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Category:
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Characters:
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Language:
Español
Series:
Part 1 of Mis retos de escritura con Jujutsu Kaisen
Stats:
Published:
2023-12-04
Completed:
2023-12-28
Words:
20,680
Chapters:
15/15
Comments:
26
Kudos:
364
Bookmarks:
14
Hits:
7,640

Omegacember : Jujutsu Kaisen

Chapter 15: Supresor: Celo Omega : Mordida : Gojo/Toji

Notes:

Advertencias:
Sexo no consentido
Mayor/Menor
Síndrome de Estocolmo
Manipulación psicológica

Nota 1: Quise que este fuese el final del reto de escritura, así que espero que lo disfruten.

Muchas gracias por haberme acompañado hasta aquí.

¡Y feliz año nuevo! (aunque un poco adelantado)

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

 

━━━━━━•◦ ❈ ◦•━━━━━━



Satoru siempre supo que un día de estos, su cuerpo le devolvería todas las malas decisiones que había tomado desde que descubrió que era un Omega.

 

El abuso constante de supresores, que lo hicieran pasar por un Beta en lugar de un Omega, seguramente lo llevaría a un punto crítico en el que sus verdaderos instintos saldrían a la luz solo para lastimarlo. 

 

Y vaya que sus suposiciones no eran incorrectas. 

 

Porque el estrés combinado con el cansancio de la misión de proteger a Amanai, hasta que se fusionara con el señor Tengen fue demasiado para él. 

 

Y ahora estaba la primera de sus muchas consecuencias, porque en medio de su pelea con aquel extraño sujeto que no tenía energía maldita, empezó a sentir su cuerpo un tanto extraño,  su concentración y fuerza no volvieron a ser la misma, debido a que llegó un momento en el que el sujeto lo arrojó al suelo, y a él le fue imposible volver a levantarse. 

 

.

 

— Pero qué sorpresa. — escucho al otro, que bruscamente lo tomó por el cabello, y el no pudo hacer nada para evitarlo. — Nunca pensé que el gran Gojo Satoru sería un simple Omega. — dice a modo de burla, a lo que Satoru desea partirlo por la mitad o arrancarle la mano con la que lo estaba tocando. 

 

— A-alejate… — intentó apartar al contrario con palabras,  pero como era de esperarse este no retrocedió, solo lo observo fijamente mientras la sonrisa más macabra que haya visto antes se formaba en el rostro de su enemigo. 

 

— Nah, ¿por qué deberías dejarte ir? — pregunto sin recibir una respuesta. — Si tengo unos mejores planes para ti, estoy seguro de que nos divertiremos mucho juntos. Pero antes déjame acabar con la chica y con el otro mocoso. — Satoru siente ganas de llorar por lo que acaba de escuchar, pero su cuerpo ha decidido actuar en su contra, porque en lugar de atacar al contrario,  siente como una enorme pesadez le invade, hasta el punto de obligarlo a cerrar los ojos, teniendo como última imagen al bastardo que seguramente le arruinaría la vida. 





.



Satoru vuelve en sí después de un par de horas, pero ahora no se encuentra en la escuela, si no en un lugar totalmente diferente.  Está acostado sobre una gran cama, o más bien atado, porque no puede mover las manos, solo sus pies se mantienen libre de cualquier tipo de atadura, pero esto no le sirve de nada cuando su cuerpo ha decidido despojarlo de toda su fuerza. 

 

Intenta no caer en pánico, pero luego de algunos minutos de haber despertado,  los mismos malestares que lo hicieron perder antes volvieron a él con mucha más fuerza. 

 

Gime patéticamente cuando una ola de calor lo hace estremecerse,  siente su coño se siente mojado y apretado, y el deseo de tener la polla de algún que Alfa lo anude está empezando a volverlo loco. 

 

.

