Actions

Work Header

Rating:
Archive Warnings:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 3 of "Listober 2021"
Stats:
Published:
2021-10-05
Words:
1,028
Chapters:
1/1
Comments:
1
Kudos:
2
Hits:
63

Letters + Promises

Summary:

❝Entonces, Erik no está. Se ha ido, se ha llevado a la que era su mejor amiga con él y... Charles no es nada. No es nada más que letras dispersas y desvarios.

Oh Erik, si te hubieras quedado.❞

Notes:

Tal vez tenga un poco de amor no correspondido así que, hay un poco de drama y negación.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Charles no era un adolescente.

Lo sabía, conocía su cuerpo y sus sentimientos laborales dejó de ser 80% impulsivos, además, había lo suficiente con adolescentes.

No lo era, pero se sintió como uno. Al menos como uno de esos que decían tener una vida terrible, melancólicos y arruinados emocionalmente. Se sintió también muy dramático.

¡Dioses !, que los sobres junto a la cama eran la prueba de aquello.

Cada mañana, desde hace dos semanas, Hank entraba a la habitación. Para cuidarlo, para revisar si había comido, sí se había  movido, si había muerto.

La respuesta las últimas tres cosas eran no. No desde que no podía sentir sus piernas, ni a Erik.

Porque sí, todo esto, esos sentimientos confusos, eran culpa de Lehnsherr.

Ah, ahí estaba; ese era un pensamiento que un adolescente debería tener. Un adolescente iluso que creía en promesas. Charles, ciertamente, había perdido sus ganas de confiar en lo que las personas decían. Ni siquiera creía en Hank cuando decía que volvería al día siguiente, y Hank lo hacía.

Así que, adolescente desconfiado y dolido. Esos eran dos adjetivos que no creyó que la gente fuera a relacionar con su persona, tal vez, nunca.

—Me sentiré ofendido si vuelves a devolverme el plato de comida tan lleno como lo traje —comenzó a hablar Hank. Charles ni siquiera le devolvió la mirada, sintió también un poco de vergüenza porque sabía que a Hank le importaba pero simplemente no podía convencerse por completo de ello -. Profesor ... —comenzó otra vez, algo más serio pero solo dejó la frase al aire.

Charles siguió mirando al frente, por lo menos no podía  escuchar  a Hank. Y si todo salía de acorde a lo planeado, no podría escuchar a nadie nunca. Sí, estúpido e infantil pero la única persona a la que quería estudiar tenía un jodido casco que le impedía saber lo que fuera de él, y aunque  ahora mismo  no lo tenía, si que lo tenía cuando Charles más necesitaba escuchar algo que de antemano sabía que Erik no podría decir a viva voz.

—¿Quiere que envíe eso? —Cuestionó su acompañante, su cabeza estaba levemente inclinada hacía un lado para señalar el montón de sobres. Bien, ni siquiera tenía energía para decirle que no metiera en sus asuntos ... Tal vez debería empezar a comer. —¿Ya tienen los datos necesarios?

Charles finalmente le dirigió una mirada. Estaba cansado, tan cansado como para confesar que en realidad no tenía ni idea de a dónde demonios enviarlo. 

Resulto que, su energía fue suficiente para morderse la lengua -: Sólo déjalas —su voz sonó rara incluso para él, no parecía que no usarla sí podía afectarlo.

Hank sonrió de forma diminuta, tal vez alegre porque consiguió una mejor reacción, o bien,  una  reacción.

—Volveré después —se despidió.

Bueno, tal vez no creyera -ni se acostumbrara- a que Hank lo decía en serio pero podía resignarse a ello.

La resignación era un sentimiento el cual al conocerlo de primera mano, podía relacionarse directamente con el. Más resignación y auto-compadecimiento después le dió las ansías suficientes para volver a escribir.

Claro, primero jugueteó un poco con la comida y ni siquiera comió la mitad pero ahora había comido. Luego fue a lo importante, escribir.

Sabía que si Erik no volvía a necesitarlo -ni a querer usarlo para sus propósitos-, él no lo encontraría. Cuando estaba aún realizando sus estudios, recuerda que hubo un profesor que juraba que escribir sentimientos y pensamientos podría ayudarlos mucho para que dejarán ir las cosas, para que se sintieran más livianos. En ese momento, no lo probó, jamás tuvo la necesidad de hacerlo.

Hasta lo que sucedió en Cuba, todo había salido tan mal. Había deseado tanto que esa bala lo matara, lo deseó desde que Erik tuvo el casco a su alcance. Lo deseaba ahora con más ganas.

Y había una carta hablando de ello, de como creyó que moriría aquella vez y porque estaba de acuerdo con ello.

Escribió otra donde le decía aquello que había querido decir cuando vió a Erika mover la antena.

También estaba esa donde había sentimientos derramados. Una más donde lo que estaba derramado era un poco de whisky.

Claro, habían dos que llevaban un poco de su ADN pero le daba igual, nadie podría hacerse con él porque nunca las enviaría.

Está hablaría sobre... En realidad no lo sabía, nunca sabía de que lo harían. Algunas eran idiotas, datos aleatorios, palabras inentendibles. Borradas por algunas lágrimas, o porque la había rayado.

Pero esa tarde, cuando finalmente las miradas preocupadas de Hank lo habían superado, cambio el contenido de las cartas. Ya no maldecía a Erik, solo hacía lo posible para escribir lo que le había sucedido.

Dejó de evitar a Hank, poco a poco, palabra a palabra hasta que formó una oración y eso los llevó a una plática. Dejó de beber -tanto como pudo-, salió de la habitación al menos una vez al día o bien, caminó un poco por ella. 

Le contó a Erik de ello, y selló el sobre. Le habló de la vez que un nuevo mutante llegó a la mansión, de como se sintió un poco identificado. Le dijo que por un momento pensó en dejar el suero que Hank le había hecho pero finalmente decidió que no.

Eso era algo que probablemente no dejaría que sucediera. Podía vivir un día a la vez, una pequeña batalla al día, un mal momento a la semana -porque llevar una academia no le dejaba tanto tiempo libre-, un estudiante revoltoso al día... pero jamás podría vivir con el hecho de que no podría volver a escuchar a Erik.

Claro, no es como que Charles hubiera notado que jamás eran los mismos sobres.

Mientras que los suyos solían ser blancos, los nuevos eran levemente de un color crema o nude... claro, Charles se volvió despistado respecto a los colores.

Pero Hank no lo hizo, y tampoco cambió las cerraduras, ni los seguros de las ventanas.

Erik merecía leer eso, verlo salir con su espalda algo encorvada como si cargara todo el peso del mundo. Hank sentía satisfacción al verlo así cada noche, él sabía.

Él sabía pero fingir que no, era satisfactorio.

 

 

 

Notes:

no estoy demasiado relacionada con este shipp pero primordialmente lo hice como regalo para mi beta así que...
disculpas si no era lo que esperabas.

Series this work belongs to: