Chapter Text
¿Cuál era la mejor forma de empezar a narrar una historia? Harry no podía estar seguro, pero estaba convencido de que morir no era una de las mejores.
Y sí, ahora estaba muerto, la maldición asesina que Voldemort le acababa de lanzar hace solo unos segundos se aseguró de ello. Se había convencido a sí mismo de que su muerte era necesaria, ¿o lo habían convencido?
Hizo todo lo posible por encajar en el mundo mágico que se permitió a sí mismo perder su propia identidad, y sin darse cuenta, dejó atrás quién era realmente.
¿Al final para qué? No estaba seguro de sentirse feliz por haberse lanzado de frente a los brazos de la muerte.
El vacío no tenía peso, forma ni fin. Harry sentía que flotaba, pero no había nada donde apoyarse. Ni un sonido, ni una sombra, ni siquiera un latido. Se preguntó cuánto tiempo podría soportar aquello antes de que su propia mente comenzará a desaparecer.
Permanecer consciente era algo que no esperaba, se preguntó cuánto tiempo más tendría que pasar aquí. Podría volverse loco reflexionando sobre su vida.
Era la única forma de ocupar el vacío, pero cada recuerdo qué emergía se sentía como un fragmento alejado de sí mismo. En ese momento, Harry comprendió algo: el miedo a la maldición asesina había desaparecido junto con su vida.
Sus sentidos parecían apagados, como si su cuerpo no existiera. Sin embargo, algo en lo profundo de su ser protestaba, como si estuviera incompleto. Era como si lo hubieran despojado de todo lo que lo hacía humano, dejándolo solo con sus pensamientos.
Puede ser una de las consecuencias de estar muerto.
——¿Estás seguro de estar muerto?
Susurró una voz que parecía venir de ninguna parte y de todas al mismo tiempo.
——¿No estoy muerto? —Harry respondió de inmediato, al parecer podía hablar.
——No… te quedaste con la piedra...
La piedra de la resurrección, hizo click al escucharlo. Recordó cómo había tenido que aceptar su muerte para poder ver a sus padres, Sirius y Remus.
De hecho, se había aferrado a la piedra para sentirse más cerca de ellos, quería darse el valor de caminar delante, pero.
——¿Era útil para algo?
Una risa estridente resonó en el espacio vacío, porque claro que empezó a distinguir el entorno en éste momento.
——Viniste directamente a mí, así que sí, es útil para algo.
La voz empezó a tomar fuerza, distorsionada por lo que parecían ecos descoordinados. Sintió que su cabeza empezaba a zumbar por los ecos a lo lejos.
——Hagamos un trato…
Escuchó a la voz susurrar y los ecos se hicieron más fuertes e impacientes, y de hecho, se dio cuenta que no eran ecos. Hablaban de cosas irreconocibles para los oídos de Harry.
——¿Qué es lo que quieres?
No estaba seguro de que el hacer un trato con lo que supuso era la muerte misma fuera una buena idea. Pero en primer lugar ya estaba muerto, no tenía nada que perder; en segundo, no había logrado pasar los 17 años; y por último, todavía no quería pasar la eternidad en esta nada, no cuando tenía una oportunidad de regresar.
——Quiero que obtengas las reliquias de la muerte para mí.
——¿Y qué obtengo yo a cambio?
Como si sus palabras fueran una clave, los ecos subieron el tono de golpe. Convirtiéndose en cientos de voces que parecían muy enojadas.
—["Es tu muerte" | "Un insolente" | "No es culpable" | "Nada ingenuo" | "Lo desprecio" | "Solo envíalo" | "Necesitamos de él"].
Las pocas palabras que Harry fue capaz de escuchar con claridad no parecían amigables, y definir lo que decían no fue sencillo. El sonido chirriante empezó a hacerle daño a su alma, o al menos así lo sintió.
——¡Silencio! —La muerte gritó y el mundo se congeló.
Entonces emergió una figura humanoide, cuya forma parecía desdibujarse con su entorno.
Su forma parecía fluctuar entre lo tangible y lo irreal, como si la realidad misma se resistiera a darle forma corpórea. Su sombra se extendía infinitamente, pero también parecía estar justo frente a Harry, desafiando toda lógica.
No tenía un rostro definido, pero aún podía sentir sus ojos penetrantes posarse sobre él. No lo podía ver mover la boca, pero sus palabras parecían estar susurradas en su oído.
——Supongo que puedo prometer algo, fuiste mi amo después de todo —dijo con indiferencia—. Aunque haya sido menos de un día.
La figura de la muerte desapareció por un segundo y estaba seguro de que la muerte tenía algo más en sus manos. Harry se estremeció cuando la figura tocó su cuerpo, ¿o era su alma? De cualquier modo no fue agradable.
——Tendrás su poder —Finalmente dijo—,convocar a los muertos, ser invisible y multiplicar tu núcleo mágico.
Los ecos del fondo se agitaron una vez más, las palabras que soltaban eran cada vez más estridentes, sus voces no tenían un tono definido; eran todas las voces y ninguna a la vez. A veces parecían un susurro y otras un grito lejano. La muerte levantó su mano una vez más para callarlos y su vista se fijó en Harry.
Sentir los ojos de la muerte sobre ti era inquietante, cree poder finalmente poder empatizar con la obsesión de Voldemort por escapar de ella.
——Estoy esperando tu respuesta.
Todos los ecos de fondo parecieron ponerse de acuerdo para gritar como uno solo: "¡Acepta!".
Estaba inseguro de cómo terminó en este lío, pero una cosa era segura, hacer un trato para salvar su vida y obtener poder no podía ser una mala opción.
——Estoy de acuerdo.
La muerte le tendió una mano, y claro que estaba loco cuando se atrevió a estrechar la mano de la muerte.
Cuando sus palmas se tocaron una sensación ardiente se extendió desde su palma hasta el resto de todo su cuerpo.
——Es un trato hecho —susurró la muerte.
Mientras su conciencia se desdibuja Harry escuchó el tono de burla de la muerte, seguido de una fuerte carcajada.
Los ecos también habían empezado a reír y Harry estaba seguro de que fuera lo que fuese que les resultaba gracioso, a él no le iba a gustar ni un poco.
Antes de que pudiera preguntar para deshacerse de este sentimiento de incomodidad, la oscuridad total lo invadió.
Había llegado el momento de abrir sus ojos a la nueva vida.
Bueno, le servirá para recordar que la muerte puede ser traicionera.
