Actions

Work Header

A voces y como haga falta

Summary:

Jean está arrepentido y necesita ser perdonado.
Hará lo que sea necesario.

Shitposting, no lo tengáis mucho en cuenta que es una pamplina enorme.

Notes:

Basado en
este tweet de
newyorkblues

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Gruñendo y girándose en la cama, arrastrando la sábana pegada a la cara por las babas nocturnas, Marco se lió a manotazos con su mesa de noche intentando dar con su teléfono para bien contestar, tirarlo por la ventana o amenazar de muerte a quien fuera que le despertaba tan temprano por la mañana.

—Más vale que se haya muerto alguien porque si no te mato yo —fue su mala contestación, pero es que ya pasó suficiente mala noche y mala tarde el día anterior como para que le tocaran las narices en fin de semana.

—Marco, por favor, que maneras son esas de saludar a tu mejor amigo.

—Connie —exhaló, gruñendo y tirando de la almohada para no soltar una blasfemia que hiciera llorar al niño Jesús—, ¿Qué pasa?

—Mira por la ventana, hazme el favor.

Frunció el ceño con los ojos aún más cerrados que abiertos, poniéndose en pie entre quejas y tirando de los calzoncillos sueltos camino a la ventana. Asomó los ojillos hinchados de sueño entre las cortinas, mirando el cielo y a la calle.

—¿Qué se supone que tengo que estar viendo?

—Vandalismo en estado puro, o romanticismo, ya cada uno que piense lo que vea. No sé qué ha pasado entre ustedes pero Jean ha terminado de perder la cabeza, porque ha sido Jean y me juego el cojón izquierdo.

—No veo nada, Connie, tío, en serio si es un...

—Ya lo has visto.

Sí, ya lo vio.

En el muro de justo enfrente de su casa, en letras rojas y caligrafía propia de un crio de siete años, una inscripción en la pared.

—No me estoy creyendo esto...

—Ni tú ni nadie. Por lo que me cuenta Armin también lo ha dejado por su barrio —Marco se llevó una mano en la cabeza, debatiéndose entre la risa, la desesperación y el cabreo que llevaba arrastrando del día anterior—, no tengo ni putísima idea de qué ha pasado entre vosotros pero me parece un detallazo.

—Mira voy a colgarte —Marco cerró la cortina, refregándose la cara con una mano sin poder evitar la sonrisa—, voy a llamar al inútil este pero capaz que no ha sido él.

—¿Y quién va a ser?

—Hostias Connie, gracias por la parte que me toca.

—Joder, entiéndeme, no digo que no puedas tener pretendientes pero lo de Jean es que salta a la vista. ¿Estás meando mientras hablas conmigo?

—Sí, tu culpa por despertarme.

—Tranqui, si Sasha caga mientras me hace videollamada, estoy curado de espanto, habla con él antes de que le metan en el calabozo.

Sin más, cortó la llamada y tras lavarse las manos —uno puede estar cabreado pero por favor mantengamos el mínimo de limpieza—, miró en su WhatsApp el contacto de Jean. El día anterior las cosas acabaron un poco... mal entre ellos. Llevaban saliendo como cosa de una semana y vale que él fue el despertar gay de su novio y que aún no estaba acostumbrado a verse a sí mismo como bisexual, pero el negarle la mano en público y casi salir corriendo al ir a darle un beso, (delante de su grupo de amigos en los que los heteros eran los raros), fue más de lo que estaba dispuesto a soportar.

Y tras una noche de ignorarle por sistema —tras un mensaje un pelín dramático en el que sus sentimientos hablaron por él de lo mucho que le dolió ese rechazo público— ahora abría la app de mensajería.

Pero es que no era solo Jean, la mitad de su grupo de amigos le había mandado mensajes.

 

 

>> Armin:Las cosas que hace tu novio casi que superan a las del mío. (09:40)

 

>>Sasha: PORFAVO QUE DOLÓ DE ÉL (11:22)

 

>>Ymir: Se le está yendo la pinza, controla al potro (12:16)

 

>>Reiner:  No sé que me hace llorar más, las bodas o esto (10:09)

 

>>Mikasa:  Mi tío Levi dice que o lo borra o le abre un expediente en clase (08:17)

 

>> Eren:  CircUsThemE.mp3 (13:19)

 

 

Para cuando terminó de ver todas las fotos y mensajes, la sonrisilla tiraba de la comisura de sus labios llenos de pasta de dientes. Y casi la escupe toda al ver la serie de mensajes de Jean desde la noche anterior.

