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Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 1 of Una vida juntos
Stats:
Published:
2017-05-08
Updated:
2020-05-02
Words:
9,638
Chapters:
6/?
Comments:
1
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23
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2
Hits:
445

Sala de castigos

Chapter 6: Capitulo 5

Chapter Text

Will sabe que no debería estar ahí, el recuerdo con patética exactitud la amenaza que había recibido de aquella y enérgica chica, hacía hace poco tiempo. Él está siendo un acosador, un terco y un enfermo que no sabía en lo absoluto el significado de no. Pero ahí estaba, paralizado como un venado enfrente de un auto en movimiento, con el único destino de su final inminente. Pero claro, la muerte era un privilegio para él y ahora era un idiota varado enfrente de “humilde” hogar de chico que estaba incordiando. Sentía que era casi lo mismo.

— ¿Qué haces aquí ? —pregunta Hannibal, con una curiosidad que parecer ser innato a él. Pero había algo más, presiente Will, pero lo descarta, tal vez es su empatía haciendole una mala jugada. No sería la primera vez—. Will ¿estás bien? —Vuelve a preguntar y ahora suena un poco más preocupado.

Oh rayos, se ha quedado helado, nota, sin embargo las palabras no salen de su boca. Ni siquiera tenía nada que decir, no había alguna excusa que fuera creíble y ahora estaba quedando en ridículo. Tal vez no debió salir de casa esa noche.

Mientras seguía con su lucha interna con su propia cabeza no se percató cuando Lecter había abandonado su lugar para salir de su hogar. A diferencia de él, Hannibal tendía a actuar más ante sus propias percepciones y él también se había dado cuenta que su amigo -¿podía llamarlo así, verdad?- estaba mal. Fue sólo cuestión de segundos cuando llegó a su lado, sin barreras que los separarán sin ningún propósito.

Fue en el momento en que decidió pasar una mano en su hombro que el chico de cabellos castaños volteó a verlo sobresaltado.

— ¿Cómo llegaste aquí? —pregunta en un torpe tartamudeo que sólo le provoca malestar.

— Quería ver mejor cómo te encontrabas —explicó.

— Creo que es algo que puedo esperar de ti —rueda los ojos por la respuesta—. Lamento haber venido de esta manera, sólo estaba dando un paseo y llegue aqui.

En esos precisos momentos sintió una inminente necesidad de golpearse la cabeza por la precaria excusa que a usado en esos momentos ¿quién demonios hace un paseo de esa distancia sólo y a largas horas de la noche. Los locos y él estaba actuando como uno.

—Es muy peligroso que hagas algo así —señaló lo obvio Hannibal. A menos no pensó que lo había dicho era una locura— ¿Quieres pasar? Es demasiado tarde para que regreses solo.

—Yo… no lo se —duda en aceptar aunque parecía una opción bastante viable. No está muy acostumbrado a la amabilidad de las personas y siente que sólo puede estas abusando de algo que no debería. Y también porque sentía que eso era demasiado raro.

— Por favor, insisto, puedo llamar a un taxi para que puedas regresar a casa, seguro y mientras esperar podemos hablar y beber algo de café —siguió.

— ¿Por qué haces esto? —preguntó dejando al otro chico sin palabras, al menos un momento.

— Porque es lo que hacen los amigos —respondió y aunque su tono parecía intacto, Will se percató que en realidad no estaba tan seguro. Y eso le gusto.

¡Un amigo! Él no era nada bueno teniendo amigos, su carácter introvertido y la nula estabilidad de vivir en el mismo lugar le hacían la perfecta combinación para un ser solitario. Siempre había considerado que era mejor mantenerse de esa forma ¿Por qué formar un lazo que se romperá con facilidad? Por supuesto, hasta que ese extraño chico rico lo llamó así.

Tal vez no sonaba tan mal, incluso si no estaba acostumbrado a eso.

. ..

Tras entrar aquella imponente mansión rústica, Will sintió que debía considerar si haber aceptado la oferta de Lecter fuera una buena decisión. Podía sentir su ansiedad esparcirse por todo su cuerpo y los deseos de salir corriendo como había hecho antes sonaba a una buena opción en esos momentos y tal vez lo haría si su cerebro coordina bien con sus pies. Pero no lo haría, claro que no, sus inútiles extremidades seguían a Hannibal como si de su guía se tratará. Sin voluntad propia, se sintió algo aterrado no era en dueño de su propio cuerpo.

Por supuesto. las cosas no podía empeorar ¿verdad? la “sala” por si se le podía llamarle de esa manera estaba ocupaba por la única persona que no deseaba ver en esos momentos; Chiyoh. La joven chica que estaba bien acomodada en uno de los amplios sofás estilo vintage que decoraban la habitación, leyendo un libro, parecía demasiado tranquila, tanto como cualquier adolescente en su casa. Claro, toda esa paz se esfumó cuando lo vio.

— Hannibal ¿qué hacer Graham aquí? —preguntó casi de inmediato la joven en un tono tan sereno que contradecía totalmente su postura. No le importaba en lo más mínimo en los motivos. Ella sólo lo quería fuera.

— Lo invite a pasar —respondió ignorando el propósito que la joven no expresaba verbalmente—. Will, ponte cómodo mientras ya llamó un taxi.

— Yo no… quisiera molestar — titubeó inseguro ¿por qué tenía que haber aceptado?

— No lo hacer en absoluto. —Se acercó sutilmente para tomarlo de brazo y llevarlo a otro sofá, lejos de la amenaza femenina. Carajo, era más reconfortante que su propia cama. Sólo podía hacer eso sin quejarse—. Me gusta que estés aquí.

