Chapter Text
~Heiwa Village~
-10 años antes de Braverous Spirit-
Link el legendario héroe de guerra que salvo a Hyrule de la denominada Guerra de los Mensajeros que mantuvo al reino en guerra por más de cinco años contra estos invasores con un culto.
A pesar de su logro a gran escala el no dejaba que la gloria se le subiera a la cabeza, no estaba en el código del Clan de los Sharpknife además que contrastaba con sus razones y promesas.
Miro a la cama donde reposaba su amada en la suave superficie de la cómoda, nunca imaginó que esa mujer le cambiará mucho la vida hasta el punto que dejará a lado su sueño tan simple de formar parte de los Caballeros de la Gran Mesa, que se volvió en el deseo de darle una época donde pudieran pasarla en paz y armonía para que años más tarde ese del deseo se fortaleciera con la llegada de su pequeño.
Su vista se fijó en el pequeño que estaba a lado de su esposa descansando junto a ella, su hijo. No se imaginó cuánta sangre voto para que todo lo anterior que cumpliera hasta el punto que fue una de las piezas clave que lo hizo cumplir esos deseos y obtener la arma que le daría la ventaja al final.
Solo se acercó a los dos para besarlos en los cachetes, por unos segundos vio como Lia sonreía aún en su sueño, y dirigirse a su puesto en el castillo.
~Castillo de Hyrule (En reconstrucción)~
Le tocó observar junto a la general Impa el trabajo de la compañía de carpintería de los Son para ver como iba el progreso.
-Los materiales de trabajo están siendo muy escasos, no podremos terminar el cuarto de armas en un tiempo hasta que consigamos más- Informo uno de los trabajadores de la compañía, que nombre por seguro terminaba con Son, a los dos encargados de vigilar el trabajo.
-Mandaremos a unos hombres a recolectar los materiales que necesiten, solo necesitamos una lista de estos y se asegurarán de conseguirlas lo más pronto posible- Contesto sin problemas de manera directa ante el informe del carpintero, este regreso a su puesto para avisarle al jefe de la respuesta.
Link no pudo evitar en mirar el reino y como éste se vio afectado por los Mensajeros en la guerra, a pesar que aún habían recursos no eran fáciles conseguirlos.
No le molestaría ser él quien los busque, no es la primera vez que la Casa Sharpknife se ve ayudando a la Compañía de carpintería de los Son ya ha ocurrido varias décadas atrás. Pero más se le necesita en el castillo lamentablemente.
Otra cosa era que no tenían mucho personal en el castillo, y era mejor enfocarse en la reconstrucción antes que contratar nuevos reclutas. Debido a esto varios soldados y caballeros se les han promovido de puestos como a su padre y al capitán Sharpknife, el apellido es de su esposa ya que el otro apellido no era tan bueno y genérico, fueron promovidos a Guardia Real del rey.
-¿Porque la cara Sharpknife?- Pregunto la Sheikah al héroe que salió de sus pensamientos profundos, los más cercanos se sorprendían que pudiera pensar tanto.
-¿Pensando en tu mujer y cría?-
Prefiere que la llamen por su nombre igual con su hijo.
-No te culpo, no eres el único que piensa en sus seres queridos después de la guerra- Ella suspiró para sacar un collar donde se le podía ver a Impa junto a un hombre de pelos blancos, ambos vistiendo trajes tradicionales de la tribu Sheikah sosteniendo a una niña de apenas dos años.
Quiso decir algo pero se vio interrumpido por un mensajero del rey que se le necesitaba en la sala del trono, asintió y se dirigió a donde se le requería.
Silencio. Esa característica del héroe que nunca quería demostrar después de las diferencias en los demás miembros de la familia, agradezcan le y culpen a Mathias Sharpknife por eso. Y lo irónico es que servía para pensar mejor las cosas.
De seguro los miembros de los Caballeros de la Gran Mesa pidieron su presencia para hablar de la propuesta que le darían para ser uno de ellos.
Sabe la respuesta y está seguro que lo van a estar molestando con ese tema. No.
