar?
–No…no realmente – trago saliva. Aunque le fue administrada, su cuerpo se encontraba caliente, lo podía percibir. Como si fuera una fiebre temporal.
Los demás lo veían satisfechos, al aparecer su antídoto era efectivo. Una chica anotaba en unas hojas mientras lo observaba rápidamente y otro de ellos pelirrojo tecleaba en la computadora.
–Y ¿Cómo te llamas? – pregunto el pelirrojo.
–Bryan…Hodukavich…Bryan Hodukavich
–¿Cuál es tu designación?
–Be-beta – contestó.
–Si tú lo dices -El hombre alzó una ceja, incrédulo. Entre ellos volvieron a conversar dejándolo de lado otra vez. El que se había acercado a él regreso para unírseles. Bryan seguía en el suelo, llevó una mano a su pecho. “Todo está bien” pensó suspirando.
–Bien ya quedó todo registrado ahora hay qu-
Un rugido potente seguido de un estruendo interrumpió al científico que hablo. Una pared del laboratorio colapsó, la misma masa de cuerpos que Bryan creyó haber derrotado hace minutos entró furiosa por el hueco que generó. De inmediato gritos y pánico llenaron el lugar…
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Bryan salió del hospital como pudo, corrió a través de las calles. Los infectados lo ignoraban, su visión se nublaba, necesitaba encontrar un lugar para refugiarse. El sonido de helicópteros sobrevolando el cielo nocturno lo hizo alzar la vista para ver como aluzaban al monstruo. No se quedó a esperar para ver qué más haría, y siguió su camino.
Logró escapar y vivir, pero…sabe que no puede volver a tener una vida normal. No puede volver con Michelle…algo había cambiado en él. El nudo en su garganta se hacía grande mientras lo pensaba, lágrimas se acumulaban en sus ojos. A pesar de todo era lo que más le dolía, tenía que abandonar a su pareja y posible hijo/hija, y jamás podría demostrar que puede ser un gran padre.
“Al menos…espero que estén mejor sin mí y alejados de toda esta mierda”
Se limpió los ojos bruscamente y continuó corriendo. No volteo, estaba dejando atrás su vida, su familia y al Bryan que era antes de que pasara toda esta locura. Y sin saberlo también había dejado otro rasgo más.
En una oficina del gobierno, más específicamente del departamento de la BSAA un alfa se encontraba sentado en un escritorio esperando. Había sido llamado para resolver un asunto de suma importancia. Leon S. Kennedy, alfa rubio de veintisiete años, recién llegado de otra misión importante se relajó un momento cerrando los ojos.
Pasos empezaron acercarse hasta que cruzaron la puerta. Un rechinido se escuchó seguido de la voz de un hombre.
-Leon, escuche que vas llegando de una misión ¿Cómo te fue? -dijo Chris Redfield. Alfa castaño de treinta y un años, mejor amigo de Leon entro al lugar. Se habían vuelto cercanos después de años de misiones juntos. Cada que se encontraban de casualidad aprovechaban para salir a tomar unas copas y ponerse al día. Algunos rumores mencionaban que eran pareja sin embargo solo eran susurros entre el personal del gobierno.
–Bien como siempre, esperaba más por salvar a la hija del presidente – contesto Leon, la presencia de su amigo siempre era bienvenida.
–¿Un monumento o estatua al gran salvador Leon Kennedy?
–O por lo menos las llaves de una ciudad – replico divertido abriendo los ojos para verlo, una sonrisa adornaba su rostro.
Ambos alfas rieron al unísono, siempre eran un dúo de chistes y sarcasmos. Tal vez era la razón por la cual no los enviaban en grupo para realizar tareas. Temían que no se lo tomaran enserio y fallaran.
–Agente Redfiel, agente Kennedy – Una mujer beta que entro detrás de Chris y no hablo hasta acomodar un proyector y demás cosas miro a los alfas que la observaron al ser llamados.
–Permítanme empezar, fueron convocados para una misión importante del gobierno – los mencionados adoptaron una postura seria. Chris seguía de pie a espaldas de Leon. Cada uno es un soldado elite en sus departamentos y para trabajar en conjunto entonces la misión debería de ser superior.
–Como saben, hace seis años el incidente de Raccon City dejo estragos en nuestro país que aún estamos combatiendo. Se estuvo trabajando para recuperar toda la información que hubiera en las ruinas de los laboratorios y se encontró algo – dijo la beta comenzando a mostrarles unas diapositivas con información clasificada.
–Como ven en pantalla al parecer los científicos que aun vivían y se encontraban en el hospital lograron generar una cura al virus – Leon alzo las cejas, Chris miraba seriamente.
–Sin embargo, fueron asesinados por un monstruo y el laboratorio destruido posteriormente – Pensaron igual por un momento, los científicos lograron hacer algo bueno para después perderlo por sus mismas estupideces. “Que idiotas”
–Esto es lo único que se pudo recuperar – otra diapositiva apareció con información, los alfas leyeron con atención.
–Registraron a una persona, posiblemente infectada y a la cual le administraron su antídoto antes de morir – Ambos hombres guardaban la información que se les presentaban con precisión.
–Esa es la misión señores, deben de encontrar a Bryan Hodukavich y traerlo a las instalaciones
–¿Como saben que está vivo? – pregunto Leon después de unos segundos de retener los datos en su cabeza.
–Fue visto por las cámaras de un hotel a un costado de una carretera meses después, a partir de ahí no ha aparecido
–¿Buscaremos en todo el país, a un beta del cual no se sabe nada más? ¿No tenía familia o alguien? – la voz de Chris resonó con seriedad.
–Según su información personal fue abandonado por sus padres drogadictos en un albergue. Estuvo implicado levemente en drogas y después estuvo de relación con una chica llamada Michelle Lewis, la cual falleció por hordas de infectados que llegaron a su ciudad posterior a los brotes que hubo en el país
–¿Por dónde empezaremos la búsqueda?
–Aquí - la pantalla mostro la localización de un estado y pueblo conocidos.
–En Oregón, tenemos reportes de que hubo movimientos del mercado negro del virus. No queremos que inicie una propagación así que aprovechando verifican el peligro, estando ahí lo buscan y si terminan y no lo encuentran pasaran al siguiente lugar
–En caso de ser encontrado y no quiera venir
–No sabemos si es peligroso por lo cual lo neutralizan, su cuerpo y sangre son lo importante no el gen vivo – La sala quedó en silencio. Las órdenes eran claras, eran frías, pero si el chico tiene un posible antídoto en su sistema y mientras llegue “fresco” aún pueden tomar muestra. Un sacrificio por la humanidad.
–Eso es todo señores, vayan alistarse para salir a primera hora.
Chris y Leon salieron del lugar para prepararse. No tenían idea lo que se encontrarían, pero debían de estar listos. A una misión que les cambiaria la vida por completo.
