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Category:
Fandoms:
Relationships:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2020-01-19
Completed:
2020-01-19
Words:
46,441
Chapters:
16/16
Comments:
1
Kudos:
56
Bookmarks:
8
Hits:
1,393

Una suave caricia

Summary:

Hal Jordan un ex soldado que perdió la capacidad de oír después de una explosión, cae perdidamente enamorado de Bruce Wayne un millonario solitario después de una citas bastante particulares.

Chapter Text

Y ahí estaba el. En un en el cual no quería estar, pero su muy fiel mayordomo, le recomendó ir, para entablar relaciones interpersonales, lo necesitaba, según palabras suyas.

La cuestión era que el no deseaba esas relaciones, y mucho menos de ex soldados y pilotos.

Era personas con las que no deseaba rolarse, pero al ser su mayor benefactor, era casi invitado de honor.

Y para colmo, no era solo una noche si no eran tres malditos días, lo bueno de todo era que era en uno de sus hoteles.

Suspiro con desgane cuando tomo otra copa de champagne, tomo un gran sorbo y se acercó a unos individuos, ya que debía intercambiar con más gente a parte de su mayordomo y su secretaria Sally.

Eran bastante atractivos debía admitir, ¿Todos los soldados y pilotos serian así de guapos y bien parecidos? más el castaño de mirada perdida en la gente, le parecía extraordinaria tanta gente ¿Quizás?

─Buenas noches caballeros─ Solo uno volteo a verlo, hizo una mueca, ¿Qué no era la gran cosa para que lo volteara a ver?

─Buenas noches... supongo que usted es el señor Wayne─ Le extendió la mano en saludo, el Wayne la tomo no con mucho gusto.

─Bruce Wayne un gusto y usted es...─ Dio un apretón de manos.

─Kyle Rayner─ Soltó su mano. Y le dio un pequeño codazo a su compañero, el hombre sumamente atractivo y poseedor de unos ojos avellana con betas verdes, no estaba muy seguro, medio giro.

Este sonrió.

─Mucho gusto─ Le extendió la mano a lo que el otro no hizo ningún movimiento, solo se limitaba a sonreía, Wayne lo miro mal, frunciendo el ceño y su amigo lo noto.

─Oh si, le digo, él es sordo, no porque allá nacido así, es piloto, bueno era piloto, su avión se estrelló en afganistán y le exploto muy cerca, perdió ambos oídos y causa de eso tampoco habla, su nombre es Hal Jordan─ Viéndolo bien tenía una cicatriz en la mejilla, muy cerca de su oído.

Su amigo le hizo unas señas, el hombre abrió su boca en asombro.

Le extendió la mano, Bruce la estrecho más por respeto que por otra cosa.

La noche pasaba natural, entre copas y buen ambiente, Bruce se había acostumbrado a la gente, gracias a Kyle, lo ayudo toda la noche, de vez en cuando "Hablaba" con su amigo, con señas claro está.

Esa noche se fue a dormir con Hal Jordan en su cabeza, le parecía una persona bastante intrigante, además de que era su tipo.

Por la mañana, bajo al restaurante del hotel, miro toda la sala y lo miro, sentado solo en el rincón, quizás su amigo aun no despertaba.

Decidió acompañarlo, se acercó a él, miro un plato extra, su amigo estaba con él, debió salir por algún asunto importante.

Hal subió su mirada al verlo tan cerca, Bruce hizo seña a la silla, el castaño asintió no muy convencido.

Tomo asiento, miro como Hal llevaba un pedazo de hot cakes ¿Era un niño? Hasta nutella tenía.

Sonrió de medio lado, al parecer le gustaba lo dulce, era adorable.

Le dio su pedido al mesero.

En lo que esperaba, abrió el periódico del día de hoy, de vez en cuando volteaba a ver al castaño que comía su hot cakes muy a gusto.

Su pedio estuvo servido, miro al mesero, le dio las gracias, luego miro a Hal, una pequeña cantidad de nutella se hallaba muy cerca de su boca, le hizo señas, pero parecía no entenderle, así que se rindió, tomo su servilleta, limpiando la porción del dulce.

Hal se ruborizo por su acción, le pareció encantador.

Kyle volvió.

