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"𝑹𝒆𝒚𝒍𝒐 𝒎𝒊𝒄𝒓𝒐𝒇𝒊𝒄𝒔"

Summary:

Viñetas sobre el reto #microfics en Twitter del mes de mayo.
Me inspire en @princesasolo

Notes:

Disclaimer: todos los personajes son propiedad de Disney y LucasFilm

Y antes de empezar, quiero aclarar que la viñetas no tienen relación unas con otras.

Chapter 1: Magia

Chapter Text

- ¿Podrías dejar de usar tu magia conmigo? Me hipnotizas y enamoras más cada día - Ben se acercó a Rey y le dio un beso en la frente para luego abrazarla y cargarla hasta adentro de la casa.

Rey sentía lo mismo. Eso era la magia del amor, algo que jamás se acabaría entre ellos.


Entraron a la casa riendo y Rey intentaba bajarse de sus grandes brazos.

- ¡Ben! ¡Bájame ahora! - Ben no hizo caso y en lugar de bajarla le comenzó a hacer cosquillas.

Rey sólo reía ante el acto y pateaba más, lo cual hizo comprender a Ben que tal vez no fue una buena idea hacerle cosquillas. Al fin la bajó de sus brazos, ambos se sentaron en uno de los sillones que había y Rey notó a Ben algo callado.

- ¿Qué sucede?

- Nada, sólo recordaba por todo lo que hemos pasado 

- Ni me lo digas, pasamos de ser enemigos a enamorarnos y terminamos casándonos. - ambos rieron al recordarlo.

- Aún no puedo creer que eligieras Takodana para nuestra boda. - se acostó en las piernas de Rey.

- Creí que era una buena opción, fue el primer planeta que visité luego de por fin salir de Jakku, además ahí fue donde nos conocimos. - acarició el cabello largo y negro de Ben.

- Tienes razón, ahí me enamoré de ti.

- Sí claro, y por eso me dormiste con la fuerza y me llevaste en brazos. Pero bueno, ahora estamos juntos y nunca volveremos a estar solos.

- Nunca te dejaré, nunca volverás a estar sola. Lo prometo.

Se levantó un poco para atrapar los labios de Rey en un beso que duro hasta que se quedaron sin aire.

-Tú tampoco lo estarás - susurró ella.

- Y ahora soy completamente feliz porque estoy en mi hogar.

- Sí, es un lugar muy bonito y tranquilo. - suspiró Rey.

-No hablaba de la casa, sino de ti. - Rey sonrió ampliamente a lo dicho por él.

- Ben - susurró.

- Tú eres mi hogar, me has enseñado a ser mejor persona, tuviste fe en mi cuando yo ya no la tenía. Ahora miranos, me has acompañado en mi exilio cuando tú no deberías estar así, deberías ir con tus amigos pero aquí estás.

- Tú también eres mi hogar, mi familia y te acompañaría a donde sea. Soy la persona más feliz cuando estoy a tu lado y eso jamás va a cambiar.

- Eres tan buena, fui un tonto al creer que te unirías a mí en el lado oscuro.

- Tú no pertenecías ahí Ben - le dio un beso en la frente - somos un balance, una díada. Te amo.

- Y yo a ti.

Quedaron en silencio por unos minutos, ella meditaba mientras Ben se quedaba dormido. Luego de meditar, Rey se dio cuenta que él estaba completamente dormido y no lo culpaba, puesto que él piloteó todo el viaje de regreso a casa. Sabía que no podía cargarlo, era un hombre grande y necesitaría usar la fuerza para poder hacerlo, pero en ese momento estaba algo exhausta, así que con cuidado se levantó del sofá y fue a la habitación en busca de una cobija, luego de encontrar la cobija perfecta salió y fue donde Ben dormía plácidamente, la colocó en su enorme cuerpo para después darle un beso en la sien. Ben se movió un poco ante el tacto de los labios de ella en su sien y atrapó sus piernas entre sus brazos, Rey por poco y pierde el equilibrio ante aquella acción pero logró equilibrarse nuevamente.

- Ben, no vuelvas a hacer eso, por poco y me caigo - susurró casi para si misma ya que no quería despertarlo completamente.

Lo miró por varios segundos mientras seguían en la misma posición. Nunca se cansaría de verlo. 

- Es tan lindo. Sobretodo cuando duerme - volvió a susurrar.

- Rey, puedo escuchar tus pensamientos y tus susurros no son tan bajos como piensas - habló Ben medio dormido.

- Lo siento - contestó apenada.

Ben la atrajo más hacia él y Rey no se quejó.

- Quédate conmigo.

- Necesito ir a la cocina, tengo hambre.

- Por favor - abrió un poco los ojos, dejándolos entrecerrados.

Rey no pudo decirle que no y se sentó en el sillón de nuevo haciendo que Ben volviera a tener su cabeza encima de sus piernas.

- Gracias - Ben susurró.

- Ya duérmete - él rió ante lo dicho por Rey.

- Te amo.

-Lo sé, Ben.

Ella le dio un beso y más pronto de lo que pensó, ambos se quedaron dormidos.