Chapter Text
Epílogo (Explicaciones)
Stiles
La noche ha pasado rápido, bueno las pocas horas de sueño que ha tenido han pasado volando se siente cansado y sin ganas de ponerse de pie, el reloj marca las 8:15, y si quiere estar a tiempo debe apurarse, además Scott llegará en cualquier momento para despedirlo, le avisó con anticipación que sus últimos momentos en Beacon Hills lo iba a pasar en compañía suya, incluso Danny prometió acompañarlo de su casa hasta el aeropuerto, como si fuera un niño pequeño que se fuera a perder.
Se despereza rápidamente después de estirarse varias veces, se levanta despacio encaminándose al baño, mientras se quita la playera rayada de un jalón, entra al baño se mira en el espejo y se sonríe con suficiencia, está emocionado, está contento, está lleno de energía para conquistar su destino, su nuevo hogar y su vida.
Se escucha ruido en la cocina, es el sheriff preparando con esmero el desayuno, sin lugar a dudas es una ocasión especial porque el aroma a miel, mantequilla, jarabe, jamón, leche, chocolate, huevo y más menjurjes se apoderan del ambiente, hay sonidos de platos, sartenes, vasos, la licuadora, como si la única misión de la vida fuera hacer el desayuno.
Stiles se ha queda unos momentos bajo la regadera dejando que el agua lo sacuda, lo moje y le baje la temperatura de la piel, le encanta la sensación de frio en su cuerpo, es algo raro, que ni siquiera Scott sabe, pero el cuerpo frio por el agua le resulta sexy, se talla la car con las manos y cuando los abre, frente a él ve claramente su rostro, ese rostro que últimamente le ha ido gustando más, ese rostro perfecto con barba de dos o tres días, con una sonrisa pícara, con los labios perfectos, las cejas oscuras y el entrecejo libre de preocupación.
-Basta- se dice en voz alta mientras piensa que es suficiente que no necesita seguir con ese tema, ya le dio muchas vueltas, sabe cuál ha sido la resolución, pero aun así no ha logrado dejar de pensar en Derek, no lleva más de una hora despierto y lo ha imaginado demasiadas veces, más de las que podría aceptar, es mejor que se apresure, quizá con aires de otra ciudad se le olvide todo lo relacionado con el hombre lobo.
Se termina de bañar a prisa pues su padre lleva 15 minutos llamándolo en vano, pues han tocado el timbre (Scott de seguro) sale en toalla a su cuarto, busca la ropa más cómoda posible, se alista, se peina y sale disparado por las escaleras para encontrase con su amigo, bueno esa es la idea, pero al salir del baño apresurado encuentra una nota de papel, al parecer es de sus libretas pues su mochila está abierta, se asoma y ve que la ventana está cerrada, le resulta extraño, no se acurda ni siquiera cuando la cerro, pero se acerca despacio a su cama donde está colocada a la mitad la nota muy cuidadosamente para ser vista, la toma entre sus largos dedos.
-Stiles- lee para sí, vuelve a ver hacía la ventana y desdobla la hoja.
El castaño se sienta lentamente en una orilla de la cama, mientras su mirada se pierde en la nada.
Derek
El moreno ha estado esperando desde las antes de las 8 para colarse por la ventana, pero no ha tenido el valor de hacerlo, no puede creer que tenga más temor de lo que va a ocurrir, hoy que cuando se enfrente tantas veces a la muerte segura contra Deucalión, el kanima o los Argents, o todos los seres sobrenaturales inimaginables.
Ha estado caminando en círculos a unos 100 metros de la casa, pero cada vez que se acerca a menos de 20, su respiración le traiciona junto con su corazón acelerándose a mil por segundo, sabe que debe de relajarse pero no puede.
Ve movimiento por fin en la habitación, ve que un cuerpo se mueve se aleja despacio de la cama avienta la ropa que lleva puesta y desaparece por la puerta, el moreno se acerca con sigilo hasta la ventana, escucha atentamente que gritan el nombre del castaño, que se apure y que ya baje a desayunar, a lo que en susodicho responde que en un momento, que primero se va a bañar, se escucha el cerrar de una puerta y segundos después la regadera entra en acción.
Derek empuja la ventana pues está medio cerrada, siempre agradeció que Stiles fuera tan descuidado para dejar la ventana abierta y poder entrar sea la razón que fuera, muy despacio se desliza por el marco y se detiene cerca de la cama, el aroma de Stiles llega a su nariz, como si supiera a donde debe de ir, como si por instinto toda su esencia debiera ser absorbida por el lobo. Este disfruta del olor, pero rápidamente se encamina al pasillo y sin pensarlo se detiene en la puerta del baño, con la mano en el pomo, tiene unas enormes y hambrientas ganas de abrir la puerta, pero sabe que no está bien, que con todo lo sucedido, tal vez hasta el sheriff suba con su arma disparando gracias a los gritos de auxilio de su hijo.
