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Amor A Primera Sonrisa

Summary:

Hoseok sabía que sus intenciones de sostener todo cual pilar de contención, de ser el cálido y alegre rayo de sol de sus amigos, habían sido muy ambiciosas desde el principio, pero era algo contra lo que no podía porque era tan parte de él, al igual que su inagotable energía, al igual que su eterno optimismo.

Notes:

Esta en realidad sería la tercera pieza de lo que será el rompecabezas de "Eternos" o como lo llamo yo "EternosAU", y a pesar de ser el segundo texto que escribí, tenía mayor sentido si lo ponía en ese orden, pero la #namseokweek llamó a mi puerta y descubrí que podía contribuir con esta pieza para el Día 01, así que acá está! :)
Seguramente sufra modificaciones y las organice mejor cuando suba la otra pieza!

No estoy muy segura que pueda leerse como un One Shot, es demasiado breve y tiene demasiada relación con el fic, pero no les detendré si quieren hacerlo ;)
Para aquellos que siguen la serie, gracias y aquí tienen una pieza mas para ir completando este rompecabezas!
A los que recién se suman, bienvenidos y espero que disfruten de esta historia tanto como yo lo estoy haciendo al crearla! :D

La pieza musical que me ayudó a crear esta hermosura, es el tema "TREE" de Olafur Arnalds. Realmente recomiendo todo lo que hace porque es increíblemente hermoso y conmovedor. Espero que les atraviese como a mi me atravesó!

Pronto vendrán mas piezas!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:


 

A veces Hoseok necesitaba escapar.

No del tipo de escape de "armo mis valijas y desaparezco para siempre", sino del tipo de escape de "voy al bosque unas horas y vuelvo cuando me haya nutrido lo suficiente de naturaleza y paz mental”.

En realidad, el Parque Seonyudo no era técnicamente un bosque, pero para los soñadores ojos de un adolescente de 17 era más que suficiente.

Su vida no era el claro desastre como lo eran las vidas de Yoongi, Jungkook y Sun, y definitivamente no contaba con la suerte de vivir acomodadamente como Jimin, pero sobrevivía. De gustos simples y honestidad arrebatadora, era feliz con sus amigos, tenía una familia que lo amaba, y sus escapadas al bosque cuando todo se tornaba demasiado.  

Hoseok era el rayo de sol de todo el mundo, incluso hasta para él mismo, y siempre estaba intentando sostener lo insostenible con su arrolladora energía que pintaba una sonrisa en los labios de quien lo conocía.

Pero ante todo era humano, y era lógico que hubiera días en los que su sol interno decidiera simplemente apagarse. Y era en aquellos días nublados para su espíritu, que desaparecía unas horas en el bosque, cargaba baterías y regresaba para continuar con su vida, sosteniendo emocionalmente a los hermanos Min, dándoles alojamiento en su casa cuando las cosas se tornaban insoportables en la de ellos, y bailando y riendo con Jimin.

 

Fue en uno de esos desesperados escapes al bosque para olvidar el ojo morado de Yoongi, las desconsoladas lágrimas de Yoonji, y el labio partido de Jungkook, que Hoseok conoció a Namjoon.

Al ir regularmente al Parque, Hoseok siempre encontraba rostros familiares que lo saludaban con amplias sonrisas, pero en cuanto posó sus brillantes ojos en aquel extraño ese día, supo automáticamente que se trataba de alguien nuevo en el barrio.

La figura delgada, alta y desgarbada, que le recuerda la complexión de un fideo, se encontraba sentada entre los altos arboles hablando serenamente con un par de siervos que se habían acercado a él, permitiéndole que los acaricie.

La escena frente a sus ojos era tan mágicamente natural, que a Hoseok ni se le pasó por la cabeza que era prácticamente imposible que hubiera animales allí más allá de aves e insectos, ya que había quedado completamente cautivado por el joven que les susurraba amablemente a los animales.

