Chapter Text
Hace mucho tiempo Uzushio fue venerada como el Dios del mar y la naturaleza.
Los humanos siempre fueron agradecidos con ella, ofreciendo sus vidas pidiendo únicamente la protección qué ella podía otorgar.
Como agradecimiento ella bendecia a sus seguidores, otorgándoles cualidades únicas, mayor vitalidad y resistencia, gran cantidad de Chakra único en su clase, sangre curativa y su favorito, cadenas irrompibles creadas a partir del Chakra único que les otorgó.
Paso décadas cuidando de los suyos y cuando sintió que podían prosperar sin ella, callo en un profundo sueño.
Despues de una gran siesta, Uzushio no espero despertar con su amado pueblo destruido y en su desesperación llamo por medio del viento a sus hijos, únicamente recibiendo respuesta de la actual princesa ahora sobreviviente, Kushina, quien estaba en peligro e inconscientemente llamo por su ayuda.
Uzushio siendo imprudente, dividió su voluntad a la mitad, una parte se quedo en la isla para su protección y la otra mitad retomo su antigua forma física. Y tan rápido como un rayo Uzushio corrió hacia Kushina, preparada para proteger lo que quedaba de su pueblo.
Forzando a su cuerpo físico a usar Chakra, con sellos simples de transporte atados en kunais Uzushio lograba recorrer grandes hectáreas de tierra en segundos. Con el uso del viento, canto para Kushina, en un intento de ayudar a calmar el dolor de su pequeña princesa.
Y a unos cuantos kilómetros, una joven Kushina llora con su bebé en brazos “N-Naruto, ¿puedes escucharla? *sollozo* es ella, Uzushio” abrazando más fuerte a su bebé, Kushina intenta sentir donde se encuentra Uzushio, rezando qué este cerca.
«Uzu-sama, ¿puede escucharme?»
Cinco estresantes segundos pasaron antes de que Kushina pudiera escuchar una respuesta.
«Mi princesa, pronto llegare, cariño, ¿puedes decirme que sucede?»
Y Kushina lloró, realmente estaba hablando con Uzushio.
«Uzu-sama, un hombre enmascarado irrumpió mi parto y rompió el sello de Kyuubi-sama, mi esposo Minato esta luchando contra el pero no creo que pueda retener a Kyuubi-sama»
«Entiendo, princesa Kushina, haz un sello de transporte de larga distancia y podré llegar más rápido»
«Enseguida»
Kushina forzó a su cuerpo a levantarse para ir en busca de suministros de sellado por la habitación, pero antes de que pudiera hacerlo, Minato llego en un destello frente a ella y la detuvo.
“Kushina, ¿que haces? Debes descansar, ¡Acabas de parir!” Minato cargo a Kushina con la intención de recostarla de nuevo, pero ella se negó “MINATO, ¿¡TÚ que haces aquí!? ¡Deberías estar con el Kyuubi!”
“Se lo encargue a Sandaime-san, deberían resistir sin mi unos minutos” Minato ayudo a Kushina a reposarse en la cama, casi inmediatamente sostuvo a Naruto en sus brazos, Kushina lo miro sospechosamente “¿Te llevaras a Naruto?” silencio “No lo hagas Minato, no te atrevas" Kushina se acercó a Minato pero este la miro con dolor “Lo siento, Kushi, tengo que hacerlo” Y Minato se teletransporto hacia la marca que tiene Gamabunta.
Lo que no previo fue a Kushina logrando tocar su capa y por ende trasportandose junto a él.
Uzushio espero sentir el sello qué le pidió a Kushina, pero pasaban los minutos y no sentía nada, su preocupación aumento y forzó aun más a su cuerpo para ir más rápido, así pudo llegar donde lograba sentir a Kurama y Kushina en 5 minutos, pero lo que no imagino ver fue un gran pueblo siendo destruido.
Tal como su isla, su pueblo, su gente.
Si corría por las calles la gente vería su rostro y eso no lo iba a permitir, solo su gente y personas bendecidas por ella misma podían ver si rostro sin recibir consecuencias, además tenía la sospecha que la gente de este pueblo causo tristeza en su princesa y eso es una ofensa, así que sin ninguna otra opción formó una máscara blanca lisa y lo coloco en su rostro, impidiendo qué otros humanos vieran su rostro y depositando su confianza en su voluntad de la isla, dejo qué la guiara sin problema hacia Kushina.
En el camino sintió perfectamente a civiles gritar por ella, sorprendidos de ver a otra mujer pelirroja. De igual manera hubieron ninjas intentado detenerla pero los ignoro y siguió su camino, nada la detendrá de llegar a su princesa.
Kyuubi fue atado por las cadenas de Kushina, obligándolo a permanecer lo más pegado posible al suelo. A un par de metros la pelirroja veía con resignación a su esposo preparar el ritual para sellar la mitad del Kyuubi en su hijo.
Ambos atravesados por la garra del Kyuubi.
“Minato, necesito decirte algo importante” Kushina intento girar su cabeza lentamente a Minato, quien la detuvo tan pronto pudo levantar sus brazos “¿Qué pasa Kushi? Ya casi completo el sello y me gustaría que dejaras una forma de Chakra en ella, así podrías conocer a Naruto y ayudarlo cuando se necesario” el rubio le sonrió a su esposa y ella le devolvió la sonrisa.
“¿Recuerdas a mi pueblo, Uzugakure?” Minato la miro sin entender su repentina pregunta “Si, me contaste mucho de tu pueblo, ¿porque?” Kushina suspiro, rezando por el apoyo de su esposo “Uzushio despertó, llamo por mi y esta en camino ¡Por favor espera! Ella podría sellar a Kyuubi por ti, por favor, Naruto necesita de su padre” Kushina sollozo, miro el rostro de su bebe frente a ella, parecía tan sereno.
