Actions

Work Header

¿Es tan malo ser un Prime?

Summary:

Meses después de la muerte de Prime, Rick todavía no estaba satisfecho por como habían sucedieron las cosas, así que redirigió su odio hacia la descendencia Prime.

Morty se está cansando de aguantar.

Y Prime regresa de los muertos solo para recuperar lo que siempre fue suyo.

Notes:

Hola! Me obsesione con esta serie y pude evitar crear mi propia versión de los hechos.

Las etiquetas se irán actualizando conforme avance la historia.

NO RICKORTY

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Su única razón para vivir, para seguir luchando era su venganza contra Prime.

 

Por arrebatarle a su familia.

 

Por quitarle un futuro. Su futuro.

 

Y cuando la llevo a cabo, cuando por fin logró erradicar la existencia mediante golpes, supo que su propósito había muerto con el.

 

Su esposa no regresa.

 

Su hija no regreso.

 

El daño que había sufrido hace tantos años no se repara.

 

El hombre que se autoproclama un dios, se siente vacío. ¿Qué es un hombre sin un propósito en la vida?

 

¿Valió la pena todo el esfuerzo?

 

No. Prime debió sufrir más, era eso. 

 

Prime debería haber sufrido las peores atrocidades dimensionales, debería haberle llorado, suplicado, rogado clemencia.

 

En cambio solo obtuvo burlas.

 

Ya no podía cambiar el pasado, Prime estaba muerto, completamente muerto. No podía sentir, ni sufrir, nada.

 

Y por eso bebio y bebio. Bebio hasta el desmayo, bebio hasta entumecer cada parte de su cuerpo, bebio hasta perder todo; El dolor no se fue. La irá fue el mejor remplazo que pudo encontrar.

 

Ya sea por los litros de alcohol inhumanos en su cuerpo, o el odio cultivado tras años de extenuante casería. Lo único que Rick sabía con certeza es que odiaba cada rastro de Prime.

 

Lamentablemente su Morty era un Prime. Un descendiente de la peor plaga del multiverso. Y eso fue suficiente para dejarse llevar.

 

Prime debía sufrir ...

    

 


 



Luego de vivir la secuencia más caótica de vivencias durante los últimos dos meses, Morty realmente creía que las cosas se calmarían un poco y que quizás, con mucha, pero mucha suerte, las cosas podrían mejorar está vez. 

 

Su esperanza se marchito en el momento que esa mano se alzó sobre él.

 

Inhala cuatro, retiene siete, exhala ocho. 

 

¿Fue su culpa? Su abuelo había estado bastante irritado últimamente, y él no dejaba de medirse en constantes problemas.

 

La expulsión y el campamento.

 

El simpatizador y la perdida de empatía.

 

La aventura en solitario y la muerte de la familia Smith más perfecta que había conocido hasta ahora.

 

Inhala cuatro, retiene siete, exhala ocho.

 

El adolescente reconocía, por más que quisiera poner excusas, que había sido una idea inútil y estúpida. Pero quería ver a su abuelo feliz.

 

Al abuelo le gustaba su cocina.

 

Cuando lograba cocinar algo decente los días que estaban ellos solos (Rick encontraba cocinar una pérdida de tiempo, pero Morty lo encontraba ciertamente terapéutico), su abuelo se la pasaba criticando cada detalle, jactándose de que la comida que el preparaba era superior en todo aspecto de lo posible. 

 

Aún así siempre se lo termina comiendo todo.

 

Y Morty sabía que esas pequeñas acciones eran su forma de mostrar afecto.

 

Inhala cuatro, retiene siete, exhala ocho.

 

La neblina se fue despejando, todo comenzó a tener sentido de nuevo; estaba en su cama, escondido bajo las sabanas como un niño pequeño. Su cuerpo temblaba mientras se arrinconaba contra la pared, hecho bolita, como si quisiera hacerse lo más pequeño posible, ser invisible.

 

El escozor de su mejilla palpitaba, causándole muecas de dolor. No iba a quejarse en voz alta, había experimentado cosas peores. Mucho peores. Un pequeño golpe no era nada. Nada. No debería haber reaccionado de esa manera, tan exagerada, tan sensible, tan patética.

 

Está no es la primera vez que lo hace, le recuerda en susurros su mente.