Seducido y arrastrado por la inercia de la curiosidad, Hoseok tampoco notó que estaba acercándose al extraño, hasta que el ruido de sus pisadas alertó a los animales que salieron corriendo despavoridos y muy a lo lejos, fuera del alcance de la vista del joven humano desaparecieron con un sonoro “puff” en una nube verde. El extraño alzó su eterna mirada, una mirada tan sabia y antigua que a Hoseok le resultó extraño encontrar aquel tipo de mirada en un joven cercano a su edad, pero todo se desvaneció en el momento en el que aquel extraño, le sonrió amplia y amablemente descubriendo un par de profundos hoyuelos, uno en cada mejilla.

Algo en el interior de Hoseok se paralizó repentinamente mientras lo observaba obnubilado y algo en su pecho, ¿acaso fue su corazón?, se retorció cálidamente, quitándole completamente el aliento. Cuando le devolvió la sonrisa sin darse cuenta de ello, supo inmediatamente, sin poder ponerlo en palabras, que había encontrado la persona con la que pasaría el resto de su vida.

Todo comenzó aquel día para Hoseok, con la hermosa sonrisa de Namjoon, sin saber que estaba por cambiar su destino, y el de sus amigos.

 

En poco tiempo, aquel bosque tuvo un significado completamente diferente en su vida.

Si, seguía siendo su escape, pero todo era mucho mejor con Namjoon a su lado, hablándole con su serena cadencia, voz grave, infinita y cargada de sabiduría, caricias que borraban preocupaciones y abrazos que aligeraban el peso de los cuatro mundos que llevaba sobre sus hombros.

Namjoon fue su primer beso, aunque fue él quien lo inició tempestuosamente, un claro reflejo de su arrolladora energía, y Hoseok no pudo pensar en un lugar más perfecto para hacerlo que bajo los altos y verdes árboles donde lo conoció, rodeados de mariposas verdes, el símbolo de la familia Kim según le habían contado Seokjin y Taehyung cuando Namjoon se los presentó, que sobrevolaron a su alrededor y se posaron suavemente sobre sus cuerpos encadenados en un enredo de extremidades firmemente sujetas, sin la menor intención de soltar aquel cálido confort.

La aparición de los hermanos Kim no solo había cambiado su vida, sino la de Yoongi y Yoonji también, ya que Hoseok no había visto jamás sonreír a Yoongi de la manera que lo hacía con Seokjin, y a pesar de que Taehyung tenía una difícil misión con Yoonji, Hoseok estaba seguro que su amiga amaba al joven tanto como él la amaba a ella, pero tenía temor de demostrárselo ya que nada había sido eterno en la vida de los Min. Jungkook había logrado abrirse con Jimin, y él jamás comprendería como su relación con Namjoon había logrado tanta estabilidad en tan poco tiempo.

Todo parecía haber estado orquestado desde un principio por el destino, y si hubiese creído en cuentos de hadas, hubiese asegurado que se trataba de almas gemelas; todos ellos, pero aquello era imposible. Hoseok solo se contentaba con pensar que finalmente sus horribles vidas habían dado un giro para bien, que todo era mejor porque habían aprendido a avanzar y que jamás volvería a ver tristeza y dolor en los ojos de sus amigos.

Pero Hoseok se equivocó.    

Y luego vino el cambio.

Toda la felicidad se desvaneció tan repentinamente como había llegado.

 

Una tarde estaba despidiéndose de Namjoon con un dulce beso en los labios como todos los días antes de partir a su casa, sin saber que sería el último, y al otro día ese mismo joven al que amaba profundamente y con el que había creído pasar el resto de su vida, le comunicaba fría e insensiblemente que se iba de la ciudad junto a sus hermanos y que no volvería jamás. Hubo algo de todo eso que le hizo ruido; como si aquella última charla le hubiese dejado más certezas que incertidumbres acerca de sus sospechas, a pesar del misterio de Namjoon al momento de hablar y los cabos sueltos y preguntas sin responder dejó tras él.