Ya no le importa ser un miembro de ellos, solamente lo ve algo que está ahí porque sí. Y está seguro que su ancestro Leonardo Sharpknife II ya le hecho una maldición desde el otro mundo por ese pensamiento.
Lo dijo antes y se los dirá a la cara, su familia es más importante que un tonto puesto en un club con una gran mesa.
Quizás se retire de su puesto como capitán un día de estos.
Noto una persona en el pasillo, se ocultó para ver de quién se trataba, sus vestimentas no parecían venir de alguien de la realeza o nobleza, ni siquiera armadura.
Aunque portaba una máscara con el símbolo Sheikah, pero de cabeza…
Se le acercó para preguntarle quien era y recibió respuesta con un estilo de hoz par cortar césped, solo que está estaba más hecha para matar.
Aunque tuvo que pensar mejor las cosas ya que cuando iba a conectar Link desenvainó su espada rápidamente y cortándole en el proceso la mano del atacante que sostuvo el punto donde una vez su mano estaba.
Un asesino, ya van tres días y ya hay alguien que quiere matar al rey.
En otro movimiento de su espada lo termino por decapitar, acabando con la posible amenaza ante la vida del rey y la reina.
Reviso el cadáver para ver con que estaba armado para hacer su atentado, Mighty Bananas, un arco dúplex y flechas bañadas de veneno.
Y pequeño cristal azul…
~???~
Empezó a levantarse de una cama en el cuarto de cualquiera, la cabeza empezó a dolerle un poco al tratar de recordar lo que pasó después.
Solo tomo ese cristal y nada más llegaba su memoria.
Pero no es tan bobo en pensar que todo fue un sueño, este cuarto no es el suyo ni siquiera el de la posada de su suegra.
Parecía el cuarto de alguien que escribe, solo que no sabe de qué tipo; si poeta o escritor de libros, solo lo sabe al ver tantos diarios por el lugar.
Aunque la escritura se le era diferente, muy diferente a la actual del reino.
No iba a resolver nada si se quedaba aquí, solo tomo sus cosas y decidió retirarse de la casa.
Cuando salió pudo notar algo en la Ciudadela por el hecho que está estaba completamente reconstruida! Como era posible que estuviera en este estado si estaba como hasta la mierda tres días atrás, era prácticamente imposible.
Y eso que el hace cosas imposibles.
Solo que estaba vacía, no había rastro de nadie en esta parte del castillo. Tiene un mal presentimiento de este lugar.
El castillo luce como si no le hubiera pasado nada y aún así no encajaba con lo que dijo en antes, además que se veía diferente… muy diferente al igual que la ciudadela.
Pero eso podría esperar al escuchar sonidos de combate y espadas chocando en duelo, escaló una casa para tener una buena vista de lo que ocurría en el centro de la ciudad.
Personas se hallaban amarradas de un lado mientras soldados a servicio de la Familia Real batallaban contra unos sujetos en túnicas.
-¡En nombre del Rey Rhoam Bosphoramus Hyrule te mando a que liberes a toda esa gente!- Vio a un Caballero Real liderando estás tropas contra estos sujetos que no parecían dispuestos a seguir las órdenes del Rey… ¿Acaso dijo Rhoam?
La respuesta de estos fue confusa al tratarse por que hablaban en un lenguaje desconocido para el y los demás. Es la primera vez que lo oye.
Los soldados pelearon con todas sus fuerzas para repeler a estos enemigos, pero no podían hacer nada ya que no eran lo suficientemente fuertes.
Pudo notar ira en aquel caballero que no dudaría entrar al combate, pues tendrá que esperar porque no piensa quedarse quieto viendo más esto.
Salto de donde estaba para quedar en medio entre ambos bandos solo que mirando a los que tenían presos a las personas de la ciudadela.
-¡...!- Aquel caballero quedó sorprendido al ver la presencia de Link en este lugar.
Frunció el seño y miro a los responsables del ataque, no había muertos pero si noto petróleo donde estaban.
Solo desenvainó su espada y escudo, no dejaría que ellos cumplieran sus cometidos no hasta que siga teniendo sangre corriendo en sus venas y aún posea coraje.