 

— Que bueno que despertaste, bella durmiente.  — una voz desagradable y conocida para Satoru, hace que este se ponga en guardia inmediata. — Empezaba a considerar si debía follarte mientras estabas dormido. — comenta, mientras deja un par de cosas sobre la mesa, para después acercarse directamente a la cama. 

 

— ¿Dónde estoy? — Satoru no pierde el tiempo en preguntas estúpidas,  debido a que necesita saber dónde es que se encuentra para idear un plan de escape. 

 

— Mmmm, digamos que en un lugar lo suficientemente escondido para que no nos molesten. — el sujeto responde una vez que se encuentra posicionado entre las piernas del Omega. — Así que no te preocupes por gemir mi nombre todo lo que quieras, maldita zorra. — indica, antes de abalanzarse sobre Satoru, quien intenta no ser besado o tocado por él, pero falla miserablemente en su misión. 

 

La boca de Satoru se ve opacada por el Alfa pelinegro,  que no pierde nada de tiempo en besarle con intensidad. Y por más que trate de no cooperar, sus labios se abren inconscientemente, dándole paso al otro de meter su lengua dentro de su boca. 

 

La sensación es abrumadora y gime audiblemente después que han pasado unos cuantos segundos desde el que el beso forzado empezó, trata con todas sus fuerzas de sacarse de encima al contrario,  que no se inmuta para nada ante sus intentos de separarlos. 

 

— Sigue haciéndote el difícil y te follare sin tener compasión. — le advierte una vez que el beso entre ambos se ha detenido,  dejando un delgado hilo de saliva que los une a ambos por sus bocas. 

 

— B-bastardo, b-bastardo. — Satoru se queja entre dientes,  solo para después ser despojado de su camisa, la cual es rasgada por la fuerza descomunal de su agresor, que no contento con esto decide dejarlo sin sus pantalones,  permaneciendo únicamente en ropa que interior, en la cual se distingue una notable mancha pegajosa. 

 

— Mejor llámame por mi nombre, apuesto que Toji suena mejor saliendo de tus labios, aunque no es la primera vez que alguien me llama así. — dice, antes de aproximarse a los pezones del Omega, que se retuerce al sentir como su lengua recorre cada parte de su pezón que se encuentra duro por la tensión que siente en todo su cuerpo. 

 

Toji aferra su boca a su pezón izquierdo por varios minutos, hasta sacarle un poco de sangre de tanto lamer y morder. Su otro pezón termina sufriendo el mismo destino, así que la experiencia solo le hace más desagradable.  

 

Las lágrimas no dudan en caer por sus mejillas, mientras se pregunta el porqué tiene que pasarle esto a él, si se supone que es el más fuerte de todos. 

 

— Shhh, calma, pequeño. – Toji trata de consolarlo,  aunque por cómo suena, sabe que ese consuelo no es nada sincero, no cuando está siendo observado con burla. — Que ya llegará el momento en el que vas a llorar de verdad. — anuncia, y Satoru está casi seguro de que va a desmayarse cuando eso suceda. 

 

Así que torpemente trata nuevamente de escapar, pero solo consigue que Toji lo ahorque hasta que sus movimientos se vuelven torpes y lentos. Con la falta de oxígeno en su cuerpo,  no puede hacer mayor cosa para tratar de defenderse, apenas puede mantener los ojos abiertos o prestar atención en lo siguiente que sucede. 

 

Porque Toji termina de dejarlo completamente desnudo,  para después pasar sus ásperas manos por sus delgadas piernas lechosas. El mayor sonríe descaradamente ante la imagen que ha conseguido,  y le es imposible no retratar está escena con su teléfono,  por lo que va por él para así tomarle una infinidad de fotografías a Satoru,  que aún se mantiene aturdido por la falta de aire. 

 

Solo viene a reaccionar cuando el contrario ha tomado su pene para empezar a masturbarlo, mientras que con su otra mano, mete con cuidado un par de sus dedos en su apretado coño, que atrapa los dedos casi al instante,  demostrando que aún no había sido tomado por nadie, lo cual sólo se convertiría en su yugo más adelante. 