Hoseok sabía que había algo más; conocía muy bien a los hermanos Kim como para saber que no serían capaces de tal cosa si no hubiera algo demasiado grande detrás de su huida, pero en ese momento no se permitió pensar y reflexionar, en ese momento se permitió sentir, y su corazón estaba rompiéndose en pedazos.

Aceptó las palabras de Namjoon con la misma diplomacia y frialdad con las que se las había dicho, y asintió a todo con los dientes fuertemente apretados, temiendo que su naturaleza ruidosa y vocal, dejara escapar cuánto daño estaba haciéndole todo aquello.

Hoseok no derramó ni una sola lágrima en aquella situación, pero en cuanto Namjoon desapareció de su vista para regresar a su casa, aquel maravilloso y pacífico bosque, que alguna vez había sido su paraíso, pareció cernirse despiadadamente sobre él, como si deseara aplastarlo y asfixiarlo, transformándose en su infierno personal en la Tierra.

Y dolió, dolió tan profundamente en el alma que Hoseok no sabía si se recompondría de ello en algún momento de su vida. Pero no le dolió por él y por Namjoon, porque en el instante mismo que el joven lo abandonó, su alma supo que se reencontraría nuevamente con el hombre que amaba profundamente. Le dolió por todo lo demás.

Le dolió por Yoongi ya que había sido la primera vez en su vida que se había permitido ser feliz y vivir despreocupadamente al lado de Seokjin.

Le dolió por Yoonji, porque estaba seguro que la joven había sido cortada con la misma tijera que la de Taehyung, porque lo de ellos simplemente debía ser hasta el fin de los tiempos, porque Hoseok sabía que no serían capaces de sobrevivir un instante separados.

Le dolió por Jungkook, que debería afrontar el dolor de sus hermanos y ayudarlos a sanar, cuando el joven simplemente era el más emocionalmente inestable de los tres y el que nunca antes había debido hacer algo así.

Y le dolió por Jimin que al igual que él debía contener todo el desastre que los hermanos Kim habían dejado atrás.

 

Hoseok no fue al bosque desde aquel entonces, no, no lo necesitó.

No quiso regresar al lugar donde lo había conocido y donde lo había abandonado, prefiriendo permanecer al lado de sus amigos, de su verdadera familia, intentando superar entre todos, aquel desastre.

Pero Hoseok regreso al bosque dos años después cuando supo lo de Yoongi, porque simplemente no pudo lidiar con todo en aquel momento, sintiendo que finalmente su vida se desmoronaba como una casa de naipes. Él sabía que sus intenciones de sostener todo cual pilar de contención, de ser el cálido y alegre rayo de sol de sus amigos, habían sido muy ambiciosas desde el principio, pero era algo contra lo que no podía porque era tan parte de él, al igual que su inagotable energía, al igual que su eterno optimismo. Él sabía que de tanto resistir, llegaría un momento en que la tensa cuerda de su vida y las vidas de sus amigos que tan férrea y lealmente sostenía, se cortarían y todo se iría al demonio.

Como ocurrió en aquel momento.

Hoseok permitió que su alma se desgarrara al correr furiosamente por aquel bosque, que sus gritos se alzaran tan altos como los árboles que lo rodeaban y bajo los cuales alguna vez le había confesado su amor a un torpe y desgarbado joven de sonrisa amable y ojos eternos, que sus amargas lágrimas regaran la espesa vegetación, que sus manos se enterraran en la tierra, necesitando aferrarse desesperadamente a algo que le recordara que todo era real, que estaba sucediendo, que dolía como nunca antes le había dolido algo, y que debía descargar todo allí antes de regresar y sostener todo, una vez más.

