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A-Yuan salva el día.

Summary:

Cuando una muerte obliga a un adolescente Sizhui a viajar a través del tiempo, se encuentra en su cuerpo de tres años. Sin recuerdos de su tiempo con el Patriarca Yiling, con demasiada información de lo que sucede después de la muerte del mismo hombre. El joven en cuerpo de niño pretende cambiar el destino de aquella alma amable que conoció en su posible futuro o en su pasado vivido.

Pero tiene un pequeño problema… Tiene tres años en esta vida, y quien hace caso a un niño, quien lo tomaría enserio y no tomarían sus palabras como juegos de un infante. Además tiene un marco de tiempo no muy grande para hacer una diferencia.

Armado con la ternura propia de su “edad”, como armas aprende a usar sus lágrimas. El pequeño niño trata de salvar el día. Y si es posible juntar a su mudo padre y al inconsciente patriarca, para que dejen de dar rodeos y establecerse como algo más que conocidos… más sabe que será un viaje que no sería fácil.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Capitulo I: Despertar.

Chapter Text

¡¡¡¡A-DIE!!!

Todo había comenzado con un grito, cuando menos así es como lo recordaba Lan Sizhui; lo último que recordaba fue el dolor profundo en su pecho y sabor metálico de la sangre en su boca. Cree que pudo haber escuchado un grito de alguien que lo llamaba por su nombre de nacimiento “A-Yuan”, aún no está seguro de haber visto la cara de su padre llorar. Pero estaba completamente seguro que moriría de aquella herida, mas no se arrepentía, después de todo defendió a su padre de un ataque furtivo. Ni siquiera había pensado en nada cuando se interpuso entre aquella espada y el cuerpo del Lan mayor.

Y a pesar de todo, todavía respiraba. No hay dolor alguno, pero sus ojos están llenos de lágrimas, lo sabe porque ve a su alrededor de manera borrosa; además de que puede sentir como corren por sus mejillas. Supuso que la herida podría haberlo hecho llorar, pero no encontraba explicación alguna de porque era capaz de sentir el sol de mediodía, a través de la capa de agua que empañaba sus ojos podía ver a todo color, cuando hasta hace poco se encontraba en los túmulos funerarios de Yiling, luchando contra fieros cadáveres en lugar de los mayores que se habían quedado sin energía espiritual.

Esta consiente que su cabeza tiene demasiados pensamientos que corrían salvajemente, claramente la regla de mantener la calma estaba sobrevalorada en esta situación y creía firmemente que ni el tío Quiren diría mucho si supiese de sus condiciones, trata inútilmente de calmarse, pero sus lágrimas siguen cayendo. Quiere gritar, porque la calma y serenidad lo evaden, quizás su crisis mental se haya atenuado un poco, pues de pronto comienza a oír las palabras de personas a su alrededor.

“Definitivamente es su padre. Sus narices parecen como si hubieran sido sacadas del mismo molde. ¡No cabe duda!

“Pobre, mira como llora. ¿Fue regañado por su papá?

“¿Qué está pasando allí?”

“¡Ni siquiera sabe cómo coger al niño y hacerlo sentir mejor! ¿Así que deja que su hijo llore en el suelo? ¡Qué clase de padre es ese!”

“Miren lo joven que es. Primera vez siendo padre, ¿eh? En su momento, yo también era así, no sabía nada. Lo entenderá después de que su esposa le de unos cuantos hijos más. Todos tuvimos que tomarnos nuestro tiempo…”

Mientras más escuchaba, menos entendía. Es decir, comprendía las palabras pero no por qué se decían. Era claro que se referían a él, lo que lo desconcertaba aún más. Pero escuchar a todas estas personas le permite aclararse un poco. Puede sentir que sostiene algo en sus manos, y es precisamente en sus manos donde enfoca su atención. Lo cual solo lo deja completamente perdido y en blanco. Sus manos, son las suyas, pues las siente unidas a su cuerpo, sin embargo la proporción de ellas lo desconcierta, son tan pequeñas, delgadas y algo sucias. Debido al shock, no se preocupa por si sigue llorando o no. También se da cuenta que sus manos sostienen una tela blanca, dicha tela le es familiar, tela de una túnica parecida a la que viste cada día.