 

— En verdad eres una joya. — le dice sin detener el movimiento frenético de ninguna de sus manos, disfrutando del pequeño manojo de gemidos que estaba consiguiendo.  

 

Satoru hace todo lo posible por guardar la compostura,  pero es algo que no puede lograr por más que lo intente. Ya que termina corriéndose en la mano de Toji después de que este aumentará de manera descomunal el ritmo de la mano con la cual lo estaba masturbando. 

 

Delgados hilos blancos salen de la punta de su polla, y se siente menos pesado una vez que ha eyaculado, pero sabe que esto no será suficiente por mucho tiempo. Y su adversario parece saberlo, porque empieza a quitarse él mismo la ropa para quedar en las mismas condiciones que el, su pecho se hunde a causa de los nervios al ver el torso desnudo del pelinegro,   aunque su mirada se termina concentrado en el vigoroso tamaño de la polla ajena. 

 

La cual es grande y larga en todos los sentidos posibles, siendo tal vez, la más grande que jamás pudo haber visto antes. Se siente nervioso al pensar que el otro tratará de meter todo eso ,  casi siente el dolor que va experimentar cuando aquel empiece a entrar.

 

Solloza con fuerza cuando solo la punta roza la entrada de su coño, que no hace más que contraerse al sentir de manera superficial aquella extraña invasión.  

 

— Pero qué pequeña zorra eres. — Toji se burla de Satoru, mientras vuelve a acercar su polla al agujero del Omega, aunque en esta ocasión,  no retrocede si no que empieza a avanzar en el interior del otro, a quien se le tensa todo el cuerpo en cuestión de segundos. — Queriendo apretar mi polla antes de detenerla toda en tu interior.  — dice, sin tomarse el tiempo de cuidar de Satoru,  que vuelve a sollozar por lo rudo que están siendo con él. 

 

Toji parece estar en otro mundo,  porque los llantos del Omega no son percibidos por él, porque sigue con su camino hasta ver que toda su polla se encuentra dentro del frágil cuerpo del albino, que no puede hacer más que temblar y sollozar a causa del dolor. 

 

Satoru está seguro que puede ver un bulto dentro de su cuerpo, fácilmente puede pasar su mano por su vientre para poder sentirlo. Sabe que cuando el otro se mueva, sentirá un maldito dolor que jamás olvidará por más que lo intente. 

 

Y de algún modo confirma su teoría,  cuando Toji empieza a realizar un fuerte vaivén,  si antes no le importó la comodidad del Omega, ahora lo hace menos, porque no deja de moverse con fuerza desde el principio.  Satoru trata de mantener la calma y no ceder ante lo bien que se siente su cuerpo, porque es esto lo que ha estado pidiéndole desde que su celo empezó, la gran polla de un Alfa para calmar sus dolores. 

 

Pero él no quiso que fuera de esta manera, no quería ser tomado por un desconocido a quien no le importe lo que siente. 

 

Casi siente cómo las ganas de morirse en ese preciso instante se acumulan dentro de su pecho, pero sabe que no va a morir, no por ahora, así que trata de seguir siendo fuerte para no ceder a sus instintos. 

 

Algo que se le complica cada vez más, porque Toji es un completo salvaje al momento de tener sexo. Aquel se deja llevar por el placer que siente, no le importa que sea una mínima sensación de este, porque lo disfruta como si el mundo fuese acabarse en cualquier momento.

 

El cuerpo de Satoru por fin parece acoplarse al ritmo salvaje de Toji, que ha puesto las piernas del Omega sobre sus hombros, para ser más profundas las penetraciones. Casi desea desatar al otro, pero es consciente que esas ataduras son lo único que mantiene quieta a su linda presa, aunque ya verá como follárselo sin que aquel quiera matarlo. 