─Señor Wayne, un gusto volverlo a ver─ Tomo asiento al lado de su amigo, miro a su compañero y ese leve tono rojizo en sus mejillas, le pregunto que le pasaba, si estaba enfermo, a lo que Hal solo negó con el cabeza apenado.

Toda la mañana y parte de la tarde, se la paso en compañía de Kyle y compañía.

Ver las expresiones de Hal, cuando no a le atinaba a un hoyo, o cuando si lo hacía, cuando sonreía, parecía que iluminaba todo el lugar, claro está que solo hablaba con kyle, porque era el único que sabía lenguaje de señas.

Verlo hacer muecas, pucheros, morderse el labio, si definitivamente se había enamorado de su sonrisa. Sus constante sonrojos que eran solo para Kyle. Kyle había ganado esta batalla. No se daría por vencido.

Otra noche pensando en lo enigmático Hal Jordan, le gustaba ese hombre y mucho, aunque no escuchar y a consecuencia de eso no hablaba, le parecía adorable y tierno con sus acciones, como el hecho de que le gustaban los dulces, o se enfadaba con facilidad cuando las cosas no salían como él quería, o sus pucheros inconformes por el hecho de que no le entendían, su mueca de desagrado cuando miro que trataban mal a una señora de edad, su rápida reacción al ayudarla, entre quejidos y gruñidos y señas, le reclamaba a aquel joven, eso era sin lugar a dudas, que era un buen hombre.

Cerro sus ojos, la imagen de Hal muy grabada en su mente.

Ese hombre de mirada azul como el océano, lo intrigaba, más que eso le gustaba, no podía evitar sonrojarse cuando pensaba que lo miraba.

Pero no le daba ninguna señal, el nunca creyó que le fuese a gustar un hombre, pero, ese hombre tenía una fuerte personalidad que te atraía hacia él.

"Bruce" Pensó el castaño, se sumergió en un mar azul intenso de sueño.

A la mañana siguiente, como era costumbre Kyle y el, bajaron a desayunar, hoy sería el ultimo día que lo vería, no quería eso.

Había aprendido a leer los labios para no perder las conversaciones, claro está que ni Kyle lo sabía, y en ese momento estaba incomodo por lo que hablaban esos dos hombres:

─ ¿Y tiene familia? ¿Esposa? ¿Hijos? ─ Había preguntado el señor Wayne.

─ Sus padres murieron, no, no tiene esposa, ni hijos─ Dijo Kyle con una sonrisa, pues era más que evidente el interés del otro por su amigo, Bruce medito un momento y abrió la boca Kyle lo callo:

─Y no, no sale con nadie─ Miro como el Wayne limpiaba la boca de su amigo con su servilleta, este se sonrojo visiblemente, era grato ver que eran correspondidos.

Ese día no había actividades de club ni golf, ni surf, ni tenis, ni naipes todo el tiempo y esfuerzo era destinado a la gran fiesta.

Bruce se había puesto lo más elegante y presentable posible, bueno de lo que había empacado, se colocó esa colonia que veo que a Hal le había gustado, pues antes de si quiera saber que estaba cerca, el castaño ya sabía, por donde entraría, creía que el suprimir uno de sus sentidos, hacía que los otros fueran más sensibles, como era este caso el olfato, olfateaba el aire y sonreía, por eso creía que le gustaba.

Porque así era con Hal, todo era suposición, le encantaba eso, le encantaba el hecho de que con ninguna palabra se hubiera enamorado de un ser humano extraordinario.

Se entero que él no mataba a nadie, el solo llevaba y recogía a los soldados en afganistan y su avión fue derribado porque no quiso dejar a los soldados, aunque estaban en ataque.

Tendría que aprender lenguaje de señas, era posible que Alfred también …

Tenía tantos planes, pero no se llevarían a cabo si no le daba un sí y esta noche le preguntaría.

Hal vivía en Ciudad Costera y el en Gotham, no estaban muy lejos una de la otra.

Se preparo, busco en internet, lenguaje de señas, para poder decirle lo que quería comunicarle, el que saliera con él.

Dispuesto, se miró por última vez al espejo, suspiro, y arreglo su saco, salió al encuentro de sus nuevos "amigos".