El rubio mayor estuvo por responder, pero el ruido de los arbustos puso en guardia a ambos, preparándose para lo peor.
Pero, para sorpresa y alivio de ambos, una mata de cabello plateado se asomo y pronto Kakashi salió para acercarse a ellos.
“¡Kakashi-kun!” Kushina intento abrir sus brazos, una invitación al chico a acercarse y asi la pelirroja podría asegurar su salud, pero Minato nuevamente la detuvo de hacerlo y Kakashi, en pánico, se acercó a ellos buscando formas de ayudarlos con sus heridas, desesperado y negando la pronta muerte de sus figuras paternas.
Algo bastante innecesario, el matrimonio estaba muy consiente de su muerte, después de todo estaban atravesados por la garra del Kyuubi y tan pronto el Kyuubi fuera sellado, ambos se desangrarian.
“Kushina-hime, no se mueva, ya mande a Pakkun por ayuda” Kakashi detuvo los brazos de Kushina qué intentaban abrazarlo, esta se quejo pero no intento resistirse.
“Kakashi, cuando selle al Kyuubi tanto Kushina como yo moriremos, tienes que-”
“¡NO!, Minato-sensei ya viene la ayuda, resista por favor” Kakashi miro fijamente a su Hokage, este parecía sorprendido pero pronto volvió a ponerse serio “Kakashi, esta es una orden” sus palabras callaron a Kakashi antes de que pensara volver a interrumpirlo “Yo morire para sellar a Kyuubi en Naruto y Kushina morira por su herida, es inevitable para nosotros y por eso... Me gustaría adelantar tu regalo” Minato sonrió suavemente, intentando tranquilizar a Kakashi manteniendo la calma, Kushina entendió lo que quería hacer y siguió su juego “nosotros, llevamos tiempo hablando y decidimos adoptarte, pensábamos preguntarte sobre esto después del parto, pero ya vez lo que paso” el intento de broma no fue bien recibido por nadie “lo siento, decía, los papeles qué comprueba nuestro deseo estan en el cuarto de Naruto, debajo de su manta, solo necesitaría que tu firmaras y al ser nuestro hijo te heredamos nuestras propiedades y fortunas, se responsable Kakashi-kun" Minato le sonrió suavemente y como si fuera un detonante, Kakashi empezó a llorar.
“Kakashi-kun, cariño, no llores” Kushina limpio sus lágrimas, estaba por decir algo pero un rugido y la sensación de sus cadenas jalando su cuerpo la detuvieron.
Por reacción Kushina empujó a Kakashi lejos de ellos, Minato completo el sello rápidamente y Shinigami sello la mitad restante del Kyuubi en Naruto, la garra del mismo desapareció y tanto Kushina como Minato calleron al suelo, el rubio sin vida y Kushina a punto de perderlo.
Kushina apenas podía sentir su cuerpo, el cansancio la envolvía y si no fuera por los gritos ahogados qué apenas y podía percibir, ella ya hubiera cerrado los ojos.
Forzandose a girar la cabeza pudo ver a Kakashi a su derecha con Naruto en sus brazos, el cuerpo de Minato estaba a su izquierda, frío y lleno de sangre, a un par de metros a la derecha una mujer alta, usaba un kimono azul claro con detalles verde, piel blanca y un hermoso pelo sedoso, largo y rojo.
“¡Uzu-sama!” el grito de Kushina detuvo las demandas de Kakashi, sorprendido por la repentina energía de la mujer.
Uzushio aun con su máscara puesta se acercó lentamente, se detuvo a dos metros de Kushina “Princesa, lamento no haber llegado antes” Uzushio presento una reverencia y estaba por seguir pidiendo disculpas, pero Kushina le interrumpió “Uzu-sama, mi muerte ya era inevitable, pero, te ruego que protejas a mis hijos” Uzushio giro su vista hacia Kakashi, el niño parecía nervioso y por reacción acerco más cerca de su pecho al bebé “Entiendo, Princesa Kushina, cumpliré su último deseo” acercándose a los menores, Uzushio empezó con el ritual simplificado en rápidas y cortas palabras.
“Kakashi Uzumaki y Naruto Uzumaki, los tomo como hijos de Uzushio, prometo cuidarlos, enseñarles y educarlos de nuestra cultura como hijos del mar y la naturaleza” la pelirroja mayor dejo suave y lentamente una mano en la frente de ambos menores, una luz verde y azul brillo de sus manos y pronto cualquier herida en los menores fue sanada.
Nadie dijo nada, Kushina solo guardo silencio mirando el sencillo ritual de aceptación, feliz de ver a sus hijos bendecidos por Uzushio, lentamente cerro sus ojos y se dejó undir en el sueño, muriendo con una sonrisa acompañada por las lágrimas de sus hijos y el canto de la voz de Uzushio en el viento.
Reflexionando sobre su pasado, la vida que tuvo no fue la más feliz, tuvo que soportar mucho dolor desde pequeña, el rechazo de la gente por sus orígenes como extranjera y su carga como recipiente eran su mayor dolor y enemigo, ella pensó que nada podría mejorar su vida y se resignó a ello.
Pero luego conoció a gente que la aceptaba, se caso, tuvo hijos y conoció a Uzushio antes de morir, sabiendo que sus hijos estarán a salvo en las manos de su Dios.
Definitivamente ahora podría descansar más tranquila, feliz, y esperaba que sus hijos tuvieran una mejor vida que ella.
