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"La enfermedad de Hanahaki comenzó a causa de la “época oscura”, llamada así a causa del gran incremento en casos de trastornos mentales como: depresión, ansiedad, ataques de pánico, etc. Esto trajo grandes consecuencias mundiales, no obstante lo más preocupante fue el número de suicidios que hubo.
Los psicólogos no lograban detener los ataques, la enfermedad ganaba, así que tras años de estudios una medicina salió a ser la presunta salvación, hecha a base de flores por sus grandes cualidades relajantes. Nadie podía predecir lo que pasaría después, la medicina “milagrosa” que surgió para controlar los casos más extremos se convirtió en una plaga imparable, muerte floral, le llamaron por un tiempo. Tras largos años de investigación se logró clasificar la enfermedad por niveles y, aunque no se ha podido curar del todo, se puede mantener controlada. Sin embargo aún existen casos aislados de muertes a causa de este padecimiento.
Una leyenda dice que los doctores supieron cuál era la causa de esta enfermedad gracias a que un paciente le dijo a su pareja: "estos pétalos hacen que el dolor físico se iguale al dolor de amar a alguien como tú"."
-Fragmento extraído de: Hanahaki disease for dummies.
El exceso de loción lo tenía harto, odiaba tener que llevarlo puesto pero dadas las circunstancias no le quedaba de otra, a menos que quisiera que los demás descubrieran esa leve fragancia a flores que desprendía su cuerpo. No importaba el costo, ese sería su secreto y lo llevaría a la tumba… Y a juzgar por cómo iban yendo las cosas no tendría que callar por mucho tiempo.
Mentiría si dijera que no tenía miedo porque, ¡mierda, que lo tenía! Al inicio no le tomó mucha importancia, era una simple tos que lo seguía, pensó que era culpa del frío que siempre hacía en Rusia y en la pista de hielo, donde pasaba la mayor parte de su tiempo, pensó que tal vez debió haber escuchado a Yuuri cuando le dijo que se cubriera más, pero no fue así. Un día se sentía particularmente molesto, la tos no lo dejaba y para colmo algo le olía de manera dulce y floral, pero él tenía cosas más importantes de qué preocuparse: su celular y la falta de respuesta de parte de su mejor amigo Otabek, quien llevaba varios días ignorándolo por todas las redes sociales, no comprendía el por qué, ellos estaban en buenos términos, ¿o no...? Eso era lo único que rondaba en su cabeza hasta que en un frenético ataque sintió que algo salía de su boca, era suave y delicado, era un pétalo de narciso.