Así que mejor solo recarga el rostro en la puerta, escucha como el agua cae sobre el cuerpo del chico, se imagina su piel mojada, se imagina tocar su terso cuerpo, se piensa acariciando todos y cada uno de sus lunares, pero lo despierta un basta que surge dentro del baño, Derek sabe que no tiene mucho tiempo pero no tiene aún el valor para enfrentarlo y decirle de verdad lo que le quiere decir, ene se momento el timbre suena y lo sobresalta, rápidamente entra al cuarto del chico, toma una hoja que arranca de la libreta más próxima, toma un lapicero del escritorio, y sin pensarlo dos veces escribe unas cuantas líneas, mientras escucha atento que abren la puerta, se saludan y Scott deja unas cosas en el piso, mientras le ayuda a su madre con algo que está cargando para llevarlo a la mesa, según escucha a Stiles le va a encantar.
Escucha la puerta del baño abrirse, y unas maldiciones porque se cayó algo, en un segundo sale por la ventana dejando la carta doblada con el nombre escrito del castaño hacía arriba en la cama, pero antes de saltar baja rápido la ventana cerrándola sin querer, pero ya no hay tiempo así que se avienta al patio y corre como nunca.
Familia
Todos están emocionados y tristes a la vez, sobre todo Scott y Danny, pues quizá durante unos meses no se verán juntos otra vez, pero la tristeza será para cuando lo vean alejarse en el autobús, en este momento las risas y los recuerdos se asoman por todos lados, el sheriff está orgulloso de su hijo, le aviso a todo mundo de la nueva escuela y de su elección de carrera para estudiar, esto le dio mucho gusto al castaño, pues su padre se sentía hinchado de orgullo por él.
Danny y Scott no se irán tan lejos solo estarán a una hora, máximo dos de Beacon Hills, así que seguirían en contacto todos los fines de semana, se escucha el timbre Scott sale corriendo a abrir, y es Lydia quien entra por la puerta disculpándose por el retraso pero ella también tiene una mañana agitada pues hoy mismo pero en la noche sus padres la irán a dejar a su nuevo hogar, como buena mujer tiene kilos y kilos de equipaje bien disimulado en cientos de maletas.
Todo es felicidad, todo está impregnado de regocijo, de luz, al castaño le hubiera gustado que Malia, Kira y los demás estuvieran ahí, pero no se podía todo, Kira ya se encontraba conociendo su nueva escuela desde hace dos días.
Malia es un asunto aparte, al parecer las últimas semanas fue algo complicado, ella se sentía rara, pero no objetaba nada, después de la fiesta de despedida se derrumbó la relación-no relación, pues la había abandonado en la fiesta, y no se comunicó con ella, pero no sólo fue eso, cuando se vieron al siguiente día, la chica le reclamo todo lo que había ocurrido desde aquella vez en la que el castaño pierde la vida, y sintió como se fue separando de ella, como si ya no le importará igual, Stiles no contestó sabiamente a todo lo que la chica le preguntaba dando como resultado la separación. La extrañaba pero quizá en algún momento se podrían reconciliar… quizá. Esto le llevaba a la memoria al otro faltista del desayuno, Derek.
-Vamos Stiles acábate eso que sino no te toca postre- le dice Danny con un codazo.
-Y lo hizo mi madre- dice Scott con unos ojos enromes.
Todos ríen, Melisa lleva a la mesa su postre cuando lo destapa todos se emocionan, se exquisito –hasta parece de juguete- expresa Lydia con unos ojos de cachorro.
La despedida es dura, triste pero llena de emociones, lo acompañan hasta la puerta del transporte, como si se fuera a perder en la central de autobuses, los abraza, Lydia es la que tarda más en soltarlo. En ese momento cuando casi cuando se va a subir se encuentra con unos lindos ojos que se van acercando a él, Stiles avanza lentamente hacía ellos.
-Tenía que despedirte, después de todo- le dice Malia con una sonrisa combinada con tristeza. Stiles la abraza fuertemente y le da un beso en la nariz, ella se lo devuelve sobre los labios, se sueltan muy despacio hasta que los dedos se terminan de tocar, se miran como si nunca se hubieran visto; ella se aleja despacio sin voltear a verlo, Stiles sube al autobús por fin, siendo el último, se sienta y mientras la ciudad se despide de él por la ventana, se toca el bolsillo del pecho y acaricia la nota que le ha dejado Derek, se prometió llevarla cerca, para no olvidar nunca.