 

 

>> Jean ♥ : Nene por favor (23:16)

>> Jean ♥ : Vida, lo siento mucho, el gay panic (23:44)

>> Jean ♥ : No vuelvo a hacerlo nunca más, no se qué me ha pasao (23:51)

>> Jean ♥ : Marco, no me hagas el vacío que no voy a dormir en toda la noche, que sé que me lo merezco pero porfa, hablame, dime aunque sea que doy asco o algo (00:19)

>> Jean ♥ : Marco que me vuelvo loco (00:47)

>> Jean ♥ : Pos mu bien (1:12)

>> Jean ♥ : Si con esto no me perdonas te juro por lo que más quieras que sigo liandola una semana entera como si tengo que venir con un altavoz (4:27)

>> Jean ♥ : No me voy a mover de abajo de tu casa hasta que salgas y me hables, tomate tu tiempo (5:38)

>> Jean ♥: Me quedo sin batería (6:10)

>> Jean ♥ :  porfa no me dejes, he sido un gilipollas. tqm :( (6:20)

—No puede ser...

Escupiendo pasta de dientes y lavándose la boca a toda velocidad, Marco bajó las escaleras de su casa lo más rápido que podía, asustando a su madre y hermano pequeño en el proceso, abriendo la puerta de par en par y saliendo al rellano descalzo. Y ahí sentado junto al parterre mustio de flores de su padre, Jean dormía con el cuello en un ángulo extraño y la espalda apoyada contra el muro bajo de la escalerilla. Tenía las manos y los pantalones manchados de rojo y roncaba suavemente a pesar de que la luz le daba en toda la cara.

No fue la imagen en sí la que arrancó la carcajada de Marco, fue la camiseta blanca pintarraqueada de mala manera en la que se leía:

MARCO, POR TÍ, EL MÁS MARICÓN De TROST

(↑ Gracias Darlen ♥)

Ante el ruido de su risa cada vez en aumento, Jean parpadeó, poniéndose en pie demasiado rápido y tambaleándose por ello.

—Es que eres tontísimo, ¿eh? —Le miró de brazos cruzados, incapaz de seguir enfadado con él.

—Un montón, lo peor, doy asco, pero —señaló con una mano al muro frente a su casa, parpadeando y escondiendo un bostezo, las ojeras llegándole a la mitad de la nariz—, pero eso, ya lo sabe todo el mundo, no me escondo, simpeo por ti lo más grande.

Marco tiró de su camiseta, besándole en los labios aún entre risitas, sosteniendo a un cansado y necesitado Jean que se dejó caer sobre él, pasando los brazos por su cuello, escondiendo la cara contra la camiseta de dormir de Marco. Y temblando un poquito.

—¿Estás llorando?

—No —Lo agudo y tembloroso de su voz le traicionó, curvando los labios de Marco en una sonrisa.

—No que va

—Que no, cállate

—¿Vas a llevar esa camiseta al instituto? —Jean asintió contra su pecho.

—Y a mi primera entrevista de trabajo si con eso me perdonas.

Entre risitas quedas y tras besarle el pelo varias veces, le metió en su casa, en su cama, tumbándose con él.

—Ha estado feo lo de ayer pero también por mi parte, no debería hacerte el vacío, la cosa está en hablar los problemas.

—No, no. Me lo merezco. Y es verdad lo de las pintadas, pero ahora abrázame porfa.

—Ven aquí, vándalo —Se acomodó con él, tapándose ambos para seguir durmiendo en esa mañana de sábado, ahora con el humor completamente cambiado.

—Marco —Le hizo un sonido de garganta y Jean aspiró por la nariz, suspirando después—, te amo.

—Pfff, yo también —suspiró acompañando al de su pareja, su corazón alegre latiendo por el que ahora descansaba en sus brazos, negando con la cabeza porque dudaba que hubiera alguien más idiota en el mundo. Pero al fin y al cabo era su idiota, y no lo cambiaría por nada en el mundo.