Decide en ese momento levantar la cabeza, siguiendo la tela que ha tomado en sus pequeñas manos, cuando descubre quien las viste nuevamente se queda en blanco. La cara del hombre es una que reconocería en cualquier lado, sin embargo es una cara demasiado joven. Siente que el pánico invade su pequeño cuerpo; el pánico también está presente en la cara de su padre. Un padre que casi siempre era estoico y nunca mostraba nada, pero ahora al ver su cara es claro que está completamente perdido, no sabe qué hacer en esta situación, parece incómodo. Si no estuviera llorando Yuan sonreiría por esta extraña muestra de expresión de su progenitor.

Pretende pararse y preguntar cualquier cosa acerca de donde está. Sin embargo antes de hacer eso hay un alguien que lo llama. –A-Yuan…-por instinto se gira. Antes de ser alzado en brazos, (se siente completamente incomodo por ello) por un hombre que viste de negro. Quien ha comenzado a hablar con su padre, quien ha controlado sus emociones en ese breve interludio.

-¿el niño? –pregunta, y Sizhui se siente extrañado por la pregunta. De todos a su alrededor el hombre de blanco debería saber quién es él.

-Le di a luz…-contesta el hombre de negro. Y si no estuviera en brazos ajenos es probable que él hubiera roto cualquier apariencia de serenidad para golpearse la cabeza ante semejante insensatez por parte de este hombre. Y cuando le escucha reírse y burlarse de su padre reconoce a quien le carga. Ha escuchado esa risa antes, en Cloud Reccesses. Así que mientras los hombres hablan mira con atención al extraño, no reconoce la cara, pero de alguna manera siente familiaridad con él. También siente nostalgia y su pequeña cara se frunce con las lágrimas que amenazan con salir de sus ojos. Sin embargo escucha que le hablan nuevamente y presta atención.

.A-Yuan, mira aquí. ¿No son bonitos? –con curiosidad mira hacia donde el hombre señala, un puesto con juguetes y aunque intelectualmente la edad para jugar con ellos ha pasado Sizhui se encuentra contestando. –Si. –su voz suena completamente congestionada de tanto llanto, pero no puede evitarlo.

-¿No huelen Bien?

Obedientemente huele antes de contestar. –Si.

El vendedor creyendo que tiene nuevos clientes sonríe ampliamente, antes de incitarlos con sus palabras a comprar sus productos. –Se ve bonito y huele bien, joven amo compre uno, ¿sí?

-¿quieres uno? –si dijera que no, sería extraño, pues cualquier niño pediría juguetes más cuando se los han ofrecido de manera amable.

Por tercera vez contesta. –Si.

Sin embargo el hombre solo ríe, antes de girarse y seguir su camino. A-Yuan derrama lágrimas de cocodrilo y piensa que eso es bulling *SI pregunta es porque quería comprar algo, porque no lo hace* lo cierto era que no quería un juguete, no lo necesita, pero ser burlado de esa manera por aquel hombre es de cierta manera cruel, peor aún si considera su forma actual. La de un niño pequeño; si este era su pasado y empieza a creer que lo es. Entonces se lamenta por ello…

Escucha la voz de su padre- ¿Por qué no le compraste uno? –al parecer no era el único que pensaba en su razonamiento anterior.

Sigue la conversación de los dos hombres. Aunque no quiera el hombre de negro tiene un punto, preguntar y comprar eran dos cosas diferentes. Pero si se consideraba su “edad” es cierto también que un niño no entendería la diferencia por más que se le explicara. Y aquí estaba su padre, con toda la incomodidad de un joven que nunca ha tratado con niños; al parecer no sabe que decir. La pregunta que le hacen suena con demasiada duda -¿Cuál… quieres? –seguido de un –De las cosas de aquí, ¿Cuál quieres?