Hal no sabía que ponerse, era complicado, al no ser mujer, no tenía atributos que ofrecer, es mas ¿Quien aseguraba que el gustaba de, el? Jamás había dado ninguna indirecta.

Soltó la prenda con desgane, sus esperanzas se fueron abajo.

─Tranquilo amigo, le gustas─ Susurro su amigo, aunque no le escuchaba, tenía que decirlo.

"Ponte lo que sea, a él, le gustaras como sea" había dicho Kyle.

Hal se sonrojo agachando la cabeza avergonzado, su amigo rio a carcajadas, colocando una mano en su hombro, lo apretó un poco.

Se escucho que llamaban a la puerta, Kyle miro hacia la puerta, Hal supo que ya estaba ahí.

Se apresuro a vestirse "Apúrate ¿O quieres que te vea en bóxer? ¿Ese es tu plan para seducirlo?" Cuando Kyle hizo el último movimiento de sus manos, recibió una camisa en la cara, su amigo rio a carcajadas.

Abrió la puerta, encontrando a un Wayne bastante apuesto y olía bien.

─Hola Bruce, aún no está listo, está muy nervioso─ Lo invito a entrar a la habitación.

Bruce se preguntaba ¿Por qué estaría tan nervioso? Tanto como el, se sentó en la pequeña sala de la habitación, miro a Hal ir de un lado para otro.

─ ¿Desea algo de tomar señor Wayne? ─ La voz de Kyle lo saco de sus pensamientos pocos puros, lo miro confundido.

─ Bruce, pensé que habíamos pasado esta fase de la cordialidad─ Asintió a su nuevo amigo, Kyle sirvió hielo en un vaso y luego derramo el líquido ámbar sobre el hielo, este crujió en protesta del líquido a temperatura ambiente.

─No me acostumbre, es más, creo jamás hacerlo─ Kyle le entrego el vaso, tomando asiento en el sillón de delante de su acompañante.

Bruce miro el líquido, eh irrefutablemente pensó en los ojos llenos de vida de Hal, sonrió como un bobo todo le recordaba al castaño.

El castaño salió listo, con un traje azul marino, se había colocado perfumé, Wayne, respiro profundo.

No pudo disimular pues Kyle sonrió de lado, agito su cabeza, si esos dos no daban el primer paso él lo aria por ellos.

Bajaron, todo estaba listo, la música a todo volumen, los bocadillos, los meseros con las copas.

Un sonrojo más, se le había quedado mirando más de lo debido, pero no podía evitarlo lo tenía flechado.

La noche pasaba maravillosa y por demás divertida, con parejas bailando en la pista, los hombres tomando una copa, las mujeres coqueteando.

Se aclaro la garganta, Kyle puso su atención, sacando su mano de su pantalón.

─Le dirías por favor, que si podría acompañarme a la terraza─ El corazón de Kyle se le subió a la garganta, haría su jugada estaba seguro de eso.

Movió el brazo de su amigo, feliz por él, comenzó hacer señas "Bruce dice que si le harías el honor de ir con él a la terraza" los nervios del castaño se dispararon, asintió muy lentamente.

Kyle extendió su mano en aprobación, Wayne tomo a Hal del brazo, este lo siguió como perrito.

Se detuvieron en medio de la terraza, Bruce miro directamente a los ámbar de Hal, este le regalo una sonrisa, tomo sus manos, beso sus nudillos, vio que tuvo aceptación, así que llevo sus labios a su mejilla, volvió a tener aceptación, se aventuró a besar sus labios, primero fue un roce superficial, pero después, puso más peso en el, sus bocas se movían, bailaban, no quería asustarlo por eso no llego a más, pero sí que lo deseaba. Primero subió sus manos indeciso, no sabía si lo haría bien, pero reunió valor, apretando los puños.

"Me gustas Hal, quiero cortejarte, déjame hacerlo" Sabia que esa proposición era un poco pasada de moda, pero sabía de muy buena fuente, Kyle, que Hal amaba lo cursi y antiguó.

Hal abrió los ojos con asombro al verlo hacer señas, había practicado toda la noche para decir esas palabras.

El castaño asintió, se aventó a los brazos ájenos, colgándose del cuello y besándolo.