 

— Mgh. — Satoru por fin deja escapar gemidos que van acorde a los ruidos grotescos que salen de la boca del Alfa, que simplemente sonríe antes de besar a la fuerza al Omega. 

 

El beso es como los anteriores,  llenos de fuerza y rudeza, no hay una sola gota de amabilidad o dulzura en él, pero como antes, esto le importa poco al Alfa, que continúa como si no estuviera profanando al supuesto hechicero más fuerte de toda la historia.  

 

Quien prontamente se convertiría en su perra personal. 

 

.

 

Satoru siente que en cualquier momento va a desmayarse. 

 

Apenas puede mantenerse consciente,  y lo único en lo que puede pensar es en salir de ahí. Pero sus pensamientos son hechos aún lado, cuando siente como la semilla caliente del contrario empieza a llenar sus entrañas,  y por si esto fuese poco, el nudo que se va formando no hace más que incomodar.

 

Así que torpemente trata de irse, pero Toji lo sostiene con fuerza, mientras que su nudo los une a ambos en el proceso de la fecundación. Satoru cree que esto es lo último con lo que tiene que lidiar, pero se da cuenta de lo equipado que está cuando aquél pasa su lengua por su cuello, más específicamente por donde se supone que está su glándula Omega. 

 

Un escalofrío recorre su cuerpo ante la idea que supone que aquel trae entre manos, pero antes de que pueda hacer algo, Toji lo muerde en contra de su voluntad,  sacándole un grito que bien pudiera ser escuchado por todos en un área de más de veinte metros a la redonda. 

 

Ahora se encontraba unido a Toji por el resto de su vida, ahora estaba condenado a ser su pareja de ahora en adelante. 

.

 

— Alfa, Alfa. — su Omega interior, más no su razón, llama por fin al pelinegro por cómo corresponde. 

 

Quien no hace nada más que sonreír victoriosamente, mientras deja su primera caricia sobre el rostro del albino, que sonríe tontamente ante esto. 

 

Definitivamente este era su día de suerte. 



.



El calor forzado de Satoru dura aproximadamente tres semanas completas, en estas tres semanas, Satoru es follado cruelmente por Toji en varias ocasiones al día. Pero después de que han pasado tres días desde que el Alfa lo mordió, este tomó la  decisión de liberarlo de las ataduras que lo tenían postrado en la cama. 

 

Y Toji, para confirmar que Satoru le obedecerá sin pensar y no intentaría escapar,  lo hizo arrastrarse en cuatro por toda la habitación, lo obligó a suplicar por su polla hasta que esta estuviera dentro de su garganta, mientras que él trataba de darle la mejor mamada que alguien pudo haberle dado antes. 

 

También lo hizo ofrecer su rosado coño, abriéndose de piernas ante él para que pusiera su enorme polla dentro de su cuerpo, sin embargo, la prueba definitiva vino cuando trajo varios juguetes sexuales, los cuales le entregó al Omega para que los utilizara enfrente de él hasta que no pudiera más. Esto fue un espectáculo digno de apreciar, la inexperiencia de Satoru con los juguetes no fue más que un deleite para el Alfa, que terminó confirmando de una vez por todas que el más fuerte del mundo de la hechicería se encontraba completamente a sus pies. 

 

Y estaba dispuesto a sacarle todo el provecho que fuera posible. 



.



Suguru corre rápidamente por la residencia del clan Gojo, mientras que detrás de él viene Shoko, que de algún modo trata de detener al Alfa, que ingresó al terreno de uno de los clanes más importantes sin tener la autorización para hacerlo. El Alfa corría el riesgo de ser sancionado con la máxima pena por su atrevimiento, pero luego de haberse enterado de que su amigo había aparecido en la residencia de los Gojo, no pudo evitar ir sin importar las consecuencias que esto podría traerle.