A-Yuan solo mira las cosas con atención, cree que de negarse nadie preguntaría más de la cuenta, pero un par de mariposas le llama la atención, obviamente son sencillos, son lindas pero no es eso lo que él admira. Sizhui reconoce una de ellas, es una que tuvo cuando niño; en sus primeros años era algo que nunca soltaba, la que el recordaba estaba un poco maltratada pero podía reconocerlo en cualquier lugar. Quizás es una coincidencia o probablemente el destino, con manos temblorosas señala las mariposas. No pretendía pedir nada más, pero termina con un par de espadas, una muñeca de arcilla, entre otras cosas.

Su padre no escatimo en gastos, sonríe. Recordando que el sénior Wei se había aprovechado del dinero de su padre sin una pizca de vergüenza, pero al parecer Lan Wang ji no se preocupaba demasiado del dinero desde su juventud.

Siente que puede relajarse un poco, aunque claro su situación no para que se relaje. Pero no tiene tiempo de analizar nada más cuando terminan en un pequeño restaurant. Permanece callado, mientras esos dos hablan. Curiosamente se sorprende por el pedido de su padre, quien gusta de comida suave y para nada condimentada. Y aquí esta, pidiendo platos que no son de su gusto para complacer al hombre de negro. Su padre es considerado… es el pensamiento del niño.

Mientras hablan, Sizhui piensa un poco en su situación, al parecer por algún milagro ha viajado en el tiempo. Es hora de que empiece a pensar en que hará a continuación, pero sus planes no llegan a nada cuando una frase llama su atención.

-Tú también quieres que entregue el sello a los viejos…-viejos, como ancianos de los clanes. Sabe de qué sello habla Wei Wuxian. Sabe cómo murió el hombre e inconscientemente tiembla por la imagen que tiene de ello, había luchado con cadáveres feroces y sus dientes parecían demasiado afilados para su gusto. Sin embargo la comida no tarda en llegar y su atención se pone en otra cosa.

A-Yuan se entretiene con la comida, su pobre cuerpo está débil y es consciente que tiene demasiada hambre como para negar lo que le han ofrecido. Permanece en silencio, en primera porque recuerda la regla de “no hablar mientras se come” y en segunda porque se está enterando de cosas interesantes mientras los dos adultos jóvenes hablan. No se considera un experto leyendo a su padre, ese papel le pertenece al tío Xichen, pero incluso él ve como el hombre de blanco quiere decir algo más pero nunca habla de ello.

Era curioso, siempre había escuchado que el patriarca Yiling y Hanguang-Jun, eran enemigos y que discutían a menudo. Sin embargo no parecía eso, ciertamente había un ambiente cargado, incluso incomodo, pero no siente que ellos se odien. Es curioso verlos hablar como viejos amigos, incluso él se da cuenta del cambio de la expresión del hombre de negro cuando comienzan a hablar de su shijie. Si no recordaba mal, dicha dama era la madre de Jin Rulan. Justo cuando escucha de ello, más o menos se ubica en el año en que esta… prefiere suponer que ha viajado al pasado que decidir que se ha vuelto loco.

Si este era el pasado, hay una esperanza de cambiarlo. Es decir, ha conocido al sénior Wei en su tiempo, siempre ha pensado que era una persona amable, que fue incomprendida y como le había mencionado al heredero del clan Jin, quizás hubo cosas atenuantes que llevaron a Wei Wuxian a decaer en un camino oscuro. Trata de tomar las mariposas que le han comprado, está casi seguro que este es el mismo juguete que guarda entre sus cosas viejas. Sus pensamientos poco a poco se van enredando pues el pasado es pasado, su presencia aquí debería alterarlo de alguna manera y sin embargo, esta pequeña mariposa regresó a sus manos. Está completamente confundido y cree que sus pensamientos están corriendo en círculos, pronto tendrá un dolor de cabeza. Pero antes de que esos suceda es alzado con prisa para salir corriendo, al parecer algo malo ha sucedido.

Cuando salen son perseguidos por su padre, quien pronto los abraza antes de subir a su espada y comenzar a volar. Lan Yuan no puede evitar mirar con admiración a Lan Wang ji, quien pudo surcar a los cielos con pasajeros en sus brazos. No puede evitar reír, el viaje es diferente de viajar solo, es divertido y aunque sabe que la situación es todo menos divertida el niño se permite una pausa para disfrutar del viaje.