Aquel día Hoseok deseó la contención y el consuelo de Namjoon en lo que había sido habitual y natural para ellos: a través de suaves y reconfortantes palabras susurradas al oído, estrechos abrazos que parecían la cálida y reconfortante envoltura de una manta sobre ellos, y las suaves y cariñosas caricias cargadas de profundo e infinito amor, capaces de sanar hasta la herida más profunda.

Aquel día Hoseok se permitió finalmente extrañar a Namjoon.

Aquel día Hoseok deseó desaparecer entre la vegetación y hacerse parte de aquel parque, de su bosque para escapar para siempre.

 

Para algunas personas, trece años no era más que un suspiro en sus ajetreadas y frenéticas vidas, un simple parpadeo sin tener noción exacta del paso del tiempo y que hicieron hasta llegar allí.

Para Hoseok y sus amigos cada maldito año tardaba el doble de tiempo en transcurrir, pesaba el doble sobre sus almas, haciendo de sus vidas una constante tortura, transformando y endureciendo lo que alguna vez habían sido amables, soñadoras e inocentes personalidades cargadas de esperanza, en algo completamente carente de color y emoción; en la insensible adultez que ellos tanto habían temido, cuando los hermanos Kim le habían prometido vidas llenas de felicidad, sueños, y amor. Una vida llena de magia, lejos de todo lo que habían debido soportar de niños.    

Trece años habían pasado.

Ya no vivían en el distrito Yeongdeungpo-gu y luego de lo de Yoongi, Hoseok no había regresado jamás a su bosque.

Había seguido sosteniendo a sus amigos porque todo se había ido al demonio cuando Jungkook culpó a Yoonji por lo de Yoongi, rehusándose a estar cerca de ella, a verla siquiera. Con Jimin se repartían para que ninguno de sus amigos se sintiera desplazado, pero para Hoseok Yoonji siempre sería su pequeña, ya que le había prometido a Yoongi cuando aún eran pequeños y llenos de sueños y esperanza de que todo cambiaría para bien, que la cuidaría como si fuera su propia sangre, y eso es lo que Hoseok siempre hacía, permanecer en contacto con ella, vivir cerca por si algo sucedía o ella lo necesitaba. Sabía que Jimin hubiese hecho lo mismo si no hubiese tenido que ir a vivir junto a su novio al pie de la montaña, debido al afán de Jungkook por desaparecer completamente de sus vidas.

Es por eso que cuando Hoseok recibió el desesperado mensaje de Yoonji aquel mediodía, supo que las cuerdas de sus vidas, que había logrado restaurar y venía sosteniendo lo últimos quince años, nuevamente estaban a punto de cortarse dolorosamente, generando un nuevo desastre en sus vidas ya que los hermanos Kim estaban de vuelta en Seúl. 

 


              

Notes:

Sé que sigue siendo triste, por eso reitero que es así como serán las cosas en este universo. Saldremos junto a los personajes de lo mas bajo e iremos tomando vuelo junto a ellos a medida que vayamos leyendo la historia! Tienen mi palabra de que mejorará! :)

**Quise darle mayor profundidad a Hoseok en esta historia, a diferencia de cómo venía representándolo en las demás, y estoy muy satisfecha con el resultado hasta ahora. Me fascina poder trabajar con distintos aspectos de su personalidad y no solo con lo que habitualmente se ve: su arrollador optimismo y su simpatía. Como habrán leído, acá también cuenta con eso, porque obviamente dejaría de ser él de lo contrario, pero tiene un peso muy fuerte en este universo, y particularmente disfruto destacar su lado sabio y sobreprotector.

Si llegaron hasta aquí, muchas gracias por leerme! Son unos ángeles y realmente aprecio el tiempo que se tomaron para ello!

Ahora sí, la siguiente pieza corresponderá a Taehyung y Yoonji! Y aún estoy trabajando en la de Junkook y Jimin!
Están entusiasmados?
Cuéntenme que opinan de esta historia y de la serie en general, el feedback es realmente importante para mi, y me encanta interactuar con mis lectores! :)

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