 

El adolescente lo ignora obstinadamente. Rick no tenía la culpa, solo es un alcohólico deprimido y malhumorado que bebió de más. La culpa la tiene él por molestar, siempre la tendrá él.

 

Su abuelo lo quiere. Lo quiere. Y eso es lo único que debería importa. 

 

Son Rick y Morty, cien años.

 

Por ello se obliga a soportar todo. A perdonar todo. A entregar todo su ser, sangrante y supurante, solo para obtener otra fisura más en la gran colección de cristal trisado en qué se ha convertido.

 

Después de todo es un Morty.

 

Y un Morty es un ser empático e inútil. 

 

Inútil para sobresalir en la escuela, inútil para hacer amigos, inútil para conseguir pareja, inútil para sus padres, inútil para su hermana, inútil como ser humano.

 

Los inutiles no tienen derecho a voz ni voto, y por eso aguanta, aguanta, y sigue aguantando. 

 

Quiere ser útil.

 

Útil significa ser amado.

 

Y para su abuelo es útil.

 

Así que continúa reprimiendo, reprimiendo, y reprimiendo; todo su dolor, toda amargura, para poder ser un buen compañero, alguien útil. Sin embargo, la balanza le parece un poco injusta, ¿No está él sacrificando demaciado?

 

Quiere gritar por cada injusticia.

 

Quiere llorar por cada despedida.

 

Quiere atacar por cada ofendida.

 

Él quiere, quiere, quiere, quiere. A pesar de no tener derecho a nada.

 

¿Suena muy patético? Si. No. Morty no quiere averiguarlo, solo quiere un poquito de atención, un poquito de amor ¿Es mucho pedir?

 

Inhala cuatro, retiene siete, exhala ocho.

 

La puerta de su habitación se abre bruscamente, sobresaltandolo. Rick emerge de la entrada con una expresión atontada, el olor a alcohol le quema la nariz y los ojos por igual. 

 

"M-Morty, el abuelo necesita unos cristales, ¡tenemos que irnos!". Rick se tambalea hacia adelante mientras abre un portal, casi tropezando con el desastre de cosas rotas y ropa sucia del suelo. 

 

"¿Qué demonios, Morty? Tienes que limpiar esto, ¿Qué carajo paso aquí?"

 

El chico se levanta torpemente, separándose del refugio reconfortante de las sábanas. No piensa responder a esa pregunta, no quiere que su abuelo se entere del arranque de ira, y el ataque de pánico que tuvo posteriormente.

 

Las emociones son complicadas ¿Okey? Había algo muy malo sobre como su cerebro procesaba las emociones.

 

"Rick, ¿es una de esas a-aventuras dónde le robamos a alguien y ese alguien luego intenta matarnos?", el chico tartamudeo nerviosamente, no necesitaba más sangre de la necesaria en sus prendas, su pobre armario ya no tenía presupuesto para reemplazarlos.

 

Rick pone los ojos en blanco, tomando otro sorbo de su petaca. Su nieto es un idiota. "Nadie nos perseguiría si hicieras bien tu maldito trabajo, idiota-", el resto de la frase muerte en su boca cuando ve más detenidamente al niño.

 

¿Qué te pasó en la cara?" 

 

El adolescente tensa el cuerpo, un escalofrío le recorre al recordar la discusión y el golpe de hace unas horas. "N-Nada. No es nada. Me golpeé por accidente en... En el baño", su excusa es pésima, pero no le serviría de nada decir la verdad. Rick parecía haber olvidado lo sucedido, y no iba a recriminar a su abuelo por algo que no recordaba.

 

Ya había aprendido la lección en ese aspecto. Después de innumerables intentos para dialogar, jamás terminaba valiendo la pena. La confrontación solo llevaba a un bucle interminable de gritos, insultos y recordatorios de todos los "errores" que había cometido.

 

Rick recibió su excusa barata con facilidad, como si la marca roja e hinchada sobre su rostro no tuviera la menor relevancia. Cómo si él no tuviera la menor relevancia.

 

Morty solo pudo suspirar pesadamente antes de sentir como sus ojos picaban en lágrimas. No iba a llorar, no iba a llorar . Así era su abuelo y debía aceptarlo. Incluso si desearás en lo más profundo que no tuviera que ser así.

 

¿Cuánto tiempo más podría aguantar ?