Will sintió un poco de alivio cuando Hannibal se sentó a su lado, cumpliando lo prometido para llamarle un taxista. Cómo había considerado antes, la tarea no resultó ser sencilla, la zona en la que vivía no era precisamente segura por lo que encontrar un taxista que le importara un poco su vida a cambio de una generosa cantidad de dinero resultó más complicado de lo que parecía. Sin embargo, tomaría su tiempo para llegar, lo cual también era un problema en sí.

O tal vez no era tan malo. Regresar a casa temprano no parecía una opción sensata pues seguía una posibilidad que su padre y su golfa siguieran despiertos y él no quería responder a sus reacciones, en caso se llegar más tarde, su padre con toda posibilidad ya estaría dormido lo que él podría regresar a su cama, tratando de engañarse a sí mismo que nada malo había pasado. Era bueno en eso.

La espera no resultó demasiado tortuosa para su beneficio. Hannibal no tardó mucho en hacerle la plática a la cual no se pudo resistir por mucho tiempo. Ni siquiera estaba seguro de lo que estaban hablando, las palabras salían de su boca con una fuerza sobrenatural de la cual su mente todavía no lograba captar en su totalidad. Eso no le importa, se sentía bien con eso y era suficiente.

O al menos fue bueno hasta que Hannibal se silenció de forma repentina, haciendo que la atmósfera se sintiera más fría, de forma casi física ¿qué había pasado? ¿había dicho algo inadecuado?

— Hannibal. —Lady Murasaki hizo acto de presencia y cuando Will logró verla, sintió que era la razón de su silencio—. No esperaba que tuviera visitas.

Algo estaba mal, pensó Will acercándose lentamente a su amigo el cual seguía inusualmente callado. Esa mujer parecía elegante y bajo un punto superficial se podría decir que era amable, pero eso era una farsa.

— Yo vine por mi cuenta. —Se atrevió hablar, ganándose una mirada de desaprobación de la mujer. Tal vez no debió hablar.

— Creo que esas no son manera de llegar a una casa, jovencito, es inapropiado. —La falsa modestia se escurre en cada palabra que la siente como un escupitajo asqueroso y cruel. La poca valentía que albergaba su alma lo ha abandonado y se siente solo.

— Tampoco sería adecuado no dejarlo pasar —contestó el joven Lecter llamando la atención de todos los presentes, incluso de Chiyoh que se había marginado a sí misma de toda la situación—. Sólo he hecho lo que me has enseñado, Lady Murasaki —prosiguió y si bien todo su porte se mantenía imperturbable en apariencia Will estaba seguro que se encontraba tan perturbado como había estado tan sólo hacía unos minutos.

— Creo que tienes razón —terció la mujer para ir pronto con su joven protegida que parecía tan incómoda como los dos jóvenes— ¿No me lo presentarás, Hannibal?

 

— Su nombre es Will Graham, es un compañero de la escuela.

— ¡Oh, Will! — exclama con falsa sorpresa—. Es una grata sorpresa conocerte, Hannibal ha hablado de tí. —Hizo una leve pausa para continuar—. Cosas buenas, por supuesto.

— Me alegra escuchar eso —dijo no muy seguro de sus propias palabras.

 

— Por supuesto que sí —asintió la mujer en comprensión—. Aunque espero que estas visitas inesperadas no se vuelven una rutina.

— Supongo que si, quien sabe. —Se encogió de hombros sin querer hablar más.

Antes de que la conversación se tornará más extraña de lo que se estaba tornando el sonido de claxon de un taxi rompió toda la peculiar aura de la sala. Era tiempo de huir y antes de desaprovechar la oportunidad, Will abandonó el vulgar con un vago adiós en el aire antes las perplejas mujeres. Hannibal no tardó mucho en seguirlo.

Will no se detuvo, ni siquiera por el frío helado que había en el exterior. No estaba siendo considerado y tampoco buscarla hacerlo, sólo se sentía demasiado fuera de lugar y que lo mejor que podía hacer era irse lejos. Como mamá.

— Will ¿puedes esperar? —preguntó Hannibal cuando le alcanzó en el mismo lugar donde se encontraron.

— ¿Qué? —preguntó dándose la vuelta, tomando su tiempo para calmarse—. Lo siento, Hannibal, sé que no debía salir de esa manera, pero creo que sólo tengo que salir de aquí.

— Creo que lo entiendo —soltó un suspiro—. Si te hicieron sentir incómodo, yo…

— No, no es sobre eso, yo incómodo a las personas. —Le interrumpió—. Pero gracias por eso. Eres muy considerado por el taxi.

— Tampoco tienes que agradecerme nada —negó— ¿Nos podemos ver mañana?

— No tenemos muchas opciones ¿verdad? —preguntó irónico y aunque sintió algo de remordimiento al ver la sonrisa esa sensación se desvaneció—. Nos vemos, Hannibal.

— Cuidate —se acercó al taxi para hacer el pago correspondiente, sonriendo al ver la vergüenza de joven Graham que al parecer había olvidado ese detalle para luego verlo marcharse. Al menos para los dos, aquella noche no fue tan nefasta como había pensado

 

Continuará.

Notes:

Bien, de nuevo me meto en otro desafío, desentendiendo como siempre mis proyectos, ja. Quise esta intentarlo con el fandom de Hannibal y como me toco doble vida + pasado trágico pues esto me salio :'v, vamos gritaba que debía hacer algo con nuestro querido Hannibal Lecter- a pesar de que fue narrado por Will- de hecho esto era parte de una historia que planeaba hacer, posiblemente haga algo mucho más largo, espero que sí. Espero que les haya agradado. Nos vemos pronto, tal vez en algo más extenso de esta historia ¿Por qué no?

Los quiero.

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