 

— ¡Suguru! ¡Idiota! — la Beta grita desesperada, ya cansada de ir detrás de su compañero, quien no parece escuchar ninguna de las súplicas que salen de su boca.

 

Algunos de los sirvientes del clan Gojo ven la escena con pena, porque conocen bastante bien a Suguru Geto y lo bien que se lleva con la futura cabeza del clan, por lo cual comprenden la desesperación del joven por ver a su amigo. Otros ven con malos ojos lo que ocurre, ya que les parece indigno que se esté haciendo un escándalo dentro de los terrenos de uno de los clanes más importantes de la hechicería.

 

Pero no detiene en ningún momento a Suguru, que se dirige hacia el salón principal de la residencia de los Gojo, porque necesita hablar urgentemente con los padres de su amigo. Si lo que ha escuchado es real, entonces tiene que impedir que la vida de Satoru se vea arruinada por un maldito que fue capaz de quitarle la vida a una adolescente que nunca en su vida hizo algo malo.

 

.

 

Entra al salón principal sin antes anunciar su llegada, solo para encontrarse con el peor de todos los escenarios posibles. 

 

En el centro de la habitación se encuentran los padres de Satoru, el mismo Satoru y el maldito que estuvo a punto de quitarle la vida, quien no hace más que sonreír descaradamente al verlo. 

 

— Vaya, pensé que habías muerto aquella vez. — Toji dice cínicamente, sin importarle en lo absoluto lo que Suguru esté por hacer en su contra. 

 

— El que se va a morir eres tú, maldito mono. — son las palabras que salen de la boca del joven hechicero, que convoca a una de sus maldiciones para que se encarguen de Toji, pero sin que lleguen a dañar a ninguno de los otros presentes. 

 

Sin embargo, se llevó una gran sorpresa cuando su maldición es exorcizada por Satoru, quien no dudó en proteger a su Alfa del ataque de su amigo. Suguru parece herido por lo que acaba de suceder,  pero antes de que pueda hacer otra cosa, es sometido por los algunos miembros del clan Gojo, quienes no van a permitir que se lleve una pelea sin sentido dentro de sus terrenos. 

 

Aunque la idea de que el Alfa de la futura cabeza del clan salga lastimado, tampoco está entre las cosas que ellos van a permitir. 

 

— Excelente trabajo. — Toji felicita a Satoru por haberlo defendido, dejando un par de caricias en el rostro del Omega que no hace más que derretirse ante su tacto, mientras que no parece haber otras personas dentro de su cabeza que no sea su Alfa, con quien ha convivido los mejores cuatro meses de toda su vida. — Entonces, ¿llegamos a un acuerdo, honorable suegro ? — esta vez se dirige al padre de su Omega, quien con una actitud seria responde que sí . 

 

El corazón de Suguru se parte por la mitad al escuchar aquello, ya que ha fallado miserablemente al tratar de proteger a Satoru del maldito que lo secuestró y que seguramente lo hizo pasar por horrores para doblegar su voluntad, hasta convertirlo en una simple muñeca que él pueda utilizar a su merced. 




.

 

.

 

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Notes:

Nota 2:
Con esto finalizamos el Omegacember, hubiera querido hacer todos los días, pero mi cabeza no dio para más. Pero fue divertido escribir cada uno de los one-shots para ustedes, nuevamente agradezco todo su apoyo.

Y si les intereso los one-shots:
Instinto : Megumi/Yuji - Ronroneo Alfa: Megumi/Sukuna - Ronroneo Omega: Yuji/Sukuna

Es bastante probable que tengan sus propias historias, como lo fue el caso de “Ojos de cachorro: Gojo/Toji” del cual su fanfic ya se encuentra publicado en mi perfil. Estoy pensando si hacer algo más referente a este último one-shot, porque la idea de Satoru siendo manipulado por Toji es algo que me encanta.

En fin, muchas gracias por todo. <3

Notes:

He de aclarar que no realizare todos los días, solo los que llamen mi atención.

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